LA ARGENTINA, EL FMI Y LA RETÓRICA POLÍTICA

Alejandro Olmos Gaona 08.05.2018. Es suficientemente conocida la relación que tuvo la Argentina con los organismos internacionales de crédito. Hay que estar viviendo en una dimensión distinta de la realidad para dudar de la complicidad operativa de los organismos multilaterales (…)

 

LA ARGENTINA, EL FMI Y LA RETÓRICA POLÍTICA

Por Alejandro Olmos Gaona (08.05.2018)

Es suficientemente conocida la relación que tuvo la Argentina con los organismos internacionales de crédito. Hay que estar viviendo en una dimensión distinta de la realidad para dudar de la complicidad operativa de los organismos multilaterales (FMI, BM y BID) con los grandes grupos financieros internacionales. El Plan Brady es un ejemplo de cómo colaboraron para salvar a los bancos, y liberarlos de créditos presumiblemente incobrables, articulando toda una estructura que fue impuesta en casi todos los países de Latinoamérica, a principios de la década del 90, mediante la cual además de incrementar el endeudamiento externo, permitieron comprar empresas públicas a precios irrisorios, lo que determinó en la Argentina, un desguace integral del Estado, como surgen de los datos de las privatizaciones.

Aunque este organismo multilateral es solo en apariencia una institución que se dedica a la cooperación monetaria, en realidad tiene una estructura y un poder mucho mayor aún que un estado soberano. Si bien el FMI no tiene regulada ni establecida ninguna responsabilidad internacional por las acciones que realiza, es el que decide y consolida espacios de poder a través de la maniobrabilidad del dinero recaudado en los estados tributarios del sistema, generando un esquema plutocrático sin ninguna bandera ni frontera específica, que ha manejado los esquemas económicos del mundo entero, mediante la eufemística justificación de la existencia de un mundo globalizado, donde la interdependencia de los estados hace posible el funcionamiento de estos mecanismos de control. Si se recorre el documento donde está establecido su funcionamiento, se podrá ver que goza de todo tipo de inmunidades, aún respecto de la acción que puedan ejecutar gobiernos que eventualmente se sientan damnificados por alguna decisión de su directiva.
El resultado de la aplicación de estos programas de ajuste determinó durante la década del 90 el notable deterioro de nuestra calidad de vida, que se vio involucrada en medio de un sistema en el cual los indicadores de crecimiento de la productividad, la generación de empleo y los índices económicos en general mostraron una abrupta e indetenible caída. El sueldo real de los trabajadores disminuyó, al producirse recortes de salarios, mientras se flexibilizó la legislación laboral para permitir que el empresariado nacional y extranjero manejara discrecionalmente el empleo, sin limitaciones de carácter legal que pudieran encarecer lo que ellos llamaban sus costos de producción. Se redujeron los servicios sanitarios y educativos; reaparecieron con más fuerza las llamadas enfermedades de la pobreza (dengue, paludismo, cólera, etc) y aumentaron los precios de los servicios básicos (luz, agua, teléfono, combustibles, gas) debido a los procesos de privatización. Hubo una apreciable transferencia de recursos a la economía informal, como consecuencia de los despidos o en razón de la falta de puestos de trabajo, lo que determinó un auge exponencial del cuentapropismo. Creció la desocupación, la subocupación y los contratos laborales “basura”.

Pareciera que, pasan los años, y se repiten los mismos esquemas de auxilio financiero, ante crisis repetidas, y discursos mentirosos de una transparencia que no existe. El presidente Macri, dijo hoy que siempre habla con la verdad, pero la realidad que puede observarse muestra que su discurso resulta insostenible. La recurrencia al FMI, es un salvataje, porque las reservas del Banco Central están comprometidas, y la llamada “prevención” del auxilio financiero, no es tal, sino contar con dólares que ya no pueden obtenerse de los grandes bancos, cuyas ganancias han crecido exponencialmente y lo siguen haciendo.

Los datos de la realidad son preocupantes:

En el presupuesto 2018 hay vencimientos por 1.284.400 millones de pesos y se contempla emitir nueva deuda por 2.180.700 millones, lo que significa un endeudamiento nuevo equivalente a 46.200 millones de dólares.

En el año 2016, la deuda creció 34.500 millones de dólares, 38.200 en el 2017 y sumada la nueva deuda prevista en el Presupuesto 2018, el endeudamiento neto llegaría a los 119.000 en tres años. La dictadura en 7 años elevó la deuda de 8.000 a 45.000 millones de dólares, que actualizados estarían en el orden de los 70.000 millones.

Colocar la deuda prevista este año 2.180.700 millones de pesos (113.000 millones de dólares) significa un promedio 6.000 millones de pesos por día y 250 millones de pesos por hora.

A diferencia del capital refinanciado, los intereses se pagan y son parte muy importante del gasto público, y lo que no se puede pagar se capitaliza por anatocismo. El año pasado estaba previsto pagar 247.600 millones de pesos, pero la cifra se elevó a 320.000 millones de pesos. En el presupuesto 2018 se prevé pagar 406.500 millones de pesos, lo que significa casi 21.000 millones de dólares solamente de intereses.

El pago de los intereses de la deuda es el que tiene mayor ritmo de aumento interanual 28.0% en el 2018 contra un promedio del gasto público primario (sin contar los intereses de la deuda) del 16% del 2017

El pago por intereses constituye el 14% del gasto público total, pero representa el 28.3% del gasto de la Administración Central.-
Las corridas de los últimos días se produce pocos días antes del mega-vencimiento de Lebac a renovar por el BCRA el Martes 15.5 por 680.000 M$ (Millones de Pesos), que representan el 55 % del stock total de estas letras (1.3 B$-Billones de Pesos). No está demás apuntar que ante la suba de la tasa de política monetaria, vamos a tener que pagar más de 400.000 millones de pesos de intereses de las Lebac durante el 2018.

La Política institucional de compra de Reservas con Deuda Pública – la deuda cuasi-fiscal del BCRA por Lebac – que fue utilizada en gran escala por la administración Kirchner y que ahora ha sido potenciada hasta límites inmanejables por la nueva administración se ha convertido así en el agujero negro de las finanzas del Estado Argentino, con consecuencias difíciles de dimensionar y que pueden llevar nuevamente a la Nación a una crisis de la deuda, al no poder afrontar sus obligaciones.

Los 30.000 millones de dólares, que posiblemente aportaría el FMI, es casi lo mismo que las Lebac que vencen el martes 15, y veremos que ocurre con su refinanciación.

Pareciera una constante de la dirigencia política actual y la de anteriores gobiernos, ocultar al pueblo lo que negocian en secreto, aunque después las consecuencias de lo que acuerdan deban ser asumidas por toda la comunidad. A esto se suma la hipocresía de referentes del gobierno anterior, que se han olvidado de lo que acordaron con los organismos internacionales, mientras pronunciaban encendidos discursos criticando sus acciones, soslayando los documentos firmados.
Dos ejemplos puntuales: 1.- El 31 de agosto del año 2011, la ex presidente Cristina Kirchner, solicitó al Congreso autorización para capitalizar al BID en 7525 millones de dólares, los que serían pagados en cinco cuotas diciendo que el BID tenía entre sus metas “el logro de una mayor equidad social y la reducción de la pobreza en los países de menor desarrollo de América latina y el Caribe y, asimismo mediante el fortalecimiento de las operaciones de cooperación técnica y productos no financieros a países, reforzar sus estructuras institucionales” La necesidad de esa capitalización, tuvo origen en una serie de operaciones del BID, que le significaron importantes pérdidas debido a inversiones especulativas en hipotecas subprime., y su capital operativo disminuyó considerablemente. 2.- El 21 de febrero de 2013, Cristina Kirchner volvió a solicitar la autorización del Congreso para elevar la cuota de la Argentina en el Fondo Monetario Internacional en Derechos Especiales de Giro (DEG) en 3.187 millones, eso determinó que la Argentina debió pagar el equivalente a 1600 millones de dólares en DEG para esa capitalización de la cuota de la Argentina. En ese proyecto la Sra. de Kirchner decía que el FMI tiene entre sus objetivos “fomentar la cooperación monetaria internacional, facilitar la expansión y el crecimiento equilibrado del comercio internacional, fomentar la estabilidad cambiaria, coadyuvar a establecer un sistema multilateral de pagos y poner a disposición de los países miembros con dificultades de balance pagos los recursos de la institución»

Un dato importante que, generalmente se soslaya, es que este descomunal endeudamiento es de responsabilidad compartida entre el gobierno y la mayor parte de la oposición que votó favorablemente las leyes de presupuesto del 2016 hasta hoy, incluida la ley de pago a los buitres.

Como siempre lo he sostenido, una es la retórica declamatoria de los gobiernos que dicen una cosa y hacen otra, lo que se contrapone con los datos que surgen de lo que finalmente se acuerda y nadie se entera, como pasó con el acuerdo firmado con el Club de París por el ex ministro Kicillof, que reconoció una deuda que en un 60% era de la dictadura militar para compra de armamentos e importaciones no declaradas. En estos temas, nadie puede tirar la primera piedra, porque todos han sido parte del reconocimiento de una deuda fraudulenta que NINGÚN GOBIERNO QUISO INVESTIGAR, y seguimos pagando las consecuencias.

En el último informe del FMI, se deslizaron los ajustes que debía hacer el gobierno, ahora se van a ejecutar férreamente. Ya observaremos las consecuencias que pagaremos todos los argentinos, excepto el sector privilegiado que gobierno, cuyos fondos están debidamente protegidos en el exterior.

 

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CRISIS DE DEUDA Y EMERGENCIA FINANCIERA

Héctor Luis Giuliano 05.05.2018. Estamos frente a un capítulo clave dentro de la Crisis de Deuda Pública fiscal y cuasi-fiscal que vive la Argentina y que se trata de una corrida cambiaria, esto es, una corrida contra el Dólar – que es lo que preocupa al gobierno Macri – y no contra el Peso (…)

 

CRISIS DE DEUDA Y EMERGENCIA FINANCIERA MACRI

Por Héctor GIULIANO (5.5.2018) | Entrevista AL DORSO 

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Crisis es Aceleración y en los momentos de crisis  los hechos y las noticias van más rápido que la capacidad para interpretarlos.

Por ende, el primer trabajo para poder analizar estos hechos es su correcto encuadramiento – despejando los temas centrales de los temas derivados o secundarios – y para ello cabe identificar al menos tres conceptos preliminares:

  1. Que estamos frente a un capítulo clave dentro de la Crisis de Deuda Pública fiscal y cuasi-fiscal que vive la Argentina y que se trata de una corrida cambiaria, esto es, una corrida contra el Dólar – que es lo que preocupa al gobierno Macri – y no contra el Peso.
  2. Que esta corrida especulativa mayorista constituye una maniobra extorsiva típica de los capitales financieros que presionan sobre el tipo de cambio para obtener aumentos crecientes en la tasa de interés de las Lebac y otros instrumentos financieros de corto y cortísimo plazo del BCRA.
  3. Que esta maniobra se produce pocos día antes del mega-vencimiento de Lebac a renovar por el BCRA el Martes 15.5 por 680.000 M$ (Millones de Pesos), que representan el 55 % del stock total de estas letras (1.3 B$-Billones de Pesos).

Los bancos y fondos de inversión que manejan el negociado mayúsculo de las Lebac en la Argentina mantienen así su exigencia básica al BCRA de aumento de la Tasa de Interés de las Lebac (tanto en el Mercado Primario o de Emisión como en el Mercado Secundario de compra-venta de títulos) para refinanciarlas a su vencimiento o cobrar las mismas por Caja, con la consiguiente entrega del dinero en efectivo para pasarse a la compra de dólares, con lo que el Banco pierde abruptamente reservas internacionales – como ha ocurrido[1] – se registra una salida masiva de capitales que acentúa aún más el desequilibrio de la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos[2] y se produce a la vez una suba de la cotización del dólar[3]. Cosas, todas ellas, impensables para el BCRA.

Aunque este fin de semana se abre un compás de espera hasta la apertura de los mercados el Lunes 7.5, tanto el gobierno como los economistas de establishment esperan una normalización relativa en función de la claudicación del gobierno Macri ante la exigencia de mayores tasas de interés por parte de los acreedores del BCRA.

CUADRO DE SITUACIÓN

La actual Crisis de la Deuda Argentina no puede entenderse sin comprender como interactúan las deudas de la Tesorería y del Banco Central – que son dos caras de una misma moneda – ni cómo se relacionan entre sí las tres variables financieras básicas de la Economía Monetaria: Tipo de Cambio, Tasa de Interés e Inflación, donde la primera determina el comportamiento de las otras dos:

  1. El BCRA busca sostener un esquema de Dólar estable y relativamente retrasado para garantizar el pago de los servicios de Intereses de la Deuda Pública, que están compuestos mayoritariamente (en un 70 %) por obligaciones en moneda extranjera y/o ajustadas – directa o indirectamente – por tipo de cambio.
  2. Para sostener este esquema, el Banco mantiene altas Tasas de Interés que sirven para atraer capitales especulativos externos e internos que le aportan ingreso de divisas, las cuales le sirven al doble objeto de colocar títulos en pesos de corto plazo – Lebac, Leliq y Pases Pasivos – e integrar con ello un monto artificialmente elevado de reservas internacionales.[4]
  3. Con el objetivo aparente de luchar contra la Inflación el BCRA sostiene esta política de altas Tasas de Interés pero la verdadera finalidad u objetivo primario no sería la contención del aumento de los precios sino la contención del valor del Dólar.

Y esto último es así porque un tipo de cambio retrasado cumple la función de ayudar al pago de los intereses de la Deuda del Estado en moneda extranjera mientras que la existencia de una Inflación alta no perjudica en forma directa al Fisco porque el Estado usufructúa los ingresos del Impuesto Inflacionario compensando con creces los aumentos del Gasto Público.

Más aún, las medidas de ajuste en curso para contener el incremento de los gastos oficiales – tanto por gastos generales como particularmente por Remuneraciones de la Administración Pública – lo hacen bajo la premisa que estos gastos aumenten en menor proporción que el aumento de la Inflación.

Este planteo, empero, soslaya que tanto la Tasa de Interés como cualquier deslizamiento del precio del Dólar se transmiten directa y rápidamente a los precios, porque son también factores de Inflación.

