La increíble historia de las perdices que comieron felices

Al Dorso 17.06.2017.
Hace mucho, mucho tiempo todo el mundo contaba cuentos. Las fábulas y las historias de fantasía,  / eran más importantes /que las simples mercancías (…)

 

La increíble historia de las perdices que comieron felices

Martín Crespi | Pachamamita Libros 

Audio AL DORSO PARA DESCARGAR
Locución: Facundo Gutiérrez Galeno / Andrea Decastelli

 

Hace mucho, mucho tiempo todo el mundo contaba cuentos.

Las fábulas y las historias de fantasía,  / eran más importantes /que las simples mercancías!

Los duendes se divertían haciendo travesuras, riéndose a carcajadas de sus disparatadas aventuras.

Las hadas con alas de mariposa sonreían y danzaban, para la gente curiosa.

Las brujas hacían en sus ollas unos hechizos tan infalibles, que hasta los ogros se volvían unos seres sensibles.

Y así las leyendas, los mitos y los relatos se contaban por las noches y a cada rato.

Por arte de magia, las calabazas se transformaban en inmensas carrozas, mientras las princesas más ansiosas se la pasaban besando sapos de forma muy graciosa!

La comida se preparaba con alimentos frescos y sanos que se conseguían con facilidad en los lugares más cercanos.

Por lo general los finales siempre eran felices cuando alguien se comía algunas perdices.

Pero poco a poco la magia se fue perdiendo y las ilusiones se fueron desvaneciendo…

Los mundos de fantasía fueron desplazados por las simples mercancías.

Los hechizos de las brujas resultaban incomibles y los ogros volvieron a sentirse unos seres horribles.

Los duendes dejaron de hacer sus divertidas travesuras y las hadas ya no bailaban, se sentían pataduras!

Así aparecieron algunas enfermedades trágicas que ni siquiera se curaban con las varitas mágicas.

Todo se compraba en los supermercados y solo se comían esos productos super-procesados.

Ya nadie cocinaba con alimentos locales, ni se respetaban los saberes ancestrales.

Para evitar los miedos y los ataques de pánico, todos prefirieron consumir sus propios alimentos orgánicos.

¡Que por supuesto, resultaron ser mucho más ricos y sanos!

Los duendes retomaron las antiguas travesuras y pronto comenzaron sus alocadas aventuras!

Las hadas con alas de mariposa, volvieron a danzar y a bailar de forma maravillosa.

Los hechizos de las brujas fueron nuevamente irresistibles y los ogros cambiaron el ánimo de una manera increíble!

Ya nadie elegía esos comestibles ultra procesados! Porque todos preferían alimentos diversos y variados.

– Siempre es mejor comer sano y con alegría, y nunca olvidarse de la agroecología.

Dijeron al terminar esta historia unas perdices, que por fin ellas pudieron comer tranquilas y felices.

 

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VENEZUELA: CARTA ABIERTA DE MARISTELLA SVAMPA

Maristella Svampa 05.06.2017.
Va mi Carta Abierta al campo militante prochavista de la Argentina. En respuesta a las diatribas e insultos que generó la declaración que llama a detener la escalada de violencia en Venezuela.

 

CARTA ABIERTA AL CAMPO MILITANTE PROCHAVISTA DE LA ARGENTINA

Por Maristella Svampa (05.06.2017)

En los últimos días recibí numerosos ataques y agresiones por la vía de las redes sociales debido a la declaración que difundimos sobre Venezuela con varios amigo/as y colegas, declaración de la cual me reconozco como una de las promotoras.

Aunque lo haya explicado en varios lugares, hace ya tiempo que considero que el proceso bolivariano ha caído en una deriva autoritaria, por lo menos desde 2015. Creo que el régimen que lidera Maduro –y ello en el marco de una crisis social y económica sin precedentes-, reforzó los peores elementos ya presentes en el chavismo (más concentración de poder, enorme corrupción, radicalización del extractivismo y estado rentista, entre otros), al tiempo que licuó lo mejor que éste tenía en términos de populismo plebeyo (dispositivos de democracia participativa, empoderamiento de los sectores populares, cierta redistribución de la riqueza). También, como aparece en la declaración citada, del otro lado (aunque esto no incluye toda la oposición y movilización callejera) existe una derecha violenta y antidemocrática que busca borrar de la faz de la tierra todo lo que ha significado el chavismo en términos simbólicos y políticos para el mundo subalterno.

En razón de ello, la declaración que impulsamos apuntaba a salir de la polarización, a restablecer un cierto equilibrio, si ello era posible, ilustrando la complejidad de la crisis venezolana. Buscábamos ser objetivos, de ningún modo imparcial o neutros, colocando matices, ahí donde muchos solo veían la realidad en blanco o negro. En consecuencia con ello, apoyamos la propuesta de Plataforma Cuidadana, una iniciativa de autoconvocados surgida en Venezuela, en la cual se destaca Edgardo Lander, un intelectual cuyas credenciales de izquierda democrática y su apoyo a las luchas sociales en este continente son incuestionables. Nadie con dos dedos de frente podría decir que Lander es un “reaccionario” o que es “funcional a la derecha”.

El documento contó con firmas muy significativas; desde Anibal Quijano, Alberto Acosta, Arturo Escobar, Boaventura de Sousa Santos, Luis Tapia, Pierre Salama, Raquel Gutierrez, Carlos Porto Gonçalvez, Enrique Viale, Horacio Machado Araoz, Roberto Gargarella, Attac Francia, así como varios exministros y ex compañeros de ruta del proceso boliviariano; en fin, más de dos centenares de firmas de todas partes del mundo, muchas de las cuales provienen de intelectuales de izquierda ligados a procesos de lucha en sus respectivos países, no pocos de ellos/as  contra el extractivismo y los procesos de despojo y acaparamiento de tierras en el marco del actual modelo de acumulación del capital. Otras firmas provienen de la izquierda académica, con todas las variaciones, en términos de mayor o menor radicalidad política y de vínculo con organizaciones sociales, que esto involucra. (véase http://llamadointernacionalvenezuela.blogspot.com.ar/2017/05/llamado-internacional-urgente-detener_30.html)

La declaración de llamado a detener la escalada de violencia en Venezuela obtuvo una gran repercusión internacional en diferentes medios (Francia, Alemania, Bolivia, Argentina, entre los lugares que he podido seguir), pero sobre todo abrió la  posibilidad de pensar el proceso de caos y violencia que hoy atraviesa Venezuela sin caer en una lectura simplista y conspirativa (todo es “culpa de la derecha y el imperialismo”), y sin desconocer tampoco lo que intenta hacer la derecha violenta (apoyada por Estados Unidos). Por último, para nosotros también era importante mostrar a nivel internacional que no existe una sola izquierda, alineada con los progresismos realmente existentes, la cual suele potenciar las hipótesis conspirativas, despreciar todo aquello que llame a defender el pluralismo y las libertades civiles como si se tratara de “libertades burguesas”, e, incluso, en algunos casos puntuales, llegando a hacer un llamado bochornoso e indefendible a “aplastar” la movilización callejera. Buscábamos mostrar que Otra izquierda es posible, una que mire y pueda acompañar el proceso venezolano críticamente, sin dejar por ello de renunciar a nuestras convicciones y principios político-ideológicos.

