LOBBY MINERO Y CIBERPATRULLAJE EN CHUBUT

Entrevista AL DORSO | 07.05.2020. Julián Raso, integrante de la Asamblea No a la Mina, describe la grave situación que atraviesa la Provincia de Chubut, la falta de pagos de los salarios estatales, el avance del proyecto megaminero y el ciberpatrullaje a los integrantes de la asamblea (…)


LOBBY MINERO Y CIBERPATRULLAJE EN CHUBUT

Entrevista AL DORSO | 07.05.2020. Julián Raso, integrante de la Asamblea No a la Mina, describe la grave situación que atraviesa la Provincia de Chubut, la falta de pagos de los salarios estatales, el avance del proyecto megaminero y el ciberpatrullaje a los integrantes de la asamblea.

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“La Provincia de Chubut se encuentra en una crisis ya hace más de 2 años, que en algunos momentos tomado relevancia nacional,  pero continúa hasta la actualidad. El Gobierno ya debe 2 meses de sueldo a la mayoría de los estatales y nunca se cerró el ciclo lectivo 2019 en la educación. El sistema de salud está en emergencia y no se le paga a proveedores,  entre otras cosas” sostuvo para AL DORSO Julián Raso.

“La crisis desatada ahora por la aparición de la pandemia vino al pelo al Gobierno provincial para ocultar las deficiencias arrastradas por años recientes. Y no sólo eso,  sino que lo están aprovechando para avanzar con la megaminería, una actividad prohibida desde el año 2003. Luego de la lucha del pueblo de Esquel que logró un plebiscito donde el 81% de los votantes rechazó un proyecto que querían hacer a 6 kilómetros de la ciudad,  desde ahí hasta la fecha, las asambleas de toda la provincia viene sosteniendo la lucha activa porque los minerales siguen en las montañas, y la codicia de las multinacionales extractivas no se termina”.

Julián nos cuenta cómo el gobierno de Chubut contrató a un lobista de la empresa megaminera Panamerican Silver, para espiar a los integrantes de movimientos contrarios a la actividad extractiva. Por otro lado, se conoció un acuerdo entre Yamana Gold y Eduardo Elsztain para gestionar ante las autoridades la continuidad de la explotación del  proyecto Suyai.

Señala que “en la actualidad mientras estamos la mayoría en aislamiento obligatorio como forma de prevenir la pandemia de COVID-19, es notable que las mineras no están en cuarentena.  Incluso se encuentran visitando pueblos y entregando barbijos. Hay dos hechos que ocurrieron recientemente que nos toca de cerca  a la Asamblea NO a la MIna de Esquel”.

“El 13 de abril el gobierno provincial publicó en el boletín oficial la adjudicación de $ 450.000 a José Luis Carlos por  servicios de monitoreo de medios. Cuando buscamos quién es este sujeto, nos encontramos con que trabaja para la minera Panamericana Silver asesorando la comunicacionalmente en el proyecto Navidad,  un emprendimiento minero de extracción de plata en la meseta chubutense.  En su perfil de linkedin, José Luis Gaytán se presenta como el hacedor de  un manual para interpretar cómo trabajan los activistas en contra de la megaminería. Es decir, el gobierno que no paga los sueldos contrata a un lobbista de una actividad prohibida que trabaja para la principal empresa interesada en modificar nuestra ley; y que además se jacta de especializarse en ciberpatrullaje sobre quienes nos oponemos a la actividad”.

“Por otro lado hace una semana nos enteramos por la página web de la minera Yamana Gold que vuelven a la carga con el proyecto que le compraron a la derrotada Meridian Gold. Detallaron que firmaron un acuerdo para realizar una sociedad con Eduardo Elsztain,  el Magnate argentino-israelí que en Buenos Aires se lo conoce por manejar el grupo inversor IRSA, dueño de los shopping Abasto,  Alto Palermo y Patio Bullrich. Además es el dueño de un tercio del Banco Hipotecario y tiene una parte importante de Cresud, la compañía agrícola con más de un millón de hectáreas sojeras”.

“Por eso, desde Esquel decimos que estos personajes que hacen extractivismo urbano y mobiliario y sojero, ahora se quieren extender al negocio de la megaminería. Se firmó un acuerdo megaminero entre Elztain y Yamana Gold por un monto de inicial de 2 millones de dólares para asumir la responsabilidad de los asuntos ambientales, sociales y de gobierno.  Es decir, la obtención de licencia social, el permiso ambiental y la modificación de las leyes provinciales. La misma empresa Yamana Gold indica en su comunicado que el monto en efectivo es pequeño en relación al aporte materia de lobby. Si Elsztain logra la aprobación  del proyecto, tendrá derecho a adquirir el 40% de participación en el emprendimiento”.

Concluye Julián Raso, integrante de la Asamble No a la Mina de Esquel, que “por todo esto, como sociedad chubutense estamos en alerta, dado que no permitiremos que utilizan esta crisis y esta pandemia para imponernos la megaminería”.

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Bolivia, litio y golpe de Estado

Entrevista AL DORSO | Bruno Fornillo 29.11.2019. Las reservas de litio que existen tanto en Chile, como en Argentina y en Bolivia comprenden un valor importante para el paradigma energético en los próximos años. Su utilización principal está destinada a la movilidad de dispositivos eléctricos y el reservorio y estabilización de la energía eléctrica. Junto con Bruno Fornillo -Historiador y Doctor en Ciencias Sociales y Geopolítica- analizamos la influencia en el Golpe de Estado en Bolivia que representa ser uno de los países con la mayor reserva de litio en el mundo (…)

 

Bolivia, litio y golpe de Estado

Entrevista AL DORSO | Bruno Fornillo 29.11.2019.

Las reservas de litio que existen tanto en Chile, como en Argentina y en Bolivia comprenden un valor importante para el paradigma energético en los próximos años. Su utilización principal está destinada a la movilidad de dispositivos eléctricos y el reservorio y estabilización de la energía eléctrica. Junto con Bruno Fornillo -Historiador y Doctor en Ciencias Sociales y Geopolítica- analizamos la influencia en el Golpe de Estado en Bolivia que representa ser uno de los países con la mayor reserva de litio en el mundo. 

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“Efectivamente las potencias dominantes precisan de ese recurso y hay una reserva litífera que es la más grande del mundo, que es importante para ellos y poder controlar esas reservas” explica Bruno Fornillo, pero agrega: “hay una sobredimensión del litio, no es lo mismo que el petróleo. El valor del litio es crecer en la cadena de valor”. A través de la empresa Yacimientos Litíferos Bolivianos -perteneciente al Estado- se controla la explotación del litio y se establecen vínculos en la cadena alta de valor con países como China y Alemania. 

