Las currículas escolares embebidas en cianuro

Darío Balvidares 05.06.2017.
Ninguna de estas estrategias va de la mano de las opiniones de los que están frente al aula, los docentes, muy lejos de eso, toda la intelligentsia de la reforma está fuera de las escuelas, está en las corporaciones y los “especialistas” que trabajan para ellas (…)

 

Las currículas escolares embebidas en cianuro

Por Darío Balvidares (05.06.2017)

En el portal Infobae del 28 de mayo, apareció la siguiente nota: “Las mineras aspiran a cambiar los programas de las escuelas1”.

Es necesario destacar que estos son los acuerdos que ya no podemos seguir llamando público-privados (como los designa el Banco Mundial para hablar de los pactos de gobernabilidad), porque son estatales-privados, donde el gobierno decide sobre lo público como si fuera de su propiedad.

No sólo las fundaciones y ong corporativas diseñan las políticas educativas y controlan el sistema, sino que en el proceso de la reforma, gracias a las leyes de educación de los ’90 y del siglo XXI tienen injerencia directa sobre los contenidos curriculares; las evaluaciones de destrucción masiva, nacionales e internacionales nunca van a dar “buenos” resultados hasta que el proceso de “alienación” reformista no se complete, es decir, cuando la escuela termine de subordinarse a los intereses empresariales, el estatuto docente que regula la actividad sea pieza de museo y las universidades programen sus carreras en función de lo que necesita el mercado.

Una prueba más de lo que venimos diciendo en muchos trabajos anteriores, aparece en la nota que motiva estas líneas: “Los manuales de educación de las escuelas primarias y secundarias siguen tratando a la minería como una actividad contaminante, cuando el país promueve el desarrollo de la minería. Nosotros tenemos un programa de minería sustentable, que las escuelas creen esa conciencia en los jóvenes, no va de la mano. Hay que romper esos esquemas y poder explicarle a los colegios y a los chicos lo que significa la minería…” explica Marcelo Álvarez, presidente de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros y director de Asuntos Corporativos de la minera Cerro Negro, y agrega: “Se podría cambiar parte de la currícula de Ciencias Naturales…” Incluso, según la nota del portal, ya comenzaron a dar charlas en las escuelas, en el Colegio Nacional Buenos Aires, en las ORT y van a continuar en otros establecimientos.

Los cambios en la currícula ya están previstos en la Declaración de Purmamarca firmada por los ministros de educación de todas las jurisdicciones: “Fortalecer la autonomía de las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires referida a la gestión, la implementación de programas, planes y proyectos acordes a sus necesidades y realidades, como así también a las adecuaciones curriculares…2” (el resaltado es mío)

Ninguna de estas estrategias va de la mano de las opiniones de los que están frente al aula, los docentes, muy lejos de eso, toda la intelligentsia de la reforma está fuera de las escuelas, está en las corporaciones y los “especialistas” que trabajan para ellas.

Breve paréntesis imperialista

En los años 70, el entonces secretario de estado de los Estados Unidos, Henry Kissinger, producía un extenso, significativo y neocolonial informe que llevaba su nombre, en el que proponía como política exterior en recursos naturales, lo siguiente: “Es vital que el esfuerzo en desarrollar y fortalecer un compromiso mayor por parte de los líderes de los países menos desarrollados no sean percibidos por ellos como políticas de un país industrializado para mantenerlos subsumidos o para que los recursos sean usados por los ‘países ricos’. El desarrollo de tal percepción puede generar una reacción fuertemente adversa para la estabilidad de la población. Por ello, los Estados Unidos y otros países “ricos” deben tener cuidado en las políticas que aplicarán en los países menos desarrollados para que sean aceptadas…” y agregaba que para “minimizar los cargos de motivaciones imperialistas”, se debe repetir constantemente que dichas inversiones son para: “…el desarrollo social y económico…3”.

Por supuesto que las estrategias son las mismas, incluso Kissinger, también va a “recomendar” sobre los contenidos de la educación en nuestros países latinoamericanos, tan afectos a la naturaleza.

Así, los intereses mineros, necesitan cada vez más encontrar estrategias para continuar con sus actividades contaminantes y saqueadoras de nuestros territorios y qué mejor que la escuela o la universidad. Dice el ceo minero en la nota: “no sólo se cambiará la currícula, sino buscaremos generar más espacios de estudio en las universidades (…) Las personas que viven en las comunidades donde operamos son nuestro nuevo norte, nuestro ideal. Toda la energía del sector debe estar concentrada en lograr el bienestar de las personas…

Por supuesto que en el artículo del portal se manifiesta el deseo de la firma del Acuerdo Federal Minero, lo que le permitirá a la corporación seguir apropiándose del territorio y avanzar en provincias que, por ahora, tienen prohibida la actividad por ley.

Y entonces, es necesario para este avance contaminar, también, la educación, el “extractivismo” educativo como predador fundamental para profundizar el proceso de colonización cultural, la mentira como contenido curricular.

¡La obscenidad y la paradoja!

Mientras nuestros Pueblos Originarios luchan por sus territorios ancestrales, invadidos por la industria extractiva, resisten las diversas formas de genocidio y sometimiento y la currícula escolar los invisibiliza; o peor, los expone como primitivos por tener como idea fundacional y de vida a la naturaleza, mientras eso ocurre; el invasor corporativo firma acuerdos con estos gobiernos para continuar y ampliar su plan depredador. La mentira en la currícula escolar, donde seguramente nada se va a decir sobre los derrames que produjo la mina Veladero en la localidad de Jáchal, provincia de San juan, contaminando el río con cianuro y afectando a toda la población; los derrames de la mina Bajo La Alumbrera en Catamarca, por roturas del mineraloducto con consecuencias en la ciudad de Andalgalá, nada de esto van a decir los textos cianurados de la nueva currícula de ciencias naturales que propone el ceo minero, porque hacen “minería sustentable”; sustentable para la optimización de ganancias a cambio de la devastación.

Seguramente la inclusión en la currícula de la actividad cianurada, será presentada por el, por ahora, ministro de educación, Esteban Bullrich (o por quien lo suceda); así como por el presidente Macri, como parte de lo que llaman la “revolución educativa”. Pero, es otra mentira, en los tiempos de transmigración de significados, no es una “revolución”, es la invasión educativa, los empresarios diseñando el sistema, la pedagogía instrumental y el pragmatismo colonial de la “adaptación”.

¿Acaso es éste el nuevo paradigma cultural del que nos hablan los “especialistas” orgánicos del establishment, resguardados en fundaciones, ong´s y universidades privadas de élite?

¿De qué van a hablar en las capacitaciones, que dan en esas universidades, fundaciones y ong’s, a docentes y directivos, de las bondades de la megaminería?

Es probable que en breve, también, la industria del negocio agroquímico pida unas páginas curriculares, para mostrar la “sustentabilidad” de la actividad ‘agrotóxica’ (palabra prohibida en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria -INTA- por orden de su director). Pero nada van a decir de los “pueblos fumigados”; ni de las escuelas expuestas a la pulverización continua de los venenos; ni de los informes científicos que confirman la toxicidad.

Esto no es, definitivamente, una “revolución”, es una invasión parasitaria de apropiación colonial, producto de estas “democracias empresariales”, como las define Noam Chomsky4 (1994) y que muchos llamamos, la “dictadura de la burguesía”.

Notas:

1 http://www.diariobae.com/article/details/170465/las-mineras-aspiran-a-cambiar-los-programas-de-las-escuelas

2 Declaración de Purmamarca. Jujuy 12 de febrero de 2016

3 NSSM 200 – El Plan por el Control. El Informe Kissinger. Por Gabriel Martín. Septiembre 2006 en http://www.rodolfowalsh.org/spip.php?article117

4 Noam Chomsky. Política y Cultura a finales del siglo XX, Ed. Ariel. Barcelona. 1994

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La última opción del penúltimo Maduro

Modesto Emilio Guerrero 10.06.2017.
Maduro y su gobierno están ante dilemas que no previeron, pero intentan resolver y superar por vías opuestas a las registradas en la aleccionadora historia continental. Su propuesta de Constituyente comunal resulta como la última opción política de un presidente acorralado (…)

 

La última opción del penúltimo Maduro

Por Modesto Emilio Guerrero (Fuente: Página 12)

Excepto entre los idiotas –los útiles y los otros– ya pocos dudan, que lo enfrentado por el gobierno venezolano desde hace más de 60 días es lo mismo del 2014: una oposición que mutó de opositora a lo conocido en la historia como amenaza fascista, esa cosa que Benjamin y Lukacs definían como “un asalto a la razón” y que no es más que el último recurso de la clase dominante cuando siente que su existencia está definitivamente amenazada.

Maduro y su gobierno están ante dilemas que no previeron, pero intentan resolver y superar por vías opuestas a las registradas en la aleccionadora historia continental. Su propuesta de Constituyente comunal resulta como la última opción política de un presidente acorralado. De sus resultados emergerá otro Presidente y otra situación para el país.