De la política de insultos a los puntos ciegos

No habíamos terminado de actualizar las firmas de la declaración en el blog creado a tal efecto, que ya andaban circulando respuestas airadas e insultos multiplicados por las redes sociales,  que lejos de significar un llamado a un debate amplio sobre estos temas, clausuraban cualquier posibilidad de diálogo fraterno y  anunciaban una pretensión de verdad asentada en un doble monopolio: una, respecto de la “verdadera” lectura del proceso venezolano; otra, sobre el “el verdadero compromiso de la izquierda” o más precisamente, de los/as intelectuales de izquierda firmantes.

Una parte importante de estas respuestas descalificatorias a la declaración provenía de la Argentina. En razón de ello es que escribo estas líneas, en las cuales quisiera destacar dos cuestiones diferentes.

Lo primero a destacar es la lógica de linchamiento desatada. No hay que dejarlo pasar. Lamento decirlo, pero estoy cada vez mas convencida de que las redes sociales no constituyen un ámbito interesante, mucho menos democrático, de debate. En Argentina, espacios como facebook alientan respuestas compulsivas y virulentas (antes siquiera de leer los textos completos), al tiempo que promueven una lógica salvaje  de linchamiento, donde cada comentario pretende superar en tono e insulto al anterior, o bien, busca asentarse y potenciar el insulto anterior (en el estilo que de modo ejemplar marcó el programa televisivo kirchnerista 6,7,8, ¿se acuerdan?).

Sucedió entonces que, mientras en Venezuela seguía muriendo gente en las calles, mientras Edgardo Lander era tratado de “reaccionario” y hasta Boaventura de Sousa Santos salía a defenderlo y a explicar porque firmó la declaración; en Argentina los muros de facebook de varios de los firmantes de la declaración comenzaron a llenarse de insultos. Muy probablemente por ser una de las promotoras visibles de la declaración, eso sucedió conmigo en las redes sociales.  Ahí se desató una lógica de linchamiento, motivada además por la ausencia de respuesta de mi parte (estaba en viaje), lo cual impulsó a  los “más valientes” a competir entre sí –en diálogo incluso entre ellos- en grado de insulto y descalificación hacia mi persona, y el resto de los firmantes. Como dijera atinadamente Pablo Alabarces, otro de los firmantes argentinos, “La mayoría proponía un nivel de condena que me hace temer que, el día que triunfe la “revolución” que estos compañeros proponen en nuestro país, nos van a fusilar (si no zafamos en un campo de reeducación)”.

La segunda cuestión, más de fondo, tiene que ver con los sujetos involucrados en las respuestas en las redes sociales y las contracartas que se sucedieron desde Argentina. En realidad, quienes reaccionaron de modo tan violento a la declaración, redoblando la apuesta en defensa de la Venezuela de Maduro, adjudicándonos a los firmantes de la declaración las peores responsabilidades e intencionalidades políticas, no fueron sectores ligados a las organizaciones kirchneristas. Repito: más allá de los casos puntuales, no fue el “oficialismo de izquierda” (la expresión se la debo a Horacio Machado Araoz) ligado directa o indirectamente al kirchnerismo el que se manifestó,  el cual es bastante indiferente a lo que sucede en América Latina; muchos de ellos desconocen incluso el ABC de los progresismos a nivel latinoamericano o bien contribuyen a reproducir a una visión romantizada de los mismos (pensemos en el proceso boliviano, visto desde la Argentina). En verdad, quienes reaccionaron de modo condenatorio fueron más bien colegas y referentes intelectuales y militantes vinculados a organizaciones sociales territoriales, filopopulistas/autonomistas.

Quisiera aclarar que no sólo conozco muy bien este sector del campo militante; más aun, he sido parte activa de él antes de involucrarme más directa y a fondo con las luchas socioambientales de la región e incorporar otras narrativas de cambio. Con no pocos/as de los/as que han venido desgranando insultos y descalificaciones varias en estos días, hemos compartido espacios de lucha y debates, a partir de Diciembre de 2001. Hay otros/as que no conozco (aunque me interpelan como si me conocieran y supieran todo de mi), tal vez porque son jóvenes, vaya a saber, pero sin duda parecen ser muy poco abiertos al debate respetuoso de ideas, quizá porque algunos han sido socializados políticamente en las redes sociales (¡lo cual es lamentable!) y no en los espacios políticos de los barrios y las calles.

Son varios los defensores del proceso venezolano que buscan trazar paralelos con otras dinámicas históricas (Chile, bajo Allende; la revolución cubana). No voy a entrar en esa discusión, pues creo -como muchos otros- que el chavismo–al menos hasta hace poco tiempo y desde abajo- podía ser homologado con el primer peronismo, en tanto experiencia transformadora a nivel de la subjetividad política de las clases populares. Sin embargo, las maldiciones que desató en Argentina nuestra declaración crítica respecto del gobierno de Venezuela, no tiene que ver con leer el chavismo en el espejo del primer peronismo, con interpretarlo como una repetición de la “Batalla de Chile”, o proponerlo como un reto similar al de “Bahia de los Cochinos”…

Desde mi punto de vista, considero que el problema consiste en que una parte importante de organizaciones y colegas de la izquierda nacional-popular y autonomista argentina encontró en el chavismo un anclaje latinoamericanista y antiimperialista imprescindible desde el cual definirse; la forma de escapar al dilema político identitario al que los/nos sometió durante más de una década el kirchnerismo. Dichos sectores populistas-autonomistas encontraron en el chavismo la solución, a saber, la forma de seguir integrados en los avatares del progresismo regional, sin adherir por ello necesariamente a la política nacional del kirchnerismo.  Su adhesión incondicional al chavismo pasó entonces a sintetizar una manera de seguir –legítimamente- con “los pies adentro” a escala regional, durante el ciclo de cambio progresista, aun estando “afuera” a nivel nacional -cuando el kirchnerismo era gobierno-… En consecuencia, el apoyo al proceso venezolano estuvo asociado a la construcción de una determinada identidad política, capaz de dar coherencia y estabilidad a los posicionamientos de dichas organizaciones a nivel regional, en medio de la hegemonía kirchnerista. En esa línea, el chavismo devino la clave de bóveda de una identidad política, asumiendo por ende un carácter inamovible e innegociable.

En los últimos años, hacia el fin del kirchnerismo, muchas de estas organizaciones territoriales populistas/autonomistas, a las cuales yo misma había apostado en términos políticos personales, eclosionaron dividiéndose; algunas intentaron una alianza (asimétrica) con la izquierda clasista más tradicional;  otros  continuaron haciendo de furgón de cola del kirchnerismo en los actos prochavistas e incluso algunos terminaron absorbidos por éste. Otros sectores buscaron reinventarse positivamente en la actual coyuntura, potenciando la militancia cultural y la lucha antipatriarcal. Pocos intentaron incorporar otras dimensiones estructurales de la lucha –como la crítica al extractivismo, por ejemplo-; pocos lograron disputar el monopolio que el trotskismo ostenta o al menos busca establecer desde la narrativa clasista en los medios trabajadores urbanos… Mientras tanto el chavismo continúa siendo el anclaje identitario mínimo, el eje inamovible, el último bastión –todavía en pie- de un conjunto de organizaciones y colegas de izquierda, cuyos esfuerzos políticos y militantes no han sido –infelizmente en los últimos tiempos- coronados por un avance importante en las luchas anticapitalistas. No es casual entonces, mucho menos en un contexto de fin de ciclo progresista, que la defensa dogmática e incondicional al chavismo tienda a combinar la diatriba desmesurada con la apelación mitológica, acelerando los dispositivos de clausura ideológica, pues lo que está detrás de ello es nada menos que la defensa de una determinada identidad política…

En Argentina, el final del progresismo como lingua franca nos enfrenta a una cruda realidad. Al interior de las izquierdas, el panorama es desolador, pues efectivamente no hemos sabido –no hemos podido- articular las diferentes narrativas emancipatorias en un lenguaje común. Sabemos que el progresismo selectivo del gobierno kirchnerista  terminó por abrir heridas profundas al interior de este espacio, difíciles de sanar. Es por ello que necesitamos tender puentes entre las diferentes izquierdas realmente existentes, así como necesitamos también incorporar aquellas otras matrices político-ideológicas que hoy recorren el campo contestatario e interpelan el actual patrón de acumulación del capital. Tal vez me equivoque, pero sin ello, no hay posibilidad de recomposición alguna de ese espacio político e intelectual que pretendemos llamar izquierda. En otras palabras, tanto en Argentina como en América Latina, la izquierda posprogresista a (re)construir, si ello es posible, tendrá que ser no sólo regional y popular, clasista y antipatriarcal sino también profundamente plural y ecologista.