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La dificultad se presentó ante la extracción y por no contar con la estructura tecnológica para su explotación, estructura que sí pueden brindar los países con los que se cierra esa cadena de valor. Esta situación dio lugar a uno de los primeros conflictos que tienen influencia en el golpe de Estado: “El Comité Cívico de Potosí todo el tiempo estuvo bombardeando el control del litio por parte del Estado central. Una estrategia tremendamente ignorante y particularista de que las regalías tenían que quedar para la región. Ellos apoyaron el golpe cuando lo que va a venir ahora va a ser mucho peor para la región”

Por otra parte, y luego de contar con un gran apoyo popular a partir del 2008, se empezaron a generar diferencias con la figura de Evo Morales por parte de los movimientos indigenistas por diferentes causas. Por empezar, Bruno Fornillo marca una de las principales: “el impulso de presentarse nuevamente a elecciones cuando había hecho un referéndum en el que más del 50 por ciento no creía que eso tenía que ser así”. Para entender la influencia del movimiento popular indigenista, aclara: “las bases indigenistas, los sindicatos campesinos, las organizaciones indigenistas son el poder real”.

Es por esto que no puede reducirse la situación del Golpe de Estado en Bolivia solamente al rol que puede llegar a cumplir el litio. Bruno Fornillo marca una multiplicidad de factores que se combinaron para que hubiese un declive. En primer lugar, “causas internas dentro del Masismo. Un desgaste de la figura de Evo en relación a su intento de permanecer en la cúpula del Poder Ejecutivo”. Además agrega: “el desgaste de la ligazón del MAS con las organizaciones sociales, y sobre eso se montó el accionar de la derecha más fascista y anti indianista que estaba soterrada pero que salió a la luz. Y Estados Unidos vinculándose al sector militar”.

Una posible reconstrucción que Bruno Fornillo ensaya al pensar cómo seguir ante esta situación tiene que ver con: “reconstituirse el MAS, eventualmente que gane las elecciones aunque es una posibilidad muy difícil. Que se generen nuevos liderazgos pero a su vez, sobre todo, que se recree la vitalidad de la política plebeya que existe en Bolivia” y agrega: “casi todo lo que sucede es por ella, por la causa de su gran fuerza”

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Nota Adjunta 

Bolivia: la importancia de la política menor

Bruno Fornillo (14/11/2019)


El golpe desbarrancó la ilusión de Evo Morales de iniciar un cuarto mandato. La anterior solidez ético-ideológica del MAS se desgastó a causa de los sucesivos intentos de habilitar la reelección y de su vínculo relativo con las organizaciones sociales. Sin embargo, son estos movimientos (campesinos, indígenas, obreros, vecinales) quienes hoy tienen la llave para activar la resistencia.

Lo que existe hoy en Bolivia es un golpe de Estado articulado por el núcleo conservador de la élite regional, soportado por un tipo específico de movilización social urbana y respaldado y ultimado por la fuerza policial-militar. La eficacia y la rapidez con la que se ha consumado el traspaso de poder habilita conjeturar sobre planificación local y aval exterior, pero eso es siempre así. Allí donde el peso mediático-judicial no logra torsionar el juego democrático retorna la militarización de la política, y marca el tono de hasta dónde están dispuestos a avanzar para zanjar la balanza de una renovada guerra civil subcontinental, en la que Brasil vuelve a ser el gendarme privilegiado. Se trata, a su vez, del lugar que ocupará la región, en un muy complejo tablero de estrategias propias y subordinaciones exógenas, ante un escenario de más escala atravesado por la tensión entre el Asia en ascenso y el mundo atlántico declinante.

Hay, también, un desmoronamiento propio. Sergio Almaraz Paz, uno de los más destacados intelectuales bolivianos del siglo pasado, escribió que el golpe del ’64 en Bolivia se realizó sobre lo que quedaba de la revolución del ’52. Ella había encumbrado al Movimiento Nacionalista Revolucionario gracias a que los mineros derrotaron militarmente al ejército oficial, se nacionalizaron entonces las minas y se aplicó la reforma agraria, pero con el paso del tiempo fue menguando el empuje inicial. La concesión de intereses a una burguesía tremendamente débil, el rearme del ejército y Estados Unidos volviendo a ocupar un lugar destacado -que, como dato no menor, era casi el único comprador de estaño, casi único producto del país- terminaron por socavar la movilización de masas. Transcurridos 12 años ya no hubo fuerza social dispuesta a resistir el avance de la asonada militar. Una diferencia de peso con aquel momento histórico es la performance económica que puede presentar el evismo, que indudablemente posee guarismos intachables en casi todos los rubros (lo cual, también y sobre todo, llama a tomar nota una vez más de los límites de la asociación entre crecimiento económico, bienestar material y participación política). Si el tiempo del nacionalismo-popular se agotó en el ’64, el tiempo de un modo de concebir lo nacional-popular parece haberse agotado ahora, pero no por la vía de la economía.

Es indiscutible que en 2008 la rebelión de la «media luna» contra Evo Morales tuvo un calibre tan amplio como la actual protesta de la reacción, con tómas y control completo de las regiones del «oriente boliviano» e intentos decididos de propiciar el caos y la guerra civil; y además la injerencia norteamericana era explícita (habían enviado al antiguo embajador de la balcánica zona de Kosovo). Sin embargo, ese mismo embajador -Philip Goldberg- fue expulsado del país y la CONALCAM -dirección conjunta de las organizaciones sociales-, tuvo una capacidad de respuesta inigualable: sitió Santa Cruz, derrotó a la élite tarijeña, se militarizó Pando, y el triunfo fue rotundo. Tras ello, la Constitución del Estado Plurinacional de Bolivia vio luz y el MAS hizo casi todo bien a la hora de reproducir su dominio: tuvo un peso mayor en el poder judicial, mas injerencia mediática, e incluyó de manera subordinada a las élites departamentales díscolas, en una suerte de hegemonía consumada. Hizo lo que otros gobiernos de la región, por la causa que fuera, no hicieron. Su contracara fue convertir a la gestión estatal en un bastión y limar los proyectos más radicales -por caso, menguar fuerte el avance de la reforma agraria sobre las tierra cruceñas-, ciertamente disruptivos, que formaban parte de la genética del movimiento societal.