El uso de la Tasa de Interés como manera de intervención indirecta en el mercado de cambios y su incidencia por traslado a precios a través del costo financiero de las empresas y bancos son dos aspectos de la Inflación interna argentina que comúnmente se omiten o soslayan en su importancia dentro de los análisis de la realidad financiera nacional.

Es importante tener en cuenta estos hechos al momento de analizar lo que está pasando hoy en nuestro país.

 

DEUDA Y OPERATORIA FINANCIERA DEL BCRA

El gobierno Macri vino a Gobernar con Deuda y de este proceso de endeudamiento permanente depende su estabilidad financiera y política.

Un gobierno que notablemente ahora recita la vieja y conocida frase de no se puede vivir de prestado pero que en la práctica está haciendo todo lo contrario, batiendo récords históricos de endeudamiento y sin capacidad alguna de repago del Estado Central, del BCRA, de los Organismos y Empresas Nacionales, de las Provincias y Municipios e incluso de la nueva ingeniería financiera de los proyectos de Participación Público-Privada (PPP).

En tres años de gestión macrista la Deuda Pública del Gobierno Nacional está aumentando por encima de los 120.000 MD o más aún – lo hace a un promedio de 40.000 MD por año – y la deuda del BCRA  por Lebac se ha más que triplicado en pesos (habiendo pasado de 346.300 M$ al final de la gestión Kirchner, al 7.12.2015, a 1.16 B$ hoy, al 30.4.2018, equivalentes a 64.100 MD.

Es toda una contradicción que un gobierno que está batiendo récords de endeudamiento de la Argentina desde que asumió el poder y que prevé continuar – según sus propios funcionarios (Dujovne y Caputo) – este fuerte incremento del stock de la deuda por lo menos hasta el 2020-2021 (fecha posterior a la terminación del mandato Macri, que se produce a fines del 2019) es el mismo que cita la inconveniencia de vivir de prestado.

Se trata de una estructura institucional de dependencia del sistema de la Deuda Pública que se agrava día a día con el aumento extraordinario del stock de la deuda del Gobierno Central, de las Provincias, de las Empresas y Organismos del Estado y muy especialmente del BCRA, donde el estrangulamiento financiero de su perfil de vencimientos es crítico y explica la crisis que le ha estallado en las últimas semanas.

Y esto tiene que ver con el rol fundamental que cumple el BCRA como la otra cara de la moneda del endeudamiento del Estado Argentino.

El esquema de funcionamiento y la secuencia de pasos sostenida por el BCRA – conforme ha sido explicado otras muchas veces – puede resumirse en lo siguiente:

  1. El BCRA aumenta las Tasas de Interés favoreciendo la entrada de capitales golondrina o capitales especulativos de corto plazo al amparo de la libre movilidad de fondos entre países.
  2. El ingreso de estas divisas aumenta y mantiene artificialmente elevadas las reservas internacionales y presiona, a su vez, a la contención y/o atraso del tipo de cambio.
  3. Esta masa de capitales financieros se cambia a pesos y se coloca en títulos públicos de corto plazo que absorbe y remunera el propio BCRA: se trata, en su mayoría, de Lebac o letras del BCRA (aproximadamente la mitad de las cuales tienen plazo 28 días)[5] y otros títulos públicos, también a corto plazo, pero que son deuda directa del Gobierno Nacional, como el caso de las Letes o Letras del Tesoro.
  4. Este tipo de operaciones constituyen un clásico en materia de especulación financiera por arbitraje entre Tipos de Cambio y Tasas de Interés, esto es: entrada de fondos externos al país – bajo garantía de cambio estable y/o retrasado (apoyado en el stock de reservas que esos mismos capitales golondrina contribuyen a sostener) – frente a tasas de interés locales que son un múltiplo de las tasas internacionales, lo que garantiza a los acreedores una rentabilidad récord en el Mundo.
  5. Tal ganancia de los acreedores financieros es todavía mayor por la vigencia de curvas de rendimiento invertidas en las deudas del BCRA por Lebac, Leliq y Pases Pasivos, es decir, tasas de interés más altas por las colocaciones de corto plazo y tasas más bajas por las de mayores plazos.
  6. Dado el hecho que la mayoría de estos fondos especulativos se colocan en operaciones que se renuevan con alta frecuencia (Lebac, Leliq y Pases Pasivos, que son a 1 y 7 días de plazo[6]) y que la nueva normativa macrista sobre entrada y salida de capitales del país les permite una movilidad perfecta, en cualquier momento y sin condiciones, el BCRA queda completamente vulnerable a sufrir un descalce en su ecuación financiera de base en caso de retiro abrupto y masivo de tales fondos especulativos, que es lo que ha vuelto a pasar en estos días y con mucha mayor gravedad que antes.

El BCRA no tiene salida de esta trampa de endeudamiento perpetuo en que se ha metido debido a la falta de capacidad de repago del Banco y a la situación que se ha venido agravando en la medida que las mejores tasas y los plazos más cortos de Lebac y Pases Pasivos constituyen opciones financieras más rentables y expeditivas que el eventual salvataje por canje de estos fondos por nuevas Letras del Tesoro (Letes), que tienen mayor plazo y menores rendimientos.

De modo que – como en un ciclo del Eterno Retorno – el BCRA, y por ende el Gobierno, no puede dejar de vivir refinanciando sus deudas, es decir, no puede prescindir de vivir de prestado, lo mismo que el Tesoro Nacional.

La Política institucional de compra de Reservas con Deuda Pública – la deuda cuasi-fiscal del BCRA por Lebac – que fue utilizada en gran escala por la administración Kirchner y que ahora ha sido potenciada hasta límites inmanejables por la nueva administración Macri se ha convertido así en el agujero negro de las finanzas del Estado Argentino.

 

BCRA Y CRISIS POLITICO-FINANCIERA

Existe un gran equívoco – probablemente un equívoco deliberado – por parte del gobierno Macri en relación al manejo de las decisiones de Política Financiera, que es particularmente visible en el caso de esta corrida cambiaria por la Crisis de Deuda Pública.

Este Viernes 4.5 los ministros de Hacienda (Nicolás Dujovne) y de Finanzas (Luis Caputo) dieron una conferencia de prensa conjunta para hablar del cambio de las Metas Fiscales para el corriente año.

Pero, en realidad, quien debiera haberse dirigido a la opinión pública para explicar lo que estaba pasando y lo que se estaba decidiendo era el presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, que es el principal protagonista oficial a cargo de todo lo que ocurre en la Argentina en materia monetaria, cambiaria y bancaria del país.

El BCRA, en cambio, se limitó a emitir un breve pero contundente comunicado – en la misma mañana del Viernes 4.5 – poco tiempo antes de la conferencia Dujovne-Caputo, y en el que informa tres cosas:

  1. La suba de la Tasa de Política Monetaria en 675 puntos básicos, a 40 % anual, lo que implica ofrecer una ganancia adicional extraordinaria a los acreedores de Lebac, particularmente en vísperas de la renovación de los 680.000 M$ de Lebac que vencen el 15.5.
  2. El aumento paralelo de las Tasas del Corredor de Pases al 33 y al 28 % para Pases Pasivos – que son préstamos de cortísimo plazo de los Bancos al BCRA – a plazos de 7 y de sólo un día respectivamente.
  3. La obligación de los Bancos a desprenderse de sus tenencias en moneda extranjera superiores al 10 % de su Patrimonio, lo que implica que estas entidades deberán vender los montos que excedan tal porcentaje, que hoy es del orden del 30 %. Esta fuerte rebaja se estima que estará entre 2.000 y 1.000 MD, que serían volcados así al mercado cambiario para incrementar la oferta de divisas y con ello presionar la baja del dólar (para sostener la política de tipo de cambio estable y retrasado con respecto a la Inflación).

Después de este escueto pero concreto e importante comunicado el BCRA casi se llamó a silencio y dejó que fueran los funcionarios del gobierno quienes salieran a dar explicaciones de lo que tendrían que hacer como consecuencia de las medidas adoptadas por el Banco.

Tal parece así que el presidente del BCRA es el que toma las decisiones y luego los ministros del Poder Ejecutivo salen a explicar que están haciendo y/o que piensan hacer frente a las consecuencias de las medidas financieras ya adoptadas por el BCRA.

Este planteo es algo descentrado y hasta distractivo del eje del problema de la crisis que viene arrastrando nuestro país por la corrida cambiaria de los tenedores de Lebac y todavía no tiene soluciones visibles hasta hoy (salvo la rendición incondicional ante las exigencias de los acreedores financieros, que reclamaban tasas de interés más altas); pero tal planteo se enfoca no sobre las causas sino sobre los efectos de las medidas tomadas por el BCRA y que hasta ahora han sido anunciadas también a través de otros tres puntos concretos:

  1. Un Ajuste Fiscal más duro a los fines de garantizar la solvencia de pago del Estado Argentino sobre los Intereses de la Deuda con Terceros – Acreedores Privados y Organismos Financieros Internacionales (no sobre la Deuda Intra-Estado, que no se paga ni por Capital ni por Intereses) – bajando el Déficit Fiscal Primario programado para el 2018 del 3.2 al 2.7 % del PBI (unos 3.000 MD).[7]
  2. Una baja del Gasto Público, suprimiendo durante el corriente ejercicio Obras Públicas por valor de 30.000 M$.
  3. La ratificación de la irreal Meta de Inflación del 15 % anual prevista para el 2018. Una pauta reiterada así mientras prácticamente todos los pronósticos privados hablan fundadamente de proyecciones del orden del 24-25 % en el año; y que tiene la obvia intención de imponer este piso del 15 % en las negociaciones paritarias para bajar de este modo los ingresos reales de trabajadores, jubilados y planes asistenciales dejando que la Inflación carcoma el poder adquisitivo de tales ingresos.

Esto último es particularmente grave porque ratifica la determinación del gobierno Macri de tratar de cumplir a rajatabla las exigencias de los acreedores del Estado en materia de aumento de los pagos por servicios de la Deuda Pública (fiscal y cuasi-fiscal) a costa de la reducción de los ingresos reales de la población argentina.

La política de abaratamiento del Costo Argentino reduciendo los Salarios Reales por efecto de la Inflación – aumentos de salarios inferiores a la Inflación Real, desfasados en su aplicación y aplicados en cuotas – constituye una de las claves de la Política Salarial buscada por la administración Macri en el marco de las negociaciones 2 contra 1 (Empresas y Gobierno aliadas contra Sindicatos) que constituye una de las herramientas gubernamentales clave para compensar el incremento desproporcionado de los gastos por Intereses de la Deuda Pública.

El aumento extraordinario de las Tasas de Interés del BCRA – que fijan el piso de todas las tasas del mercado, con el consiguiente aumento del costo de los créditos (personales, hipotecarios, empresarios – para inversiones y/o capital de trabajo – adelantos en cuenta corriente, etc.) – unido al aumento del dólar (que también se traslada a los precios, lo mismo que el costo financiero de las mayores tasas de interés)  y en combinación con los anuncios de reducción del Gasto y la Inversión Pública van a tener un efecto negativo inexorable sobre la actividad económica, con reflejo en la Producción y el Empleo. Y esto ha sido reconocido por el propio ministro Dujovne.

El objetivo declarado de estas medidas adoptadas por el gobierno Macri para tratar de contener la crisis cambiaria y financiera del BCRA y la crisis paralela de Deuda del Gobierno Nacional es mostrar a los Acreedores del Estado garantías de solvencia fiscal para poder seguir afrontando los pagos por intereses de la Deuda, según lo manifestara también el ministro.

Todo depende ahora de que se cumpla la secuencia: 1. Tipo de Cambio conveniente para poder pagar los intereses de la Deuda con Terceros, 2. Altas Tasas de Interés para sostener el sistema de re-endeudamiento financiero perpetuo y su consiguiente drenaje a favor del negociado institucional vigente de las Lebac y Pases Pasivos del BCRA, y 3. Freno a la actividad económica física o real en beneficio de la economía especulativo-financiera, a costa de ralentizar el Crecimiento Económico, la Producción y el Empleo.

En pocas palabras: se cumple así la paradoja que señalara hace ya muchos años el fallecido ingeniero Marcelo Diamand, cuando dijo que en lugar de pagar la Deuda con más Trabajo, pagamos la deuda dejando de trabajar.

 

ASPECTOS POLÍTICOS DE LAS DECISIONES FINANCIERAS

La Crisis de Deuda del BCRA – en el contexto de la Crisis de toda la Deuda Pública del Estado Argentino – configura un caso paradigmático del esquema de Deuda-dependencia del gobierno Macri.

La suba extraordinaria de las Tasas de Interés del Banco encarece de forma inmanejable el pago de los intereses de la deuda cuasi-fiscal del BCRA por Lebac, Leliq y Pases Pasivos en función de su política de compra de Reservas con Deuda.

El BCRA sube la Tasa de Interés no para frenar la Inflación sino para frenar el Tipo de Cambio; y lo hace para garantizar el pago de la Deuda en Moneda Extranjera del Estado y para favorecer el negociado institucional de los pasivos del propio Banco, que constituyen actualmente la mayor sangría financiera de la Argentina.

Con el agravante que las autoridades macristas son cómplices de esta maniobra extorsiva de los capitales financieros para aumentar las tasas de interés y con ello el Sistema de Deuda Perpetua que sufre la Argentina.

Caso contrario, si las autoridades del gobierno Macri no fueran cómplices de esta situación debieran dar a conocer a la Opinión Pública al menos tres informaciones básicas que servirían  para desenmascarar a los autores concretos de esta maniobra y del negociado financiero que esta maniobra conlleva:

  1.  Los montos operados en el Mercado Cambiario desde diciembre 2017, día por día, hasta la fecha.
  2. La identificación de los principales compradores mayoristas de moneda extranjera durante este período. Y
  3. La lista de los principales tenedores de Lebac, Nobac, Leliq y Pases Pasivos, que son acreedores del BCRA.

Pero es muy improbable que la administración macrista desclasifique estas informaciones y levante el secreto bajo el que se realizan todas las operaciones bancarias oficiales de este tipo, permitiendo con ello el conocimiento de los grupos financieros acreedores del BCRA.