Sería lamentable que la discrepancia en relación con lo que sucede en la actual Venezuela –la cual no puede resolverse a través de la escalada de la violencia ni a través de la injerencia externa- instale nuevas barreras político-ideológicas o ahonde las diferencias en este espacio ya de por si fragmentado y en crisis. No sólo porque hay muchas cuestiones que en el régimen venezolano no han funcionado y nos interrogan o deben interrogarnos acerca de qué entendemos por socialismo y horizonte de cambio; sino porque además como izquierdas nos debemos un debate fraternal y respetuoso, que recupere y recree los puntos de convergencia y las gramáticas emancipatorias de los movimientos sociales en lucha, sobre todo en los tiempos que se avecinan.

Buenos Aires,  5 de junio de 2017.

 

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CEOS SIN RECUSACIONES

Félix Herrero 26.03.2017.
El derecho es tan flexible como las fuerzas que lo impulsan; hacia adelante acercando al ciudadano con los funcionarios,  o hacia atrás con formulaciones que parecen legado de las épocas monárquicas (…)

 

CEOS SIN RECUSACIONES

Por Félix Herrero (26.03.2017)

El derecho es tan flexible como las fuerzas que lo impulsan; hacia adelante acercando al ciudadano con los funcionarios,  o hacia atrás con formulaciones que parecen legado de las épocas monárquicas. También lo empujan hacia la derecha, donde se concentra el poder real de las democracias corporativizadas, o hacia la izquierda, donde aún esperan los pueblos que la democracia representativa se acerque más a su voluntad soberana.

Este manipulado derecho administrativo encuentra rápidamente formas que lo llevan hacia atrás y hacia el costado derecho.  Así, el funcionario estadual que ha pertenecido y aún ––aunque lo jure–– pertenece, se puede recusar y no tomar medidas sobre su empresa.

Para ver a quiénes sirven, sería bueno que usted tenga la posibilidad y oportunidad de  preguntar a míster Rexx Tillerson  en Estados Unidos, o al ingeniero Juan C. Arangueren en nuestro país cuánto tiempo estuvieron sirviendo a ExxonMobil uno, y a Shell Dutch el otro, y seguramente sabremos contestar la pregunta sin equivocarnos. Tomando un ejemplo, 34 años dedicados a una multinacional tiene algún peso cuando apenas tienen un año en el gobierno federal o nacional de sus respectivos países.

Claro que hay otras muchas jugarretas para dejar de lado la voluntad  del legislador de que se establezca un conflicto de intereses. Se recusa pero los secretarios de los ministros, o los ministros del presidente no hacen excusar a sus funcionarios inferiores.  Decidir, regular, definir contra la empresa del jefe es prácticamente presentar  la renuncia al cargo, y para el funcionario corrupto es dejar de lado la potencialidad de servirse a sí mismo o a su o sus empresas, cuyas acciones para continuar con la farsa suelen ser transferidas a hijos y entenados.

Hay empresas de tan gran extensión por lo cual son actores de cientos de decisiones, y por lo tanto, Tillerson ,y lo mismo los que están en situaciones similares, no debería haber aceptado el ofrecimiento para convertirse en ministro de Relaciones Exterior del aún más poderoso país del mundo. En muchísimos de los casos internacionales o energéticos domésticos tienen que ver con su cargo doble de Presidente de directorio y CEO de ExxonMobil. En estos días se ha recusado y no participa de las decisiones o definiciones acerca del oleoducto XL y de su tramo Dakota Acces. Pero para algunos estadounidenses lo que es bueno para la Standar Oil es bueno para Estados Unidos.

El secretario de Energía y el presidente del ente regulador del ambiente y la energía también debieron abstenerse de las decisiones que fueron a favor del oleoducto y modificaron normas que había adoptado el ex presidente Barak  Obama.

En el caso argentino, no parece lógico el juego de papeles en que un ministro no firma lo suyo pero si lo del secretario, y que el secretario firme lo que le interesa al ministro de Energía y Minería. Así, el ministro firma los precios subsidiados de exportación de crudo pesado de Cerro Dragón de la triada británica BP, de la china CNOOC y la local Bridas,  mientras el subsecretario puede firmarle cuando Shell está interesada, por ejemplo los precios de importación de gas licuado y la cantidad que se traiga al país.

Además de la excusación de los cargos superiores pero no de los inferiores que debe decidir ante la excusación del superior, tenemos otra triquiñuela.  Es cuando pueden aparecer obstáculos del derecho administrativo en la designación de parientes:  se aplica el principio “yo por vos y vos por mí, y ganamos los dos”. Es fácil imaginarse que el ministro de Energía nombre al hijo del secretario, y el secretario del ministro nombre a la cuñada del ministro.

El otro juego es respecto a la tenencia de acciones de las grandes empresas:  Tillerson lo arregló vendiéndolas por decisión superior, y Juan C. Aranguren también debió  hacerlo con las acciones de Shell.

Lo real es que cuando un ministerio es tomado por funcionarios de las empresas energéticas no hay método indiscutido de recusaciones, excusaciones y otras salvedades en situaciones  singulares, porque hay vivezas que permiten superar el espíritu de la ley.  La solución es única: no permitir que los interesados en beneficiar a sus empresas o a sus ex patrones puedan asumir cargos de decisión relacionados. El caso argentino justifica el uso del verbo “tomar”. La Universidad Nacional de San Martín en una investigación de Ana Castellani y Paula Canelo, según publica la revista Realidad Económica, concluye que son 114 los ejecutivos de las principales empresas y estudios jurídicos que fueron designados en algunos de los 367 cargos de ministros, secretarios y subsecretarios del gobierno nacional.

No basta que Rexx Tillerson se coloque una venda en su boca para “no beneficiar” a ExxonMoibil en el oleoducto, ya que la multinacional petrolera de los Estados Unidos tiene intereses inmediatos porque su filial canadiense Imperio Oil tiene participación en la firma constructora TransCanadá que tiene el contrato de obra. Las empresas interesadas en mantener a sus ex (¿ex?) empleados en los cargos decisión del gobierno propician que el tratamiento debe ser “caso por caso” que provoque la recusación o excusación. No debe ser así: cuando se gobierna para un sector poderoso que es parte de las decisiones de gobierno no se debe asumir: debe ser “todo por todo”. En el oleoducto de casi 2.000 kilómetros de largo hay otros interesados directamente, como el ministro de energía que tiene acciones de la empresa constructora.

Pero todo es un asunto de la moral y ética media de los llamados a cargos en función de las empresas y no por su capacidad, experiencia gubernamental y comportamiento legal y ético. Claro que hay personas que no deben pertenecer a la empresa  para “ayudarla”. Nunca se podrá olvidar que la ex diputada que preside la Oficina Anticorrupción no provenía de Chevron, firma a la que favoreció en no dar a conocer del corrupto y “confidencial” contrato con YPF.