Es cierto que todas las hegemonías envejecen. El masismo, amarrado a una cultura originaria y a la visión de la política como servicio al pueblo, había visto como nadie el caudal de capital político y simbólico que representaba sostener y ejercer una línea ética sostenida en la gestión de gobierno (paradójicamente, había percibido que no se trataba solo de economía, y que la mayoría de la población gusta reconocer valores más nobles, como el esfuerzo y la honradez de quien comanda). La fisura que generó no atender lo suficiente a la pérdida de un referéndum que preguntaba por la posibilidad de una nueva reelección del binomio presidencial, y la esperable indicación de irregularidades en el conteo electoral último, dieron paso a una caudalosa protesta que no haría más que crecer, azuzada por las élites relegadas y por las clase medias urbanas que habían perdido sus signos de distinción, necesarios al carecer de otros. Detonó entonces una avanzada revanchista que tuvo a Camacho como figura refulgente de una extraña mezcla de machismo, cristianismo, regionalismo, anticomunismo, y halló un terreno limpio para avanzar escoltado por blindados. Que la derecha sea repudiable e impresentable, como es usual, no nos quita señalar que el evismo trastabilló al interior de su fuente madre de poder y concepto horizonte clave de la política local, porque la importancia de la democracia representativa es una línea decisiva que subtiende el hoy con la rebelión campesina de 1979 cuando ella «se incorporó al acervo político o a la acumulación hegemónica de las masas».

Sin embargo, fue el predominio del MAS en la gestión estatal y la desconexión parcial con organizaciones sociales de peso, navegando entre la dispersión, la tutela y el accionar de cúpula, lo que nos puede hacer comprender por qué la Confederación Campesina, los indígenas del Oriente Boliviano, la CONAMAQ aymara, y la Central Obrera Boliviana no tuvieron los reflejos como para dimensionar lo que estaba en juego en tan solo un par de días, casi horas. En los hechos, si bien lo que venía era y es incierto, más bien nefasto, lo anterior no despertó poner el cuerpo para defenderlo, básicamente porque ya no se concebía automáticamente como propio. Este punto es central. La respuesta, ciertamente heroica, de la ciudad de el Alto y de los ponchos rojos aymaras de las comunidades paceñas, que descendieron al grito de «ahora sí, guerra civil» son el atisbo de resistencia de última hora. Desde Tupak Katari que en la hoyada paceña se espera que los aymaras desciendan desde el norte y eso seguirá siendo así, porque ya no es posible quemar la bandera aymara. Se intuía una masacre, y la policía no tardó en pedir auxilio a los mandos militares, y eso porque Bolivia -y también Ecuador-, son países donde es posible pulsear con el ejército palmo a palmo si hay un bloque popular sólido. Esta vez no se amalgamó, pero tiene vida propia.

Ciertamente, además de las miradas que hoy con razón pero con no menos insistencia enfocan en la figura de Evo Morales, no debemos olvidar que ella misma es fruto de un ciclo político que cumplió cerca de 20 años: despunta en el año 2000 con la «guerra del agua», alumbró la exigencia de nacionalización del gas y asamblea constituyente en la «guerra del gas» y fue la causa directa de que Evo estuviera en el Palacio Quemado. Significó, también, un cambio en la composición de poder elitario de Bolivia y, fundamentalmente, una transformación radical de la cultura política acerca de quienes tienen derecho a participar y dirigir los destinos del país. Una ruptura que muy difícilmente tenga vuelta atrás. Son perspectivas que acercan confianza, porque no hay dudas que los movimientos sociales campesinos, indígenas, obreros y vecinales poseen una capacidad de organización y de veto político que hoy por hoy permanece latente, y que si bien pueden verse llamados por los beneficios que pueda ofrendar el gobierno de turno, ya no van a rendirse a uno que no sea ideológica y políticamente afín, y menos si no respeta sus intereses. No es una consigna acerca de la esperanza que debemos depositar en la vida política popular, es simplemente la evidencia de que la historia de Bolivia está signada por la protesta de una sociedad civil densa y organizada, la cual no se desestructuró en los últimos años sino que experimentó lo que significa mandar en el país.

El golpe fue duro, y es verdad que sus consecuencias parecen perdurables, pese a que persista un vacío de poder que no será fácil de llenar con un porcentaje altísimo de la población que votó al evismo, y todo indica que quien venga va a tratar de hacer pie en el mar. La importancia de las calles, del subsuelo político, aunque parezca menor, es la novedad protagonista de las movilizaciones que actualmente sostienen la sinuosa guerra civil sudamericana. Más allá de la figura del golpe, de la traición, del águila del norte, de los errores estratégicos, parecería necesario pensar el vínculo entre las organizaciones de base y el gobierno, la apuesta por la democracia intensa, la importancia de la sociedad civil movilizada: ella fue el impulso del cambio, sigue firme en Bolivia y también será quien se anteponga a la dictadura cruenta que asoma del otro lado.

– Bruno Fornillo, es Doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y en Geopolítica por la Universidad de París 8. Es investigador del Consejo Nacional de Investigacio­nes Científicas y Técnicas (Conicet) de Argentina. Integra el Instituto de Estudios sobre América Latina y el Caribe de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y la cátedra de Historia de Amé­rica Contemporánea en la Facultad de Filosofía y Letras de la misma universidad.

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Elementos para comprender el Golpe en Bolivia

Entrevista AL DORSO | Alejandro Schneider 22.11.2019.  Licenciado y Profesor en Historia por la Universidad de Buenos Aires- realiza un análisis de las situaciones que atravesaba Bolivia previo a esta sucesión de hechos. Un punteo de los elementos y circunstancias determinantes del proceso que desembocó en el golpe de Estado en Bolivia (…)

 

Elementos para comprender el Golpe en Bolivia

Entrevista AL DORSO | Alejandro Schneider 22.11.2019

El Estado Plurinacional de Bolivia está atravesando hace ya algunas semanas un golpe de Estado perpetrado por las Fuerzas de Seguridad y sectores de la oposición que dieron lugar a episodios violentos, racistas y fascistas. Con Jeanine Añez proclamada presidenta interina -con un Congreso prácticamente diezmado- las calles de La Paz, El Alto y otras provincias del país boliviano se colmaron de hombres y mujeres que manifiestan el descontento ante esta situación. 

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Alejandro Schneider -Licenciado y Profesor en Historia por la Universidad de Buenos Aires- realiza un análisis de las situaciones que atravesaba Bolivia previo a esta sucesión de hechos. Por empezar, Alejandro Schneider aclara que: “Es un golpe de Estado. Evidentemente lo que se veía ese domingo de 10 de noviembre es que Evo Morales no podía contar con ningún aparato de sostén de su propia coalición y con la acción de las Fuerzas Armadas hace que sea evidentemente un golpe de Estado”

Al analizar las causas, Alejandro Schneider señala varias dimensiones importantes que dan lugar a los hechos. “Las causas son una combinación: deterioro de la imagen de Evo Morales y sectores no aceptaban la reelección  le quitaron su apoyo. Otros problema central es que Bolivia es un país centralmente minero dedicado a los hidrocarburos y hay una disputa en cuanto a los beneficios que eso puede traer” explica Alejandro Schneider. El cuadro de situación se completa a partir de que: “Si bien Evo Morales garantizó ganancias y distribución de la riqueza a la burguesía boliviana, habría que señalar que durante estos dos últimos años, la rentabilidad empieza a decrecer y las tensiones de clases comienzan a emerger. Por otro lado, hay fuertes intereses de sectores internos y externos para avanzar en distintas zonas de explotación minera y de hidrocarburos”

Compartimos el análisis completo de Alejandro Schneider en la siguiente nota de La Izquierda Diario.

