Deuda pública y Presupuesto 2016

Héctor Luis Giuliano 26.09.2015.
El Poder Ejecutivo mandó al Congreso el Proyecto de Ley de Presupuesto 2016, con la idea que el mismo tenga un tratamiento aprobatorio rápido. En materia de endeudamiento público, este proyecto prevé que el stock de la deuda del Estado Central aumente durante el ejercicio 247.500 M$ (equivalentes a 23.400 MD). Este incremento es producto de vencimientos de capital por 721.000 M$ (68.000 MD) y toma de deuda nueva por 968.500 M$ (91.400 MD), dado que todas los compromisos que vencen se refinancian íntegramente con nuevas obligaciones y que se toma deuda adicional»

 

DEUDA PÚBLICA Y PRESUPUESTO 2016

Por Héctor Luis Giuliano  (26.09.2015)

El 15.9 pasado el Poder Ejecutivo mandó al Congreso el Proyecto de Ley (PL)  de Presupuesto 2016, con la idea que el mismo tenga un tratamiento aprobatorio rápido. En materia de endeudamiento público, este proyecto prevé que el stock de la deuda del Estado Central aumente durante el ejercicio 247.500 M$ (equivalentes a 23.400 MD)[i] . Este incremento es producto de vencimientos de capital por 721.000 M$ (68.000 MD) y toma de deuda nueva por 968.500 M$ (91.400 MD), dado que todas los compromisos que vencen se refinancian íntegramente con nuevas obligaciones y que se toma deuda adicional.

 

AUDIO: Entrevista en Al Dorso 03/10/2015 

El año pasado (2014)  el saldo de la Deuda Pública aumentó en 19.000 MD y en el corriente ejercicio – según el presupuesto vigente – está previsto que la deuda aumente otros 17.700 MD. Ergo, a contrario sensu de lo que dicen a coro el gobierno Kirchner, la clase política en su conjunto y casi todos los economistas del establishment – cuyas opiniones son las que difunden  los grandes medios de comunicación – no es cierto que la Argentina se esté des-endeudando.

Toda la deuda por capital que vence se paga con nueva deuda: en forma directa, si se realiza por el Ministerio de Economía (MECON) o en forma indirecta, si se hace con fondos prestados por organismos públicos, como el caso del Banco Central (BCRA) o la ANSES, esto es, con más deuda intra-Estado (que actualmente suma más del 60 % de la deuda total). Según el último Informe de Deuda Pública del MECON – con datos al 31.12.2014 – los vencimientos calculados para el 2015 eran 43.100 MD mientras que el presupuesto para el corriente año (Ley 27.008) había consignado 53.600 MD. A su vez, para el ejercicio 2016 el informe del MECON – a fines del 2014 –  registraba vencimientos de capital por 25.800 MD pero ahora el PL de Presupuesto consigna los 68.000 MD citados.

Estas importantes variaciones de cifras – números que no son coincidentes entre sí pese a que ambos provienen del MECON y a fechas de corte de la información no muy distantes – estarían reflejando, además, parte del relevante aumento de la deuda del Estado a corto plazo que se viene produciendo en forma continua a través del “nuevo festival de bonos” en curso (con gran concentración de vencimientos en el trienio 2016-2018), de los programas de re-endeudamiento y toma de nuevos préstamos con los Organismos Multilaterales de Crédito (Banco Mundial, BID-Banco Interamericano de Desarrollo y CAF-Corporación Andina de Fomento) y de la refinanciación con recargos de la deuda externa con el Club de París. En todos los casos, estas obligaciones que se están contrayendo no tienen capacidad de repago demostrada.

Por el lado de los intereses a pagar, la cosa tampoco está muy clara: el PL consigna para el 2016 la cifra de 104.100 M$ (9.800 MD al tipo de cambio previsto de 10.60 $/US$), que es “sólo” un 8 % más que los intereses de este año, que suman 96.400 M$. Este dato no parece consistente con el fuerte aumento que se está produciendo en el stock de la deuda y con las altas tasas de interés que se están comprometiendo (del orden del 30 % anual en pesos). Lo que se paga por intereses en un año – 104.100 M$ – es mayor que el presupuesto previsto para Seguridad (74.400 M$), para Defensa (67.800) o para Educación/Ciencia y Tecnología (82.900/9.900 M$ respectivamente).