 

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CEOs trumpistas y la política energética

Félix Herrero 11.03.2017.
El gobierno de Donald Trump no es vergonzante ni intermedio. Ha decido entregar áreas enteras de la economía, del campo social y la política inmigratoria a los amplios poderes de las corporaciones estadounidenses (…)

 

CEOs trumpistas y la política energética

Entrevista Al Dorso 11.03.2017

 

LOS CEÍSTAS

Por Félix Herrero

El gobierno de Donald Trump no es vergonzante ni intermedio. Ha decido entregar áreas enteras de la economía, del campo social y la política inmigratoria a los amplios poderes de las corporaciones estadounidenses.

La aplicación de este proyecto populista de corte antisocial tiene varias características: se aplica rápidamente, en los primeros cien días, que muchos desean que terminen con un Waterloo republicano,  provoca a los pueblos latinoamericanos y de otros continentes, designa como Macri en Argentina a gerentes y directivos de empresas privadas sin experiencia política de gobierno, creando una conducción ceísta ignorando a los políticos honestos que es tan necesario que sean parte de los gobiernos, especialistas universitarios, dirigentes de organizaciones sociales del trabajo, de los movimientos de derechos humanos y defensa del papel moderno de la mujer, de organizaciones laborales no institucionalizadas, etc.

Dentro de este sistema del gobierno de los presidentes, directores e integrantes de empresas es notable como ocupan los lugares relacionados con sus negocios. Si los empresarios energéticos toman el Departamento de Estado (cancillería), el Departamento de Minería y Energía (ministerio), y el ente regulador de la Energía tienen, de hecho, a todo el sector, tanto en el campo local como internacional.

Recordemos los cargos del sector energía y petróleo durante el gobierno de George W. Bush: su vicepresidente fue presidente y CEO de Halliburton,  y su secretaria (ministra) de seguridad llegó al directorio de Chevron, petrolera que bautizó un buque-tanque con su nombre. Pero todavía era una época en que los políticos eran designados por las Corporaciones  económicas, pero ahora hay un cambio fundamental: las Corporaciones asumen directamente los cargos sin tanta necesidad de los políticos.

En el modelo empresario de Trump el sector privilegiado  es el energético.  No es por casualidad: los mayores contribuyentes de su candidatura a presidente fueron las petroleras y otras empresas energéticas, alcanzó a ser el 70% de todos los aportes declarados.

Entones no debe llamar tanto la atención la designación de Rex Tillerson, presidente de ExxonMobil, —que hiciera juicio a una empresa frackinera por devaluar su mansión con la construcción de tanques de almacenamiento—, como responsable de la política exterior, por donde pasa gran volumen de Estados Unidos operando como imperio, y también para Exxon,  la mayor petrolera de Estados Unidos que tiene una participación exterior que supera la actividad estadounidense. El propósito de Donaldo Trump y de Rex Tillerson (Rexx, para los periodistas críticos del gobierno, con las dos equis de Exxon) es reemplazar la actual importación de crudo en Estados Unidos (más del 30% de lo que utiliza) por petróleo no convencional, del deshielo ártico, y de las aguas profundas tanto del golfo de México como de la costa del Pacífico. Estados Unidos está importando de sus dos vecinos (Canadá y México), de dos países sudamericanos Venezuela y Ecuador, y de dos países del Medio Oriente Arabia Saudita e Irán.

Como ministro de energía fue designado Rick Perry, un gobernador del segundo Estado norteamericano por su actividad económica (Texas está luego de California y antes de Florida y Nueva York). Como gobernador texano apoyó a la industria del petróleo, del gas y a la eólica, resultando Texas en el séptimo lugar considerando todos a todos los países del mundo y a los Estados norteamericanos como unidades nacionales. De familia y el mismo de actividad rural (ganadería y algodón) apoyó con fuerza a las empresas petroleras y gasíferas, y a los discutidos oleoductos  Keystone XL y Dakota Access. Tiene un gran motivo: la obra la ejecuta Energy Transfer Partners, empresa con sede en Dallas y con un directorio integrados por  accionistas de Apache, Sunoco y de la ex Enron, entre otras petrogasíferas, mientras que Rick es miembro de la comisión de directorio de Energy Transfer Partners.

Por último lo más sorprendente si el sentido común se impusiera, Se trata del caso de la designación de Scott Perry en el organismo regulador ambiental (la EPA o agencia de protección ambiental). Durante la campaña,  D. Trump afirmaba que había que disolver a la EPA pero –por ahora– prefirió debilitarla en su capacidad reguladora. Por otra parte, Perry, que fuera procurador general de Oklahoma, durante más de seis años demandó a la EPA por sus “regulaciones injustificadas”.  Su designación fue aprobada por 52 a 46 votos y se dijo entonces que fue un día victorioso para el Big Oil. Además de lo patético que resulta presidir un organismo que se prometió deshacerlo, también lo es el hecho de que el miembro de la suprema corte que lo ratificó fuera Samuel Alito, quien a su vez tuvo su conflicto de interés: para asumir como miembro de la suprema corte debió desprenderse de las acciones de ExxonMobil que estaban en su patrimonio, situación que brotó en nuestro país en ocasión del conflicto de intereses de Juan C. Aranguren por su tenencia de acciones de Shell.

Este gobierno de la energía por los empresarios energéticos, y sobre todo petroleros, no asegura un futuro donde haya más trabajo como se dice pero si donde haya más destrucción de la propia tierra de los norteamericanos.

LAS MEDIDAS

La velocidad desreguladora de Trump y sus ceístas ha sido remarcada por el quizá más importante diario de Estados Unidos. El lunes 5 de marzo en un extenso artículo de Eric Lipton y Binyamin Appelbaum contaban todas las medidas antirreguladoras que decidió el nuevo gobierno estadounidense.

Estos autores señalan que el 20 de enero, el mismo día que asumió Donald Trump, por la tarde, “la administración comenzó su campaña contra la regulación con una nota de Reince Priebus, jefe de gabinete del Sr. Trump, instruyendo a las agencias a detener el trabajo sobre las nuevas normas y reglamentos para retrasar la puesta en práctica de la regulación”.

En pocas palabras, en dicho artículo del TNYT, se menciona que Stephen Bannon, el jefe de la estrategia de Trump, denominó a esta política como “la deconstrucción del estado administrativo”.

Más de 90 son las medidas deconstructivas de la regulación de Obama se tomaron en poco más de 45 días. Entre ellas, estos autores mencionan:

  1. Los bancos no deben cobrar más a los clientes en previsión de crisis financiera.
  2. La Seguridad Social no puede bloquear la compra de armas de fuego a los enfermos de salud mental (Trump derogó a la norma el martes 21 de febrero).
  3. Los cazadores podrán tirar con balas de plomo a los animales en las tierras fiscales federales.
  4. Más de noventa son las normas modificadas o derogadas, originadas en los entes reguladores federales o en el Congreso, para deshacer regulaciones existentes.
  5. Reducción efectiva de personal regulación, la que se está desarrollando en varias actividades
  6. Derogación de las tres reglas de Obama sobre carbón, petróleo y gas: cálculo de las regalías de petróleo y gas, exploración y explotación petrolera en el océano Atlántico y en el Ártico, y en el territorio federal.
  7. Se preparó una norma destinada a modificar a la que protege las aguas de la contaminación.
  8. Designaciones de nuevos responsables de las principales agencias reguladoras, como la FCC de comunicaciones, la SEC sobre acciones y otros valores, y la EPA de medio ambiente.
  9. Las empresas públicas ya no están obligadas a publicar los ingresos de sus funcionarios comparados con los salarios medios de sus empleados (el JPMorgan Chase pidió que no se publicara esta información).
  10. El 2×1: por cada nueva norma reguladora que se proponga deben ser derogadas dos; esta novedad ya está siendo impugnada en los tribunales.
  11. Modificación de las normas de regalías del carbón, gas y petróleo para que se cobre menos en la extracción en suelo federal.
  12. Trump hace modificar la Ley de Revisión del Congreso con el objeto de no dar salida a proyectos como la contaminación del aire, compensación por desempleo, cuidado de especies en peligro de extinción, sobre tarjetas de débito y la extracción de petróleo y gas en tierras federales, y en la plataforma continental del mar Ártico.