Maduro optó por la movilización social del pueblo chavista mediante una propuesta constituyente de carácter comunal, “sectorial”. Ya logró cambiar relativamente la agenda callejera de muertes (que suman 70), por un debate político a favor o en contra de esa propuesta. Hasta ayer se realizaron más de 480 asambleas barriales. Algunas, incluso, reunidas por vecinos anti chavistas también angustiados por la escalada de violencia.  El CNE informó que el viernes cerraron 17.959 postulaciones de tipo territorial regidas por el voto individual liberal, y 34.096 de carácter “sectorial, o sea de los movimientos sociales, etnias y agrupaciones de interés. Un total de 52.055 candidatos. Las Comunas y Consejos, por ejemplo, postularon 8.674 solicitudes. Los empresarios 1.154, los trabajadores sindicalizados más de 13 mil.

No es garantía absoluta, pero es un signo alentador contra el escenario de guerra buscado por la oposición, el gobierno colombiano, la OEA y el Departamento de Estado. No debería quedar dudas que estamos ante un fenómeno político de alta calidad democrática. Su novedad confirma que la democracia política tiene más formas de manifestarse que los fetiches conocidos. Eso ha generado espanto entre los dirigentes opositores y empresarios, y una cierta desazón epidérmica entre intelectuales de la izquierda, como Maristela Svampa y otros.

América latina registra tres tipos de “salida” para situaciones similares al colapso venezolano de hoy: una fue el abandono sin resistencia, (Jacobo Arbenz en 1954 y J. D. Perón un año después). Otra, el inútil sacrificio individual con un tiro en la cabeza, (Getulio Vargas, 1954.  Allende, 1973). Y una tercera, la sandinista, que significó transferir el poder ganado con las armas mediante el voto liberal. Aunque la más común ha sido el asesinato y los golpes militares patrocinados por EE.UU., pero esta fue la salida de ellos.

Todo lo que no avanza, retrocede, y como advertía Marx “entre dos derechos iguales la única solución es la guerra”.  Ese es el tamaño del riesgo que se vive en Venezuela, aunque parezca de ficción. No es Siria, pero puede serlo.

Sin embargo, entre un axioma y la realidad existen mediaciones. Una de ellas, es esta Asamblea Constituyente comunal.

Como era inevitable, la sola idea trastocó todos los sentidos y sometió a pruebas inesperadas, incluso a los más externos, aquellos intelectuales que fueron “amigos de la revolución bolivariana”. No dudo de que lo fueran, pero creo que no pasaron la última prueba de lo que defendían.

Ellos no tendrán consecuencias. Para Nicolás Maduro y el pueblo venezolano, sí las habrá y será el caos y la muerte. De allí surge la última prueba para un presidente cuyo destino no está definido aún: porque depende del resultado del proceso constituyente comunal en marcha.

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Deuda externa y liberación nacional siglo XXI

Rolando Astarita 07.06.2017.
Maduro está embarcado en una política de incremento de la deuda para hacerse de divisas a cualquier precio; divisas que a su vez se destinan, en alta proporción, a pagar deuda. Así, se toma deuda a tasas cada vez más elevadas para pagar deuda que no deja de crecer. La situación es, a la larga, insostenible (…)

 

Deuda externa y liberación nacional siglo XXI

Por Rolando Astarita (07.06.2017)

El 28 de mayo pasado Wall Street Journal informó que recientemente Goldman Sachs compró bonos de PDVSA -la petrolera estatal venezolana- con valor nominal de 2.800 millones de dólares y tasa cupón del 6%, pagando 865 millones de dólares. Esto es, a 31 centavos de dólar. Los bonos habían sido emitidos por la empresa en 2014, y devuelven el principal entre 2020 y 2022. De manera que el gobierno venezolano se compromete a pagar 2.800 millones de dólares al vencimiento, más 756 millones de intereses. En otros términos, recibe ahora 865 millones de dólares y pagará 3.650 millones de dólares hasta 2022. Con estas cifras, incluso si se produjera una reestructuración y la deuda se redujera al 50%, por ejemplo, Goldman obtendría considerables ganancias. No es de extrañar que el gobierno de Maduro no haya informado la operación al pueblo venezolano.

Como era de esperar, la oposición venezolana acusó a Goldman de ayudar al gobierno venezolano. Julio Borges, cabeza de la oposición en el Parlamento, dijo que recomendaba a cualquier futuro gobierno democrático de Venezuela no reconocer ni pagar esos bonos (Borges es acusado por el chavismo de ser agente del imperialismo). Goldman se defendió diciendo que adquirió los bonos en el mercado secundario. Sin embargo, especialistas financieros dicen que no había suficiente mercado secundario para una operación de esa magnitud, que los bonos estuvieron en manos del Banco Central de Venezuela hasta fecha reciente y Goldman los habría comprado a través de intermediarios. Por este motivo, inmediatamente después de vendidos, las reservas internacionales del BCV aumentaron en 749 millones de dólares, alcanzando los 10.860 millones de dólares. Goldman también argumentó que otros inversores tienen bonos venezolanos, y que hizo lo que hace cualquier inversor capitalista. “Son solo negocios”. Según Financial Times, grandes casas que manejan activos, tales como Fidelity, Pimco, BlackRock, T Rowe Price, Ashmore, GMO y PGIM, son acreedores de Venezuela y de PDVSA.

Venezuela siempre pagó

Si bien analistas financieros consideran arriesgada la operación de Goldman, el banco espera que la economía venezolana mejore. Tiene en cuenta, además, que el chavismo siempre antepuso el pago de la deuda a cualquier otro pago. Lo cual es cierto: desde 2012 hasta marzo de 2017 Venezuela pagó, por servicios de la deuda externa, un total de 30.243 millones de dólares (datos BCV). En abril, entre PDVSA y deuda del gobierno, se pagaron otros 3.000 millones de dólares. La contrapartida de estos pagos fue la reducción en un 50% de las importaciones, con las consecuencias de falta de alimentos y medicamentos básicos para la población. A su vez, las reservas del BCV pasaron de 30.000 millones de dólares en 2011 a unos 10.500 millones en la actualidad, el nivel más bajo en los últimos 15 años. En octubre y noviembre Venezuela debe pagar otros 3.500 millones. Agreguemos que unos 7.000 millones de dólares de las reservas son barras de oro; no son de fácil liquidez, y una parte importante estaría comprometida como colateral de préstamos.

Para tener un panorama más amplio, precisemos que la deuda externa total, a valor nominal, en 2015 (último dato disponible en la página web del BCV) era de 137.038 millones de dólares (en 1998 estaba en 39.000 millones de dólares). En enero de 2017 Venezuela emitió bonos por primera vez en cinco años, por 5.000 millones de dólares. Según CNBC y el New York Times, el gobierno venezolano habría comprometido casi el 50% del paquete accionario de Citgo (la refinería subsidiaria en EEUU) como colateral por un préstamo de la estatal rusa Rosneft. Otras fuentes (Bloomberg entre ellas) dicen que la operación involucraría a China. En cualquier caso, y si bien los datos a 2017 son inciertos, asumiendo que el producto interno es de 149.000 millones de dólares (cálculo del FMI), la razón deuda/PBI rondaría el 100%.

Deuda creciente en una economía en ruinas

En abril de este año, o sea, antes de la venta de bonos a Goldman, el banco de inversión japonés, Nomura, mantuvo conversaciones en Caracas para adquirir bonos de PDVSA por 3.000 millones de dólares a cambio de inyectar 1.000 millones en cash al BCV, poseedor de esos bonos. Las conversaciones se cortaron cuando la Corte Suprema quitó todos los poderes a la Asamblea Nacional. De todas maneras Nomura compró bonos por 100 millones de dólares, a un tercio de su valor, en paralelo a la compra de Goldman Sachs. Por otra parte, y según WSJ, actualmente el gobierno chavista estaría intentando colocar bonos por 5.000 millones a través de intermediarios chinos. Todo indicaría entonces que el gobierno de Maduro está embarcado en una política de incremento de la deuda para hacerse de divisas a cualquier precio; divisas que a su vez se destinan, en alta proporción, a pagar deuda. Así, se toma deuda a tasas cada vez más elevadas para pagar deuda que no deja de crecer. La situación es, a la larga, insostenible.

El problema de fondo, por supuesto, es la desindustrialización, el estancamiento y la caída de la producción. Hoy PDVSA es prácticamente la única fuente de divisas de Venezuela. Pero la petrolera está en muy mala situación. No tiene cash, los pozos están perdiendo presión y los equipos en sus plantas procesadoras necesitan renovación o reparaciones urgentes. La producción diaria es de unos dos millones de barriles diarios –hace 20 años era de tres millones- y los expertos piensan que su producción este año caería otro 10%. En este marco, si PDVSA no paga, se le cerrarían las líneas de créditos de los bancos internacionales; créditos que utiliza para financiar una producción que no deja de achicarse.

Preguntas sobre la liberación nacional siglo XXI

Para no olvidarnos: Venezuela recibe hoy 865 millones de dólares y pagará hasta 2022 unos 3650 millones. Según los defensores del chavismo, en los últimos 20 años Venezuela fue encarnación y vanguardia de la liberación nacional latinoamericana (digamos que “en camino al socialismo siglo XXI”). Pero según estos mismos defensores, la liberación económica pasa, en lo esencial, por acabar con la deuda externa y romper las cadenas que atan a los gobiernos de los países atrasados al capital financiero internacional. ¿Cómo es posible cuadrar estas caracterizaciones con lo que está haciendo el gobierno venezolano en materia de deuda? No encuentro la manera de hacerlo. En otra nota ya señalé el entrelazamiento del chavismo con el capital financiero (aquí). Ahora, tenemos otra dimensión del asunto.

