Los cultivos transgénicos son vehículos diseñados no para alimentar al mundo, sino para la apropiación sistemática e instrumental de la naturaleza; y sin duda un instrumento estratégico de control territorial, político y cultural, de una nueva etapa neocolonial”

Andrés Carrasco

“La ciencia, su sentido del para qué, para quién y hacia dónde, están en crisis  y nosotros no podemos fingir demencia si queremos sobrevivir soberanamente. Los pueblos latinoamericanos tienen  el derecho irrenunciable a desarrollar una ciencia transparente,  autónoma y que sirva a sus intereses”

Andrés Carrasco

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Biografía

Andrés Eduardo Carrasco, conocido como Andrés Carrasco (16 de junio de 1946Argentina – 10 de mayo del 2014Buenos AiresArgentina), fue un médico argentino especializado en biología molecular y embriología del desarrollo,  fue presidente del Conicet y jefe del Laboratorio de Embriología de la UBA.  

En el 2009 publicó, en la revista Chemical Research in Toxicology, los efectos adversos del glifosato en los vertebrados, resultado de experimentos en su laboratorio de embriología molecular. Allí demostró los efectos  nocivos del uso de glifosato en cultivos transgénicos, ingrediente en los pesticidas Roundup de Monsanto, sobre el desarrollo de los vertebrados.

 

Su investigación fue la tapa del diario PAGINA 12 (abril de 2009). La noticia: el glifosato, el químico pilar del modelo sojero, era devastador en embriones anfibios. Nada volvió a ser igual. Organizaciones sociales, campesinos, familias fumigadas y activistas tomaron el trabajo e Carrasco como una prueba de lo que vivían en el territorio.

“No descubrí nada nuevo. Digo lo mismo que las familias que son fumigadas, sólo que lo confirmé en un laboratorio”, solía decir él. Y comenzó a ser invitado a cuanto encuentro había. Desde universidades y congresos científicos, hasta encuentros de asambleas socioambientales y escuelas fumigadas. Intentaba ir a todos lados, restando tiempo al laboratorio y a su familia.

También ganó muchos enemigos. Los primeros que le salieron al cruce: las empresas de agroquímicos. Abogados de Casafe (reúne a las grandes corporaciones del agro) llegaron hasta su laboratorio en la Facultad de Medicina y lo patotearon. Comenzó a recibir llamadas anónimas amenazantes. Y también lo desacreditó el ministro de Ciencia, Lino Barañao. Lo hizo, nada menos, que en el programa de Héctor Huergo, jefe de Clarín Rural y lobbysta de las empresas.

Darío Aranda, PERIODISTA