Estos son los 12 ejemplos del New York Time, que eligen un modelo desregulado y destrucción del territorio y ambiente de Estados Unidos por los propios estadounidenses.

LA ENERGÍA TRUMPIANA

Como se dijo antes, el mayor contribuyente de la campaña electoral del presidente Donald Trump es el sector de la energía, especialmente el petrolero.

El modelo actual de Estados Unidos se manifiesta como el gobierno de los Ceos para beneficiar a las grandes corporaciones de donde provienen, sabiendo que la puerta giratoria les permite tener asegurado su futuro en la empresa original.

Las medidas del gobierno ceísta están a la vista de todos y, sobre todo, de la prensa norteamericana que está muy crítica porque se siente perseguida: hoy día son una especia de payador perseguido. No hay que ir a buscar la opinión de sectores no beneficiados para obtener las mayores críticas: basta leer los diarios más tradiciones, conservadores y que más venden.

En energía y sus actuales medidas no pueden dejarse de lado: a) las designaciones, que vimos en la parte primera de este artículo, b) la autorización de la construcción del oleoducto central XL (de Canadá a Florida) y su anexo Acceso Dakota), b) negación del acuerdo ambiental de París y de Encíclica del ambientalismo integral, c) Declaración para potenciar la extracción doméstica de gas y petróleo para evitar la importación, d) lo que hace que se permita el fracking con descuido de los riesgos al ambiente y a la salud pública, e) apoyo al carbón y al biocombustible,  e) cálculo para disminuir el pago de regalías al carbón, gas y petróleo, f) suspensión de dar determinadas información por parte de las petroleras y gasíferas a la Agencia de Protección Ambiental (EPA),

Es notable la velocidad impresa a la modificación de las normas energéticas a favor de las corporaciones: nadie podrá decir que el gobierno es lento o incumplidor, por ahora. En este sentido hay que comparar y ver los hechos. Este ejercicio de comparación de medidas en Argentina hace aparecer al macrismo como gran seguidor, en muchas de las actividades, del cristinismo. Hay más continuismo que discontinuísmo.

En Estados Unidos la comparación de hechos aleja a Trump de Obama, y lo acerca como cumplidor de su plan energético y del video en el cual expuso las medidas en los primeros Cien Días de gobierno.

Resumiendo: en America First Energy Plan propone:

  1. Independencia energética, de ahí más fracking, más carbón, menos importación de crudo.
  2. Desregular y desburocratizar el sector y explorar las reservas que está prohibido (océano y Ártico).
  3. La política energética debe ser compatible con el medio ambiente (no se cumple cuando en la explotación petrolera se afirma más trabajo y menos ecología, o cuando se niega el calentamiento global y un cuento chino en el que mienten el Papa y la Cumbre ambiental de París).
  4. La energía es fuente de riqueza y de trabajo.
  5.  La preeminencia energética de Estados Unidos en el mundo debe ser objetivo de la política exterior. Reducción de impuestos.

En el video que se preparó para avisar como Plan y que fuera titulado Los Primeros Cien días de gobierno, se afirma entre otras medidas:

  1. Cancelar las restricciones a la extracción de carbón.
  2. Los funcionarios públicos que se van del gobierno deben dejar pasar 5 años para hacer lobbing.
  3. El princpio 2×1: por cada regulación nueva se deben derogar dos anteriores.

Hay dos males en el mundo de la política: prometer para no hacer y ganar las elecciones, y prometer medidas reaccionarias para justificar ejecutarlas. ¿Cuál es peor fraude?

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¡Es el petróleo, estúpido!

Félix Herrero 02.01.2017.
El petróleo conserva su actualidad, una de las causas de que la política exterior de Trump se haya dispuesta a asociar a Estados Unidos con Rusia y no con China. Cuando más fuertes sean los lazos con Rusia (dirigida por blancos y cristianos) será más fácil desligarla del no hace mucho conocida por los occidentales como el peligro amarillo.

 

¡Es el petróleo, estúpido!

Por Félix Herrero (02.01.2016)

Me tomo la libertad de titular este artículo parafraseando la frase electoral de Bill Clinton, y que hace poco fuera glosada por un notable especialista en geopolítica petrolera[1], dada la importancia que tiene el petróleo en la política internacional actual.

El petróleo conserva su actualidad, una de las causas de que la política exterior de Trump se haya dispuesta a asociar a Estados Unidos con Rusia y no con China. Cuando más fuertes sean los lazos con Rusia (dirigida por blancos y cristianos) será más fácil desligarla del no hace mucho conocida por los occidentales como el peligro amarillo.

Con la guerra fría, los occidentales se denominaban sí mismos “occidentales y cristianos”, aunque Japón no era ni lo uno ni lo otro. Hoy la unión de EEUU con Rusia podría ser de denominación menos errónea, ya que Putin es un miembro practicante de la religión ortodoxa. Y para colmo, su sector europeo es el aventajado que se impone sobre el asiático: los rusos son blancos y no amarillos. En el año 2016 se desplegaron varias políticas que signarán los años próximos. En el año recientemente pasado el mundo del norte vivió dos hechos fundamentales: la separación del Reino Unido de la Comunidad Europea, y la elección de Estados Unidos consagrando a D. Trump. En ambos casos hay autores que entienden que son algunos de los recientes actos logrados por corrientes populistas, ya sean de  izquierda como la de Jeremy Corbyn el nuevo líder laborista  inglés o de derecha como Trump.

El nuevo presidente de Estados Unidos promete cambios de muchas de las políticas que se presentaban como inquebrantables por ciertos sectores del poder económico. Pero vino alguien que no quiere intermedios entre el poder económico y el gobierno. No son necesarios los intermediarios. Los empresarios pueden de manipular a los gobiernos pero consideran que deben dar el siguiente paso con el gobierno de las empresas; con algún parecido con lo que pasa en nuestro país: que con la ceocracia los empresarios necesitan menos mediadores.

  1. El petróleo en la geopolítica de las grandes potencias. Algunos se preguntan por qué hay tanta influencia creciente del petróleo en la política mundial cuando el mundo está transformando su matriz energética. Pero esto ¿es así? ¿Es real esta transformación verde de la matriz mundial?

El poder petrolero tiene cada vez más influencia en los gobiernos y en la política universal. Como antes, pero con mucho más profundidad ahora, el que no tiene petróleo no puede existir ni influir. Estados Unidos pierde el primer lugar como potencia económica[2] por la creciente China (no se discute  que militarmente conserva la primacía). La amenaza de Trump de poner aranceles del 45% a los productos chinos aún  se discute fuertemente en los propios sectores empresarios de Estados Unidos. El populismo trumpeano planteó como eslogan electoral que EUA debe volver a ser la más grande potencia mundial. Pero mientras sea el gran deudor de China vive una inestabilidad en el sector económico como segundón.