El PL autoriza para el año próximo – lo mismo que el año en curso – altísimos niveles de nuevas Operaciones de Crédito Público, no todas las cuales se instrumentan en el ejercicio pero que suponen una amplitud y discrecionalidad en la toma de grandes compromisos financieros de los que no se tiene capacidad de pago:

a) Operaciones de Crédito Público a corto y mediano plazo (90 días a 4 años) por 710.000 M$ (67.000 MD), según la Planilla Anexa al Artículo 34.

b) Operaciones de Crédito Público Adicionales – correspondientes al Artículo 38 – por 54.500 MD, para Obras Públicas e Infraestructura.

c) Operaciones de Crédito Público Plurianuales – que exceden el Ejercicio 2016 – por otros 40.000 MD (39.700), según el Artículo 40.

Además, el Artículo 36 del PL autoriza las sumas de 60.000 M$ para la Tesorería y de 35.000 M$ para la ANSES a los efectos de operaciones de crédito a corto plazo (un año) en el marco de la Ley 24.156 de Administración Financiera del Estado, que en su artículo 82 prevé la emisión de Letras del Tesoro y en su artículo 83 prevé la toma de préstamos temporarios por aquellos organismos descentralizados que tengan “déficit estacionales de caja” (!). El Artículo 37 faculta además al MECON a colocar Letras del Tesoro por 19.000 M$ o su equivalente en otras monedas para ser utilizadas como garantía por las compras de combustibles y energía, compras de aeronaves y proyectos de obras públicas.

El PL no contempla cifra alguna de pagos a los tenedores de bonos que no entraron en el Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005-2010 (Holdouts) – según el Artículo 41 –  pero por el artículo siguiente autoriza al Poder Ejecutivo “a proseguir con la normalización de los servicios de la deuda pública” (?) en los términos del artículo 65 de la Ley 24.156 de Administración Financiera (que faculta al gobierno a negociar discrecionalmente y sin intervención directa del Congreso las reestructuraciones de deuda). El Artículo 43 del PL autoriza la toma de más deuda pública para el Fondo Fiduciario del Programa de Crédito para la Vivienda PRO-CREAR por 15.000 M$, es decir, la asunción de deuda para la construcción de viviendas.

Por último – también en línea con lo aprobado para el presente ejercicio 2015 – el PL en su Artículo 44 autoriza el otorgamiento de avales o garantías de cualquier tipo por hasta 51.700 MD o su equivalente en otras monedas. En síntesis, un proyecto de presupuesto prácticamente irrestricto o cuasi-ilimitado en materia de nueva deuda pública, que deja así preparado otra vez el terreno de ampliación de la nueva ola de macro-endeudamiento público que ya ha comenzado bajo la administración Kirchner. Éste es el programa concreto que el gobierno K deja abierto al presidente electo que lo suceda y ello explica también la coincidencia de fondo de los tres candidatos en danza – con sus respectivos equipos económicos – en torno a que toda decisión importante de sus gestiones sea siempre la misma: más Deuda.

La clave para entender esta complicidad en el proceso de re-endeudamiento y toma de nueva deuda reside en comprender el verdadero rol cumplido por la deuda intra-Estado, que el actual gobierno llevó a cabo durante la denominada “década ganada” a través de su política de pago de deuda externa con reservas internacionales – hasta vaciar de reservas propias al BCRA – y del empapelamiento con títulos impagables a los organismos oficiales, disfrazándolo con el mito del Des-endeudamiento.

El gran engaño a la opinión pública y su destinatario concreto, que es el Pueblo Argentino, consiste en que todos parten de la base que como más del 60 % de la Deuda es deuda intra-Estado, esa deuda no se pagará nunca y, consecuentemente, la Argentina podría acceder al mercado internacional de capitales para volver a endeudarse. Producido así – bajo la gestión del gobierno Kirchner – la descapitalización del Banco Central (BCRA), el desfinanciamiento del Sistema Previsional (ANSES), el uso del Banco Nación (BNA)  para derivar créditos del Sector Productivo al Sector Público y el citado empapelamiento generalizado de los organismos del Estado con títulos públicos para sostener con todo ello la política de pagos de la Deuda Pública con terceros (Acreedores privados y Organismos Financieros Internacionales) se cuenta entonces con que el camino quede allanado para volver a tomar Deuda Externa en gran escala.