Por otra parte, y dado el antecedente de la extraordinaria renta petrolera recibida por Venezuela en los 2000, ¿cómo justificar el actual nivel de deuda? ¿Cómo explicar las operaciones altamente ruinosas para el país? Más en general, ¿cómo justificar que los ingresos de renta no se hayan volcado durante todos esos años al desarrollo de las fuerzas productivas? En definitiva, ¿de qué liberación nacional están hablando? ¿O nos quieren convencer de que la liberación nacional siglo XXI pasa por aliarse con Goldman Sachs y semejantes, y pagar tasas usurarias? ¿Y que para transitar este “camino de liberación” hay que reprimir a sangre y fuego a los opositores al chavismo? ¿No hay límites para los disparates “nacionales y populares”?

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Las currículas escolares embebidas en cianuro

Darío Balvidares 04.06.2017.
En el portal Infobae del 28 de mayo, apareció la siguiente nota: “Las mineras aspiran a cambiar los programas de las escuelas ”. Es necesario destacar que estos son los acuerdos que ya no podemos seguir llamando público-privados (como los designa el Banco Mundial para hablar de los pactos de gobernabilidad), porque son estatales-privados, donde el gobierno decide sobre lo público como si fuera de su propiedad (…)

 

Otra de espejitos de colores: las currículas escolares embebidas en cianuro

Por Darío Balvidares (04.06.2017)

En el portal Infobae del 28 de mayo, apareció la siguiente nota: “Las mineras aspiran a cambiar los programas de las escuelas ”. Es necesario destacar que estos son los acuerdos que ya no podemos seguir llamando público-privados (como los designa el Banco Mundial para hablar de los pactos de gobernabilidad), porque son estatales-privados, donde el gobierno decide sobre lo público como si fuera de su propiedad.

No sólo las fundaciones y ong corporativas diseñan las políticas educativas y controlan el sistema, sino que en el proceso de la reforma, gracias a las leyes de educación de los ’90 y del siglo XXI tienen injerencia directa sobre los contenidos curriculares; las evaluaciones de destrucción masiva, nacionales e internacionales nunca van a dar “buenos” resultados hasta que el proceso de “alienación” reformista no se complete, es decir, cuando la escuela termine de subordinarse a los intereses empresariales, el estatuto docente que regula la actividad sea pieza de museo y las universidades programen sus carreras en función de lo que necesita el mercado.

Una prueba más de lo que venimos diciendo en muchos trabajos anteriores, aparece en la nota que motiva estas líneas: “Los manuales de educación de las escuelas primarias y secundarias siguen tratando a la minería como una actividad contaminante, cuando el país promueve el desarrollo de la minería. Nosotros tenemos un programa de minería sustentable, que las escuelas creen esa conciencia en los jóvenes, no va de la mano. Hay que romper esos esquemas y poder explicarle a los colegios y a los chicos lo que significa la minería…” explica Marcelo Álvarez, presidente de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros y director de Asuntos Corporativos de la minera Cerro Negro, y agrega: “Se podría cambiar parte de la currícula de Ciencias Naturales…” Incluso, según la nota del portal, ya comenzaron a dar charlas en las escuelas, en el Colegio Nacional Buenos Aires, en las ORT y van a continuar en otros establecimientos.

Los cambios en la currícula ya están previstos en la Declaración de Purmamarca firmada por los ministros de educación de todas las jurisdicciones: “Fortalecer la autonomía de las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires referida a la gestión, la implementación de programas, planes y proyectos acordes a sus necesidades y realidades, como así también a las adecuaciones curriculares… ” (el resaltado es mío)
Ninguna de estas estrategias va de la mano de las opiniones de los que están frente al aula, los docentes, muy lejos de eso, toda la intelligentsia de la reforma está fuera de las escuelas, está en las corporaciones y los “especialistas” que trabajan para ellas.

Breve paréntesis imperialista

En los años 70, el entonces secretario de estado de los Estados Unidos, Henry Kissinger, producía un extenso, significativo y neocolonial informe que llevaba su nombre, en el que proponía como política exterior en recursos naturales, lo siguiente: “Es vital que el esfuerzo en desarrollar y fortalecer un compromiso mayor por parte de los líderes de los países menos desarrollados no sean percibidos por ellos como políticas de un país industrializado para mantenerlos subsumidos o para que los recursos sean usados por los ‘países ricos’. El desarrollo de tal percepción puede generar una reacción fuertemente adversa para la estabilidad de la población. Por ello, los Estados Unidos y otros países “ricos” deben tener cuidado en las políticas que aplicarán en los países menos desarrollados para que sean aceptadas…” y agregaba que para “minimizar los cargos de motivaciones imperialistas”, se debe repetir constantemente que dichas inversiones son para: “…el desarrollo social y económico… ”.

Por supuesto que las estrategias son las mismas, incluso Kissinger, también va a “recomendar” sobre los contenidos de la educación en nuestros países latinoamericanos, tan afectos a la naturaleza.
Así, los intereses mineros, necesitan cada vez más encontrar estrategias para continuar con sus actividades contaminantes y saqueadoras de nuestros territorios y qué mejor que la escuela o la universidad. Dice el ceo minero en la nota: “no sólo se cambiará la currícula, sino buscaremos generar más espacios de estudio en las universidades (…) Las personas que viven en las comunidades donde operamos son nuestro nuevo norte, nuestro ideal. Toda la energía del sector debe estar concentrada en lograr el bienestar de las personas…”

Por supuesto que en el artículo del portal se manifiesta el deseo de la firma del Acuerdo Federal Minero, lo que le permitirá a la corporación seguir apropiándose del territorio y avanzar en provincias que, por ahora, tienen prohibida la actividad por ley.

Y entonces, es necesario para este avance contaminar, también, la educación, el “extractivismo” educativo como predador fundamental para profundizar el proceso de colonización cultural, la mentira como contenido curricular.

¡La obscenidad y la paradoja!

Mientras nuestros Pueblos Originarios luchan por sus territorios ancestrales, invadidos por la industria extractiva, resisten las diversas formas de genocidio y sometimiento y la currícula escolar los invisibiliza; o peor, los expone como primitivos por tener como idea fundacional y de vida a la naturaleza, mientras eso ocurre; el invasor corporativo firma acuerdos con estos gobiernos para continuar y ampliar su plan depredador. La mentira en la currícula escolar, donde seguramente nada se va a decir sobre los derrames que produjo la mina Veladero en la localidad de Jáchal, provincia de San juan, contaminando el río con cianuro y afectando a toda la población; los derrames de la mina Bajo La Alumbrera en Catamarca, por roturas del mineraloducto con consecuencias en la ciudad de Andalgalá, nada de esto van a decir los textos cianurados de la nueva currícula de ciencias naturales que propone el ceo minero, porque hacen “minería sustentable”; sustentable para la optimización de ganancias a cambio de la devastación.

Seguramente la inclusión en la currícula de la actividad cianurada, será presentada por el, por ahora, ministro de educación, Esteban Bullrich (o por quien lo suceda); así como por el presidente Macri, como parte de lo que llaman la “revolución educativa”. Pero, es otra mentira, en los tiempos de transmigración de significados, no es una “revolución”, es la invasión educativa, los empresarios diseñando el sistema, la pedagogía instrumental y el pragmatismo colonial de la “adaptación”.
¿Acaso es éste el nuevo paradigma cultural del que nos hablan los “especialistas” orgánicos del establishment, resguardados en fundaciones, ong´s y universidades privadas de élite? ¿De qué van a hablar en las capacitaciones, que dan en esas universidades, fundaciones y ong’s, a docentes y directivos, de las bondades de la megaminería?

Es probable que en breve, también, la industria del negocio agroquímico pida unas páginas curriculares, para mostrar la “sustentabilidad” de la actividad ‘agrotóxica’ (palabra prohibida en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria -INTA- por orden de su director). Pero nada van a decir de los “pueblos fumigados”; ni de las escuelas expuestas a la pulverización continua de los venenos; ni de los informes científicos que confirman la toxicidad.
Esto no es, definitivamente, una “revolución”, es una invasión parasitaria de apropiación colonial, producto de estas “democracias empresariales”, como las define Noam Chomsky (1994) y que muchos llamamos, la “dictadura de la burguesía”.

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VENEZUELA: CARTA ABIERTA DE MARISTELLA SVAMPA

Maristella Svampa 05.06.2017.
Va mi Carta Abierta al campo militante prochavista de la Argentina. En respuesta a las diatribas e insultos que generó la declaración que llama a detener la escalada de violencia en Venezuela.

 

CARTA ABIERTA AL CAMPO MILITANTE PROCHAVISTA DE LA ARGENTINA

Por Maristella Svampa (05.06.2017)

En los últimos días recibí numerosos ataques y agresiones por la vía de las redes sociales debido a la declaración que difundimos sobre Venezuela con varios amigo/as y colegas, declaración de la cual me reconozco como una de las promotoras.

Aunque lo haya explicado en varios lugares, hace ya tiempo que considero que el proceso bolivariano ha caído en una deriva autoritaria, por lo menos desde 2015. Creo que el régimen que lidera Maduro –y ello en el marco de una crisis social y económica sin precedentes-, reforzó los peores elementos ya presentes en el chavismo (más concentración de poder, enorme corrupción, radicalización del extractivismo y estado rentista, entre otros), al tiempo que licuó lo mejor que éste tenía en términos de populismo plebeyo (dispositivos de democracia participativa, empoderamiento de los sectores populares, cierta redistribución de la riqueza). También, como aparece en la declaración citada, del otro lado (aunque esto no incluye toda la oposición y movilización callejera) existe una derecha violenta y antidemocrática que busca borrar de la faz de la tierra todo lo que ha significado el chavismo en términos simbólicos y políticos para el mundo subalterno.