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Algunos elementos para comprender el golpe de Estado en Bolivia

Un punteo de los elementos y circunstancias determinantes del proceso que desembocó en el golpe de Estado en Bolivia

Alejandro Schneider Historiador (UNLP-UBA) | Izquierda Diario 13/11/2019

En primer término, se debe observar que lo acontecido el pasado domingo 10 de noviembre fue un golpe de Estado. El levantamiento policial, desde comienzos del presente mes, junto con el pedido del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas Williams Kaliman para que renuncie Evo Morales corroboran en los hechos que estamos frente a un golpe de Estado.

Más aún, el mismo no sólo fue ejecutado por las fuerzas castrenses, sino que también tuvo un amplio y extendido respaldo de amplios sectores de la población. En otras palabras, fue un golpe que contó con una importante colaboración de antiguos aliados sociales y corporativos que integraron y apoyaron las distintas presidencias del Movimiento al Socialismo (MAS).

En otro plano, también fue evidente la activa participación de empresarios (nacionales y foráneos), distintos grupos políticos, comités cívicos, medios de comunicación, jerarcas eclesiásticos (católicos y evangelistas), etc. Tampoco fue menor la presencia activa de diversos sectores que responden a la diplomacia estadounidense en la región, entre otros, el papel de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Segundo, habría que interrogarse sobre las causas del golpe. Si bien se puede pensar que no existe una causa determinante entre las motivaciones para llevar adelante la interrupción institucional creemos que convergieron una serie de factores. Sin querer plantear un orden de importancia, observamos la convergencia de tres elementos centrales.

1) Existen, por diversas circunstancias, que son complicadas en explicar en este breve repaso, un fuerte rechazo de amplios sectores de la población, en particular en grandes centros urbanos, a la reelección presidencial. Prácticamente durante toda la tercera gestión, el gobierno se dedicó a instalar en su agenda la “necesidad” de un cuarto mandato presidencial.

En esa coyuntura, los acontecimientos claves fueron la derrota del referéndum del 21 de febrero de 2016 que, a pesar del resultado negativo para Evo, el Tribunal Constitucional dejó en suspenso un artículo de la Constitución para que el binomio se vuelva a postular, apelando al derecho humano a ser reelegido y el fallo posterior del Tribunal Supremo Electoral (TSE) que habilitó a la candidatura de Morales y Álvaro García Linera.

En ese contexto se deben observar las diversas protestas que se inician tras la interrupción del escrutinio provisorio por parte del TSE cuando de manera previa se había informado que el Presidente había ganado por escaso margen, obligando a que se convoque a una segunda vuelta entre los dos principales contendientes. Ahora bien, el panorama empeoró tras 24 horas de haber estado detenido el escrutinio, el TSE informó sobre el triunfo del binomio oficial sin necesidad de recurrir a una nueva disputa electoral.

2) Para amplios sectores de la clase dominante existe una fuerte convicción de que Morales ya no puede garantizar la rentabilidad y los beneficios capitalistas como lo venía haciendo hasta entonces. Durante trece años, en términos globales, los gobiernos del líder cocalero se caracterizaron por continuar con el sistema primario exportador que identificó al territorio desde la llegada de los españoles.

La base económica permaneció atada a una lógica extractivista nutrida por los altos precios mundiales de algunas materias primas que vende al mercado mundial.

De ese modo, se ha ido consolidando una economía capitalista dependiente, subdesarrollada, apoyada en el saqueo de los recursos naturales y la sobrexplotación de la fuerza de trabajo, donde el endeudamiento externo constituyó una pieza clave del engranaje de su funcionamiento. En ese sentido, bajo sus gobiernos, se incrementaron los compromisos financieros con el exterior, sobre todo, con sectores agroexportadores de Santa Cruz vinculados con Brasil y luego, desde el 2011 se reforzaron los vínculos comerciales con China.

Junto con esto se desarrolló una relativa nacionalización de los hidrocarburos, la cual le permitió una notable recaudación impositiva que se empleó centralmente en disponer de una política de ampliación del consumo doméstico y de mayor gasto estatal. En particular, se transformó una parte de la renta proveniente de las exportaciones en diferentes ayudas sociales como el bono escolar “Juancito Pinto” y la “Renta Dignidad” para los ancianos, los cuales, entre otras cuestiones permitió una mejora sustancial en el nivel de vida de amplios sectores de la población.

De ese modo, corrigió en forma significativa los altos niveles de pobreza que existían en forma previa.

Si bien durante las presidencias de Morales hubo una relativa estabilidad económica a pesar de los vaivenes de los precios de los comodities, en los últimos años comenzaron a despertarse una serie de alarmas por parte de distintos sectores de la burguesía al producirse un conjunto de cambios en el comercio mundial y al incrementarse notablemente el endeudamiento externo. Esto condujo a que se empiece a pensar en un recambio en el modelo económico con cierta distribución del ingreso: comenzó a avizorarse la necesidad de aplicar ciertas medidas de austeridad retrotrayendo la política de “excesivo gasto fiscal”.

Asimismo, el nuevo e inestable panorama mundial le exigió al gobierno avanzar en el camino del extractivismo tanto en las áreas que se explotaban como en nuevas zonas a desarrollar por parte de los grandes grupos económicos.

Partiendo de estos elementos, en nuestra opinión, el golpe de Estado tuvo también motivaciones materiales generadas por la avidez tanto de capitales internos y foráneos en profundizar el modelo primario exportador; para eso era esencial doblegar y disciplinar a los diversos movimientos sociales que se oponían a estos cambios. Como parte de ese proceso, la clase dominante aspiraba a un gobierno fuerte que no ceda frente a los reclamos de los diferentes sectores subalternos, algunos de ellos, base histórica del MAS.

Por ende, se requería de un presidente que no retroceda frente a las necesidades del capital como había sucedido con las movilizaciones que frenaron el “gasolinazo” en diciembre de 2010 o bien, cuando tuvo que replegarse a fines de 2011, ante la VIII Marcha Indígena en defensa del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) que detuvo la construcción de la carretera San Ignacio de Moxos (Beni)-Villa Tunari (Cochabamba).