La deuda intra-Estado habría cumplido, de este modo, el rol de “préstamo-puente” interno para descargar la mayor parte de la deuda con terceros a costa de pasarle el fardo de la gran deuda impagable al propio Estado deudor – sin capacidad de repago – para que el país retorne al mercado externo de deuda conforme los objetivos planteados en el Megacanje Kirchner-Lavagna 2005-2010 y la Hoja de Ruta Boudou de 2008. En este contexto la administración Kirchner – a través de su manejo de la deuda pública durante la “década ganada” – habría prestado, en las postrimerías de su gestión, uno de los más grandes servicios funcionales a los intereses de la banca internacional en el marco del sistema de endeudamiento perpetuo del Estado Argentino.

NOTA:

[i] Las siglas MD/M$ indican Millones de Dólares/Pesos respectivamente y se expresan siempre con redondeo de cifras, por lo que puede haber mínimas diferencias entre totales y sumatoria de términos.

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¡Barrick, Go home!

Miguel Bonasso 27.04.2013.
Entrevistamos a Miguel Bonasso sobre las complicaciones judiciales que enfrenta la Barrick Gold en Chile. Peligra el proyecto binacional de explotación minera más grande del continente. Como consecuencia de las complicaciones legales, renunciaron tres altos directivos de la Barrick en Chile.

 

¡Barrick, Go home!

Al Dorso (27.04.2013)

No hay Lama sin Pascua

Por Miguel Bonasso, 11 de Abril de 2013

Como compadres de esquina que buscan disimular el efecto de la trompada recibida, el gobernador de San Juan José Luis Gioja y sus patrones de la Barrick Gold, salieron a decir que el fallo de la justicia chilena ordenando la suspensión de los trabajos en el complejo binacional Pacua-Lama, no afectaba la operación megaminera en el lado argentino.

“En Lama se sigue trabajando normalmente”, dijo Gioja en sintonía con la empresa canadiense.  Omitió recordar lo que resulta inocultable: el 75 por ciento del mineral se encuentra en Chile.Argentina pone –en cambio- el 90 por ciento del agua.Pascua y Lama están indisolublemente unidos. A tal punto que hubo que hacerles un exótico tratado binacional a medida, que firmaron los presidentes Carlos Menem y Eduardo Frei en 1997, amén de numerosos convenios parciales, como el acuerdo secreto que firmó el titular de Hacienda de la Argentina, Juan Carlos Pezoa con su similar chileno, para admitir precisamente que la mayor carga tributaria se aplicaría en Chile, porque este país aportaba tres cuartas partes del material.

Después de haberse llenado la boca con “el primer emprendimiento minero binacional de la Tierra” ahora funcionarios y ejecutivos hablan de Lama, la parte argentina del complejo en la que se asienta –entre otras cosas- el temible dique de colas donde yacerá de regalo el barro cianurado. De Lama habla Gioja y de Lama habla el secretario de Minería de la Nación, el socio minoritario de Barrick, Jorge Mayoral, que dijo muy suelto de cuerpo: “Nada de lo que acontezca del otro lado va a afectar a Lama”.

Algo distinto piensan los que manejan el dinero, porque las acciones de Barrick Gold en Wall Street se derrumbaron en más de un ocho por ciento el jueves 11 de abril. Ese mismo día cayeron 8.62 por ciento en el mercado de Toronto, sede de la megaminera.

Algo sabe de esto otro socio minoritario de Barrick y miembro de la Cámara Minera de San Juan, el geólogo Ricardo Martínez. Que encendió la alerta roja: “es imposible que Lama (ubicada en San Juan) se desarrolle sin Pascua, porque a mediados de 2014 está previsto comenzar con la explotación minera del lado chileno, la del lado argentino está recién para el 2015. Nunca fue previsto un desarrollo individual del proyecto, sino conjunto; y esto va a retrasar aún más la etapa de producción”. Luego, sorpresivamente cargó contra un comprovinciano de su mismo bando, el Secretario de Minería Mayoral: “lamentablemente nuestro Secretario de Minería vuelve a renegar de su profesión (geólogo). Es imposible que ocurra lo que plantea Mayoral. Son menores las reservas en Argentina que del lado chileno”.