En razón de ello, la declaración que impulsamos apuntaba a salir de la polarización, a restablecer un cierto equilibrio, si ello era posible, ilustrando la complejidad de la crisis venezolana. Buscábamos ser objetivos, de ningún modo imparcial o neutros, colocando matices, ahí donde muchos solo veían la realidad en blanco o negro. En consecuencia con ello, apoyamos la propuesta de Plataforma Cuidadana, una iniciativa de autoconvocados surgida en Venezuela, en la cual se destaca Edgardo Lander, un intelectual cuyas credenciales de izquierda democrática y su apoyo a las luchas sociales en este continente son incuestionables. Nadie con dos dedos de frente podría decir que Lander es un “reaccionario” o que es “funcional a la derecha”.

El documento contó con firmas muy significativas; desde Anibal Quijano, Alberto Acosta, Arturo Escobar, Boaventura de Sousa Santos, Luis Tapia, Pierre Salama, Raquel Gutierrez, Carlos Porto Gonçalvez, Enrique Viale, Horacio Machado Araoz, Roberto Gargarella, Attac Francia, así como varios exministros y ex compañeros de ruta del proceso boliviariano; en fin, más de dos centenares de firmas de todas partes del mundo, muchas de las cuales provienen de intelectuales de izquierda ligados a procesos de lucha en sus respectivos países, no pocos de ellos/as  contra el extractivismo y los procesos de despojo y acaparamiento de tierras en el marco del actual modelo de acumulación del capital. Otras firmas provienen de la izquierda académica, con todas las variaciones, en términos de mayor o menor radicalidad política y de vínculo con organizaciones sociales, que esto involucra. (véase http://llamadointernacionalvenezuela.blogspot.com.ar/2017/05/llamado-internacional-urgente-detener_30.html)

La declaración de llamado a detener la escalada de violencia en Venezuela obtuvo una gran repercusión internacional en diferentes medios (Francia, Alemania, Bolivia, Argentina, entre los lugares que he podido seguir), pero sobre todo abrió la  posibilidad de pensar el proceso de caos y violencia que hoy atraviesa Venezuela sin caer en una lectura simplista y conspirativa (todo es “culpa de la derecha y el imperialismo”), y sin desconocer tampoco lo que intenta hacer la derecha violenta (apoyada por Estados Unidos). Por último, para nosotros también era importante mostrar a nivel internacional que no existe una sola izquierda, alineada con los progresismos realmente existentes, la cual suele potenciar las hipótesis conspirativas, despreciar todo aquello que llame a defender el pluralismo y las libertades civiles como si se tratara de “libertades burguesas”, e, incluso, en algunos casos puntuales, llegando a hacer un llamado bochornoso e indefendible a “aplastar” la movilización callejera. Buscábamos mostrar que Otra izquierda es posible, una que mire y pueda acompañar el proceso venezolano críticamente, sin dejar por ello de renunciar a nuestras convicciones y principios político-ideológicos.

De la política de insultos a los puntos ciegos

No habíamos terminado de actualizar las firmas de la declaración en el blog creado a tal efecto, que ya andaban circulando respuestas airadas e insultos multiplicados por las redes sociales,  que lejos de significar un llamado a un debate amplio sobre estos temas, clausuraban cualquier posibilidad de diálogo fraterno y  anunciaban una pretensión de verdad asentada en un doble monopolio: una, respecto de la “verdadera” lectura del proceso venezolano; otra, sobre el “el verdadero compromiso de la izquierda” o más precisamente, de los/as intelectuales de izquierda firmantes.

Una parte importante de estas respuestas descalificatorias a la declaración provenía de la Argentina. En razón de ello es que escribo estas líneas, en las cuales quisiera destacar dos cuestiones diferentes.

Lo primero a destacar es la lógica de linchamiento desatada. No hay que dejarlo pasar. Lamento decirlo, pero estoy cada vez mas convencida de que las redes sociales no constituyen un ámbito interesante, mucho menos democrático, de debate. En Argentina, espacios como facebook alientan respuestas compulsivas y virulentas (antes siquiera de leer los textos completos), al tiempo que promueven una lógica salvaje  de linchamiento, donde cada comentario pretende superar en tono e insulto al anterior, o bien, busca asentarse y potenciar el insulto anterior (en el estilo que de modo ejemplar marcó el programa televisivo kirchnerista 6,7,8, ¿se acuerdan?).

Sucedió entonces que, mientras en Venezuela seguía muriendo gente en las calles, mientras Edgardo Lander era tratado de “reaccionario” y hasta Boaventura de Sousa Santos salía a defenderlo y a explicar porque firmó la declaración; en Argentina los muros de facebook de varios de los firmantes de la declaración comenzaron a llenarse de insultos. Muy probablemente por ser una de las promotoras visibles de la declaración, eso sucedió conmigo en las redes sociales.  Ahí se desató una lógica de linchamiento, motivada además por la ausencia de respuesta de mi parte (estaba en viaje), lo cual impulsó a  los “más valientes” a competir entre sí –en diálogo incluso entre ellos- en grado de insulto y descalificación hacia mi persona, y el resto de los firmantes. Como dijera atinadamente Pablo Alabarces, otro de los firmantes argentinos, “La mayoría proponía un nivel de condena que me hace temer que, el día que triunfe la “revolución” que estos compañeros proponen en nuestro país, nos van a fusilar (si no zafamos en un campo de reeducación)”.

La segunda cuestión, más de fondo, tiene que ver con los sujetos involucrados en las respuestas en las redes sociales y las contracartas que se sucedieron desde Argentina. En realidad, quienes reaccionaron de modo tan violento a la declaración, redoblando la apuesta en defensa de la Venezuela de Maduro, adjudicándonos a los firmantes de la declaración las peores responsabilidades e intencionalidades políticas, no fueron sectores ligados a las organizaciones kirchneristas. Repito: más allá de los casos puntuales, no fue el “oficialismo de izquierda” (la expresión se la debo a Horacio Machado Araoz) ligado directa o indirectamente al kirchnerismo el que se manifestó,  el cual es bastante indiferente a lo que sucede en América Latina; muchos de ellos desconocen incluso el ABC de los progresismos a nivel latinoamericano o bien contribuyen a reproducir a una visión romantizada de los mismos (pensemos en el proceso boliviano, visto desde la Argentina). En verdad, quienes reaccionaron de modo condenatorio fueron más bien colegas y referentes intelectuales y militantes vinculados a organizaciones sociales territoriales, filopopulistas/autonomistas.

Quisiera aclarar que no sólo conozco muy bien este sector del campo militante; más aun, he sido parte activa de él antes de involucrarme más directa y a fondo con las luchas socioambientales de la región e incorporar otras narrativas de cambio. Con no pocos/as de los/as que han venido desgranando insultos y descalificaciones varias en estos días, hemos compartido espacios de lucha y debates, a partir de Diciembre de 2001. Hay otros/as que no conozco (aunque me interpelan como si me conocieran y supieran todo de mi), tal vez porque son jóvenes, vaya a saber, pero sin duda parecen ser muy poco abiertos al debate respetuoso de ideas, quizá porque algunos han sido socializados políticamente en las redes sociales (¡lo cual es lamentable!) y no en los espacios políticos de los barrios y las calles.

Son varios los defensores del proceso venezolano que buscan trazar paralelos con otras dinámicas históricas (Chile, bajo Allende; la revolución cubana). No voy a entrar en esa discusión, pues creo -como muchos otros- que el chavismo–al menos hasta hace poco tiempo y desde abajo- podía ser homologado con el primer peronismo, en tanto experiencia transformadora a nivel de la subjetividad política de las clases populares. Sin embargo, las maldiciones que desató en Argentina nuestra declaración crítica respecto del gobierno de Venezuela, no tiene que ver con leer el chavismo en el espejo del primer peronismo, con interpretarlo como una repetición de la “Batalla de Chile”, o proponerlo como un reto similar al de “Bahia de los Cochinos”…

Desde mi punto de vista, considero que el problema consiste en que una parte importante de organizaciones y colegas de la izquierda nacional-popular y autonomista argentina encontró en el chavismo un anclaje latinoamericanista y antiimperialista imprescindible desde el cual definirse; la forma de escapar al dilema político identitario al que los/nos sometió durante más de una década el kirchnerismo. Dichos sectores populistas-autonomistas encontraron en el chavismo la solución, a saber, la forma de seguir integrados en los avatares del progresismo regional, sin adherir por ello necesariamente a la política nacional del kirchnerismo.  Su adhesión incondicional al chavismo pasó entonces a sintetizar una manera de seguir –legítimamente- con “los pies adentro” a escala regional, durante el ciclo de cambio progresista, aun estando “afuera” a nivel nacional -cuando el kirchnerismo era gobierno-… En consecuencia, el apoyo al proceso venezolano estuvo asociado a la construcción de una determinada identidad política, capaz de dar coherencia y estabilidad a los posicionamientos de dichas organizaciones a nivel regional, en medio de la hegemonía kirchnerista. En esa línea, el chavismo devino la clave de bóveda de una identidad política, asumiendo por ende un carácter inamovible e innegociable.