De esa manera, desde el último trimestre, Morales tuvo serias dificultades a la hora de aumentar la expoliación de esos territorios, sobre todo, en los departamentos de Santa Cruz y en Potosí. En el primer caso, los problemas se agudizaron con la X marcha indígena de los pueblos orientales en defensa de la Chiquitania, la cual exigió al Gobierno que declare desastre nacional al devastador incendio ocurrido en esos meses junto con la abrogación de las normas legales que permitían la tala de los bosques.

Cabe indicar que, como consecuencia de la voracidad de los incendios en la zona, se quemaron más de dos millones de hectáreas de superficie boscosa y no boscosa, afectando a la fauna y flora local. Este hecho condujo a que se sospeche sobre la intencionalidad de los incendios como producto de la ley 741 y del decreto supremo 3.973 que autorizaba los desmontes y quemas en los departamentos de Beni y Santa Cruz.

De acuerdo con una investigación del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla) el aérea en cuestión presenta un enorme interés para las empresas mineras transnacionales interesadas en la explotación de oro, tantalita, granito y piedras preciosas como la amatista, bolivianita y cuarzo. Junto con ello, la deforestación provocada por la quema facilitaba una expansión de la frontera agropecuaria con cultivos de soja para la producción de biocombustibles y de carne para la exportación.

De ahí que los sectores mineros y agroganaderos comenzaron a preocuparse por la posibilidad de abrogación del decreto supremo firmado por Morales en el pasado mes de julio; en ese sentido, comenzaron a observar una seria debilidad de un gobierno que era fuertemente criticado tanto por las demandas de sectores originarios que se movilizaban en protesta por la tala indiscriminada como por diversos reclamos locales e internacionales ante el desastre de los incendios.

Así, para algunos sectores de la clase dominante local, se hacía necesario un gobierno que se imponga más firme frente a esas quejas que obstaculizaban el desarrollo “modernizador” del país.

La segunda circunstancia, en términos similares, en Potosí, los problemas con el Gobierno se remontaron desde los inicios de su segundo mandato cuando el departamento comenzó a cuestionar el escaso apoyo material que recibía por parte del gobierno del MAS a pesar de ser una de las regiones que contribuía con innumerables riquezas a las arcas nacionales, sobre todo, con la explotación del rico salar de Uyuni.

Sin embargo, el malestar en este año se incrementó a partir del Decreto Supremo (DS) 3738, de diciembre de 2018, por lo que se habilitó la industrialización del litio a partir de la creación de la empresa mixta de Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) junto con la alemana ACI Systems, transnacional que controlaba el 49 % del proceso manufacturero. Esta demanda llevó a que desde los primeros días de octubre el Comité Cívico Potosinista (Comcipo) convocase a un paro cívico indefinido, a lo que posteriormente se le sumaron numerosas movilizaciones de diferentes sectores sociales, muchos de ellos, antiguas bases políticas del MAS.

Si bien el presidente Morales terminó abrogando el decreto en discordia, la situación de inestabilidad permaneció, además demostró que el Gobierno podía desconocer un acuerdo con una de las principales firmas internacionales en la explotación del litio tras las movilizaciones, cuestión que generó un violento fastidio en diversos sectores de la burguesía.

En ambos casos, parece evidente que las clases dominantes comenzaron a no confiar en el MAS como el gobierno que en los últimos diez años le permitió generar enormes ganancias. Observaron una fuerte debilidad para controlar a sus antiguas bases sociales. No fue casual que en esos lugares nacieran las principales manifestaciones de rechazo al resultado electoral del 20 de octubre a través de sus Comités Cívicos.

A nuestro entender queda claro que los grandes capitales necesitan de un presidente más fuerte para que controle a los diversas comunidades originarias y organizaciones sociales que se encuentran en permanente disputa por la explotación de los recursos naturales. En ese sentido, el imperialismo y los capitales trasnacionales precisan gobiernos sólidos, y Morales, en estos meses comenzó a demostrar numerosos indicios de debilidad y de falta de credibilidad, en gran parte, provocado por su intento reeleccionista.

En resumen, en ambos departamentos (Santa Cruz y Potosí) el mandatario venía siendo cuestionado por amplios sectores sociales por problemas locales, el desempeño del TSE y la declaración del Poder Ejecutivo nacional de adjudicarse el triunfo comicial sin la obligación de recurrir a una segunda vuelta electoral potenció la protesta que se venía desarrollando en las semanas previas.

Además, producto de esa misma situación de inestabilidad, las principales corporaciones empresarias le empezaron a cuestionar su capacidad de mando, algo que no había sucedido desde las pugnas interdepartamentales al calor de los debates de la Asamblea Constituyente en 2008.

3) Otro factor que explica el golpe de Estado es la profunda discriminación étnica que aún persiste en amplios sectores de la sociedad. Aunque claramente se expresa en un abierto rechazo contra los originarios y campesinos de los departamentos del occidente, esta también se halla presente en otros lugares del territorio. En cierta forma, y no sin contradicciones que ahora no nos detendremos en explicar, Evo junto con varios de sus principales correligionarios indígenas junto con algunas de las medidas adoptadas bajo sus presidencias, concentraron en su figura y en su gestión un profundo odio.

Algunos de los cambios impulsados por el Gobierno, tanto en el plano de las conquistas de varios derechos para los pueblos indígenas hasta la promulgación de una Constitución Plurinacional junto con la adopción de ciertos símbolos y valores originarios, generó un cierto encono por parte de ciertos grupos que nunca terminaron de aceptar esas transformaciones y vieron en estas últimas semanas la oportunidad de impugnar las mismas.

Las acciones vandálicas que se produjeron antes, durante y luego del golpe son producto de esta arraigada xenofobia en amplios sectores de la población.

En tercer término, en el escenario antes descripto emerge la figura de Luis (el macho) Camacho como el personaje articulador de una oposición golpista. Este empresario, investigado en su momento por su participación en firmas que escondieron y evadieron dinero a través de compañías offshore vinculadas a la trama de los Panamá Papers, se convirtió desde abril pasado en la autoridad máxima del Comité Cívico Pro Santa Cruz, encabezando explícitamente desde el pasado mes de julio el rechazo a la reelección de Morales.

Aunque no se presentó en las elecciones de octubre, la figura de Camacho pasó a ser descollante al desconocer el resultado del sufragio, solicitando en primera instancia la convocatoria a una segunda vuelta y, posteriormente, a partir del 2 de noviembre, instigando a la renuncia del binomio presidencial, a través de un masivo paro en el departamento oriental. Más aún, con el correr de los días, su postura adoptó un enérgico liderazgo nutrido de una fuerte arenga clerical y autoritaria.

En esta coyuntura, Camacho logró articular un bloque heterogéneo de derecha convocando a un amplio arco opositor, desde las iglesias católica y evangelistas hasta las principales centrales económicas como la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia, la Cámara de Industria y Comercio cruceña, la Cámara Agropecuaria del Oriente, entre otras entidades patronales, que avalaron esas posturas reaccionarias.