El mecanismo de decisiones del BCRA y las explicaciones supletorias de los ministros de Hacienda y Economía – bajo una suerte de silencio explícito del presidente de la Nación –  refleja bastante crudamente quién manda realmente en materia de política económico-financiera dentro del gobierno Macri.

Mientras el presidente del BCRA-Sturzenegger toma las decisiones para efectivizar estos cambios clave reclamados por los acreedores dentro del actual esquema financiero de la Argentina, los ministros Dujovne y Caputo convocan a una conferencia de prensa para hablar de las metas fiscales del Gobierno y de la supuesta sostenibilidad de la Deuda Pública del Tesoro para tratar de explicar cómo van a afrontar las consecuencias de esas decisiones del Banco, adoptadas en función de los intereses y de las exigencias de esos acreedores.

La proclamada independencia del BCRA es sólo un eufemismo bajo el que se encubre un sistema de poder donde el BCRA manda sobre la Economía y los Capitales Financieros mandan sobre el BCRA.

Es lo que pasa cuando las autoridades de Gobierno y los Acreedores Financieros del Estado son una misma cosa.

[1] El BCRA perdió casi 8.000 MD (7.800 Millones de Dólares) de sus reservas internacionales entre comienzos de Marzo y el 4.5; un stock de reservas que bajó de 63.900 MD a 56.100 MD.

[2] El saldo negativo de la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos bajo el gobierno Macri fue de 14.700 MD en 2016 y pasó a 30.800 MD en 2017 (de los que 10.700 MD fueron Intereses Pagados).

Los Intereses de la Deuda Pública – Interna y Externa – tienen un peso determinante en los déficits gemelos de nuestro país: del Sector Fiscal y del Sector Externo.

[3] El aumento de la cotización del Dólar Mayorista – que estaba en 18.65 $/US$ al 31.12.2017 – llegó a 21.80 $/US$ al cierre de ayer (4.5.2018) y el Dólar Minorista pasó – para las mismas fechas – de 18.92 a 23.00 $/US$ respectivamente.

Pero los diferenciales de precio de la divisa, dada la disparada del dólar en los últimos días, dieron lugar a ganancias especulativas relevantes: por ejemplo, quien compró dólares el Miércoles 2 hizo al Viernes 4 una diferencia de 1.60 $ por dólar.

Cabe observar que el Dólar – si se lo considera como un Bien o  Mercadería – se mueve a contrario sensu de la Ley de la  Oferta y la Demanda, es decir, que no se cotiza en línea sino en relación inversa porque su Demanda no se retrae con la suba de su cotización sino que aumenta por expectativas de mayor incremento de la divisa. Lo que a su vez retro-alimenta el desequilibrio del precio.

[4] La administración Macri declara una política de Tipo de Cambio Flotante, que supone el libre juego de la Oferta y Demanda de divisas en el Mercado, pero esto no es estrictamente cierto porque, aparte de poder intervenir en forma directa – como lo ha hecho (y en gran escala) los últimos días – lo hace también y sistemáticamente en forma indirecta, regulando la Tasa de Interés de Referencia, que funciona como medio para disminuir la presión sobre el Dólar bajando la Demanda por alternativa de colocaciones más rentables en pesos.

[5] Al 30.4.2018 (última información disponible) los principales Pasivos del BCRA – sin contar la Base Monetaria, que suma 1.0 B$ (exactamente 999.400 M$), equivalente a 48.300 MD – son los siguientes: 1. Encajes por Depósitos en Moneda extranjera por 12.400 MD, 2. Lebac/Leliq por 1.3 B$ (≡ 64.100 MD) y 3. Otros Pasivos por  11.200 MD (Swap con China). En total, 87.700 MD que, con el agregado del stock de Pases Pasivos por 285.000 M$ ≡ 13.800 MD) da un total general de 101.500 MD (con redondeo de cifras).

[6] Entre estos instrumentos – muy especiales y poco conocidos – cabe incluir las llamadas Letras Overnight, con las que el BCRA remunera los saldos inmovilizados en Caja de todos los Bancos entre el cierre de la jornada diaria y el comienzo de la del día siguiente – es decir, por menos de 24 horas – y que constituye en la práctica un subsidio injustificable a la actividad financiera.

[7] El Déficit Fiscal Primario es la diferencia entre Recursos y Gastos sin contar el pago de los Intereses de la Deuda Pública. Cuando a este déficit se le suman los intereses se tiene el Resultado Financiero, que es el Déficit Financiero Total y el que realmente importa.

Este año – según la Ley 27.431 de Presupuesto 2018 – está previsto que el Déficit Primario sea de 395.600 M$ pero el Resultado Financiero asciende a 681.800 M$, como producto de sumarle intereses de la Deuda por 286.200 M$.

Pero estas cifras son incompletas porque el total de los Intereses a Pagar durante el Ejercicio es de 406.500 M$, de los que 122.600 M$ – casi una tercera parte de esos Intereses (el 30 %) – se capitaliza por anatocismo, es decir, se transforma en Capital y rinde así interés sobre intereses – lo que altera la forma de presentación de los cálculos fiscales.

Es igualmente engañoso el uso tradicional de hablar siempre de Déficit Fiscal Primario mostránrlolo sólo como porcentaje del PBI – sin aclarar debidamente los montos que se comparan en valores absolutos – porque ello contribuye a confundir a la gente (las pocas personas que se detengan a tratar de entender los anuncios oficiales)  en cuanto a los importes reales que están en juego dentro de estas informaciones.

 

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¡No es la educación del futuro, es el robo del siglo!

Darío Balvidares 03.05.2018.
 Todos los sistemas educativos fueron quedando subsumidos a los grandes capitales empresariales y corporativos con esto que se dio en llamar “Educación para Todos”, la marca de la reforma (…)

 

¡No es la educación del futuro, es el robo del siglo!

Por Darío Balvidares (03.05.2018)

Creo que la educación privada es un mercado que va a crecer.

Esto fue dicho en una entrevista1 por Sunny Varkey, una de las grandes fortunas de mundo, que se hizo multimillonario con la educación y que ahora es celebrado por el premio que da su fundación, el Global Teacher Prize, al que llaman el “Nobel” de la educación. El premio es de un millón de dólares al mejor docente del mundo.

Sunny Varkey, “que nunca fue más allá de la escuela secundaria”, de acuerdo con la revista Forbes2, en 2000 funda Gems, una empresa de asesoría y gestión educativa hasta que fue Gems Education, valuada hoy en 4000 millones de dólares. El mismo Sunny Varkey que se reunió en Davos con el presidente Mauricio Macri3, apenas asumió.

Gems Education, una máquina perfecta de generación de riqueza proveniente del expandido y competitivo mercado educativo. Y que le ha permitido a su propietario estar en el ranking de la citada revista Forbes4, en el puesto 983 con 2.5 billones de dólares como fortuna personal.

La expansión es producto de la defección de estos estados – nación que decidieron desentenderse de las políticas educativas y dejarlas en manos del sector privado (fundaciones y ong) y que en muchos casos estos mismos funcionarios desentendidos, que traman nuestros destinos, son parte del creciente y futurista negocio.

La manifiesta y nefasta alianza público-privado no es más que el formato “legal” de apropiación de lo público. Todas las políticas extractivistas y energéticas lo ejemplifican de manera incontrastable.

Pero en educación el proceso de endoprivatización (aplicación de la lógica del mercado al interior del sistema educativo; delegación del curriculum a la iniciativa privada; contratación de servicios privados en escuelas públicas; formación docente, asesorías y servicios de evaluación) y exoprivatización (proceso por el cual se sustituyen las escuelas públicas por escuelas privadas) avanza y no sólo impone su mirada ideológica de la competitividad y el liderazgo, sino que, además, pagamos por ello.

¡Sí, pagamos millones de dólares! Y aquí estamos hablando de un solo proveedor.

Es cuestión de tiempo que los gobiernos permitan al sector privado implicarse más y más en la educación.” Continúa en la entrevista, el billonario filantrópico.

Parece que este es el tiempo de la Fundación Varkey en Argentina con el  Programa de Liderazgo e Innovación Educativa, dirigido a directores de escuela de todos los niveles y modalidades.

Cuatro provincias, a través de sus ministerios de educación han firmado convenio con la Fundación Varkey, además de firmar el ministerio de educación nacional que es quien paga. Las provincias que firmaron los convenios son Corrientes, Jujuy, Mendoza y Salta.

Hace mucho tiempo que los gobiernos “permiten” al sector privado “implicarse más y más en educación”. Ejemplifiquemos con el caso de Salta y su convenio para que la Fundación “reconvierta” a los directores en “líderes” (rendidores de cuentas) bajo el ilusionismo del “cambio”.

El decreto 701/17 del gobierno de Salta dice: “ARTÍCULO 1°: Apruébase el Convenio de Cooperación suscripto entre la Fundación Varkey Argentina, el Ministerio de Educación y Deportes de la Nación y el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Provincia de Salta, en fecha 07 de Abril de 2.017 el cual como Anexo se adjunta al presente.

La primera curiosidad es que el convenio se firma el 07 de abril; pero se publica en el Boletín Oficial5 de la provincia el 30 de mayo. Cuando la Fundación ya estaba cobrando la segunda cuota. La otra curiosidad es que, seguramente, ya habrían comenzado antes de la firma del decreto, porque abril se abona completo. ¡Curiosidades de las alianzas público-privadas!

Pero dejémonos de suspicacias, porque acá lo importante es que pagamos con los dineros públicos del presupuesto educativo, porque de ese ministerio nacional de educación salen los dineros para la fundación proveedora de servicios educativos.

El convenio se establece entre abril de 2017 y marzo de 2020, de acuerdo con lo que reza el anexo 3 de dicho convenio6, la suma mensual a pagar es de 150 dólares estadounidenses ¡POR MES!, que durante todo el período contratado da la fabulosa cifra de 5.400.000 dólares. Es decir que al actual cambio (digamos 21 pesos por dólar, mientras se escribía este artículo) es algo así como 113.400.000 pesos de nuestra moneda.

Ahora bien, este es sólo el convenio celebrado con la provincia de Salta. Pero se firmó, también con Corrientes, Mendoza y Jujuy. Si simplemente nos guiamos por lo firmado en Salta podemos argüir que se trata de sumas similares, por lo tanto estaríamos hablando de 453.600.000 pesos o 21.600.000 dólares para cubrir la totalidad de los convenios celebrados con la Fundación Varkey.

Desde el ministerio de educación de la nación y por boca de sus ministros hemos escuchado en innumerables oportunidades que ese ministerio “no paga sueldos ni tiene escuelas”, Cuanto más se torna imprescindible que los dineros que dilapida ese ministerio sean volcados en el sistema, en salarios y en nuevos docentes, pero no en gurúes privados que aparecen como la tabla de salvación con la estandarización educativa.

El mercado global de la educación es de tres trillones de dólares.” Otra de las frases tan descriptivas de Sunny Varkey.

De hecho, el multimillonario negocio con las pruebas PISA, que impone la OCDE, lo realiza la mayor editora del mundo, Pearson PLC.

Pearson PLC: Multinacional Británica – prestadora de servicios educativos y editora de libros de todo el mundo. Dueña del Financial Times Group y Penguin Books. Se inclina por la privatización de la educación, los mercados digitales y los mercados educativos en países emergentes. Tiene como objetivo ampliar el mercado de escuelas de “bajo coste”.

Justamente ese es, también, el negocio de Sunny Varkey, propietario de 250 escuelas (entre las que se encuentran las de “bajo coste”) públicas y privadas en el mundo.

Como vemos, todos los sistemas educativos fueron quedando subsumidos a los grandes capitales empresariales y corporativos con esto que se dio en llamar “Educación para Todos”, la marca de la reforma.

Y todo en el terreno de la competencia, el conocimiento y la formación escolar son mercancías que se disputan, los sistemas escolares son el coto de caza.

En los próximos 5 años invertiremos entre 650 y un billón (de dólares) para expandirnos a nuevos países.” ¡Sunny Varkey dixit!

Y cómo no van a invertir, si los dineros salen de los países que los contratan, solo basta revisar, como lo hicimos en este artículo, cuanto pagamos a este “proveedor” de servicios educativos.

Cómo no dar un premio de un millón de dólares a un docente alienado, si ese monto sale de una mínima parte de lo que nuestros funcionarios le pagan, con los dineros públicos, por los cursillos de “liderazgo”, o debería decir de alienación.

Forman para el mercado, colecciones de docentes alienados por un puñado de dólares, escuelas que compiten, docentes que compiten… y a eso lo llaman la “formación docente del siglo XXI”.

La empresa privada es el futuro porque podemos crear modelos educativos que se ajustan, literalmente, a cada bolsillo.” by Sunny Varkey.

De eso se trata de “modelos para cada bolsillo”, ya no es sólo la fragmentación del sistema por la fractura jurisdiccional que se provocó en los inicios del proceso de reforma, la llamada descentralización, sino que la propuesta de los empresarios líderes de la reforma imprime modelos educativos de acuerdo al “bolsillo” del cliente.

Necesitamos hacer una campaña global para atraer a los mejores profesores del mundo para trabajar con nosotros.” ¡Otra vez Varkey!

Eso es lo que llaman “reclutamiento”, como si se tratara de un “ejército global” de docentes mercenarios que trabajan para la empresa imperial que disputará con otras corporaciones el universo de la educación pública mundial.

Los mejores operadores se llevarán la mejor parte del negocio.

Por supuesto que tiene competencia, como Bill Gates y su fundación “Bill y Melinda Gates” que promueven las escuelas chárter y presionan al gobierno de Estados Unidos para convertir toda la educación pública, o lo que queda de ella, en escuelas charterizadas, es decir, escuelas públicas gerenciadas de manera privada.

La nombrada Pearson PLC, también compite por ese mercado, al igual que Gems Education de Sunny Varkey y su fundación que no deja de abrir mercados educativos: “La Fundación del multimillonario indio Sunny Varkey se propone mejorar las habilidades de los líderes escolares de Ghana.7

Es obvio porqué la “reforma debe ser permanente”, porqué se insiste con “la educación durante toda la vida” y por sobre todo la “formación por competencias” y todo bajo el manto de la estandarización.

Es obvio que el sistema global del mercado educativo debe estar estandarizado puesto que las mercancías que ofrecen son estandarizadas. No importa si es Ghana, Argentina o cualquier otro país, los “recursos”, por llamarlos de alguna manera, que ofrecen; su mercancía, es estandarizada, es mundializada.