En los últimos años, hacia el fin del kirchnerismo, muchas de estas organizaciones territoriales populistas/autonomistas, a las cuales yo misma había apostado en términos políticos personales, eclosionaron dividiéndose; algunas intentaron una alianza (asimétrica) con la izquierda clasista más tradicional;  otros  continuaron haciendo de furgón de cola del kirchnerismo en los actos prochavistas e incluso algunos terminaron absorbidos por éste. Otros sectores buscaron reinventarse positivamente en la actual coyuntura, potenciando la militancia cultural y la lucha antipatriarcal. Pocos intentaron incorporar otras dimensiones estructurales de la lucha –como la crítica al extractivismo, por ejemplo-; pocos lograron disputar el monopolio que el trotskismo ostenta o al menos busca establecer desde la narrativa clasista en los medios trabajadores urbanos… Mientras tanto el chavismo continúa siendo el anclaje identitario mínimo, el eje inamovible, el último bastión –todavía en pie- de un conjunto de organizaciones y colegas de izquierda, cuyos esfuerzos políticos y militantes no han sido –infelizmente en los últimos tiempos- coronados por un avance importante en las luchas anticapitalistas. No es casual entonces, mucho menos en un contexto de fin de ciclo progresista, que la defensa dogmática e incondicional al chavismo tienda a combinar la diatriba desmesurada con la apelación mitológica, acelerando los dispositivos de clausura ideológica, pues lo que está detrás de ello es nada menos que la defensa de una determinada identidad política…

En Argentina, el final del progresismo como lingua franca nos enfrenta a una cruda realidad. Al interior de las izquierdas, el panorama es desolador, pues efectivamente no hemos sabido –no hemos podido- articular las diferentes narrativas emancipatorias en un lenguaje común. Sabemos que el progresismo selectivo del gobierno kirchnerista  terminó por abrir heridas profundas al interior de este espacio, difíciles de sanar. Es por ello que necesitamos tender puentes entre las diferentes izquierdas realmente existentes, así como necesitamos también incorporar aquellas otras matrices político-ideológicas que hoy recorren el campo contestatario e interpelan el actual patrón de acumulación del capital. Tal vez me equivoque, pero sin ello, no hay posibilidad de recomposición alguna de ese espacio político e intelectual que pretendemos llamar izquierda. En otras palabras, tanto en Argentina como en América Latina, la izquierda posprogresista a (re)construir, si ello es posible, tendrá que ser no sólo regional y popular, clasista y antipatriarcal sino también profundamente plural y ecologista.

Sería lamentable que la discrepancia en relación con lo que sucede en la actual Venezuela –la cual no puede resolverse a través de la escalada de la violencia ni a través de la injerencia externa- instale nuevas barreras político-ideológicas o ahonde las diferencias en este espacio ya de por si fragmentado y en crisis. No sólo porque hay muchas cuestiones que en el régimen venezolano no han funcionado y nos interrogan o deben interrogarnos acerca de qué entendemos por socialismo y horizonte de cambio; sino porque además como izquierdas nos debemos un debate fraternal y respetuoso, que recupere y recree los puntos de convergencia y las gramáticas emancipatorias de los movimientos sociales en lucha, sobre todo en los tiempos que se avecinan.

Buenos Aires,  5 de junio de 2017.

 

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LA DEUDA DE MACRI COMO CONTINUIDAD DEL SISTEMA

Alejandro Olmos Gaona 06.06.2017.
Aunque los problemas que ocasiona la deuda pública no son generalmente noticia, los twits de la Sra. de Kirchner y lo publicado sesgadamente en el diario Página 12, han mostrado el peligroso endeudamiento del actual gobierno del que me ocupara en algunos post anteriores.

 

LA DEUDA DE MACRI COMO CONTINUIDAD DEL SISTEMA

Por Alejandro Olmos Gaona (06.06.2017)

Aunque los problemas que ocasiona la deuda pública no son generalmente noticia, los twits de la Sra. de Kirchner y lo publicado sesgadamente en el diario Página 12, han mostrado el peligroso endeudamiento del actual gobierno del que me ocupara en algunos post anteriores.

En los comentarios sobre la deuda siempre se omite hablar de la enorme deuda cuasi fiscal del Banco Central, que el kirchnerismo dejó en 25.000 millones de dólares y que este gobierno ha llevado a la astronómica cifra de 53.000 millones, con tasa de interés promedio del 25.5% lo que supone una notable oportunidad para ganancias fáciles por parte de los grandes inversores.

Pero como siempre las visiones de uno y otro lado responden al interés particular de cada uno, es necesario realizar algunas aclaraciones que estimo pueden aclarar, lo que siempre se trata de oscurecer.

En principio hay una realidad innegable: desde 1984 se está pagando una deuda probadamente fraudulenta en su mayor parte, la mitad de la cual fue constituida por empresas privadas, a las que nunca, durante ningún gobierno se les reclamó lo que el Estado había pagado por ellas. Y a partir de allí ninguno de los gobiernos constitucionales se preocupó por investigarla, excepto durante el primer año del gobierno de Alfonsín donde se investigó la deuda privada en el Banco Central.

Ahora se tiran cifras y la Sra. de Kirchner habla del endeudamiento macrista, y los funcionarios del gobierno, hablan de la deuda heredada que deben pagar.

Para efectuar algunas precisiones me parece importante puntualizar:

1.- La deuda pública dejada por el gobierno kirchnerista a diciembre de 2015 fue de 240.665 millones de dólares, sin contar los valores negociables vinculados al PBI, que el gobierno anterior se negó a contabilizar, lo que sí hizo este gobierno.

2.- La deuda al 31 de diciembre del 2016 es de 288.447 millones de dólares, con los valores negociables incluidos.

3.- Las emisiones de deuda realizadas desde diciembre de 2015 hasta mayo de este año importan la suma de 96.674 millones de dólares, de los cuales se pagaron obligaciones contraídas por el anterior gobierno por 70.713 millones de dólares, lo que supone un endeudamiento real para el período de 26.000 millones de dólares, utilizados en gasto corriente, cubrir déficit y naturalmente fuga de capitales,

4.- Aparte de vencimientos de capital se pagaron intereses por 21.395 millones de dólares, 10.995 en moneda nacional, y 10.400 en moneda extranjera.

5.- Se pagaron a los buitres 15.150 millones de dólares, y quedan pendientes alrededor de 8.300 más.

6,- Se emitieron 55.372 millones de dólares en moneda extranjera y 41.303 millones en moneda nacional.

7.- Como el ex ministro Kicillof, arregló pagarle al Club de Paris 9.500 millones de dólares en cinco años, el actual gobierno ha tenido que pagar una de las cuotas acordadas. Cabe puntualizar que ese acuerdo extremadamente oneroso no fue discutido, y la Argentina se sometió a las cuentas de los países del Club. Me comentaron algunos profesores extranjeros, que los funcionarios del Club, comentaban que la Argentina no había pedido ningún descuento, lo que si se hizo durante la gestión de Alfonsín y la gestión de Menem, donde se obtuvieron descuentos y muchos más años de plazo para el pago.

8.- Respecto a la deuda del Club de París es importante consignar, que en un 60% es deuda dela dictadura militar utilizada en compra de armamentos e importaciones no declaradas, resultando inconcebible que todos los gobiernos constitucionales hayan respetado las obligaciones contraídas por la dictadura.

Como puede observarse una cosa son los discursos del actual gobierno y del anterior, y otra la realidad que surge de las cuentas públicas.

 

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LA DEUDA PÚBLICA KIRCHNER-MACRI

Héctor Luis Giuliano 26.05.2017.
El gobierno Macri, porque necesita lamentar la pesada herencia recibida y exhibir la corrupción K como distractivo de su descontrol financiero fiscal, de su política irresponsable de gobernar con deuda y de encubrir su propia corrupción (…)

 

LA DEUDA PÚBLICA KIRCHNER-MACRI

Por Héctor GIULIANO (26.5.2017)

El Kirchnerismo y el Macrismo son enemigos íntimos; se necesitan mutuamente:

  • El gobierno Macri, porque necesita lamentar la pesada herencia recibida y exhibir la corrupción K como distractivo de su descontrol financiero fiscal, de su política irresponsable de gobernar con deuda y de encubrir su propia corrupción.
  • La anterior administración K, porque pretende tomar hoy la bandera dialéctica de la oposición política contra un nuevo gobierno neo-liberal y convertirse en portavoz de las críticas contra la política económica y social M como forma de distraer su realidad pasada de inoperancia y falseamiento de la realidad en la gestión de gobierno, su fracaso en materia económico-financiera, su complicidad con la política de endeudamiento del Estado y su corrupción institucional en el manejo de la cosa pública.

Pero cuando estas cosas se observan no desde el llano de una visión inmediata o cortoplacista de los hechos sino desde una óptica más amplia o abarcativa de las Políticas de Estado que fijan las grandes estructuras de poder financiero y económico esta falsa antinomia se revela como las dos caras de una misma moneda, donde los gobiernos de turno terminan trabajando en tándem: uno – a través de todas las torpezas cómplices posibles – deja preparado el terreno y las condiciones para que el otro se declare víctima de tales situaciones heredadas y las utilice como excusa de continuidad y profundización política.