La causa es, obviamente, el fallo ejemplar de la Corte de Apelaciones de Copiapó, en el desértico norte chileno, que vino a darle la razón a los regantes del Valle de Huasco. En este caso particular a miembros de la etnia diaguita.

Ese fallo, que para Barrick y sus funcionarios a sueldo, es provisorio, tiene implicaciones decisivas para Argentina, el único país de la tierra que cuenta con una ley de protección a los glaciares y las áreas periglaciales, porque se fundamenta –precisamente- en “la destrucción de glaciares y la contaminación de recursos hídricos”.

La justicia chilena viene a confirmar lo que sostuve cuando presenté y defendí la ley de glaciares en la Cámara de Diputados y luego en mi libro “El Mal. El Modelo K y la Barrick Gold, amos y servidores en el saqueo de la Argentina”: que la empresa había mentido en su estudio de impacto ambiental y estaba operando sobre glaciares y áreas periglaciales. La Corte de Copiapó viene a demostrar que las medidas cautelares solicitadas a la Corte Suprema de Argentina por la Barrick Gold eran una confesión indirecta de que para llevar a cabo su emprendimiento necesitaban destruir estas vitales fuentes de agua, que nacen en la Cordillera de los Andes pero discurren por todo nuestro territorio.

Demuestra que el amparo interpuesto originalmente ante el juez federal de San Juan, Miguel Gálvez, constituía una sucia treta para secuestrar la ley de glaciares en el territorio de San Juan. Objetivo que lograron durante meses, hasta que la Corte Suprema puso fin a esta cautelar que el gobierno de Cristina Kirchner –tan enemigo en apariencia de las chicanas judiciales- no consideró en modo alguno nociva. Porque ya se sabe: hay cautelares buenas y cautelares malas.

Los jueces chilenos acogieron el recurso judicial presentado por la comunidad diaguita a través de su abogado Lorenzo Soto, recordando la serie de sanciones y apercibimientos que la autoridad administrativa le aplicó a  Minera Nevada SPA (el nombre legal de Barrick en Chile), por graves irregularidades en el manejo del medio ambiente.

En octubre pasado el Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN) dispuso el cierre temporal de las operaciones de perforación, tronadura, remoción de tierras y vaciado en botadero de estériles de Pascua Lama.

En noviembre de 2012, el SERNAGEOMIN obligó a la minera a suspender tareas de excavación ante  un exceso de material fino en suspensión que representaba un riesgo para la salud de los trabajadores.

En marzo de este año Barrick fue multada varias veces, hasta sumar 258 mil dólares, por el Servicio de Evaluación Ambiental de la región chilena de Atacama. Entre otras causas,  por incumplimientos en su plan de monitoreo de glaciares.

En abril, la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) de Chile acusó a la empresa de no haber construido canales perimetrales que permitan el manejo de ácidos de su depósito de estériles.

Lo que se llama un buen prontuario.

Es difícil trasladar la alegría al futuro y no pensar en todas las trampas que llevará a cabo el mayor productor de oro del mundo. Al cabo, aquel ambicioso proyecto binacional que empezó con una nada desdeñable inversión de tres mil millones de dólares, se ha triplicado. ¿Podrá una corte provincial de Chile frenar un gigante que ya se calcula en 9 mil millones de de dólares?

Ojalá. Compartimos el júbilo y la cautela de las organizaciones de regantes del Valle de Huasco ante la histórica medida judicial, que demuestra lo obvio: “no se puede trabajar en un ecosistema glaciar sin dañarlo”.

Sus advertencias respecto a posibles propósitos subalternos del abogado de los diaguitas Lorenzo Soto: “si sus acciones pretenden conducir hacia compensaciones económicas reiteramos que para nosotros el agua vale más que el oro y que no estamos dispuestos a negociar la afectación de nuestras reservas hídricas”.

Pero, sobre todo, hacemos nuestro el principal reclamo, que vale para Pascua y para Lama, para Chile y Argentina: “exigimos la revocación definitiva del permiso ambiental de Pascua Lama, debido a la enorme cantidad de antecedentes nefastos que acumula este proyecto, que pone en cuestión la sustentabilidad de nuestra cuenca y de la cuenca de San Juan por el lado argentino”.