Lejos está de importar la idiosincrasia de cada pueblo, lo importante es que a partir del “elixir Varkey” (¡caro, pero el mejor!) la educación, mágicamente, funciona con las recetas del mercado, la gestión y la pedagogía instrumental del utilitarismo.

La colonialidad del poder en Argentina ha llegado a tal punto de obscenidad que puede dilapidar millones de dólares al mismo tiempo que en la Ciudad de Buenos Aires pretende cerrar 29 institutos de formación docente, cerrar escuelas rurales y de las islas, dejar a los docentes con salarios precarizados, pretender disolver el estatuto por indicaciones expresas de la OCDE: “Proteger a los trabajadores con seguro de desempleo y con programas de capacitación, en lugar de con regulaciones laborales estrictas (…) Alinear los currículos con el mercado laboral.8

Una reflexión no estandarizada

Porque es probable que estemos llegando a la era del pos-pensamiento y justamente quedemos impedidos de reflexionar por el avance de la “formación” estandarizada.

El último informe del Observatorio de Deuda Social de la UCA9 dio cifras más que alarmantes (si bien las anteriores ya eran alarmantes). El estudio afirma que el 62,5 por ciento de los menores de 17 años, en Argentina, son pobres. Y agrega que, siendo este informe al 2017, la cantidad se incrementó, respecto de 2016, en 260.000 chicos más.10

La realidad que ese dato contiene es que ya han condenado al 62 por ciento de los niños, tal vez más, porque depende de la metodología que se utilice para el estudio. Pero, esa realidad nos muestra las prioridades que los gobiernos deben asumir y que, decidida y cínicamente, no asumen.

Los mismos funcionarios, políticos y técnicos que nos hablan de la “escuela del futuro”; de la “resolución de problemas para la toma de decisiones”; de las “dificultades que tienen los chicos respecto de la matemática y la comprensión de textos”; son los mismos que deciden, porque eso es la política, pagarle a la corporación estandarizada del billonario Sunny Varkey, 21.600.000 de dólares por los cursos estandarizados.

Por supuesto que este convenio tiene su origen en la ya citada reunión en Davos entre el filantrópico billonario y el millonario presidente.

Y entonces…

¿No será que estas democracias representativas (capitalistas-burguesas) están llegando a su final y por lo tanto el mercado tiene que acelerar su voracidad para mantener la dominación y el control?

¿Acaso la “toma de decisiones” de este gobierno resuelve la problemática social y la pobreza?

La respuesta es NO. 62,5 % de pibes pobres validan la cínica ignorancia gubernamental en la lectura de los textos sociales.

Y demuestran que la única matemática que conocen es la que les permite contar los dólares con el ábaco de sus propios intereses y los de su clase, las corporaciones empresariales.

La macro política educativa reformista funciona con los cánones de la desposesión que propone la macroeconomía mundial. Por lo tanto, no es la educación del futuro, es el robo del siglo.

Notas:

1 Entrevista a Sunny Varkey en CNBC

2 http://www.forbes.com/profile/sunny-varkey/

3 http://www.lanacion.com.ar/1863791-mauricio-macri-tuvo-sus-primeras-reuniones-en-davos

4 http://www.forbes.com/billionaires/list/22/#version:realtime

5 http://boletinoficialsalta.gob.ar/NewDetalleDecreto.php?nro_decreto=701/17

6 http://www.boletinoficialsalta.gob.ar/anexos2/Decreto701-17.pdf

7 https://www.forbes.com/sites/mfonobongnsehe/2018/03/18/indian-billionaire-sunny-varkeys-foundation-sets-out-to-improve-skills-of-ghanaian-school-leaders/#1afbbdd2a83e

8 “Estudio Económico Multidimensional de Argentina” julio 2017 – OCDE – oe.cd/20d.

9 Nota del autor: La UCA fue y es una de las universidades privadas, entre otras, impulsora de esta reforma educativa, incluso dando foros y seminarios e impulsando a sus técnicos, algunos de ellos trabajando para los ceos del “Observatorio Argentinos por la Educación”.

10 http://www.debrown.com.ar/la-pobreza-infantil-afecta-a-mas-de-8-millones-de-chicos-en-argentina/

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CRISIS DE DEUDA, DÓLAR Y TASA DE INTERÉS

Héctor Luis Giuliano 28.04.2018. Para entender lo que está pasando hoy en la Argentina en materia financiera es indispensable comprender tres cosas centrales (…)

 

CRISIS DE DEUDA, DÓLAR Y TASA DE INTERÉS

Por Héctor GIULIANO (28.4.2018)

Para entender lo que está pasando hoy en la Argentina en materia financiera es indispensable comprender tres cosas centrales:

  1. Que el Sistema de la Deuda Pública Impagable no abarca sólo la Deuda del Estado Central – y la Deuda total Nacional, que se mantiene en secreto – sino también la Deuda Cuasi-Fiscal del Banco Central (BCRA), que interactúa en tándem con la del Tesoro, como dos caras de una misma moneda.
  2. Que el principal problema del gobierno Macri – en el marco de su política institucional de Gobernar con Deuda – no es la lucha contra la Inflación sino optimizar el negocio del Capital Financiero por arbitraje entre Tipo de Cambio y Tasas de Interés en la Argentina.
  3. Que la administración Macri – a través de la Política Monetaria, Cambiaria y Bancaria del BCRA – no busca defender el valor del Peso sino el valor del Dólar.

Esto último es particularmente importante porque el Estado recauda en pesos pero la mayoría de la Deuda Pública – el 70 % – y sus intereses (que es lo único que se paga) están en moneda extranjera, de modo que el tipo de cambio estable y retrasado con respecto a la Inflación le permite la conversión de pesos a más cantidad de dólares para poder pagar la mayor parte de los servicios de Intereses de la Deuda (que ni siquiera son todos porque un tercio de los mismos se capitaliza por anatocismo).

Vamos a detenernos un momento en este punto clave de la explicación.

TASAS DE INTERÉS: ¿DÓLAR O INFLACIÓN?

El BCRA no mantiene altas las tasas de interés para luchar – como objetivo primario – contra la Inflación sino para contener el aumento del Dólar. Sólo en un segundo momento, si los aumentos de la divisa se agravan, surge el problema del traslado de la devaluación a precios (pass through), pero esto como derivado de lo anterior y no como causa.

Al gobierno Macri no le preocupa realmente reducir la Inflación porque gracias a la misma está cobrando cada vez más por el Impuesto Inflacionario y, a la vez, está bajando los ingresos reales de los asalariados, jubilados y gastos por asistencia social, de modo de abaratar gran parte del llamado Costo Argentino.

En cambio, sí mantiene elevadas las tasas de interés como forma indirecta de regular el precio del dólar.

No es cierto que exista realmente una política de Tipo de Cambio Flotante porque el gobierno regula el precio de la divisa a través de la tasa de interés que paga el BCRA por las Lebac y otros títulos de corto plazo, cuyo objeto es atraer y retener capitales especulativos que, caso contrario, irían a la compra de dólares y aumentarían así su cotización.

El BCRA, en realidad, siempre interviene en el Mercado de Cambios porque lo hace directamente – vendiendo o comprando divisas – pero también en forma indirecta: subiendo o bajando la tasa de interés de referencia.

La esencia de la Política Financiera de la administración macrista – a través del BCRA – es promover y sostener la rentabilidad récord del Sector Financiero-Bancario en la Argentina: una Política que ya había comenzado bajo la administración Kirchner y que ha constituido una constante en la Historia Financiera Argentina ligada al Endeudamiento Público; lo que ha hecho que el Sector Financiero-Bancario sea tradicionalmente el de mayores niveles de utilidades del país.

La clave de esta política oficial reside en mantener un tipo de cambio estable y retrasado con respecto a la Inflación, de modo que los capitales especulativos optimicen sus ganancias por arbitraje entre dólar relativamente fijo y altas tasas de interés locales que son un múltiplo de las tasas internacionales y posibilitan así que estos capitales golondrina obtengan en nuestro país rentabilidades altísimas en comparación con el resto del Mundo.

Y en ello radica la explicación de la alianza entre los grupos financieros que sostienen al gobierno Macri y la condición de país deuda-dependiente de la Argentina, porque si a este gobierno se le cortase el flujo de endeudamiento perdería en forma inmediata su estabilidad financiera y política.

Por eso es que para entender lo que está ocurriendo actualmente en nuestro país hay que comprender que el BCRA no eleva las tasas de interés para combatir la Inflación sino para contener y sostener el precio del Dólar, que es la principal garantía a los acreedores de que el gobierno podrá seguir suscribiendo más Deuda – dolarizada y/o con cláusula de ajuste dólar – al amparo de una conversión de la recaudación fiscal a moneda extranjera más baja.

EL MITO DE LAS RESERVAS INTERNACIONALES

Al 31.3 pasado (un dato que ya ha quedado fuertemente desnaturalizado) las Reservas del BCRA sumaban 61.700  MD (Millones de Dólares, con redondeo) pero dichas reservas no son propias del Banco sino prestadas, porque en el Pasivo el stock de Lebac – cuyos fondos son los que se utilizaron para comprar esas reservas – totalizaba el equivalente a 68.700 MD  (1.4 B$-Billones de Pesos)[1]. Y a ello hay que agregarle 12.600 MD de encajes en moneda extranjera y 10.700 MD de Otros Pasivos (fundamentalmente, el swap con China que se arrastra desde la gestión Kirchner).

De modo que el BCRA, en la práctica, no tiene Reservas Propias debido a que sus deudas en moneda extranjera son muy superiores al stock de las Reservas Brutas o teóricas del Banco: 61.700 MD de Reservas Brutas contra 92.000 MD de Pasivos financieros directos (12.600 MD de Depósitos en Moneda Extranjera + 10.700 MD de Otros Pasivos + 68.700 MD del Stock de Lebac). O sea, un saldo negativo de 30.300 MD.

Con el agravante que la casi totalidad de estos pasivos son de corto y/o cortísimo plazo, de manera que las reservas internacionales pueden ir desapareciendo rápidamente en caso de un retiro abrupto de estos capitales financieros que sostienen el stock de tales reservas (como ha quedado demostrado con lo ocurrido en los últimos días).

Con el agregado que cabría considerar además el monto de los Pases Pasivos del BCRA, que a la misma fecha sumaban 288.900 M$ (≡ 14.300 MD) y que no correspondería netear con los Pases Activos del Banco (por 244.000 M$ ≡ 12.100 MD) porque estos últimos están garantizados por Lebac, que son pasivos del BCRA (!).

A la fecha de cerrar este artículo las Reservas del BCRA se han reducido a 56.600 MD, que corresponden – con algunas diferencias varias en más o en menos – a la venta de más de 5.300 MD en el mes de Abril, las que – en su mayoría – se produjeron durante la última semana.

LA EXTORSIÓN FINANCIERA

Todos los meses – a mediados de mes – el BCRA licita la renovación de casi la mitad de su stock de Lebac (de las que su mayoría son títulos de deuda a 28 días) y lo hace por sumas extra-ordinarias: el 17.4 le vencieron 586.600 M$ (de los que renovó 512.500 M$) y el próximo vencimiento es el 16.5 y sería por más de 650.000 M$.

A esto se agregan los vencimientos de Leliq – que son Lebac a 7 días – y Pases Pasivos, que son también aligaciones a sólo 7 días.

Las Lebac se refinancian con curva de intereses invertida, esto es, bajo el régimen anormal de que los plazos más cortos pagan tasas de interés más altas que los vencimientos más largos, de modo que el estrechamiento de los tiempos resulta cada vez más caro y deja menor margen de maniobra al BCRA para negociar con el oligopolio de la decena de bancos prestamistas que todos los meses juegan contra el Banco la carta extorsiva de “pasar por la Caja a cobrar las letras” (cosa imposible para el BCRA) o “pasar por el Escritorio” a renovarlas (con la condición de que se les pague mejores tasas).

Caso contrario, esos capitales especulativos – canalizados a través de los Bancos – retiran los fondos de las Lebac que vencen (como lo están haciendo en la actualidad) y pasan esos capitales al dólar, disminuyendo las reservas internacionales del BCRA y presionando sobre el tipo de cambio.

El mecanismo de las Lebac ligadas al mercado cambiario – una forma de comprar Reservas con Deuda – es un método que ya había comenzado a funcionar en gran escala bajo la administración Kirchner pero que la de Macri multiplicó 3.5 veces (1.4 B$ contra unos 400.000 M$-Millones de Pesos a Diciembre de 2015), llevándolo a un nivel inmanejable.

Y con una masa de Pases Pasivos hoy por 265.700 M$, que se agregan al saldo de las letras emitidas por el BCRA.

El esquema descansa así en un arbitraje extorsivo permanente y de cada vez menores plazos.  Una encerrona financiera cuasi-fiscal tanto o más grave que la del Tesoro Nacional; y bajo el mismo esquema de fondo de toma y refinanciación perpetua de deudas sin capacidad de repago. Que en realidad es una extorsión consentida dada la alianza institucional entre el gobierno Macri y los grandes grupos especulativo-financieros, de la que depende la supervivencia de su administración.

LA CRISIS DE ABRIL

La prensa está hoy abarrotada de noticias acerca de la crisis de Deuda que afronta el BCRA pero dentro de esta crisis se soslaya resaltar algunos “detalles” de importancia:

  1. Que esta movida financiera por pasaje de Lebac en Pesos a Dólares es un problema generado desde el Mercado Mayorista – de grandes operadores especulativo-financieros – y no del chiquitaje de compras minoristas por expectativas que la sucede; y que este proceso estuvo liderado por la Banca JP Morgan (en la que trabajaron el actual Ministro de Finanzas Luis Caputo, el ex Ministro de Economía Alfonso Prat Gay y varios de sus principales colaboradores).
  2. Que este proceso de salida de capitales especulativos en gran escala – un mecanismo vulnerable al que nuestro país está deliberadamente expuesto por la libertad total de movimientos de entrada y salida de capitales establecida por el gobierno Macri – es parte del sistema de re-endeudamiento perpetuo y en gran escala en que se inserta todo el Estado Argentino.
  3. Que la presión extorsiva de los capitales financieros que han desarmado sus posiciones en Lebac para pasarse al dólar ha sido realizada para forzar un nuevo aumento de las Tasas de Interés de estas letras – con miras a la próxima licitación de Mayo – que no sólo elevan la rentabilidad de los acreedores sino que, a la vez, les compensan con creces la aplicación del nuevo Impuesto a la Renta Financiera sobre los no residentes (los inversores extranjeros que lucran con el carry trade o bicicleta financiera por arbitraje entre tipo de cambio y tasas de interés), que entra a regir desde el 1.5.