Entonces, la estrategia para recobrar el primer lugar perdido consiste en debilitar a China en sus asociaciones internacionales y en sus proveedores de petróleo, como es Rusia. China agotó el petróleo de su mar, pero hoy se supone que posee el no-convencional que necesita el uso del fracking.  Rusia está en el primer lugar como exportador de crudo en el mundo, y quien dependa del petróleo ruso, y también del de Medio Oriente, quedaría desamparado si se separa de Rusia, porque la provisión de origen árabe entra en una faz cada vez más inestable  por los conflictos armados de la región (“dónde hay petróleo hay guerra” siempre se dijo). “En Siria, en Yemen, en Egipto, en Camboya, la gente y los niños son bombardeados por tres  barriles de petróleo”, afirma Beatriz Aguirre-Urreta, del CONICET argentino[3].

Según analistas occidentales en reciente trabajos llegan a la conclusión que la Energy Statistics Administration del government of United States ( EIA[4]) no repetiría el error que cometió cuando atribuyó erróneamente gigantescos recursos a una nueva región no-convencional en Monterrey.

No en vano el presidente y accionista importante de ExxonMobil (la primera empresa petrolera norteamericana) es designado canciller de relaciones exteriores (Departamento del Estado) mientras se asegura que un petrolero tejano sea el ministro de Energía (Departament of Energy).

  1. Volver al “príncipado rojo”. Estados Unidos no tuvo diferencias con Rusia y China en las dos guerras mundiales: estuvieran asociados entre ellas. Pero el canciller que asumió el 20 de enero es además amigo del líder ruso. Putín, desde el  primer cargo de gobierno fue generoso en otorgar concesiones a ExxonMobil, la antigua Standard Oil, símbolo con la británica Shell del imperialismo petrolero del siglo veinte.

Mientras ExxonMobil obtiene concesiones, las otras firmas adquieren acciones del fondo de Rosneft (Glencore de origen estadounidense, la italiana ENI, la noruega Statoil). BP se asoció con otra petrolera rusa y terminó siendo  intervenida por el gobierno.  El 30 de agosto de 2011 ExxonMobil y Rosneft firmaron una importante asociación  con exclusividad sobre el mar Ártíco. Los rusos consiguieron la promesa de abordar territorio de EEUU, y en el golfo de México.

Pero la asociación petrolera tiene sus espacios secretos: en los Panama Papers aparece la empresa Exxonefts inscripta en el paraíso fiscal británico de las Bermudas.

Pero esta no es la primera vez donde un sector petrolero norteamericano mantiene una relación estrecha con los intereses rusos. Vladislao Lenín fue amigo de Armand Hammer. Todo el mundo conoce a Lenín, pero no siempre al petrolero estadounidense.

Hammer era descendiente de rusos  cuyos padres emigraron  a Estados Unidos. Hay historiadores que afirman que su padre conoció a quien fuera el líder de la revolución comunista. Armand Hammer fue un médico enriquecido en el comercio del arte de las pinturas, y de ese modo hizo una fortuna. Compró una pequeña petrolera que comenzó a tener grandes éxitos en el descubrimiento de petróleo (primero en Libia,  luego en América Latina, Medio Oriente y en los propios Estados  Unidos). Así Hammer se convirtió en multimillonario y su empresa  Occidental, conocida como Oxy (en Argentina logró uno de los contratos de  Arturo Frondizi en Mendoza), pasó a ser una de las más grandes petroleras norteamericanas.  Según varios historiadores Armand fue amigo de Lenín, y según algunos incluso le pagó su exilio en Suiza, y le habría financiado el viaje triunfal a Moscú cuando la corriente bolchevique hace cien años se hizo del gobierno ruso. Incluso, Oxi habría favorecido a la Unión Soviética a través de la comercialización de crudo. A Armand lo bautizaron el “príncipe rojo” por esta amistad.

O sea que la amistad petrolera ruso-norteamericana tiene una tradición de más de un siglo, ayer entre A. Hammer y Lenín, y hoy entre R. Tillerson y Putín.

  1. Resumen: aislar a China. Separar Rusia de China, para que esta última se quede sola y sin petróleo es parte de la estrategia de importantes sectores empresarios norteamericanos. ¿Podrán hacerlo? Los últimos esfuerzos de Obama de conflictuar la relación con Rusia no van en esta dirección. En esto se juega el destino de Trump y de la geopolítica mundial. Nosotros lo veremos sin tener participación alguna: el gobierno de Macri y Malcorra eligieron a Clinton contra Trump. Para remediarlo, Macri designa como nuevo ministro en el área de economía a N. Dujovne, hijo de un socio de Trump en el negocio inmobiliario y de la construcción de edificios, mientras Malcorra que tambae por sus continuos errores (apoyo a H. Clinton, fracaso como secretaria de Naciones Unidad, nuevos acuerdos sobre Malvinas), llora por haber apoyado a la señora Clinton.

[1] F. Willliam Engdahl, “¿Darfur? Es el petróleo, estúpido…”, en referencia a la guerra de Darfur entre firmas petroleras de Estados Unidos y de China.

[2] Bloomberg, “China derrotará a EEUU en una guerra comercial”, 29 de diciembre de 2016.

[3] En “Retrato del Cretácico en unas cuantas caracolas”, Ñ, 31 de diciembre de 2016.

[4] “Shale gas: China se esfuerza por explotar sus recursos”, por Alain Ruello, corresponsal en Beijing, de Ecos, París, 29 de agosto de 2016: “El país tiene las mayores reservas del mundo. Pero mucha complicación geológica e hídrica en sus proyectos. ¿China, gigante en la fabricación de gas de esquisto? Con 31,500 billones de metros cúbicos de reservas técnicamente recuperables, según la administración, el país tiene el mayor potencial del mundo. Pero un potencial que podría permanecer mucho más tiempo como una promesa, porque Beijing cuenta con una situación menos favorable que el que prevalece en Oklahoma o en Texas.”

 

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La Amenaza del fracking en América Latina

Felipe Gutiérrez Ríos 12.11.2016.
Entrevistamos al investigador Felipe Gutiérrez Ríos del Observatorio Petrolero Sur con motivo del informe elaborado por la Alianza Latinoamericana Frente al Fracking. 

La Amenaza del fracking en América Latina

Entrevista AL DORSO (12.11.2016)

Latinoamérica ha sido señalada por EEUU como una de las regiones más promisorias para el desarrollo de yacimientos no convencionales con aplicación del fracking, lo que ha provocado la reacción de comunidades locales que se informan y movilizan en contra del avance de la frontera petrolera. Un informe de la Alianza Latinoamericana Frente al Fracking releva datos de cómo se han ido fraguando estas resistencias ante el decidido impulso dado por gobiernos y empresas a la promoción de la técnica.

Felipe Gutiérrez Ríos*.- El fracking avanza a ciegas en América Latina. Sin que los gobiernos nacionales hayan hecho estudios de cuantificación de reservas o de los impactos a la salud y el ambiente que esta técnica puede generar, la promesa de los hidrocarburos no convencionales se abre paso por distintos países de la región, como México, Colombia, Chile y Argentina. Ante esto, distintas organizaciones y comunidades locales han comenzado una férrea oposición al desarrollo de esta técnica. De la articulación de algunos de esos espacios surge la Alianza Latinoamericana Frente al Fracking, que recientemente publicó el informe “Última Frontera”, que busca generar una línea de base sobre el avance del fracking en la región.