Por otro lado, al calor de su crecimiento y del endurecimiento de su discurso antiderecho desplazó y criticó sin disimulo al candidato de Comunidad Ciudadana (CC), Carlos Mesa, exvicepresidente de Gonzalo Sánchez de Lozada, por su “tibieza” frente a las autoridades nacionales.

En ese sentido, no es menor tratar de comprender que la figura de Camacho crece en el mismo momento en que el Gobierno se encuentra inmerso en una profunda debilidad, provocada por tres circunstancias paralelas en las dos últimas jornadas de octubre. Por un lado, Morales tuvo que aceptar que la OEA efectúe una auditoría a los comicios llevados a cabo el 20 de octubre. En segundo lugar, uno de los principales grupos que en su momento sostuvo al MAS, los cooperativistas mineros en Potosí exigieron la renuncia del mandatario indígena, hecho inédito hasta entonces. Finalmente, a raíz del crecimiento de la protesta en ese departamento del occidente, Evo decidió abrogar el Decreto Supremo (DS) 3.738.

Toda una serie de acontecimientos, en menos de 48 horas, que marcaron la creciente debilidad y legitimidad del Gobierno: sobre esos hechos, el 2 de noviembre comenzó a levantar la consigna de renuncia del presidente.

En cuarto lugar, una de las principales cuestiones que salieron a la luz fue que los antiguos movimientos sociales que en su momento apoyaron a Morales, sobre todo, al calor de los debates de la Asamblea Constituyente y la ofensiva de los departamentos orientales en 2008, en estos últimos tiempos dejaron de sostenerlo.

En los hechos, desde mediados de su segunda presidencia, Evo fue perdiendo su base social y política, más aún, algunos se convirtieron en opositores a su mandato. Comenzó a ser evidente que la mística generada alrededor del otrora líder cocalero no era la misma. Esto en parte explica por qué no solo no se movilizaron a favor de él cuando comenzaron las manifestaciones en su contra, sino que se plegaron y marcharon (algunos por sus propias demandas) con el arco opositor.

De este modo, los exaliados como indígenas del oriente, productores de coca paceños, cooperativistas de Potosí, el Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq), fabriles de Cochabamba, entre otros grupos, solicitaron primero el pedido de desconocer el resultado electoral y luego, varios de ellos, exigieron la renuncia del mandatario.

Si bien no es un tema para desarrollar en este breve punteo, corresponde posteriormente que se reflexione hasta dónde el MAS fue un gobierno que representó a los movimientos sociales. En el mismo sentido, en estrecha relación con lo anterior, hasta donde Morales y García Linera se convirtieron en un serio obstáculo imposibilitando una renovación y un recambio en la dirigencia no solo dentro de su partido sino también en el seno del Gobierno y de los movimientos sociales que, cada vez más, adoptaron la estructura de aparatos anquilosados, no pocos de ellos ligados con pegasa a la administración estatal.

En otras palabras, lo que se ha registrado en los últimos años es una clara pérdida de independencia de esas organizaciones a la par que se producía una explícita cooptación por parte del Estado.

Por último, y también dejando también para otra ocasión, la izquierda debería analizar seriamente hasta dónde el proyecto del MAS fue una administración de corte radical y socialista. En ese plano, antes que nada, habría que sincerarse y dejar de seguir sosteniendo que éste, junto con otros gobiernos que emergieron en los albores del siglo XXI, tuvieron los mismos objetivos que los padres fundadores del marxismo.

En esa necesaria reflexión no sólo habría que detenerse en el proyecto de modernización capitalista que desarrolló bajo un modelo extractivista dependiente, en acuerdo con los capitales transnacionales agro y mineros exportadores junto con las multinacionales vinculadas a la comercialización de hidrocarburos, sino que también habría que pensar qué modelo de Fuerzas Armadas tuvo en mente, que ni bien tuvieron la oportunidad no dudaron en derrocar a su mandatario.

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Nueva apuesta al fracking

Entrevista AL DORSO | Félix Herrero 08.11.2019. “Es claro que Vaca Muerta está en un proceso de decaimiento. Para este gobierno, para Macri, el destino era Vaca Muerta, el destino argentino era Vaca Muerta. Es una locura pensar una Nación dependiendo de un yacimiento” explica Félix Herrero (…)

 

Nueva apuesta al fracking 

Entrevista AL DORSO | Félix Herrero 08.11.2019.

Uno de los grandes bastiones de la gestión y discurso macrista fue el desarrollo e impulso de la producción en el yacimiento Vaca Muerta. El Estado argentino a partir del mes de abril no pudo cumplir con las obligaciones asumidas en cuanto a subsidios para con las empresas encargadas de la explotación de energía, debido a la situación deficitaria en materia financiera. “Es claro que Vaca Muerta está en un proceso de decaimiento. Para este gobierno, para Macri, el destino era Vaca Muerta, el destino argentino era Vaca Muerta. Es una locura pensar una Nación dependiendo de un yacimiento” explica Félix Herrero. 

El fracking no es una actividad sustentable de por sí. Como lo explica Félix Herrero: “Tiene dos grandes bastones: en Estados Unidos es el endeudamiento continuo y en Argentina es el subsidio de entes públicos de Nación y provinciales que están dando subsidios a las empresas”. Esta situación se da aún cuando los gobiernos provinciales no pueden afrontar esas obligaciones, dando lugar a conflictos como los ocurridos en la provincia de Chubut.

En la actualidad, Techint es la principal productora de Vaca Muerta a través de su empresa Tec Petrol. A partir de un decreto se estableció que los subsidios a las empresas se darán a partir de la producción real del yacimiento y no por la proyección. Ante esta situación, la empresa comienza a realizar una sobre producción para poder recibir subsidios más altos. En este sentido, hoy el conflicto se centra en que hay una diferencia a pagar a la empresa que ronda los 300 millones de dólares.

“No va en sentido de la política energética. Se van adecuando y arreglando, haciendo andrajos de una ley según los intereses del momento” explica Félix Herrero en relación a la Ley de Hidrocarburos, y agrega: “Lo que hay que tener en cuenta es que se ha podido dividir la propiedad y el dominio de la renta. Han podido darle el dominio a las provincias. Ahora hay 10 provincias con dominio pero ninguna tiene el producto bruto interno como para enfrentar las obligaciones que acarrea”.

Al atravesar las últimas semanas de la gestión actual, el presidente electo Alberto Fernández, comienza a dar los primeros pasos en las políticas energéticas que llevará adelante en su gestión. “Hay dos corrientes, una más liberal que es la que representa Alberto Fernández y una línea más peronista, más populista si se quiere, que sería de Cristina Fernández” explica Félix Herrero. Alberto Fernández planea realizar una nueva modificación de Ley de Hidrocarburos, apuntando al ingreso de nuevas inversiones.