Tal el nivel de servidumbre financiera incondicional en que la administración Macri ha colocado a la Argentina.

Con el agravante que el aumento de las tasas de interés de las Lebac – llevadas ahora al 30.25 % anual – con la paralela elevación de la tasa de referencia del BCRA, que encarece aún más todas las tasas del mercado (incluyendo las de crédito a Empresas – particularmente PYMEs – y préstamos hipotecarios indexados por UVA y/o CER)  va a repercutir negativamente en la  actividad económica y, por consiguiente, en los niveles de producción y empleo.

Las noticias y comentarios provenientes de Wall Street, en cambio, están saludando la nueva elevación de tasas que acaba de anunciar el presidente del BCRA, Sturzenegger, hablando de que esta medida repara el supuesto pecado original de haber aumentado las Metas de Inflación el 28.12 pasado (del 10 al 15 % anual para 2018), de estar utilizando no sólo el tipo de cambio sino también la tasa de interés para el supuesto combate contra la Inflación y, fundamentalmente, elogiando la aparente independencia del BCRA para actuar en forma autónoma del Gobierno.

Es el subproducto inexorable de la política financiera estructural de Gobernar con Deuda, restaurada hoy por la administración Macri como remedo de las dos grandes olas de macro-endeudamiento público de los últimos 40 años – la del Proceso Militar y la de la década de la Convertibilidad menemista – y de la que la actual o tercera oleada muestra ya las negativas consecuencias cuantitativas y cualitativas que padece la Argentina en función del Sistema de la Deuda Perpetua.

[1] Por esta masa conjunta de Lebac y otros instrumentos de Deuda del BCRA se pagan intereses por unos 450.000 M$ anuales: en promedio son 1.200 M$ por día ó 50 M$ por hora. Estos intereses son superiores a los que paga el Tesoro Nacional que, paralelamente, debe abonar este año 406.000 M$ (1.100 M$/Día ó 47 M$/Hora promedio) lo que, consolidando Gobierno y BCRA totalizan así unos 856.000 M$/Año (2.350 M$/Día ó 100 M$/Hora).

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Reforma Educativa

Darío Balvidares 20.04.2018.  ¿De qué hablamos cuando hablamos del futuro de la educación o de la educación del futuro? Que los avances tecnológicos son una realidad, eso no es discutible; que el acercamiento de los productos tecnológicos modifica nuestra relación con la percepción del mundo (físico y simbólico), tampoco

 

Reforma Educativa

¿De qué hablamos cuando hablamos del futuro de la educación o de la educación del futuro?

Darío Balvidares  (20.04.2018)

Que los avances tecnológicos son una realidad, eso no es discutible; que el acercamiento de los productos tecnológicos modifica nuestra relación con la percepción del mundo (físico y simbólico), tampoco.
Como tampoco lo es que esos “avances” hayan resuelto la pobreza o el empleo. Por el contrario, lo que ha avanzado es el desempleo, el trabajo precario (o esclavo) y la pobreza.

Así como otra de las falacias y ya entrando en el territorio de la reforma, que la escuela sea la “responsable” de la pobreza o del crecimiento económico.

El empobrecimiento expansivo de la población de un país, por ejemplo, Argentina, no depende de la educación, sino de las políticas económicas y sociales (como las dos grandes cajas) que deciden los gobiernos, votan los legisladores y complace el, históricamente aristocrático, poder judicial.

Respecto del “crecimiento económico”, el discurso presidencial dice que existe, pero que es “invisible”. Claro, ahora en el territorio discursivo, todo es más difuso, sobre todo porque el discurso político burgués no se mueve con parámetros de verdad sino de verosimilitud. Es decir, aquello que se puede hacer “creíble” por la fuerza de la repetición (tal vez deberíamos decir, por la fuerza de la manipulación de la opinión pública mediatizada y a través los pospolíticos tecno-trolls, si se me permite el término y para no abundar).

Aunque, generalmente, el discurso del verosímil sufra corrimientos y se desplace del relato realista (uno de los modos de la ficción), al verosímil fantástico (otro de los modos de la ficción). Claro que esto corresponde a la literatura, solo que la ficción literaria es simulacro, el lector “cree”, es parte del pacto ficcional que propone el relato, es “cómplice”, para dejarse llevar por la trama y sus personajes.

En cambio, en el discurso político, se trata de simulación. Simular es mentir. Y eso es a lo que estamos expuestos, como población, como ciudadanos, como habitantes, mientras las relaciones de mercado sea la superestructura del vínculo político.

Tal vez en los tiempos que corren sea más visible (para los que quieren ver) porque, para lo que a este artículo le ocupa, la reforma educativa (inserta en la lógica del mercado) se expone más brutal y, paradójicamente natural dentro de la categoría: “reformismo permanente”, como lo dieron en llamar no sólo algunos funcionarios, sino el propio presidente Macri1.

El futuro de la educación

Claro que pensar desde una perspectiva crítica, contra el sentido común reformista y simulador, nos coloca en desventaja. ¿Cómo deconstruir el discurso que ha puesto en crisis la educación?

Desde el Banco Mundial, la OCDE, pasando por la propia UNESCO y el BID, hasta la plaga de corporaciones, ong y fundaciones, internacionales y vernáculas, el territorio de la educación pública se ha transformado en zona de caza, a través de los procesos de Exoprivatización como de Endoprivatización. Los negocios de consultoría; pruebas estandarizadas, nacionales e internacionales; formación y capacitación docente y de directivos, observatorios de educación a cargo de ceos, etc. etc. y la proliferación de escuelas y universidades privadas con un crecimiento exponencial desde los ’90 del siglo pasado, desde los inicios de la reforma. Cuando se decidió poner en crisis el sistema público.

Alguno de los enunciados de la estructura profunda del discurso de la reforma educativa son: “la educación está en crisis”; “la escuela no sirve más”; “los docentes están mal formados”.

En la concepción instrumental del conocimiento, los reformadores resuelven de acuerdo con los resultados de lo que dieron en llamar pruebas estandarizadas. Un gran negocio que mueve cientos de millones de dólares en el mundo, por una parte. Y opera con un conocimiento descontextualizado, incluso por fuera de la currícula escolar correspondiente, por otra.

Pedagógicamente nula, puesto que más allá de la descontextualización, los tiempos de realización son extensos, no se trabaja en equipo, es simplemente la medición de un individuo a través de un examen múltiple Choice. Nada más antipedagógico para un sujeto que aprende.

Pero claro, el negocio está en que formemos a los estudiantes con esos modelos estandarizados, pues en la era de las democracias empresariales, las corporaciones requieren esa formación estandarizada, desujetivada. Con docentes “reclutados” para la ocasión, que sean capaces de “olvidar lo que saben”, para ser permeables a los nuevos “conocimientos que requiere el siglo XXI”.

Un puñado de ceos puestos a definir la educación, lo venimos escribiendo desde los comienzos de la reforma, la educación como mercado, porque el capitalismo necesita abrir nuevos mercados para superar sus crisis endogámicas.

No es la escuela la responsable de la pobreza, son los modelos estandarizados del capital los que generan pobreza para determinadas regiones y riqueza para otras. Pero esto es muy largo de explicar para un artículo, diremos que se trata de la colonialidad del poder en muchos de los países de la región, uno es Argentina.

Grafiquemos. Durante la primer semana de abril se presentó al ministerio de educación, un documento titulado: Argentina: El Estado de las Políticas Públicas Docentes – Informe de seguimiento PREAL – 2018

La autoría del documento está asignada al profesor Mariano Narodowski2 y colaboradores.

De todas maneras, lo importante para lo que nos ocupa es que el informe es del PREAL, es decir, del Programa de Promoción de la Reforma Educativa para América Latina y el Caribe.

Este programa tiene cede en Washington, porque está impulsado por Diálogo Interamericano (IAD), que se presenta de la siguiente manera: “La membresía del Diálogo Interamericano incluye más de 100 destacados líderes públicos y privados de los Estados Unidos, Canadá y 21 países de América Latina y el Caribe”. Entre los miembros argentinos están: José Octavio Bordón3, José María Dagnino Pastore4, Gustavo Grobocopatel5, Susana Malcorra6, Alfonso Prat-Gay7, María Eugenia Vidal8.

Los nombres de los argentinos y argentinas que son miembros del IAD nos muestran, claramente, la orientación ideológica de la reforma y el carácter neocolonial respecto de las organizaciones que la rigen. Organizaciones creadas en los Estados Unidos, que funcionan en Washington y que incluyen membresía latinoamericana para decidir los destinos de nuestra región.

Volviendo al documento, Informe de seguimiento PREAL – 2018 – Argentina, su edición es responsabilidad del IAD y de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), algo parecido a una “Oficina de Indias”.

La reforma en la educación pública se enmarca en organismos de derecho privado y en una oficina de carácter neocolonial.

Digo esto, porque es importante conocer los orígenes de lo que algún ministro y algún presidente llamó la “revolución educativa”, me refiero al exministro de educación y actual senador de la nación, Esteban Bullrich y al presidente, Mauricio Macri.

Los postulados del IAD son, los más recientes, de 1992, 1996 y 1999, al igual que los del programa de su creación, el PREAL. Más cercanos a la década del ’80 del siglo pasado que a las postulaciones tan “renovadoras” del siglo XXI.

En realidad el juego es siempre el mismo, destruir la potencia sindical y desplazar el sistema público a formas de tercerización, charterización, a eso lo disfrazan de autonomía escolar, además de la destrucción del estatuto docente, repitiendo “que es obsoleto” porque resguarda los derechos conquistados por los trabajadores docentes.

Todo lo “obsoleto” que queda de público, termina siendo “nuevo” coto de caza del negocio privado.

Veamos, un trabajo9 del “Grupo Sophía” de 1996 sobre la autonomía escolar; financiado por la fundación Banca de Boston, decía lo siguiente: “La propuesta apunta a darle mayor poder de decisión y autonomía a las escuelas a través del financiamiento de la educación a través de la demanda, de la creación de incentivos, de la generación de competencia entre escuelas, de la delegación de responsabilidades, de la participación real de los directivos (…) para aplicar un modelo de descentralización eficiente creemos que es necesario implementar la reforma principalmente en dos sectores, (…) docentes, como figura clave y necesitada de incentivos, y financiamiento, buscando la manera de hacerlo más eficiente y equitativo…”

Es claro que el proyecto es alejar la escuela de lo que es, para transformarla en un elemento del entonces incipiente mercado educativo. La competencia, entre escuelas como nuevo componente alienatorio y el docente como sujeto interactivo del mercado que regula su actuación con los incentivos por performance.

El proyecto Sophía no es más que la reinscripción de la misma idea de disolución de lo público, que va a recorrer todos los documentos de la reforma que propone la desposesión educativa.

El actual documento: Informe PREAL dice: “Un punto clave es el rol de los directores escolares, hoy con muy poco margen de maniobra para la toma de decisiones. Aunque su implementación está en un momento inicial, algunas jurisdicciones provinciales están avanzando en modelo de mayor autonomía”.

“Todas estas particularidades hacen pensar en la necesidad de actualización, rediseño y reforma de la normativa”

“No existen incentivos financieros, institucionales ni simbólicos para seleccionar a los mejores candidatos. Tampoco los directivos pueden intervenir en tal proceso”.

“La carrera docente estatal jerárquica, con nulos incentivos a permanecer en el aula frente alumno y con bonificaciones sólo por antigüedad, debería dar lugar a incentivos a la innovación, a la capacitación y, especialmente, a la responsabilidad por los resultados obtenidos. Esto implicaría modificaciones regulatorias sustantivas para que identidades docentes reflexivas e innovadoras superen al viejo modelo basado en el paso del tiempo”.

Entre el documento vernáculo del Grupo Sophía y el informe PREAL editado por oficinas neocoloniales 22 años más tarde, no hay ninguna diferencia en cuanto a lo sustancial.

Convertir al docente en actor de mercado, preocupándose no por preparar sus clases, seleccionar los formatos didácticos y pedagógicos, sino alienándose en busca del reconocimiento tardío y aceptando alegremente la pérdida de los derechos, porque las organizaciones de derecho privado así lo han decidido en función de sus propias rentabilidades, monetarias y, sobretodo, ideológicas.

Los directores deben tener “mayor autonomía”, para transformarse en gerente de recursos humanos y seleccionar o reclutar, como tanto les gusta decir a los reformadores, sus propios docentes, como si se tratara de una escuela privada.

No, no se trata de una reforma contrapedagógica instrumental, solamente; es, también, una reforma laboral del tipo neoliberal. Primero la estigmatización del trabajador docente y luego la precarización de su trabajo con el maquillaje de la simulación del mercado para imponer las nuevas viejas reglas de juego.

Lejos de la autonomía proclamada, mayor control y mayor alienación. La autonomía es solo parte de la simulación para ir al objetivo de la charterización y la contratación docente luego de disolver el estatuto que rige la actividad y otorga protección a los derechos de los maestros.

El futuro de la educación está en manos de economistas y administradores de empresas corporativos vía las fundaciones de las que son ceos o directores ejecutivos y de esas organizaciones multilaterales como Diálogo Interamericano (IAD) y su programa PREAL. Además de decenas y decenas de ong virales y parasitarias que responden a los organismos neocoloniales, porque de muchos de ellos reciben los fondos, además de los dineros públicos de los gobiernos que las contratan; como a la fundación Cippec: “…la sostenibilidad de CIPPEC es posible gracias a: los argentinos que donan mensualmente o anualmente; el apoyo de empresas nacionales y internacionales y fundaciones comerciales; y agentes de agencias de cooperación internacional, fundaciones filantrópicas y organizaciones no gubernamentales que apoyan actividades y proyectos. En varias ocasiones, CIPPEC también ha sido contratado por los gobiernos para llevar a cabo investigaciones o implementar proyectos”10.

Este es solo un ejemplo de cómo naturalizamos la privatización de la política en general y la política educativa en particular.