Es la tradicional alternancia de Social-Democracia y Neo-Liberalismo que rige en la Argentina desde hace más de 40 años en el marco del Capitalismo Financiero que maneja los asuntos de Estado de nuestra Patria  y que tiene por eje el Sistema de la Deuda Pública perpetua como instrumento de dominio.

El objeto del presente trabajo es fundamentar estas aseveraciones, acotadas aquí al tema de la Deuda y sus implicancias; y hacerlo más específicamente en función de las declaraciones de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner (CFK) en su programa televisivo de ayer (25.5) por C5N y de las decisiones actuales del gobierno Macri.

  1. Tanto el gobierno Macri como el anterior gobierno Kirchner ocultan la Deuda Pública Nacional, total y consolidada: las cifras del endeudamiento se refieren solamente al Estado Central y no incluyen la deuda de Provincias/Municipios, Empresas del Estado, Organismos Nacionales, Fondos Fiduciarios, Banco Central, Deuda Flotante o exigible y juicios contra el Estado con sentencia en firme; por lo que no se sabe cuánto debe en total la Argentina.
  2. La ex presidenta CFK insiste en el mito del des-endeudamiento bajo su gestión, que es falso y engañoso: primero, porque la deuda aumentó más de 100.000 MD (Millones de Dólares) durante los 12 años de administración K – pasó de 152.000 MD a mediados de 2003 a 254.000 MD al fin de su mandato en Diciembre de 2015 – y segundo porque mantiene la formulación engañosa de referirse a la Deuda Externa y no a la Deuda Pública Total.
  3. El Kirchnerismo vivió pagando deuda pública – y deuda externa pública en especial – a niveles históricos récord. CFK se jactó incluso públicamente de ello enfatizando la frase “Somos pagadores seriales” en su discurso del 26.8.2013, donde habló de haber abonado 173.700 MD entre 2003 y 2012.
  4. CFK ratificó esta postura ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el 24.9 del año siguiente, donde habló allí de haber pagado más de 190.000 MD desde el 2003 hasta esa fecha.
  5. Con la observación importante que ninguna de estas dos cifras tuvieron luego explicaciones claras y concretas por parte de su gobierno, descontándose que la gran mayoría de tales pagos – o directamente la totalidad – no correspondían a reducciones netas de pasivos sino, en realidad, a la regla permanente de cancelar vencimientos íntegramente con nuevas obligaciones (novaciones con el mismo acreedor y/o con terceros), por lo que no había des-endeudamiento por baja efectiva del monto total adeudado y además, dicho monto seguía creciendo por deudas nuevas adicionales.
  6. Fue la misma época en que su gobierno – el de CFK – presentó ante Naciones Unidas la propuesta de internacionalizar los procesos de reestructuraciones de Deuda Soberana, que era una variante de la ponencia presentada en el 2002 por la vicepresidenta del FMI, Anne Krueger, y cuya finalidad esencial era sustraer los casos de default a la justicia de los países estableciendo un régimen supra-nacional de tratamiento para este tipo de casos.
  7. La misma ex presidenta, que ahora pide revisar y auditar la nueva Deuda Externa Macri, es la que se negó a investigar la deuda heredada e incrementada por su administración K[1] y que luego, tardíamente, hacia finales de su mandato, remató dejando en la inoperancia la Comisión Investigadora de la Ley 26.984[2].
  8. La negativa a investigar la cuestión de la ilegitimidad de la Deuda Pública fue una constante de la administración Kirchner y no difirió en absoluto del mismo comportamiento cómplice de todos los gobiernos de turno anteriores con los acreedores financieros, desde el Proceso hasta nuestros días, siendo ésta la principal clave de sometimiento exigida por dichos acreedores al Sistema de la Deuda y la base institucional del mecanismo de re-endeudamiento permanente o deuda perpetua.
  9. El gobierno Kirchner, como agravante, fue uno de los más fieles cumplidores de los dictados del Fondo Monetario cuando el FMI le exigió – lo mismo que a Brasil – el pago contado total y por anticipado de la deuda bilateral con el organismo (9.530 MD); directiva que la administración K cumplió en forma inmediata – inaugurando con ello su política de pagos de deuda externa con reservas del Banco Central – con el agravante adicional que lo hizo pese a que se trataba del acreedor más cuestionable de nuestro país y que se tenía a favor de la Argentina las graves irregularidades internas del organismo demostradas como producto de la propia auditoria de la Oficina de Evaluación Independiente del FMI. Y con el añadido que ese pago total y por adelantado al FMI se hizo sin desafiliarse del Organismo, que es la única y verdadera forma de liberarse de sus condicionalidades y reclamar la devolución de la cuota-aporte integrada por nuestro país.
  10. La falsía del planteo K con respecto a una supuesta resistencia o confrontación suya frente al problema de la Deuda – una falacia enmascarada bajo el mito del des-endeudamiento – tuvo como remedo, años más tarde (en 2014) el arreglo con el Club de París bajo la gestión Kicillof, por el que nuestro país aceptó pagar un total de otros 9.700 MD, 3.600 de los cuales correspondían a intereses punitorios y compensatorios adicionales a los intereses acumulados por mora.
  11. Peor todavía fue el manejo cómplice e irracional de la administración K en la cuestión de los Holdouts, donde reconoció abiertamente la competencia de tribunales extranjeros en la ciudad de Nueva York, aceptó la validez de las acreencias reclamadas a valor nominal y no a valor de mercado, no objetó las irregularidades manifiestas en las obligaciones de origen y luego de perder los juicios en todas las instancias posibles en los Estados Unidos incurrió al país en un desacato indefendible.
  12. Con el agravante que el gobierno CFK desechó incluso la recomendación de última instancia hecha por el estudio Cleary, Gottlieb, Steen & Hamilton (el mismo que patrocinaba a la Argentina desde los tiempos del ministro Cavallo y sobre el cual pesaban y pesan conflictos de intereses con los acreedores del Estado) en el sentido de declarar nuevamente el default o cesación de pagos frente al problema de las cláusulas RUFO y Acreedor más favorecido, dejando al país en las peores condiciones legales y financieras posibles, que fueron así aprovechadas por el Partido de la Deuda que retorna con el gobierno Macri para llegar a su acuerdo secreto e irrestricto de rendición ante los Fondos Buitre. Pocas veces una administración saliente devino tan funcional a los intereses del sistema de la Deuda y a la nueva administración entrante, con su legión de funcionarios ligados incondicionalmente a los intereses de los acreedores del país y preparados para aprovechar la oportunidad servida en bandeja merced a las torpezas K.
  13. La misma técnica de presentar sus concesiones como supuestas victorias, las aplicó el gobierno K con respecto al Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005-2010, vendido a la opinión pública como un éxito de renegociación cuando fue un allanamiento a las exigencias de los acreedores financieros, sin quitas ni ventajas para nuestro país porque la reducción relativa en los valores de capital fue íntegramente compensada con cupones PBI y las nuevas obligaciones (que en su mayoría correspondían al Megacanje delictivo De la Rúa-Cavallo del 2001) fueron pactadas a una tasa promedio del 8.28 % a 30, 35 y 42 años de plazo, convalidando además la novación de deudas que estaban y están todavía – al menos teóricamente – investigadas por la justicia.
  14. Paradójicamente, el Ministro Lavagna y su Secretario de Finanzas Nielsen – durante el mandato de Néstor Kirchner – esperaban con este acuerdo volver a colocar nueva Deuda Externa en el mercado internacional de capitales (que tal era el objetivo central del nuevo Megacanje K) mientras quedaba abierto el conflicto con los Holdouts por más de 20.000 MD.
  15. Este objetivo de reestructurar Deuda Externa para volver a endeudarse en el exterior fue el mismo que luego retoma el ministro Boudou con su Hoja de Ruta del 2008, que aspiraba llegar a un arreglo con los holdouts y con el Club de París (este último, concretado en condiciones fuertemente gravosas) con la misma finalidad K: volver al mercado global de bonos.
  16. La presidenta CFK critica ahora al presidente Macri por la toma de 97.000 MD de nueva Deuda Externa en lo que va de su mandato – una irresponsabilidad financiera mayúscula que, en lo personal, venimos denunciando en forma permanente – pero omite decir que esa vuelta al endeudamiento externo fue facilitada precisamente por su gestión de “pagadora serial”, que descongestionó parcialmente sus obligaciones externas en aras de volver al Mercado Internacional de la Deuda (el objetivo frustrado del Megacanje K y de la Hoja de Ruta Boudou).
  17. Es notable, por no decir sintomático, que sea justamente esta política sistemática de pago privilegiado de Deuda Externa con Reservas Internacionales – llevada a cabo por la administración K – el único mérito que la nueva administración Macri, la gran Partidocracia con representación parlamentaria y el establishment financiero le reconocen y valoran a la gestión Kirchner para facilitar así la colocación de nuevos bonos en el exterior.
  18. Lo que no pudo lograr la administración K en materia de re-endeudamiento externo es lo que ahora – gracias a su costosa gestión – utiliza, aprovecha y agradece el Partido de la Deuda que adviene nuevamente con el gobierno Macri.
  19. Y todo ello fue producto de la engañosa política de Deuda intra-Estado del gobierno K, que consistió en el pago prioritario y privilegiado de la Deuda Externa con Terceros – Acreedores Privados y Organismos Financieros Internacionales – traspasándole así la deuda impagable a los entes del propio Estado Argentino para dejar allanada la vuelta a un nuevo endeudamiento externo del país (que tal era el objetivo declarado de la administración Kirchner bajo las gestiones Lavagna, Boudou y Kicillof, en sus últimas negociaciones para pago a los holdouts a partir del 2015).
  20. La presidenta CFK advierte hoy el peligro cierto de que el dinero de los jubilados se vaya a terminar usando por la administración Macri para pagar Deuda Externa, pero omite decir que su administración – siempre en el marco de su Deuda intra-Estado – dejó el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES comprometido en un 65 % de su monto con deudas impagables del Tesoro Nacional, que su gobierno – a través de la sub-indexación inflacionaria – fue licuando fuertemente el valor de los títulos públicos en pesos que tenía mayoritariamente la ANSES y que la re-estatización de las AFJP por Boudou en 2008 se hizo para poder trasladar al propio Estado la carga de endeudamiento sin capacidad de repago liberando del correspondiente riesgo de insolvencia a los grandes bancos que controlaban dichas AFJP.
  21. Fue algo parecido al rol que jugó con el Kirchnerismo – y que sigue jugando hoy en día – el Banco Nación (BNA), cuya mitad de la cartera de créditos está prestada al Tesoro y/o al Banco Central (BCRA) contra obligaciones igualmente sin capacidad de pago.
  22. Pero seguramente la nota más singular dentro de las declaraciones de la ex presidenta CFK es la que corresponde al rol del BCRA y particularmente a su política de endeudamiento a cortísimos plazos vía Lebac. CFK se escandaliza de la aberrante desproporción actual del pasivo cuasi-fiscal del BCRA en relación a la Base Monetaria (BM) – hecho que, también en lo personal, venimos denunciando desde hace largos años – pero soslaya que dicha política fue desarrollada por su gobierno y con el mismo procedimiento: comprar divisas con deuda para reponer las reservas prestadas al Tesoro para pagar Deuda Externa, mantener artificialmente un retraso cambiario para poder cubrir obligaciones en moneda extranjera y elevar las tasas de interés que paga el BCRA para subsidiar a los bancos y al sistema financiero en general.
  23. Ciertamente la proporción era distinta en cuanto a magnitudes: al fin del mandato K la relación Lebac / BM era de un 57 % (346.300 M$ – Millones de Pesos – sobre 612.300 M$, según datos al 7.12.2015), aunque con un tipo de cambio entonces a 9.73 $/US$. Hoy, bajo la gestión Sturzenegger, dicha relación asciende a más del doble: 123 % (959.400 / 777.700 M$, según datos al 15.5.2017 y con el tipo de cambio 15.48 $/US$).
  24. Entonces, como ahora – con las variaciones de montos señaladas en los dos puntos precedentes – la política financiera del BCRA era básicamente la misma: favorecer el sistema bancario con el subsidio resultante de las altas tasas de interés pagadas por las Lebac y también por las Operaciones de Pase, lo que hizo – bajo la administración K – y mantiene hoy – con la administración M – que los bancos sigan siendo el sector de la actividad económica que mantiene niveles récord de ganancias especulativas a costa del Estado (capitales financieros locales y capitales golondrina externos que lucran con el enorme diferencial de tasas de interés locales e internacionales bajo la política oficial de retraso cambiario para poder pagar servicios de la deuda externa).
  25. Fue y es esta misma política de atraso cambiario combinada con altas tasas de interés, de mantenimiento de un BCRA sin reservas propias sino tomadas con Deuda y de Lebac calzadas con seguros de cambio en el Mercado Rofex y en el MAE que se dio – y amenaza repetirse – el negociado conjunto Kirchner-Macri de contratos de dólar futuro que le costaron al Estado Nacional (y, por ende, al Pueblo Argentino) más de 50.000 M$ por diferencias de cambio después de la macro-devaluación Macri de Diciembre de 2015.
  26. No es casual que en un país donde un tercio de la población se encuentra bajo la Línea de Pobreza, sea el sector financiero-bancario el que mantenga los más altos niveles de rentabilidad.