A través del informe buscamos comparar elementos que nos parecen fundamentales del desarrollo del fracking en cada país. Para eso, en cada caso analizamos por una parte las políticas públicas que se han realizado en cada país para abrirle paso a esta técnica; y por la otra, describimos cómo se han configurado las resistencias al fracking y cuáles han sido los impactos de su aplicación.

A nivel de políticas públicas es donde puede encontrarse mayor uniformidad entre los distintos países de la región. En todos los casos que analizamos -México, Colombia, Chile, Argentina, Brasil y Bolivia- han existido decretos, normas y leyes que buscan rentabilizar la explotación de formaciones no convencionales. En el caso argentino, el Estado no solo ha sido el garante de su desarrollo a través de una serie de políticas profracking, sino que también lo ha motorizado por medio de YPF. Otro caso ejemplar es el de la Reforma Energética de 2013 en México, que rompió con siete décadas de monopolio estatal para abrir el mercado petrolero a las trasnacionales, con los no convencionales como uno de sus ejes.

Sin embargo también desde instancias estatales han surgido posibles frenos al fracking. Por ejemplo en Bolivia, si bien el gobierno inicialmente buscó asociarse con YPF para el desarrollo de no convencionales, luego criticó duramente a esta técnica. El ministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana, mano derecha del Presidente Evo Morales, señaló en 2015 que el fracking constituía “un verdadero atentado al medio ambiente”. En Brasil, en tanto, en 2013 se creó un Grupo de Trabajo formado por técnicos de instituciones públicas que emitió un informe contrario a la inclusión de la exploración de gas no convencional en las rondas de licitaciones, recomendando no autorizar su aplicación en el país.

Cabe destacar que  fracking ha tenido un desarrollo dispar en el continente. Argentina es el país donde más se ha aplicado y el único donde se ha implementado de manera masiva en la formación de lutitas Vaca Muerta. Con cerca de 700 pozos fracturados en shale y más de 600 en arenas compactas, la experiencia argentina busca ser replicada en otros países del continente. Las otras formaciones que se han desarrollado son las de arenas compactas. En el Golfo de México la estatal Pemex ha fracturado cerca de 2600 pozos, mientras que en Chile, también la compañía del Estado, Enap, ha fracturado 179 en la Isla de Tierra del Fuego.

Otra similitud encontrada en el informe es la fuerte oposición que ha generado el fracking en las comunidades locales, situación que se replica en otras partes del mundo. A lo largo del continente son cientos de asambleas, comunidades indígenas y campesinas, sindicatos, ONG´s, partidos políticos, entre otros, que se movilizan en contra de esta técnica, en busca de alternativas energéticas. Existen importantes articulaciones, como la Alianza Mexicana contra el Fracking, colectivo que nuclea a 44 organizaciones de distintos puntos del país que exigen su prohibición; o como la que ha permitido la realización de las Jornadas Nacionales Contra el Fracking de Colombia, que tras congregar a más de 5 mil personas en su segunda versión, en octubre, se impulsó también la creación de una Alianza Contra el Fracking.

Estas organizaciones han seguido una estrategia similar de buscar ponerle freno al fracking en instancias locales. A través de ordenanzas municipales o departamentales, se han conseguido prohibiciones en más de un centenar de municipios de Brasil, Argentina, Uruguay y México. También las acciones judiciales han tenido efecto, como es el caso de Brasil donde el Ministerio Público Federal logró suspender la ejecución de contratos petroleros de no convencionales en los estados de Piauí, Bahía y Paraná Mientras que en Argentina se han frenado proyectos de YPF en Chubut a partir de recursos de amparo fundados en los derechos de los pueblos originarios, También existen iniciativas legislativas para su prohibición en varios países, estados y provincias.

A pesar de estas acciones, el fracking avanza sobre comunidades indígenas, campesinas, zonas urbanas e incluso Áreas Naturales Protegidas. Esto ha ocasionado el desplazamiento de personas y de actividades productivas como la ganadería y agricultura, cuya convivencia con esta técnica es imposible. En paralelo, se multiplican las denuncias y daños ocasionados por incendios, derrames, explosiones, acaparamiento y contaminación de agua, aire y tierra por desechos tóxicos, pérdidas de sustancias radioactivas en los pozos y mal manejo de los residuos. Estas consecuencias se ven principalmente en la Argentina, debido al mayor nivel de avance de la industria no convencional. Los impactos pueden multiplicarse debido al desarrollo de nuevos pozos, así como por la degradación que van generando los pozos en operación, como indica la evidencia científica que ha podido recabarse principalmente en Estados Unidos, el país con mayor desarrollo del fracking.

Es por esto que desde la Alianza Latinoamericana Frente al Fracking finalizamos el informe con una serie de recomendaciones a los gobiernos de la región, instándolos a promover formas alternativas de generación de la energía y a aplicar el principio precautorio para prohibir esta técnica. Esta exigencia, señalamos en el texto, no es un fin en sí mismo sino que tiene como horizonte la modificación del modelo energético; “consideramos que en las formas de producción, distribución y consumo de la energía se refleja el sistema de relaciones sociales injusto y profundamente desigual en nuestra región. Es ese el arreglo social, político y económico que la persistencia del fracking reproduc”. Es lo que finalmente buscamos a través de esta articulación regional, lograr a través de la prohibición del fracking una modificación en el sistema social que la energía reproduce.

*Investigador del Observatorio Petrolero Sur, integrante de la Alianza Latinoamericana Frente al Fracking

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Privatización de la obra pública

Al Dorso 29.10.2013.
El Congreso Nacional dio media sanción al Proyecto de Ley sobre Contrataciones y Asociaciones Público Privadas (PPP) que pretende regular la participación del sector privado en el desarrollo de la obra pública y en las distintas contrataciones que realice el Estado. El polémico proyecto es resistido por amplios sectores políticos porque privilegia en demasía el interés privado en detrimento del bien público.

 

Privatización de la obra pública

Al Dorso (29.10.2016)

El Congreso Nacional dio media sanción al Proyecto de Ley sobre Contrataciones y Asociaciones Público Privadas (PPP) que pretende regular la participación del sector privado en el desarrollo de la obra pública y en las distintas contrataciones que realice el Estado. El polémico proyecto es resistido por amplios sectores políticos porque privilegia en demasía el interés privado en detrimento del bien público.

El 21 de septiembre de 2016, el Senado Nacional aprobó el proyecto de ley que regula los contratos de Participación Público Privado (PPP), remitiéndolo para su revisión a la Cámara  Diputados de la Nación. La iniciativa oficial trae consigo una fuerte polémica ante la desregulación en materia de contratación pública. El Proyecto dispone que las sociedades público- privadas que se constituyan al amparo de esta ley quedarán fuera de todas las regulaciones y normas que hoy rigen las contrataciones del Estado.

La propuesta exceptúa a las sociedades de cumplir con la Ley de Obras Públicas (13.064) y con la ley que regula la construcción de rutas por peajes (17.520). Al mismo tiempo se las exime de cumplir con el régimen de contrataciones del Estado, y se las exceptúa de cumplir con el Código Civil y Comercial (Art. 765), posibilitando contratos en dólares y pagaderos exclusivamente en moneda extranjera. La normativa deroga los artículos de la ley de convertibilidad que prohíben la indexación, además de permitir la prórroga de jurisdicción ante tribunales arbitrales nacionales y extranjeros.