Eso es. Una bella bandera para llevar a las calles argentinas el próximo 18 de abril.

“BARRICK, GO HOME”.

 

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La deuda y los soviets

LA DEUDA EXTERNA Y LOS SOVIETS 


Por Miguel Abramzón 

El gobierno reformista surgido de la revolución de febrero no había clausurado la principal causa de angustia y desolación en Rusia: finiquitar la participación en la Gran Guerra. Las muertes en el frente de batalla, y la hambruna y el frío provocado por la falta de brazos para la producción y distribución de elementos vitales para combatirlos, hacían que el pueblo ruso mayoritariamente pidiese a gritos el fin de la guerra.

El timorato régimen post-zarista se sintió inhibido de solicitarle a alemanes y austríacos el inicio de las negociaciones por la paz. Kerensky cedió a las presiones de dos sectores minoritarios: uno de ellos, consideraban al pedido de paz como un acto de cobarde entrega antinacionalista. Por otro lado, estaban los sectores progresistas, que entendían que sentarse a negociar con los gobiernos reaccionarios de Prusia y Austria-Hungría era consustanciarse con los imperios centrales, que consideraban anticuados y caducos, por sobre las modernas democracias occidentales.

Recién luego de Octubre, en pleno proceso de constitución de la Federación de los Soviets, el gobierno bolchevique inició urgentemente las negociaciones por una paz sin anexiones ni contribuciones. La paz era necesaria para “salvar la patria socialista” (Lenin).

DEUDA EXTERNA Y ENEMIGOS DE CLASE

No solo aquejaba el problema de la guerra, también se necesitaban profundos cambios en las estructuras económicas. “La Revolución es fuerza creadora” (decía Lenin). No había tiempo para la moderación. Respetar los tiempos conocidos por la diplomacia y la política tradicional era imposible para la vorágine proletaria.

Rusia era una de las grandes potencias mundiales, sin embargo la injerencia del capital extranjero hacían de ella un país dependiente. De 1891 a 1910 la industria rusa había crecido exponencialmente. La metalurgia superaba a la de Alemania misma. La cuestión era que las grandes industrias rusas estaban controladas por los bancos privados. Un historiador ruso, N. Vanag, comparó la situación de su país con la de China colonial.

“Quedan anulados, sin excepción y sin condiciones, todos los empréstitos contraídos en el extranjero por los gobiernos de los latifundistas y de la burguesía rusa”. De esta manera, la República Socialista Federativa de los Soviets de Rusia desconocían toda deuda externa que pesase sobre el pueblo ruso. Inmediatamente antes el gobierno revolucionario había estatizado la banca privada.

El 10 de enero de 1918 se dictó el decreto por medio del cual se boqueó el pago de intereses y de las amortizaciones de los bonos y otros papeles, y las transferencias de beneficios de empresas extranjeras de capital privado. El 10 de febrero del mismo año se publicó una lista de los empréstitos externos desconociéndolos sin condiciones. La nueva Federación Rusa optó ni más ni menos por el repudio de su deuda externa. (Alejandro Olmos Gaona, La deuda odiosa, Ed. Continente)

Decreto de 10 de febrero de 1918 por el Soviet Supremo:

  • Todos los préstamos estatales contraídos por los gobiernos los terratenientes y de la burguesía rusa (…) son declarados en este acto nulos a partir de diciembre de 1917. Los cupones de estos préstamos correspondientes a diciembre no serán pagados.
  • Las garantías dadas por dichos gobiernos respecto de préstamos concertados por distintas empresas e instituciones serán igualmente nulas.
  • Todos los empréstitos externos sin excepción son anulados incondicionalmente.

La deuda externa de la Rusia de los zares sometía al alicaído imperio a una condición colonial. La totalidad de la deuda ascendía a 80.000 millones de rublos, que significaba el 60% del Producto Bruto. El servicio de la deuda para enero de 1918 hubiese exigido 4.000 millones de rublos solo de intereses anuales; cifra que igualaba los ingresos totales de Rusia en 1913, el año anterior a la Gran Guerra. Cualquier intento de acuerdo con la banca internacional hubiese significado el fracaso del gobierno revolucionario.