Hasta aquí, parte de lo que principalmente pueda decirse a raíz de los recientes dichos de la ex presidenta CFK y la realidad concurrente de su política de deuda y financiamiento que hoy el Partido Macrista de la Deuda está llevando irresponsablemente a niveles financieros inmanejables.

Es parte de las Políticas de Estado que la Plutocracia Financiera que rige hoy la vida de las Naciones impone a los pueblos precisamente en contra de los verdaderos intereses del Estado.

[1] En su libro “Después del derrumbe” (editado el 15.4.2003, es decir, apenas pocos días antes de su asunción) el ex presidente Néstor Kirchner anticipaba expresamente que su gobierno no cuestionaría la legitimidad de la Deuda Pública que iba a heredar su administración.

Esta tesitura fue mantenida a rajatabla durante toda la administración K y ratificada incluso por CFK, añadiendo que la posibilidad u oportunidad de haber objetado la cuestión de la Deuda se había perdido por culpa de la administración Alfonsín al no haber planteado el problema inmediatamente después del Gobierno Militar (argumento que era y es parcialmente cierto pero que no inhibe la actitud negativa cómplice de su no investigación).

Esta postura K, efectivamente, no era válida debido a que la Deuda Pública en su conjunto estaba – y sigue estando – en manos de la Justicia (Causas Olmos I – con sentencia del juez Ballestero de Julio 2000 – Olmos II, Megacanje De la Rúa-Cavallo y denuncia Olmos Gaona-Marcos), por lo que la nulidad de origen de las obligaciones sigue estando potencialmente presente.

El hecho de que ninguna de estas causas legales – relacionadas todas ellas directamente con la ilegitimidad de la Deuda – haya avanzado conforme corresponde a los trámites judiciales pertinentes se debe a una complicidad de hecho entre los gobiernos de turno, el Congreso y la justicia federal de la Argentina para no investigar las irregularidades y delitos manifiestos en el origen y evolución de la deuda del Estado.

Y en este plano la corresponsabilidad por la no investigación y/o revisión de los actos ligados al endeudamiento público es común a la administración Macri como a la administración Kirchner y todos los gobiernos precedentes

[2] En Setiembre de 2014 el Congreso Nacional – con mayoría kirchnerista – aprobó esta Ley 26.984, denominada de Pago soberano local que, entre otras disposiciones, creaba por primera vez  (si se soslaya la frustrada Comisión Villada de 1984) una Comisión Investigadora del endeudamiento público argentino.

Esta comisión – que estuvo a cargo del diputado oficialista Eric Calcagno (hijo) – no hizo progreso alguno en su misión, no constituyó grupo de trabajo alguno, desatendió las propuestas en tal sentido de la oposición (concretamente, las del diputado Claudio Lozano), dejó que pasara el tiempo de vigencia del cuerpo y caducó de hecho sin que se debatiera siquiera un borrador de Informe final al respecto.

Pese a la manifiesta irresponsabilidad financiera y a las graves irregularidades que conlleva  el extraordinario nuevo crecimiento de la Deuda Externa que hoy se está produciendo bajo la administración Macri resulta paradójico – por no decir burlesco – que sea la ex presidenta CFK la que ahora pida revisar y auditar la nueva Deuda del Estado.

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LA DEUDA PÚBLICA: ¿CONSECUENCIA O CAUSA DEL DÉFICIT FISCAL?

Héctor Luis Giuliano. 12.05.2017.
Muy pocos portavoces del establishment reconocen el problema de la deuda pública argentina – y ahora, dentro de la misma, el del fuerte crecimiento de la  deuda externa oficial – pero quienes lo hacen suelen plantear que la cuestión de la deuda es grave (en realidad, gravísima) mas la atribuyen al elevado déficit fiscal producto, a su vez, del alto gasto público.

 

LA DEUDA PÚBLICA: ¿CONSECUENCIA O CAUSA DEL DÉFICIT FISCAL?

Por Héctor GIULIANO (12.5.2017)

Muy pocos portavoces del establishment reconocen el problema de la deuda pública argentina – y ahora, dentro de la misma, el del fuerte crecimiento de la  deuda externa oficial – pero quienes lo hacen suelen plantear que la cuestión de la deuda es grave (en realidad, gravísima) mas la atribuyen al elevado déficit fiscal producto, a su vez, del alto gasto público.

Este planteo es parcialmente falso y en gran medida engañoso porque soslaya que la Deuda – presentada como una consecuencia o resultante del gasto público general – es precisamente uno de los factores determinantes de ese gasto y de ese déficit estatal, porque no sólo es un pasivo que se retro-alimenta sino que sigue creciendo sin solución de continuidad y en condiciones cada vez más gravosas que pesan sobre el cuadro financiero fiscal.

La falta de comprensión de este problema empieza quizás con el hecho que el Presupuesto Nacional no computa como Gasto Público la amortización de los vencimientos de capital de la Deuda Pública.

Este año los vencimientos totales por concepto de capital o principal de la deuda – tomando todas sus diferentes formas o instrumentos – suman según el Presupuesto 2017 (Ley 27.341) 1.042.500 M$ (equivalentes a 58.200 MD).[1]

La totalidad de este monto no se paga o cancela definitivamente sino que se refinancia íntegramente a medida que van cayendo los vencimientos respectivos, esto es, que se paga deuda con deuda vía novación total de las obligaciones – con el mismo acreedor o con terceros – y además se toma más deuda nueva.