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Entre Ríos: Fallo a favor de las fumigaciones

Entrevista AL DORSO | María Fernández Benetti 08.11.2019. Horas después de que se conociera el resultado de las elecciones generales en nuestro país el pasado 27 de octubre, el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos publicó un fallo en el que se modifican las reglamentaciones vinculadas con las fumigaciones cercanas a escuelas rurales (…)

 

Entre Ríos: Fallo a favor de las fumigaciones

Entrevista AL DORSO | María Fernández Benetti 08.11.2019.

Horas después de que se conociera el resultado de las elecciones generales en nuestro país el pasado 27 de octubre, el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos publicó un fallo en el que se modifican las reglamentaciones vinculadas con las fumigaciones cercanas a escuelas rurales. De esta manera, se permitiría fumigar hasta 100 metros de distancia por tierra y 500 metros de distancia por aire. Esto en contra del reclamo del Foro Ecologista de Paraná que reclamaba distancias de 1000 y 3000 metros respectivamente.

En la provincia de Entre Ríos hay un total de 1.032 escuelas rurales. María Fernández Benetti, abogada perteneciente a la Coordinadora Provincial por una Vida Sin Agrotóxicos, comenta acerca de cómo era la situación que atravesaban esas escuelas: “En todo el territorio no la actividad se llevaba adelante sin protección de las fumigaciones. Podían estar a 2 metros fumigando y no había ninguna normativa”.

Tras cinco sentencias a favor en las que se lograron fallos de gran importancia y en los que se respetaban los principios del Derecho Ambiental, el lunes 28 de octubre se conoció el fallo del Supremo Tribunal que tiró para atrás todos los avances conseguidos hasta el momento. “Nosotros estamos demandando al Estado provincial por abandono de los alumnos y los docentes” aclara María Fernandez Benetti. El lobby del agronegocio, que posee una gran influencia en la provincia, logró que se modificara la Ley de Procedimientos Constitucionales que regulaba el amparo presentado por las organizaciones. 

“Siempre fuimos una comunidad muy activa, muy participativa. Entró el lobby con todo y destruyó nuestras instituciones” aclara la abogada tras haber presentado como prueba chats entre los productores del agronegocio y los miembros del tribunal.

El daño tanto ambiental como en la población ha sido probado a lo largo del juicio con la presentación de un Comité Científico que avala el daño en el aire, la tierra y el agua. Ante esto, la abogada agrega: “Estamos registrando en las poblaciones de niños, más que nada en los niños rurales, el daño genético. Esto quiere decir que ya tienen dañada su cadena de ADN. No tienen ninguna patología definida pero pueden llegar a producir una leucemia”. Según los informes, el daño genético puede revertirse siempre y cuando se deje de exponer a la población afectada a los agroquímicos. “Tenemos un grave peligro de que esto afecte segundas y terceras generaciones” concluye María Fernández Benetti. 

Los pasos a seguir luego de este fallo es la presentación de un recurso extraordinario en Nación y además la petición de una transición del modelo productivo, con proyectos a nivel de agroecología a nivel municipal y a nivel provincial. “Nosotros entendemos que no hay más tiempo, que estamos comprometiendo nuestras fuentes de agua. Hay una reducción enorme del número de productores porque este modelo excluye al chiquito. A nosotros un fallo positivo no nos va cambiar la realidad de nuestra provincia” aclara María Fernández Benetti al pensar qué es necesario para que esta situación se revierta a mediano plazo.

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Ecuador y la insurrección indígena

Entrevista AL DORSO | Maristella Svampa 18.10.2019. El presidente del Ecuador, Lenin Moreno, intentó poner en vigencia a partir del mes de octubre  el decreto 883 en el que se establecía el incremento del precio de la gasolina y el diesel (entre otros combustibles) por una quita de subsidios. En diálogo con Maristella Svampa, analizamos los reclamos del pueblo ecuatoriano y las políticas que llevaron a esta situación al este país (…)

 

Ecuador y la insurrección indígena

Entrevista AL DORSO | Maristella Svampa 18.10.2019.

El presidente del Ecuador, Lenin Moreno, intentó poner en vigencia a partir del mes de octubre  el decreto 883 en el que se establecía el incremento del precio de la gasolina y el diesel (entre otros combustibles) por una quita de subsidios. En diálogo con Maristella Svampa, analizamos los reclamos del pueblo ecuatoriano y las políticas que llevaron a esta situación al este país.

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“El decreto 883 tiene dos elementos: uno es la quita del subsidio a la nafta y el otro es el anuncio que se va a ir en serio con la reforma laboral, eso es lo que da lugar a la terrible revuelta que duró 9 días” explica Maristella Svampa. En cuanto a la participación y protagonismo de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador en los reclamos, agrega:”No es novedoso porque los sectores indígenas han tenido históricamente un gran peso, tiene un rol central en las luchas indígenas de América Latina”.

La economía del Ecuador -a partir de su descubrimiento tardío en la década del ‘70- gira en torno al petróleo. En el último tramo del gobierno de Rafael Correa, cuando comienza la crisis económica a partir de la caída del precio de las commodities, el ex presidente establece un tratado con el Mercosur, con China y también con el Fondo Monetario Internacional. 

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“En el marco del ciclo progresista, Ecuador ha tenido un rol fundamental con la nueva Constitución, con los derechos de la naturaleza, con el rol de los pueblos originarios” explica Maristella Svampa, y agrega: “Rafaél Correa no solo avanzó con la explotación del petróleo sino que avanzó también con la megaminería y el Ecuador no es un país con tradición extractiva. Lo que hizo fue ingresar a la megaminería no solo con capitales canadienses, sino también con capitales chinos”. Al aclarar que la CONAIE luego de estas decisiones abrió su seguimiento a Correa, Maristella Svampa agrega: “han hecho denuncias de violaciones a derechos laborales y derechos humanos, cosa que trajo mucho conflicto con los sectores indígenas”.

Cuando Lenin Moreno asume como aquel que continuaría las políticas de Rafael Correa, presenta algunos giros en su gestión. “Al poco tiempo de asumir Lenin Moreno establece otras alianzas políticas, se desprende de Alianza País, el partido político que crea Rafaél Correa, se queda sin bases partidarias y hace alianzas con sectores de derecha” explica Maristella Svampa, y agrega: “Ministerios ocupados -entre ellos el de Economía con representantes de derecha-. Se abre un período de alianza con la derecha y de apertura de la sociedad civil, pero duró muy poco tiempo»

Al analizar las posibles salidas a estas políticas llevadas adelante desde el correísmo, Maristella Svampa aclara: “No hay salidas propuestas, en este momento hay una derecha que está cada vez más fortalecida. Alianza País está muy debilitado y Correa no puede presentarse a las próximas elecciones. El país se está tornando mucho más a la derecha y lo que hizo Moreno es generar esta transición”.