Este proyecto fue largamente esperado y hay ciertamente gran expectativa en que sea prontamente aprobado, en tanto instrumento que facilite la concreción de políticas públicas que el actual gobierno ha definido como determinantes en su gestión”, señala el Dr. Diego Alonso del estudio Bulló Abogados. Y afirma que “brinda las garantías que otorgan cobertura suficiente al sector privado frente a los habituales riesgos ajenos al mismo que trastocan la ecuación económico-financiera del contrato y que tornan el financiamiento más costoso o directamente imposible”.

Por el contrario, otras voces se alzaron contra el Proyecto. Es el caso del economista y ex diputado nacional Claudio Lozano, quien afirma que “el gobierno propone eliminar regulaciones para ampliar los grados de libertad de los principales contratistas, olvidando el interés del conjunto de la sociedad. Los diputados debieran frenar este dislate”.  El economista denuncia que el proyecto “permite que pueda modificarse la estructura de propiedad de la empresa asociada o incluso que la empresa asociada le ceda a un tercero el contrato ya sea parcial o completamente”.

En la exposición de motivos se define a la Participación Público y Privado (PPP) como aquel contrato a largo plazo entre una entidad privada y un gobierno para proporcionar un bien o servicio público (infraestructura, viviendas, educación, salud, defensa, etc) en el que la parte privada asume un riesgo significativo y una responsabilidad de gestión en asociación con sujetos públicos. El concepto y definición fue tomada del Banco Mundial, según lo informa el Jefe de Gabinete en los dichos fundamentos. El contrato viene así a cumplir con las exigencias internacionales en materia de obras públicas, de acuerdo a la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA),  un plan neoliberal ideado en el año 2000 para optimizar los recursos del continente en materia de infraestructura.

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Un tribunal internacional juzgó a Monsanto en La Haya

Damián Verzeñassi 22.10.2016.
El único médico latinoamericano comentó su participación como testigo del Tribunal Internacional Monsanto . Recogiendo el guante del fallecido investigador Andrés Carrasco, se enfocó en las conclusiones del estudio de la salud de 96 mil personas de 27 localidades de cuatro provincias agropecuarias argentinas (Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos).

 

Un tribunal internacional juzgó a Monsanto en La Haya

Entrevista AL DORSO (22.10.2016)

Notas.org.ar

Un tribunal internacional juzgó a Monsanto en La Haya

Víctimas de agrotóxicos, médicos, agricultores, abogados y jueces de todo el mundo se reunieron del 14 al 16 de octubre en La Haya, Países Bajos, en el Tribunal Internacional Monsanto para enjuiciar simbólicamente a la compañía estadounidense por crímenes contra la humanidad. ¿El objetivo? incorporar la figura de “ecocidio” al Estatuto de Roma, que dicta las normas del Código Penal Internacional, sobre la base de los Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos adoptados por la ONU en 2011.

“La única forma para que Monsanto siga con su negocio es legalizando el genocidio”, dijo en La Haya Juan Ignacio Pereyra, argentino, abogado e integrante de RENAMA, una red que nuclea a municipios y comunidades que fomentan la agroecología. Pereyra explicó a Notas que “si la gente no exige, la Justicia no camina en ninguna parte del mundo. Por eso nos juntamos en este tribunal, para dar a conocer las pruebas de que Monsanto no solo daña masivamente bienes esenciales, sino que causa consecuencias graves, tanto en el ambiente como en la salud, que perduran por generaciones”.

Si bien este tribunal no es un foro judicial que pueda condenar efectivamente, encuentra legitimidad en sus orígenes desde la sociedad civil. Es convocado, entre otros, por la documentalista Marie-Monique Robin y la ecofeminista Vandana Shiva para visibilizar la evidencia científica acerca de cómo Monsanto, ahora aliada con Bayer, impuso una lógica de destrucción del ambiente y de familias enteras, como el alumno más aplicado del sistema neoliberal. François Tulkens, presidenta del jurado integrado por otras dos juezas y dos jueces, reveló que esperaban emitir una “recomendación” hacia fines de este año para que aporte al avance de la legislación internacional en términos de derechos humanos y ambientales.

De los 30 testigos que pasaron por el tribunal, cuatro fueron argentinos: María Liz Robledo, mamá de Martina, que nació con una malformación congénita a causa del contacto con agrotóxicos; Diego Fernández, un productor que centró su alegato en la rentabilidad y sustentabilidad de la agroecología; el ya mencionado Juan Ignacio Pereyra y el único médico latinoamericano del tribunal, Damián Verzeñassi quien, recogiendo el guante del fallecido investigador Andrés Carrasco, se enfocó en las conclusiones del estudio de la salud de 96 mil personas de 27 localidades de cuatro provincias agropecuarias argentinas (Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos).

“Es una muestra realmente significativa. Con toda esa información hoy sabemos que en esas localidades hay una misma forma de enfermar y de morir prácticamente sin diferencias entre unas y otras, que no es la misma que a nivel nacional, ni es la misma que hace 20 años”, explicó Verzeñassi desde La Haya. Y agregó: “Cuando buscamos un factor común entre las localidades encontramos que esas localidades son, desde hace 20 años, territorios de producción de eventos transgénicos dependientes de veneno y que todas las poblaciones coinciden en el tiempo con la instalación de este modelo, por lo que empiezan a aparecer abortos espontáneos, malformaciones congénitas, problemas endócrinos, respiratorios, dermatológicos, y cáncer”.

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), dependiente de la OMS, declaró al glifosato como “potencialmente cancerígeno” al ubicarlo en el grado “2A” de la escala de agentes que generan cáncer, pero en el Tribunal se dieron pruebas suficientes como para situarlo en la primera categoría. Es decir, definitivamente “cancerígeno”. “Esto ya no puede pasar desapercibido para la autoridad sanitaria”, se queja -sin exagerar- Verzeñassi para quien sin embargo “lo que define la política en el mundo entero no es la salud pública sino la necesidad del mercado. No tenemos siquiera soberanía para definir como queremos vivir”.

La Asamblea de los Pueblos: problemas y reclamos semejantes en todo el mundo

Mientras se desarrollaba el juicio se escuchaban los debates y las proclamaciones de la Asamblea de los Pueblos, un espacio organizado también en la ciudad holandesa para el intercambio entre activistas ambientales, organizaciones de la sociedad civil, guardianes de la semilla, agricultores, comunicadores y periodistas de India, Brasil, Argentina, Canadá, Italia, Burkina Faso y Australia, por enumerar algunos países. El objetivo fue gestar “las acciones necesarias para un futuro basado en el derecho de los agricultores de conservar e intercambiar las propias semillas, sobre la autodeterminación de la alimentación, sobre la agro-ecología, sobre nuestros bienes comunes y sobre la economía de la solidaridad”, además de los derechos de la naturaleza y la democracia de la tierra, según se publicó en el sitio web oficial.

Ana Bróccoli, ingeniera agrónoma y docente de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la UBA y asambleísta en La Haya, aseguró que “desde la revolución verde de los 60, y con el auge de los agronegocios que explotó en la década del 90, vemos que la lucha contra las corporaciones nos hermana con los demás países. Tenemos la necesidad de trabajar en conjunto con los campesinos, mantener nuestras identidades, rescatar y compartir conocimientos ancestrales en contrapartida”.

Al calor del debate en contra del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), los asambleístas de este continente asentaron en la llamada “Declaración Latinoamericana” su repudio al agronegocio y a los “actos de biopiratería” que permite el “poder político en su mayoría”. En varios puntos se exhorta a los gobiernos a apoyar el reconocimiento de la figura de “ecocidio” y a cumplir el principio de “no regresión” de las normas de protección ambiental.

Gabriela Franchini – @gabyfranchini

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