Así, durante el año en curso están previstas operaciones de Endeudamiento Público por un total de 1.727.200 M$ (≡ a 96.400 MD), que se usarán para refinanciar totalmente los vencimientos del ejercicio y agregar 684.700 M$ (≡  38.200 MD) por aumento de  deuda.

Ello significa que el gobierno argentino, frente a un quantum de deuda pública sin capacidad alguna de repago, prevé la renovación total de los vencimientos de capital y la toma de más deuda; y que ambas se llevan a cabo bajo la misma modalidad de deuda impagable con refinanciación total.

Esto es importante resaltarlo porque cuando en el Presupuesto se habla del gasto por Deuda Pública no se incluye aquí esta masa de capital sino sólo el pago de los intereses de la Deuda, que son gasto corriente del Estado y que este año suman unos 247.600 M$ (≡ 13.800 MD): un promedio de 680 M$ por día (≡ 38 MD).

De esta manera, el problema financiero insoluble de mantenerse dentro de un esquema de deuda impagable no sólo no se resuelve sino que se agrava sistemáticamente, contribuye a aumentar el gasto público por intereses y, consecuentemente, a incrementar el déficit fiscal.

La evolución rápida y fuertemente creciente de estos intereses de la Deuda constituye uno de los principales factores explicativos del empeoramiento de las cuentas fiscales de la Argentina.

En el corriente año el Presupuesto 2017 prevé el pago de intereses por los 247.600 M$ antes citados mientras que el año pasado éstos habrían sido de 186.500 M$; es decir, que el aumento del rubro de gastos por Intereses fue del 32.3 %, superior al aumento promedio general del gasto publico del 2016, que fue del 22.1 %.

Peor aún, si se tomaran las cifras originales del Presupuesto 2016 el aumento inter-anual habría sido mucho mayor todavía – del 138 % – porque allí los intereses a pagar estaban previstos en 104.100 M$ pero durante el ejercicio – primer año de la gestión Macri – se agregaron unos 83.000 M$ más (en gran medida producto del arreglo con los holdouts y la toma de nueva deuda a tasas más caras).[2]

EL ENMASCARAMIENTO DE LA DEUDA

Desde un punto de vista técnico el inicio de este problema en cuanto a la presentación de los datos financiero-fiscales parte de un planteo discutible.

La Argentina, desde la década de 1980, sigue la Metodología fijada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) que instauró la denominada cuenta Ahorro-Inversión-Financiamiento (AIF), según la cual el Ejercicio Presupuestario no considera como Gasto las Amortizaciones de Deuda del período ni como Ingresos las fuentes provenientes del Endeudamiento Público, que se consignan ambas por separado (“debajo de la línea” según la terminología tradicional) para determinar el Resultado Financiero o resultado final real del año.

Esta presentación es conceptualmente confusa y prácticamente engañosa porque establece una  separación de los movimientos financieros más importantes del presupuesto anual dentro de los gastos y recursos generales del ejercicio – gastos corrientes y de capital – y muestra aparte las amortizaciones y financiaciones del período, derivando el tratamiento de la Deuda del Estado a una proyección de cumplimiento incierto o conjetural, es decir, un cuadro de obligaciones financieras sujeto a negociaciones que se delegan al Poder Ejecutivo.

Otrora no era así: en los viejos manuales de Finanzas Públicas los vencimientos de la Deuda Pública se mostraban – como corresponde – como Gasto Público directo y concreto del ejercicio; y de ello resultaba la necesidad lógica de tener que demostrar cómo se preveía cubrirlos con Recursos del Ejercicio y en qué condiciones precisas.

Ahora, en cambio, se asume que tales vencimientos de deuda no tendrán amortizaciones netas, con extinción de las obligaciones de capital, sino que las mismas quedan sujetas a refinanciación – en el caso argentino, por refinanciación total, hasta el último centavo – dado que se sobrentiende que tales compromisos se cubrirán pagando las deudas con nuevas deudas.

Y esto es así porque se sigue una premisa ideológica o dogmática que sostiene que no hay problema en tomar deuda sin capacidad de repago en forma indefinida – como la que toma la Argentina – mientras haya fondos suficientes para poder vivir pagando los intereses (que son Gasto Público Corriente) y refinanciar entonces permanentemente el capital o principal; a la vez que tomando deuda adicional con el mismo criterio.

Este principio, lógica y financieramente irracional, es la clave del Sistema de Deuda Pública Perpetua que rige en la Argentina desde hace 40 años y que nos mantiene dentro de un esquema inexorable de deuda impagable.

LA DEUDA COMO CAUSA

Una de las claves del funcionamiento impune de este mecanismo de re-endeudamiento permanente es la complicidad de los gobiernos de turno, de la oposición política y de los portavoces del establishment financiero en el ocultamiento a la opinión pública de la deuda como principal factor causal del déficit fiscal.

El Sistema de la Deuda introduce y sostiene una distorsión en la estructura de gastos y de financiamiento del Estado:

  1. En primer lugar, se soslaya la gravedad del peso del monto de la Deuda Pública y el altísimo costo de los Intereses a Pagar por la misma. Este año, los intereses son el 10.4 % del Gasto Total pero constituyen el 20.5 % del Gasto de la Administración Central (247.300 M$ / 1.205.000 M$), ya que los otros dos grandes sectores de la Administración Nacional – Organismos Nacionales e Instituciones de la Seguridad Social – no tienen deuda o bien sus montos son irrelevantes. Esto significa que 1 de cada 5 $ del Gasto Público de la Administración Central se destina a pagar servicios por intereses.
  2. Igualmente se omite comparar el peso relativo por superioridad del gasto público por Intereses de la Deuda con respecto al de los otros rubros más importantes del Gasto Total: 500 M$ de Seguridad, 94.000 M$ de Defensa, 131.000 M$ de Educación, 14.000 M$ de Ciencia/Tecnología, 46.300 M$ de Salud y 153.600 M$ de Energía/Minería, entre otros.
  3. La Ley de Presupuesto – que emite el Congreso – hace una delegación cuasi-irrestricta de las facultades de endeudamiento al Poder Ejecutivo que le permite cualquier cosa en materia de aceptación de costos, honorarios y gastos en la ejecución de la política de endeudamiento del Estado; y de cuyos montos nadie sabe o pide informaciones ni mucho menos explicaciones.
  4. El gasto por la Deuda Pública y el costo de sus Intereses también aumenta el déficit fiscal por la aceptación de condiciones gravosas de endeudamiento y, sobre todo, por la política actual de conversión de Deuda intra-Estado en nueva Deuda Externa oficial, que conlleva la aceptación de altísimas tasas en moneda extranjera y la vulnerabilidad por riesgo cambiario de las nuevas obligaciones.
  5. Para poder garantizar el pago de los nuevos y crecientes servicios de intereses en moneda extranjera – los correspondientes a la deuda actual y los que se prevé requerir como deuda futura – el gobierno Macri, a través del Banco Central (BCRA) mantiene una política de retraso cambiario, porque el Estado recauda en pesos pero los intereses se pagan mayoritariamente en dólares.
  6. Tal atraso cambiario – combinado con las altas tasas de interés que promueve el BCRA – genera recesión económica, con sus secuelas directas de menor actividad y empleo; y con ello se afecta la Recaudación Impositiva y Previsional, que contribuyen también al Déficit Fiscal en forma complementaria al mayor aumento del gasto por intereses y gastos conexos del servicio de la Deuda.
  7. Más aún, el aumento de las tasas de interés que pagan el Tesoro y el BCRA fijan un piso cada vez mayor no sólo al gasto público por este concepto (fiscal y cuasi-fiscal) sino que además su efecto se transmite a toda la Economía en su conjunto, porque la Tasa de Interés también es un factor de Inflación y, como tal, erosiona los recursos del Estado y eleva el Gasto Público.
  8. La combinación oficial deliberada de retraso cambiario y altas tasas de interés locales induce hoy – a niveles históricos récord – el negocio financiero-especulativo que no sólo des-estimula las inversiones directas sino que contribuye a desviar el crédito con destino productivo porque es el gobierno el que absorbe la mayor cantidad de recursos para sostener así el costo del endeudamiento público.

Sintetizando lo dicho hasta aquí (porque la lista de causas y efectos podría seguir): que quienes se rasgan las vestiduras lamentándose de los altos costos reales de las remuneraciones del sector público, de la presión tributaria o de los costos logísticos y laborales existentes en la Argentina, notablemente soslayan incluir este macro-problema o problema fundamental en las finanzas públicas y en la economía nacional que es el de la deuda impagable del Estado y sus consecuencias.

Paradójica, o sintomáticamente, las autoridades gubernamentales y los portavoces del establishment se lamentan así de los costos distorsivos que pesan tanto en la Economía como en las Finanzas Públicas y Privadas pero omiten ostensiblemente mencionar el costo del Sistema de la Deuda Impagable como factor causal y no solamente como consecuencia retro-alimentaria del déficit del Estado.

[1] Las abreviaturas M$/MD significan Millones de Pesos/Dólares respectivamente y se expresan siempre con redondeo, por lo que pueden darse mínimas diferencias entre totales y sumatoria de términos.

Las conversiones están hechas todas al tipo de cambio de 17.92 $/US$ previsto en la Ley 27.341 de Presupuesto 2017.

[2] Todos estos datos están tomados de los presupuestos nacionales respectivos y/o según los mensajes correspondientes a los Proyectos de Ley del Poder Ejecutivo al Congreso.

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