 

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El «barril criollo» extranjerizado

Entrevista AL DORSO | Félix Herrero 20.09.2019. En diálogo con Félix Herrero analizamos la suba del precio de un 4% en la nafta, la gasolina y del diesel y en qué modo es real el impacto de dichos ataques con estos aumentos (…)

 

El barril criollo extranjerizado

Entrevista AL DORSO | Félix Herrero 20.09.2019.

A partir de un ataque a una de las principales instalaciones petroleras de Arabia Saudita -que dejó como resultado dos grandes focos de incendio en una de las refinerías más importantes- se han sucedido una serie de variaciones en los precios del petróleo a nivel mundial. El precio del petróleo crudo subió en las cotizaciones un 12%, inmediatamente después de que sucedieran los ataques, pero a los tres días la suba se redujo a un 6%. Arabia Saudita exportaba hasta el momento 12 millones de barriles diarios de los 100 millones que se consumen en el mundo. Luego de estos acontecimientos redujo las exportaciones a la mitad. 

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En diálogo con Félix Herrero analizamos la suba del precio de un 4% en la nafta, la gasolina y del diesel y en qué modo es real el impacto de dichos ataques con estos aumentos. Félix Herrero plantea: “En nuestro país se dijo que como hubo un aumento del crudo en el mundo, nosotros tenemos que aumentar el 4%. Esto es curioso porque si nosotros sabemos que de los componentes de la nafta, el crudo es el 40%, si la caída ha sido del 6% ¿por qué aumenta un 4%? Es 2,4% el aumento, acá aumentó un 4%”

Por su parte, al tener en cuenta que la suba primera del 12% a nivel mundial en tres días se redujo a 6%, Félix Herrero aclara: “Cuando el crudo sube en el mundo, las naftas argentinas suben, pero cuando el crudo baja en el mundo la nafta argentina no baja”. Teniendo en cuenta la producción local de petróleo a partir de yacimientos como el de Vaca Muerta, Félix Herrero explica que el costo de producción de un barril en Argentina es de 20 dólares y el de otros yacimientos es bastante menor. “Lo que regula el precio en nuestro país no es la producción sino los precios que imponen las petroleras”, finaliza.

A partir del análisis que realiza Félix Herrero, establece que el aumento que se genera ahora en los combustibles tienen que ver con que “la Argentina está subiendo las naftas en función de su inflación y no en función de los costos. Las petroleras imponen precios según sus costos.” Sin perder de vista que el Estado argentino funciona como un gran subsidiario del sector petrolero. “Todas las cifras tienen poco que ver cuando sabemos que hay un subsidio del estado a Vaca Muerta”.

El círculo de producción económica de nuestro país está regulado y es dependiente del precio de los combustibles porque el traslado es uno de los eslabones principales del mismo. “Si se quiere eliminar la inflación hay que paralizar por lo menos por un tiempo el precio de las naftas”, aclara Félix Herrero en referencia a la incapacidad del gobierno actual de bajar la inflación mes a mes. “Hay nn sector que hace lo que quiere. El poder real es el financiero y el petrolero y hacen lo que quieren y el gobierno hace lo que le dicen” concluye Félix Herrero.

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Naturaleza Humana

Entrevista AL DORSO | Martín Crespi 13.09.2019. Naturaleza Humana es una muestra plástica. Es una expresión artística desde lo visual y conceptual. Es una forma de divulgación de distintas problemáticas ambientales y socio-ambientales. Y es un libro práctico con mirada crítica. Así presenta este libro Martín Crespi en la página de “Pachamamita Libros” (…)

 

Naturaleza Humana

Entrevista AL DORSO | Martín Crespi 13.09.2019.

Naturaleza Humana es una muestra plástica. Es una expresión artística desde lo visual y conceptual. Es una forma de divulgación de distintas problemáticas ambientales y socio-ambientales. Y es un libro práctico con mirada crítica. Así presenta este libro Martín Crespi en la página de “Pachamamita Libros”, su proyecto editorial autogestivo, con el que realizó varias publicaciones en torno a problemáticas ambientales, pero hasta el momento siempre orientadas a la infancia.

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“Naturaleza Humana, el arte como expresión” es un libro que parte de una muestra plástica -de autoría de Martín Crespi- que gira en torno a una “investigación a partir problemáticas ambientales que hay en el país y en la región, enfocando como eje transversal el extractivismo” cuenta Martín. No solo se pueden ver las distintas obras que formaron parte de la muestra, sino que también hay textos que analizan esas problemáticas.

Las temáticas de los textos están en vinculación con: la naturaleza; la mercantilización de la vida; los impactos socio ambientales; leyes, derechos y territorios; modelos extractivos; agua y alimentación; monocultivo y fumigaciones. En cada uno de estos capítulos encontramos referentes de estas temáticas quienes aportaron a la problematización en esos ámbitos. Es por eso que en el libro podemos encontrar textos de: Maristella Svampa, Bruno Nápoli, Alfredo Grande, Enrique Viale, Paula Alvarado, Moira Millán, Darío Aranda, Soledad Barruti, Alicia Massarini, entre muchos otros y otras.

Cada texto tiene un código QR en el que se puede acceder al mismo de forma digital y a un audio en el que se lo relata en la voz de quienes redactaron. Específicamente en la temática relacionada con la deuda externa se pueden ver dos intervenciones, que Martín Crespi describe de la siguiente manera: “Intervenciones en un mapa de Argentina con un collage todo hecho de dólares y se hace referencia a la mercantilización de los recursos naturales, la naturalización de los bienes comunes, todo tiene un valor de mercado, todo puede ser mercantilizado y Andrés Nápoli hace hincapié en eso, en lo riesgoso de poder mercantilizar todo.” Por otra parte, en la segunda intervención artística -realizada en un mapa de América Latina-, cuenta con la voz del historiador Bruno Nápoli y la intervención artística gira en torno a: “fichas de dominó con un juego de palabras, deuda externa, deuda eterna, deuda que coloniza, deuda que disciplina. Deuda privada, deuda privatizada, jugando con la conjunción de las palabras a través de un dominó y lo que implica la problemática de la deuda externa”.

Este libro y todas las publicaciones que realizó hasta ahora Martín Crespi en sus distintos formatos tienen como objetivo “problematizar para encontrar soluciones y alternativas a esta realidad que estamos viviendo” nos dice, terminar con la lógica depredadora que se está llevando adelante.

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