Mientras millones de cadáveres alfombraban los campos de Verdún, los más encarnizados enemigos son capaces de ponerse de acuerdo a la hora de defender los intereses de clase. Embajadores y ministros de Francia y Alemania remiten un mensaje formal a los “Comisarios del Pueblo”, que comenzaba de la siguiente manera:

“…consideran todos los decretos del gobierno obrero y campesino acerca de la anulación de los empréstitos del Estado, las confiscaciones de bienes, etc., como inexistentes en cuanto pueden afectar los intereses de los extranjeros”.

El embajador de Inglaterra, sir George Buchanan, declara que: “Gran Bretaña aguardará a que se constituya en Rusia un gobierno estable, reconocido por el pueblo”. Estados Unidos también mostraba sus reservas.

El conde von Czernin, ministro exterior del imperio Austrohúngaro, respecto de los bolcheviques decía: “Casi todos son judíos de ideas descabelladas”. Por su parte, el príncipe Leopoldo de Baviera declaró: “Alemania será un dique que defenderá la cultura europea contra el bolchevismo oriental”.

Los aliados occidentales promovieron la invasión de Japón a Siberia. Mariscales franceses participaron de la guerra civil en Ucrania. Los diplomáticos occidentales alentaron y pertrecharon levantamientos de ciudades rusas. De modo semejante, los países imperialistas de uno y otro bando acometen contra la República de los Soviets.

En aquel momento muchos creyeron ver caer en poco tiempo a la Rusia sublevada. Los alemanes invadieron Ucrania y los austríacos el sur ruso. Todo ante la mirada cómplice de las potencias occidentales que veían a sus enemigos imperiales distraídos y a sus enemigos de clase a punto de sucumbir. Sin embargo, no pudieron contra las convicciones de una causa. La resistencia obrera y campesina, la guerrilla roja y, según confesó el general Erich Ludendorff, la bolchevización de las propias tropas imperiales.

En 1986 la Unión Soviética acordó con Reino Unido poner fin a la disputa por el repudio de la deuda externa efectuado por los sóviets en 1918. Se canceló la deuda zarista a cambio de que la Rusia soviética renunciara a reclamar indemnizaciones por la intervención británica en la guerra civil rusa entre 1918 y 1921. Además, el convenio estableció que los bienes soviéticos incautados así como los saldos de las cuentas bancarias diplomáticas incautadas por el Reino Unido en represalia por el repudio de las deudas serían descongelados y distribuidos entre los acreedores ingleses y los poseedores de títulos de la deuda imperial, y de los herederos existentes en la Unión Soviética. Los diarios de Londres estimaron en 37.000 las empresas británicas e individuos que podrían tener algún derecho a los fondos remanentes cuyo monto se estimó en 68 millones de dólares. Por su parte EEUU había llegado a un arreglo durante la administración de Roosevelt en 1933.(Zalduendo, E. La deuda Externa, Ed. Depalma, 1988).

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Futuro oscuro

Damián Bil 29.01.2016.
Los cortes de luz y la debacle eléctrica en Argentina. Otra vez, diversas zonas del país sufrieron cortes de luz al comenzar el calor de diciembre. Los involucrados se pasan la pelota, sin brindar ninguna respuesta. Lea esta nota y vea lo que nos espera en materia energética.

 

Futuro oscuro

Por Damián Bil (29.01.2016)

A fines de 2013, Buenos Aires y otros puntos del país volvieron a sufrir cortes eléctricos al comenzar el calor. Barrios enteros estuvieron más de dos semanas sin luz. A comienzos del 2014, incluso se repitieron los desperfectos. Como ocurrió en los ‘90 y en años más recientes,[i] la población se movilizó con los métodos del movimiento piquetero, demandando la restitución del servicio. Los reclamos llegaron a su pico durante la tercera semana de diciembre, para luego disminuir con el inicio de las vacaciones, la baja de la demanda en la ciudad y la restitución paulatina del servicio en algunas de las zonas.

Los involucrados se patean la pelota: el Gobierno, mientras destaca los avances en generación y en la red de alta tensión, señala como causa el crecimiento de la demanda y culpabiliza a las distribuidoras por la falta de inversión en instalaciones. Incluso, Capitanich amenazó con estatizar el sector. Por su parte, las distribuidoras, quebradas, reclaman por el aumento de tarifas, que se mantienen congeladas, con escasas actualizaciones, desde 2002, y el incumplimiento de su revisión, lo que erosiona su situación contable y les impediría invertir.[ii] En el medio, los usuarios reciben un servicio cada vez más precario, a pesar de los millonarios subsidios para la actividad.