La semiótica reformista muestra el proceso de privatización creciente, sobretodo en la presentación del documento PREAL, estuvo presente, como no podía ser de otra manera, Ariel Fiszbein.

“Ariel Fiszbein es el director del Programa de Educación en el Diálogo Interamericano. Antes de unirse al Diálogo, Fiszbein fue economista jefe de la Red de Desarrollo Humano del Banco Mundial, donde ayudó a desarrollar estrategias para trabajar en todo el mundo en educación, salud, nutrición, población, protección social y trabajo. Fiszbein tiene más de 20 años de experiencia trabajando en educación y otras cuestiones de política social en América Latina y el mundo. Nacido en Argentina, tiene un doctorado en economía de la Universidad de California, Berkeley”11.

Estos son los reformadores, este es el futuro de la educación, subsidiaria de los designios del mundo corporativo, de las ideas del mercado para el formateo del trabajador docente y su salario y, por sobre todo, para instruir, no educar, a los futuros empleados del trabajo que aún no conocemos, esto es, “fabricar”, en serie estandarizada, sujetos flexibles y adaptables a la realidad creada/simulada por las corporaciones.

Una más sobre el futuro de la educación: el Observatorio Argentinos por la Educación, repite la fórmula de quienes “velan” por el conocimiento. Los “argentinos por la educación” son, también, ceos empresariales acompañados por intelectuales y técnicos de la reforma, en su mayoría representantes de organizaciones y universidades privadas.

Veamos cómo está conformado el consejo ejecutivo del Observatorio Argentinos por la Educación12: Roberto Souviron13; Ricardo Torres14; Karina Roman15; Constanza Gorleri16; Manuel Álvarez Trogé17; Federico Eisner18; Laura Muchnik19.

Estos empresarios son los que conforman el observatorio “preocupado” por la educación, en realidad todos son personajes de grandes negocios.

Al igual que sus pares de la Fundación “Mexicanos Primero”: “En 2005 Emilio Azcárraga Jean, el dueño de Televisa y 12 amigos más crearon la fundación Mexicanos Primero. Después se sumarían otros más a su patronato. Todos ellos hombres de poder y dinero, frecuentes en las listas de los más ricos del mundo y del país. Con esta fundación, la decisión de dictar el rumbo de la educación por parte de los hombres más ricos de México se hizo explícita y pública desde el sexenio pasado. Para tal fin produjeron cuatro documentos, inventaron un índice educativo, crearon una película, difunden campañas mediáticas en contra del magisterio y penetran espacios de poder y de decisión política. Como ellos no son educadores sino empresarios, se sirven de intelectuales, investigadores e instituciones pública de todo el país, y participan con organismos internacionales con los que intercambian convenios. Todo ello en concordancia con la OCDE y el FMI…”20

No son coincidencias. La apropiación del territorio público de la educación es una operación estandarizada de desposesión, planificada a nivel local, regional y mundial.

Este camino es el futuro de la educación, en manos de las corporaciones para satisfacer sus obscenos y multimillonarios intereses, además de la imposición ideológica como único lente para mirar la realidad.

La educación del futuro

El Origen: la fragmentación.

Muchos problemas aquejan a los sistemas educativos, pero la mayor parte de ellos son producto de los procesos de reformas iniciados cuando las leyes de educación de los países de la región fueron una imposición de los incipientes pactos firmados durante los ’90 del siglo pasado y la marca, Educación para Todos. Esos pactos dieron origen a las leyes reformistas y en el caso argentino, a la segunda etapa de descentralización del sistema educativo, las escuelas medias y los institutos terciarios de carácter nacional pasaron a ser responsabilidad de las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Cabe aclarar que la primera parte de la descentralización educativa, la transferencia de las escuelas primarias, fue realizada en 1979, durante el proceso de la Dictadura Genocida (1976-1983).

La fragmentación del sistema puso de manifiesto también el quiebre de la fuerza gremial –sindical. Mostró la debilidad de sindicatos que fueron y son funcionales a todas las “adecuaciones” que proponen los reformadores, incluso hasta la aceptación de la baja salarial. Y otros que resisten y denuncian, como ADEMYS en la Ciudad de Buenos Aires y en estos tiempos UTE, afiliado a la CTERA, que durante los tiempos del kirchnerismo, parecía no advertir que la reforma a educativa continuaba. ATEN (seccional capital, en Neuquén), ANSAFÉ (Venado Tuerto, provincia de Santa Fé) son algunas de las seccionales sindicales de las llamadas combativas, entre otras tantas como varios de los SUTEBAS (en la provincia de Buenos Aires).

Recalculando: una transformación revolucionaria

Renacionalizar el sistema, desde abajo, desde los maestros y profesores nucleados en los gremios y seccionales combativas, apelar a los alumnos y estudiantes para llegar a las familias y explicarles el objetivo principal de la reforma: el fin de la educación pública.

Pensar y diseñar un sistema de distribución en cuanto a estructura que esté fundado en la participación.

Por ejemplo, en la ciudad de Buenos Aires están los centros educativos distribuidos en distritos escolares (DE), cada DE posee un número E de escuelas primarias y secundarias, a la vez están las regiones (R), que suman un número de DE y los institutos terciarios que podrían vincularse a través de R.

El sistema se reorganiza de la siguiente manera. Como todos los ministros de educación de la reforma, han dicho que “el ministerio de educación de la nación no tiene escuelas, ni paga salarios”, tampoco convoca a paritarias. En fin, no tiene razón de existencia, dado que su rol lo cumplen las fundaciones y ong que transforman en políticas las recomendaciones de las organizaciones internacionales.

Entonces podemos disponer el cierre de un ministerio que está en las antípodas de la vida escolar y además ha tercerizado su trabajo a instituciones privadas. De tal forma que también ahorraríamos en las millonarias contrataciones a esas ong, fundaciones y consultoras.

Así como se suprimirán todos los subsidios a la educación privada, las escuelas laicas que no puedan continuar serán transformadas en escuelas públicas. La confesionales serán sostenidas por sus propias congregaciones, o no serán.

En el caso de cierre de los centros privados (confesionales o laicos) todo el personal docente y no docente pasará a trabajar directamente a establecimientos públicos, en caso de no aceptar, presentarán su renuncia.

Volvamos a la estructura de un sistema educativo solidario y participativo en lo político.

Cada escuela (primaria y secundaria) elige un representante (me refiero a un formato de representación) para el distrito, de tal manera que cada escuela de ese distrito tiene su propia representación distrital. De la misma forma, de cada distrito saldrá elegida su representación para actuar en la región a la que pertenezca y de las regiones saldrá la representación jurisdiccional, que junto a las otras representaciones jurisdiccionales del país formarán el Consejo Nacional Participativo de Educación.

Y los ministerios se cierran por ser instituciones obsoletas, que representan una arquitectura disfuncional y onerosa del presupuesto educativo.

Claro que todo el personal de planta de los respectivos ministerios seguirá en sus funciones, pero en las escuelas, los distritos, las regiones y las jurisdicciones. Los funcionarios políticos serán dados de baja y los salarios que percibían se redistribuirán según las necesidades presupuestarias.

Las representaciones pueden durar no más de 4 años sin posibilidad de reelección, de manera que los estadios que concentran poder, fluyan para no burocratizarse. Los centros educativos tendrán derecho al veto de sus representaciones por incumplimiento de las funciones que se le fijen a dichas representaciones. Las familias y los estudiantes tendrán representación en los concejos escolares de cada centro (que discutirá el funcionamiento y los alcances).

Apenas un esbozo de un nuevo modelo de estructura sistémica, con el protagonismo a quienes hacen el sistema y disolviendo lo que podríamos llamar la aristocracia ministerial y sus cortesanos por ser un gasto innecesario para un proyecto que se propone socialmente participativo.

En definitiva, la historia de estas instituciones de la llamada res-pública, cosa común, nunca fueron comunes. La estructura piramidal del sistema educativo, nunca fue ni siquiera, sometido a crítica. Los reformistas, jamás pensaron la reforma en el conjunto de la estructura sistémica, justamente porque necesitaban de esas instituciones vetustas, burocráticas y, sobretodo, aisladas del mundo real de la educación, la escuela.

Habrá mucho para pensar, el lugar de las universidades públicas, por ejemplo, respetando su autonomía pero con el presupuesto necesario para no tener que aceptar que los grandes grupos corporativos les den los dineros para funcionamiento a cambio de investigaciones para los intereses privados.

Uno de los grandes desafíos es llevar a las universidades públicas más cerca de la sociedad, de las necesidades de la población, como lo hacen en algunas carreras o en algunas materias. Aquí pienso en el Dr. Damián Verseñazzi, profesor de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), que lleva a los estudiantes del último año de la facultad a hacer un trabajo de campo sobre las poblaciones de los llamados Pueblos Fumigados por los agrotóxicos. Como este hay innumerables ejemplos, pero son acciones solitarias.

La refundación de un sistema educativo solidario y participativo debe llevar a que este tipo de acciones sea la dinámica constante en el tránsito del aprendizaje. Y no, esas pasantías esclavas en los Mc Donald’s o similares, donde la pedagogía de la adaptación y la flexibilidad son los fundantes de la alienación.

Basta de economistas y administradores de empresa corporativos decidiendo los destinos de la educación de nuestros hijos, los destinos de los trabajadores docentes.

Los discursos de los reformadores se han tornado una máquina de impedir cualquier reformulación del sistema que no sea desde sus propias y falaces premisas.

El problema no es la calidad educativa, o el abandono, o la capacitación docente, o…bla…, bla…, bla…

El problema son ustedes, porque ustedes son este sistema y este sistema está agotado, es vetusto, obsoleto, treinta años de reforma y repiten siempre lo mismo, y estigmatizan a los docentes y reivindican la educación privada… y se rasgan las vestiduras estandarizadas, mientras organizan foros en fundaciones estandarizadas para tomar las estandarizadas decisiones.

La educación del futuro debe estar en manos de los educadores de los centros públicos de educación, y del Consejo Nacional Participativo de Educación como encargado de las decisiones políticas y recomendaciones pedagógicas, siempre de carácter social y de aplicación colectiva, como también del presupuesto que no podrá ser inferior al 15 por ciento del PBI de manera de incluir también el área de Ciencia y Tecnología.

O tomamos en nuestras manos la educación del futuro o no habrá futuro de la educación para la formación de sociedades más justas e igualitarias. Y… entonces el mercado ejercerá más poder con su nueva mercancía.

Notas:

1 http://notasperiodismopopular.com.ar/2017/10/23/macri-etapa-reformismo-permanente/

2 Fue ministro de educación de la Ciudad de Buenos Aires durante la jefatura de Mauricio Macri, entre los años 2007 y 2009, cuando se aleja del cargo por la imputación del juez federal, Norberto Oyarbide respecto de las “escuchas” y el “nombramiento” en esa cartera del “espía” Ciro James. Además de la disminución en el presupuesto general y muy pronunciada en infraestructura; al mismo tiempo, un fuerte aumento del gasto para la educación privada.

3 Primer embajador en EEUU durante el primer kirchnerismo. Presidente de la Comisión Internacional sobre Educación, Equidad y Competitividad económica en America Latina y el Caribe.

4 Es un empresario, banquero y economista argentino que se desempeñó dos veces como Ministro de Economía de la Argentina, en ambas ocasiones integrando el equipo de gobierno de dictaduras militares. En la primera oportunidad se desempeñó bajo el mando del presidente de facto Juan Carlos Onganía, durante la dictadura autodenominada Revolución Argentina (1966-1973). En la segunda oportunidad se desempeñó bajo el mando del presidente de facto Reynaldo Bignone, durante la dictadura autodenominada Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983). Wikipedia

5 Empresario agro-industrial conocido como “El Rey de la Soja”.

6 Fue nombrada canciller en diciembre de 2015 en el gobierno de Mauricio Macri y luego renunció en 2017.

7 Fue presidente del Banco Central (2002-2004) durante las presidencias de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner y diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires (2009-2013), electo por el Acuerdo Cívico y Social (ACyS), siendo designado presidente de la Comisión de Finanzas de la Cámara de Diputados.

El 10 de diciembre de 2015 fue designado ministro de Hacienda y Finanzas Públicas de la Nación, por el presidente Mauricio Macri, renunciando a fines de diciembre de 2016. Wikipedia.

8 Actual Gobernadora de la provincia de Buenos Aires, electa en diciembre de 2015. Fue integrante del “Grupo Sophia”, junto a otros actuales funcionarios del PRO, como Horacio Rodríguez Larreta, actual Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. La ong recibía fondos de la fundación Banco de Boston y otras entidades como el Banco Mundial.

9 “Hacia una escuela con mayor autonomía” Grupo Sophia – Fundación Banco de Boston 1996

10 Página web de la fundación Cippec.

11 https://www.thedialogue.org/experts/ariel-fiszbein/

12 http://argentinosporlaeducacion.org/nosotros

13 Es fundador y fue CEO de Despegar.com, la agencia de viajes más grande de Latinoamérica y se ubica entre las cinco más importantes del mundo con presencia en 14 países. Se graduó como Licenciado en Administración de empresas en la Universidad de San Andrés y realizó su MBA en la Universidad de Duke. Antes de Despegar trabajo como consultor de empresas en Coopers & Lybrand y como analista de estrategia de negocios de Stet France Telecom.

14 Es uno de los cuatro socios fundadores de Pampa Energía, la mayor empresa de energía integrada e independiente de Argentina, la cual cotiza en la Bolsa de Valores de Nueva York y Buenos Aires. A través de sus subsidiarias y negocios, Pampa participa en la cadena de valor de electricidad y gas. Ha sido miembro del directorio de Pampa Energía desde su creación en noviembre de 2005 y es vicepresidente ejecutivo desde el 2017. Anteriormente a esa posición, ocupó el puesto de co-CEO de Pampa hasta diciembre de 2016. Asimismo, es el presidente del directorio y CEO de Edenor desde marzo de 2012. Nacido en 1958, Torres es Contador Público Nacional graduado de la Universidad de Buenos Aires y posee una maestría en administración de empresas expedido por la Escuela de Negocios de la Universidad Austral.

15 Preside la compañía holding de inversiones que forma parte de Organización Román, un Family Office con sede en Argentina que realiza inversiones de equity y deuda directa. Es miembro fundador del Centro de Investigación de Política Urbana y Vivienda (CIPUV, Universidad Torcuato Di Tella), miembro del Consejo Asesor del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), miembro del Consejo Económico y Social de la Universidad Torcuato Di Tella y miembro del grupo iniciador de Argentina Debate y Argentina Elige.

16 Gerente de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de Banco Galicia. Tiene a su cargo la elaboración del Plan de RSC y el desarrollo del Informe de Sostenibilidad del Banco. Maneja las Relaciones con la Comunidad y es la Coordinadora General del Programa de Voluntariado que agrupa a los empleados cuyo nombre es PRIA. Abogada egresada de la Universidad de Buenos Aires, y periodista egresada de la Universidad Católica Argentina.

17 Presidente y Fundador de la Asociación Civil Proyecto Educar 2050, miembro del Consejo de Gobierno de la red REDUCA por la mejora de la Educación en el continente. Es Abogado por al Universidad de Buenos Aires y profesor de Derecho en esa Universidad. Integra este consejo en representación de la Asociación Civil Proyecto Educar 2050. Y Ceo de Telefónica Internacional.

18 Socio de Bain & Company. Fundada en 1973 por Bill Bain en Boston, Bain & Company es una de las mayores empresas de consultoría estratégica del mundo. Es Ingeniero Industrial egresado de la Universidad de Buenos Aires y obtuvo su MBA en la Universidad de Columbia.

19 Fundadora de Muchnik. A lo largo de su carrera creó 3 agencias de PR líderes del mercado, siempre con un fuerte foco en la innovación. Durante los últimos 25 años, ha asesorado a compañías y organizaciones multinacionales, regionales y locales, así como a emrendedores de alto potencial. Coordina programas de comunicación externa e interna a nivel regional, orientados a crear reputación y desarrollar nuevos negocios, combinando campañas innovadoras, objetivos realistas y resultados concretos. Se especializa en Branded Content, Comunicación Estratégica y Networkig. Es Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Buenos Aires y realizó numerosos programas de formación en management.

20 “¿Quién manda en educación?” Miriam Sánchez Hernández – Diario La Jornada – México 02/06/2013

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Deuda de Macri al 30/09/2017

Héctor Luis Giuliano 26.03.2018. Días pasados, el Ministerio de Finanzas (MF) – que dirige Luis Caputo – dio a conocer el Informe de Deuda Pública correspondiente al Tercer Trimestre del año pasado, es decir, con fecha de corte al 30.9.2017.

 

LA DEUDA PÚBLICA MACRI A FIN DE SETIEMBRE DE 2017

Por Héctor GIULIANO (26.3.2018)

Días pasados, el Ministerio de Finanzas (MF) – que dirige Luis Caputo – dio a conocer el Informe de Deuda Pública correspondiente al Tercer Trimestre del año pasado, es decir, con fecha de corte al 30.9.2017.

Según esta información, el saldo de la Deuda del Estado Central[1]  es de unos 320.000 MD[2] (319.400), equivalentes a (≡) 5.5 B$.

El 30 % de esta Deuda está en Pesos y el 70 % en Moneda Extranjera.

Los principales rubros que componen la Deuda Pública corresponden a Bonos (212.400 MD), Préstamos de Organismos Internacionales (20.200 MD)[3], Países del Club de París (7.600 MD) y Cupones PBI (13.700 MD).

Una masa relevante de la Deuda son obligaciones a corto plazo (menos de un año) por 40.500 MD, dentro de las que no están incluidas 10.100 MD de Letras del Tesoro (Letes) ni 11.000 MD de Adelantos Transitorios (AT) del BCRA.

Estos pasivos se renuevan e incrementan permanentemente y tienen una vida promedio entre 0.8 y 1.0 año.

Durante los 9 meses computados del 2017 – acumulado Enero/Setiembre – el stock de la Deuda aumentó en 34.100 MD (94.400 MD de Nueva Deuda contra 60.300 MD de Amortizaciones), lo que supone el 90 % del incremento de 38.200 MD previsto por el Presupuesto para todo el año.

El aumento neto, sin embargo, fue algo menor – 30.300 MD – por efecto de los ajustes de valuación con una merma de 2.900 MD[4],  por el pago de parte de los arreglos con los Holdouts por 5.700 MD[5] y por otros conceptos menores.

Conforme el criterio de residencia del acreedor entre el 37 y el 40 % de la Deuda Pública es Deuda Externa (111.100 MD), según se incluyan o no los Cupones PBI.

A fin del 2017 la Deuda Externa Total – según el INDEC – sumaba 223.000 MD de los que unos 70.000 MD corresponden a Deuda Privada y la diferencia – 163.000 MD – a Deuda Pública.

Durante el ejercicio 2017 la Deuda Externa aumentó unos 52.000 MD siendo que prácticamente la totalidad de dicho incremento correspondió a deudas del Estado.

En el marco de su Política de Gobernar con Deuda, la administración Macri – desde el momento que asumió su mandato en Diciembre de 2015 – viene aumentando en forma acelerada el stock de la Deuda Pública – y de la Deuda Externa en particular – el pasaje de Deuda intra-Estado a nueva Deuda con Terceros Privados[6] y el incremento en forma más que proporcional de los Intereses a Pagar.

Este monto rápidamente creciente del endeudamiento del Estado no tiene demostración alguna de capacidad de repago – hasta el último centavo que vence por Capital se paga con nueva Deuda – el gobierno sigue tomando deuda adicional en gran escala (120.000 MD en el trienio 2016-2018) y una tercera parte de los Intereses anuales (122.000 / 406.0000 M$) no se paga sino que se capitaliza por anatocismo.

[1] Como siempre, no están incluidas aquí las Deudas de Provincias y Municipios, Banco Central (BCRA), Empresas del Estado, Organismos Nacionales, Fondos Fiduciarios ni Juicios contra el Estado con sentencia en firme. Esto es, que no se conoce cuánto es el monto de la Deuda Pública Nacional porque las autoridades no la dan a conocer sino que la mantienen en secreto.

[2] Las abreviaturas MD/M$ significan Millones de Dólares/Pesos respectivamente y se expresan siempre con redondeo, por lo que pueden darse mínimas diferencias entre totales y sumatoria de términos. B$ significa Billones de Pesos (millón de millones).

[3] 6.100 MD al BIRF-Banco Mundial, 11.200 MD al BID-Banco Interamericano de Desarrollo y 2.800 MD a la CAF-Corporación Andina de Fomento.

[4] Producto de 4.300 MD (-) por tipo de cambio contra 1.400 MD (+) de variación por CER-Coeficiente de Estabilización de Referencia, que replica el índice de la Inflación.

La devaluación neta producida durante el ejercicio implica una reducción de la Deuda Pública en Pesos cuando se la expresa en dólares y esta ventaja relativa – que beneficia al Tesoro – tiene como contrapartida el perjuicio por licuación que tienen los tenedores de la Deuda en Pesos, que en su gran mayoría es Deuda Intra-Estado, con la ANSES a la cabeza (con 21.200 MD de Bonos cuasi-par).

[5] 2.400 MD de Capital, 1.500 MD de Intereses y 1.800 MD de Intereses Compensatorios.

[6] A fines de 2016 la Deuda con Acreedores Privados era  el 37.1 % de la Deuda Total y al 30.9.2017 pasó a ser el 44.3 %: 33.300 MD más (producto de 102.100 MD al fin del 2016 contra 135.400 MD al fin del tercer trimestre de 2017).

En forma correlativa el porcentaje de la Deuda intra-Estado bajó del 52.7 al 46.6 %.

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Hiper-endeudamiento de Macri

Héctor Luis Giuliano 03.03.2018.
Siempre se habla de los peligros y los daños de la Hiper-Inflación pero nunca se habla del daño financiero irreversible del Hiper-Endeudamiento Público, que es tanto o más nefasto que el de la Inflación y que incluso la provoca.

 

Hiper-endeudamiento de Macri

Por Héctor GIULIANO (3.3.2018)

Siempre se habla de los peligros y los daños de la Hiper-Inflación pero nunca se habla del daño financiero irreversible del Hiper-Endeudamiento Público, que es tanto o más nefasto que el de la Inflación y que incluso la provoca.

Si la Hiper-Inflación es emisión monetaria descontrolada – esto es, un crecimiento anormal de la masa de dinero que imprime el Estado –  el Hiper-Endeudamiento es la emisión descontrolada de la masa impagable de obligaciones por deudas del Estado.

El Dr. Raúl Cuello decía sentenciosamente que Crisis es Aceleración: el síntoma clave de todas  las crisis – en cualquiera de los campos que se aplique – siempre tiene una característica común, que es la precipitación de los acontecimientos.

La Deuda Pública Argentina hoy – bajo la administración Macri – vuelve nuevamente al camino de una Crisis de Deuda, una crisis cuya magnitud y gravedad crece en forma incontrolada por falta de liquidez y solvencia fiscal para poder hacer frente a los mayúsculos compromisos que se siguen asumiendo en el marco de una política totalmente irresponsable de toma de deuda en gran escala sin capacidad de repago.

Tres indicadores clave sirven para ilustrar estas afirmaciones:

1.- Vencimientos de Capital

El Presupuesto 2018 – Ley 27.431 – prevé para este año la emisión de Deuda Pública por 113.000 MD[1] (≡ 2.2 B$ ó 2.180.700 M$): 66.600 MD por renovación total de los vencimientos de Capital que se producen en el período y 46.400 MD por Nueva Deuda.

Esto significa que el gobierno Macri coloca en promedio 6.000 M$ (310 MD) de Deuda por Día: 250 M$ (≡ 13 MD) por Hora.

Conforme los planes acelerados de emisión de Deuda Pública Externa, el Ministro de Finanzas Caputo anunció ya la colocación de unos 10.000 MD de nuevos bonos internacionales durante el mes de Enero (en función de la Resolución 3-E/2018 y conexas) a 5, 10 y 30 años de plazo y tasas de interés nominales que van entre 4.625 y 6.875 % en dólares, más comisiones, honorarios y gastos; en operaciones a cargo de los bancos Citigroup, Deutsche Bank y HSBC.

2.- Pago de Intereses

Los Intereses a Pagar por la Deuda Pública son crecientes y lo hacen a un ritmo más que proporcional al aumento de las deudas por Capital.

En 2016 se habrían pagado unos 10.000 MD de Intereses, en 2017 otros 14.000 MD y para el 2018 está previsto pagar 21.000 MD.

Este año el total de intereses a abonar es de 406.500 M$. Estos intereses son el mayor rubro del Gasto Público del Estado (siendo que los vencimientos de Capital no se pagan sino que se refinancian íntegramente, hasta el último centavo, y además se toma nueva deuda).

En promedio, el Estado Central paga así unos 1.100 M$ (≡ 58 MD) por Día: 46 M$ (≡ 2.4 MD) por Hora.

Ante la incapacidad de poder afrontar el pago de la totalidad de estos intereses aproximadamente un tercio de los mismos –  el 30 % – se capitaliza por anatocismo, es decir, se transforma en Capital y devenga nuevos intereses.

3.- Perfil de Vencimientos

Uno de los síntomas clave de la aceleración de una Crisis de Deuda es el acortamiento o concentración del perfil de los vencimientos de Capital o Principal de las deudas del Estado, fundamentalmente bonos.

El gobierno Macri viene estrechando cada vez más los plazos de renovación y/o colocación de nueva Deuda, particularmente a través de su programa creciente de títulos a corto plazo (en promedio, a menos de un año) vía Letes o Letras del Tesoro, que al 30.6.2017 – última información oficial disponible – sumaban más de 40.000 MD, aparte de las deudas vencidas pendientes con los Holdouts (2.800 MD) y otros conceptos.

Este peligroso acortamiento del perfil de vencimientos de la Deuda Pública no sólo multiplica las operaciones de deuda por renovaciones continuas sino también los costos financieros de todo tipo que tales refinanciaciones conllevan, así como los mayores intereses que se pagan en consecuencia.

El rol del Banco Central

Las pocas cifras del Endeudamiento Público que se conocen corresponden al Estado Central y no a la Deuda Pública Nacional, que comprende además Provincias, Municipios, Empresas del Estado, Organismos Nacionales, Fondos Fiduciarios, Juicios contra el Estado con Sentencias en firme y BCRA.

Este último, en especial, constituye algo así como la otra cara de la moneda de la Deuda del Tesoro, interactúa con la misma y su Deuda es hoy tanto o más grave que la del Gobierno Central.

Al 31.1.2018 el BCRA debe por Lebac, que son letras del Banco a cortísimo plazo – la mayoría a 30 días  (además de una gran masa por pases pasivos y nuevas letras Leliq a 7 días) –  la extraordinaria suma de 1.3 B$ (≡ 66.000 MD).

Estas Lebac – que están en el Pasivo – son la contrapartida de las Reservas Internacionales del BCRA (62.000 MD) – que están en el Activo – porque las Reservas son compradas con Deuda (Deuda cuasi-fiscal o propia del BCRA).

Sin contar aquí las deudas por Otros Pasivos (11.100 MD) y por Encajes bancarios en Moneda Extranjera (16.100 MD).

La Deuda por Lebac está colocada a una Tasa de Interés promedio del 27 %, lo que representa el pago anual de unos 350.000 M$ por Intereses, que se pagan aparte de los 406.500 M$ que abona paralelamente el Tesoro por su Deuda del Gobierno.

O sea, que sumando los Intereses a Pagar de la Tesorería y de las Lebac la Argentina está pagando más de 750.000 M$ por Año solamente en concepto de Intereses: esto es, un promedio superior a los 2.000 M$ por Día. Son 86.4 M$ por Hora, 1.44 M$ (un millón y medio de pesos) por Minuto.

Así es como se acelera la crisis de Deuda Argentina y también como se genera el principal Gasto Público de la Argentina – los Intereses de la Deuda – que es el mayor determinante del Déficit Fiscal (2/3 de un déficit que se explican por los intereses de la Deuda del Estado, sin contar el BCRA ni el resto de la Administración Nacional).

Deuda e Inflación

Notablemente, la administración Macri dice querer combatir la Inflación en la Argentina pero es su misma administración la que  libera totalmente la remarcación de los precios de Mercado, aumenta los Precios y Tarifas de los Servicios Públicos, aumenta la Presión Tributaria y aumenta las Tasas de Interés que elevan los costos financieros; todo lo cual se traslada a los precios y genera más Inflación.

Para atenuar el impacto de este proceso inflacionario – que no es sólo un proceso natural o espontáneo dentro de la Economía sino también un mecanismo inducido desde el Poder – el gobierno Macri utiliza igualmente la emisión de dinero en gran escala como forma de financiamiento (el famoso Impuesto Inflacionario del que tanto se lamentan los neo-liberales)  y echa mano a la impresión de dinero que no tiene por falta de ingresos genuinos.

Así, el BCRA le lleva impresos al Tesoro unos 500.000 M$ (495.500 al 31.1.2018) – medio billón de pesos – en concepto de Adelantos Transitorios (≡ 25.200 MD).

Es el mismo BCRA que imprime como billetes sin respaldo todos los pesos que sea necesario para convertir las divisas que ingresan por exportaciones, deuda externa y entrada de capitales especulativos en gran escala (que lo hacen para lucrar con los negocios extraordinarios que les ofrece el propio Banco pagándoles el 27 % de interés anual).

Y es el mismo BCRA que imprime incluso los billetes que se usan para pagar las decenas de millones de pesos de intereses que le caen mensualmente por los vencimientos de Lebac (25-30.000 M$ por Mes).

Éste es el verdadero costo inflacionario que los Intereses producen sobre la Economía Nacional.

Es la hiper-emisión del Estado para poder comprar Reservas con Deuda: una de las formas más perversas a través de las cuales el hiper-endeudamiento público produce y potencia la Inflación.

La Crisis del Endeudamiento Macri

La Deuda Pública del Estado Central heredada de la administración Kirchner era de unos 254.000 MD a fines del 2015 y al 30.6.2017 – último Informe trimestral del Ministerio de Finanzas – ascendía a 307.300 MD; pero el crecimiento de la Deuda – del que faltan datos – ha sido más vertiginoso aún hasta la fecha.

En 2016 el Stock de la Deuda Pública aumentó en 35.000 MD, para el 2017 estaba previsto que se incrementase en otros 38.000 MD y para este año el Presupuesto prevé un aumento de 47.000 MD más. En total, 120.000 MD en tres años de gestión Macri.

Es un monto que para el trienio 2016-2018 supera el aumento producido durante toda la administración Kirchner – que pese al discurso del Des-endeudamiento se incrementó en 100.000 MD – y su ritmo de aumento está previsto oficialmente que se mantenga por lo menos hasta el 2020 (es decir, aún a posteriori del mandato del actual gobierno).

Las condiciones de cada nueva operación de Deuda – a contrario sensu de lo que el gobierno dice – no alivian sino empeoran las condiciones del endeudamiento del Estado: cada vez es mayor el monto de la Deuda impagable que se asume, cada vez es mayor el efecto acumulativo de tales obligaciones, cada vez es mayor el condicionamiento que acompaña a las mismas, cada vez es mayor la cuenta a pagar por los intereses, etc.

El gobierno Macri toma Deuda a largo plazo sin demostración alguna de capacidad de repago (10, 20, 30 años de plazo), emite Deuda Perpetua a 100 años, coloca Bonos en moneda extranjera y/o con ajuste por tipo de cambio en momentos de fuerte incertidumbre cambiaria, emite títulos en pesos ajustados por Inflación mientras no puede controlar el aumento de los precios internos y emite deudas indexadas – caso Boncer 2020 y 2023 – donde incluye expresamente cláusulas gatillo de actualización automática por CER, que replica la Inflación (y que, en forma escandalosa, es la misma cláusula de ajuste que simultáneamente niega para la actualización de Salarios, Jubilaciones y pasividades en general).

La Argentina de Macri bate hoy récords históricos de emisión de Deuda y nuestro país encabeza la lista de gobiernos de Países Emergentes colocadores de Deuda en el Mundo.

El desequilibrio estructural que el Sistema de la Deuda Pública Perpetua produce genera y potencia los déficits gemelos de la Argentina – Fiscal y Externo – donde los servicios de la Deuda (por Capital e Intereses) son factores determinantes en ambos casos.

En su Política institucional de Gobernar con Deuda, el presidente Macri se encuentra metido hoy en una encerrona financiera fiscal  de imprevisibles consecuencias y cuyos condicionamientos asfixiantes lo obligan a sostener su estabilidad política pagando Deuda con Deuda, tomando Deuda Nueva y pagando cada vez más Intereses.

Es el perfecto círculo vicioso de la Usura donde el gobierno – sin Liquidez ni Solvencia Fiscal – aguanta el Déficit del Estado con Deuda pero como la Deuda y sus Intereses son el principal rubro del Gasto Público y consecuentemente el principal factor de aumento de ese Déficit Fiscal, dicho déficit lo cubre con más Deuda.-

[1] Las siglas MD/M$ significan Millones de Dólares/Pesos respectivamente y se expresan siempre con redondeo, por lo que pueden darse mínimas diferencias entre totales y sumatoria de términos.

La abreviatura B$ se usa para Billones de Pesos (un millón de millones) y el símbolo (≡) significa equivalente a.

Las conversiones por tipo de moneda están hechas en base a la pauta presupuestaria de 19.3 $/US$.

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DEUDA E INFLACIÓN VERSUS SALARIOS

Héctor Luis Giuliano 05.02.2018.
La política de retraso cambiario de la administración Macri para poder sufragar el costo creciente de los servicios de la Deuda Pública – básicamente Intereses porque los vencimientos de Capital no se amortizan en forma neta sino que se cancelan con nuevas deudas – ha derivado en un dilema grave para el gobierno de Cambiemos.

DEUDA  E INFLACIÓN VERSUS SALARIOS

Por Héctor GIULIANO (5.2.2018)

La política de retraso cambiario de la administración Macri para poder sufragar el costo creciente de los servicios de la Deuda Pública – básicamente Intereses porque los vencimientos de Capital no se amortizan en forma neta sino que se cancelan con nuevas deudas – ha derivado en un dilema grave para el gobierno de Cambiemos.

Este dilema se resume en que los salarios e ingresos fijos en general han quedado altos medidos en dólares mientras experimentan una caída en pesos – medida en términos reales –  porque la Inflación carcome su poder adquisitivo.

Más allá de los discursos, el gobierno Macri no lucha verdaderamente contra la Inflación sino que, por el contrario, la retro-alimenta y la promueve:

  1. El Banco Central (BCRA) emite anualmente unos 150.000 M$ (Millones de Pesos) en forma directa y sin respaldo por concepto de Adelantos Transitorios al Tesoro.
  2. Las grandes Empresas fijan discrecionalmente los aumentos de Bienes y Servicios en el Mercado en condiciones de mono u oligopolio que se transmiten con impunidad a todas las cadenas de comercialización porque el gobierno no interviene a través de controles de precio.
  3. El gobierno autoriza y promueve el aumento de los pecios y tarifas de servicios públicos, que son los que más rápidamente se trasladan a los precios y que afectan a la población por partida doble: como usuarios directos y como receptores de los incrementos que los concesionarios transmiten a los clientes, que son rehenes de los mecanismos de monopolio.
  4. El gobierno, en todos sus niveles – Nacional, Provincial y Municipal – aumenta la Presión Tributaria y también lo hace por dos vías concurrentes: i) en forma directa, por medio de revalúos, ajustes de alícuotas, re-categorizaciones de contribuyentes, fijación de bajos Mínimos no Imponibles (como el caso de Ganancias y Bienes Personales), mantenimiento de impuestos distorsivos (como el Impuesto al Cheque), creación de otros nuevos (como el gravamen sobre la Renta Financiera aplicado a los Plazos Fijos de los depositantes) y, sobre todo, por la continuidad de la elevada alícuota del IVA, que es un impuesto regresivo al consumo; y ii) en forma indirecta, a través del alto componente impositivo que se suma a los precios y tarifas de servicios públicos (del punto c).
  5. Este aumento combinado de precios/tarifas y presión tributaria es, a su vez, uno de los principales determinantes del aumento de los costos logísticos en la Argentina.
  6. El gobierno – a través del BCRA – sostiene un alto nivel de Tasas de Interés que eleva el Costo Financiero local y que (pese a que se habla poco o nada de ello) también se transmite a los precios por parte de las Empresas (lo que repercute incluso a mayor velocidad que todos los demás factores de incidencia).
  7. Este elevado Costo Financiero Argentino tiende a producir recesión económica interna y a no favorecer las Inversiones Productivas (locales y extranjeras).
  8. Con esta política de altas Tasas de Interés domésticas – fijadas por el gobierno – se atrae al negocio especulativo de la entrada de capitales financieros volátiles, que lucran así con el diferencial de tasas frente a las internacionales y bajo garantía de atraso cambiario.
  9. El ingreso de estos fondos especulativos en gran escala provoca además otro doble efecto inflacionario negativo, directo e inmediato, sobre la Economía porque: i) por un lado, toda la masa de dólares que entra para lucrar con el diferencial de tasas del punto anterior se traduce en emisión monetaria, pesos que a su vez se absorben o rescatan por medio de Lebac del BCRA (cuyo stock sobrepasa hoy 1.1 B$-Billones de Pesos) pagando multimillonarias sumas de interés (unos 300.000 M$ anuales) que se agregan a los intereses que paga la Tesorería Nacional por su Deuda Pública (más de 400.000 M$/año); y ii) por otro lado, porque los intereses que se abonan por las letras se hacen imprimiendo más billetes.
  10. Paralelamente, el atraso cambiario – que el gobierno utiliza como herramienta de pago de los servicios de la Deuda Externa y favorecimiento de los negocios financieros antes que como ancla anti-inflacionaria – provoca una pérdida de competitividad de nuestras exportaciones y favorece en cambio el abaratamiento de las importaciones y el Turismo Emisivo, con sus secuelas dañinas para el mercado interno de Producción y Empleo; y con el agravante que con ello no se consiga una baja de la Inflación.
  11. Por último, está la incidencia de los aumentos de salarios, jubilaciones y planes de asistencia social, que retro-alimentan la Inflación pero que no son la causa sino la consecuencia de los aumentos de precios que sufre la población con ingresos fijos dado que estos aumentos se negocian con actualizaciones que buscan compensar la caída de los salarios reales frente a la Inflación de los precios.

Este último punto – al que ya nos hemos referido en nuestro trabajo anterior sobre “Inflación, Salarios Reales y Deuda Pública” (del 19.1.2018) – se ha transformado empero en la principal preocupación del régimen macrista.

En síntesis, que los factores inflacionarios que más inciden en el aumento de los precios de los bienes y servicios – que se vienen produciendo sistemáticamente por la conjunción de todos estos factores citados – no corresponden principalmente al aumento de los salarios sino a razones independientes de los mismos y son provocados – todos ellos – por decisiones directas o indirectas del propio gobierno.

Además, hay que tener presente que los aumentos de sueldos e ingresos fijos conexos se producen siempre después que la gente ha sufrido los impactos de la inflación (no antes ni simultáneamente), que los aumentos de precios se registran día a día mientras que los salarios se pagan con frecuencia mensual (lo que implica una pérdida financiera sistemática para los asalariados en función del tiempo) y que el recupero porcentual – no el recupero en valor absoluto, porque la Inflación pasada no se recupera sino que se la traga la población – se concede luego a futuro y en cuotas, con la consiguiente caída estructural del valor de los Salarios Reales; y con el añadido que el gobierno macrista pretende actualmente negociación de paritarias con base en irreales pautas futuras de inflación del 15 % para 2018 y sin cláusula gatillo.

Bajo la administración Macri se está verificando así uno de los más grandes procesos de redistribución de ingresos en contra de los asalariados en la Argentina mientras paralelamente se promueven récords de ganancia para los negocios financieros, ligados esencialmente a la dependencia del Sistema de la Deuda Pública Perpetua: deudas del Tesoro y del BCRA, de las Provincias y los Municipios, de las Empresas del Estado, los Organismos Nacionales y los Fondos Fiduciarios, así como de la Industria de los Juicios contra el Fisco derivados de las torpezas culpables del propio gobierno (como el que se avizora por la denominada Reforma Previsional, que en la práctica significa la rebaja de los aumentos jubilatorios y asistenciales).

Para ello el presidente Macri cuenta con el apoyo externo determinante de la Banca Internacional y los gobiernos de los Países Desarrollados – incluidos sus bloques de coordinación globalizada, como el G-20, la OCDE-Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y los Organismos Multilaterales de Crédito en general (FMI, Banco Mundial, BID y CAF) –  y también con el apoyo interno de los grandes grupos económico-financieros que operan en nuestro país, con quienes actúa en tándem y con intereses comunes a los fines de lograr una relación 2 a 1 en las negociaciones de las nuevas Convenciones Colectivas de Trabajo: Gobierno y Empresas versus Sindicatos.

El objetivo básico es lograr un debilitamiento de las condiciones salariales y de trabajo de la población argentina que permita la aceptación de peores condiciones de contratación y remuneraciones, utilizando para ello el efecto de la Inflación sobre los ingresos fijos y la generalización de despidos dentro y fuera de la Administración Pública.

En función de su Política de Gobernar con Deuda, el gobierno Macri necesita un dólar retrasado para garantizar el pago de los servicios de Intereses de la Deuda Externa y de la Deuda Interna dolarizada.

Pero este dólar barato hace que los Salarios resulten comparativamente altos en dólares, por lo que su baja deviene un requisito necesario para el gobierno a los efectos de compensar el resto de todos los otros factores de costo inflacionarios citados que pesan sobre la Economía.

Y es también la cuota de servilismo que el presidente Macri tiene que mostrar frente a los Acreedores Externos – en línea con sus compromisos ante los banqueros de Nueva York en Noviembre pasado – exhibiendo que es capaz de cumplir a rajatabla con los servicios de la Deuda para que le sigan prestando, a costa de bajar los salarios reales internos en dólares.

Se da así la paradoja que es un gobierno neoliberal el que hoy está utilizando en gran escala el tan denostado Impuesto Inflacionario para obtener recursos artificiales para el Estado, que lo intenta a través de la baja de los ingresos reales de trabajadores y jubilados y que, como agravante, no lo hace para promover el desarrollo de la Economía Productiva sino, por el contrario, para privilegiar y subsidiar el negocio financiero especulativo en la Argentina.-

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