El problema de la electricidad en la Argentina es más profundo. Está ligado a la baja competitividad de la burguesía que acumula en el país. Por su ineficiencia en términos mundiales, debe recibir compensaciones que le permitan sobrevivir en el mercado. Una de ellas es el abaratamiento de los insumos de energía y de salarios. La debacle del sistema evidencia los límites económicos del “modelo” -basado en la transferencia de riqueza a los empresarios- y la imposibilidad de sostenerlo.

El sector eléctrico en Argentina

El Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) se estructuró en los ‘90 con la privatización. Consta de tres etapas: generación, transporte y distribución. En la generación, se produce la electricidad, en plantas que funcionan bajo diferentes principios técnicos. En Argentina, predominan las térmicas, que producen por medio de combustibles como gas, carbón o derivados pesados del crudo, las cuales concentran el 61% de la oferta. Otro 35% se produce en centrales hidroeléctricas y un 3% en nucleares. La oferta es en tres cuartas partes privada, con capacidad total de 31.400 MW, aunque en términos de entrega efectiva es de alrededor de 24.000 MW, casi alineada con la demanda máxima registrada.

La segunda etapa de la cadena es el transporte, encargado de conectar los centros de generación con el consumo mediante el sistema de alta tensión, a cargo de Transener. La distribución troncal regional se encuentra a cargo de seis transportistas y agentes menores.

Por último, en la distribución se procesa la entrega de electricidad generada a los usuarios, mediante la transformación del suministro a niveles de baja/media tensión para su ramificación vía cableado y posterior consumo.

El MEM está coordinado por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista de Electricidad S.A. (CAMMESA), una empresa de gestión privada con propósito público. Su  función es coordinar la operación de despacho en tiempo real, planificar la necesidad de potencia, establecer precios mayoristas, administrar las transacciones del sistema interconectado y autorizar las importaciones de combustibles para la generación térmica, entre otras. Además, es la receptora de los subsidios del Estado nacional a la electricidad. Aquí se encuentra la piedra de toque del sistema.

¿Quién paga?

Como toda producción capitalista, la generación de electricidad tiene un costo, que incluye la depreciación del capital fijo, el salario y los insumos, que en las centrales térmicas es principalmente el combustible fósil. Por ese costo se paga, en el mercado, un precio o tarifa. En 2002, el Gobierno dispuso el congelamiento de tarifas de electricidad y gas natural para consumidores, entre otros servicios. Luego, ciertos indicadores económicos se recompusieron, mientras se generaba una espiral inflacionaria por los déficits estructurales de la economía. Los costos de la cadena se incrementaron, mientras que el precio pagado por el usuario se mantuvo con escasos aumentos nominales (una baja en términos reales): mientras que entre enero de 2002 y agosto de 2013 el monto en categoría R2 (demanda bimestral superior a 300kWh) aumentó alrededor de un 5% en términos nominales, la inflación fue de más de 450%. Otra dificultad, que se agrava en los últimos años, es la dependencia de combustibles fósiles para generación. Ante el progresivo agotamiento del gas, el Gobierno se ve obligado a importar cada vez más combustibles líquidos, menos eficientes y que reducen la vida útil de los equipos, haciendo la producción aun más costosa. Este problema se magnifica por el incremento de los precios internacionales de estos combustibles, sobre todo el del gas licuado, en el marco de la crisis internacional. Desde finales de 2008 a la fecha, estos aumentaron el 100%.

En este marco, la diferencia entre el precio pagado por el usuario y los costos de generación fueron cubiertos por subsidios del Estado a CAMMESA. Para tener una magnitud de lo necesario para sostener la generación, en 2011 el costo medio real en el MEM era de 80 dólares por MWh. El consumidor pagaba 15 U$S/MWh. En 2013, en pesos, el costo de generación alcanzó los 828 $/MWh, mientras que CAMMESA pagaba un precio mayorista ocho veces menor.[iii]

Los subsidios del Estado son administrados por CAMMESA (en 2013, casi 34 mil millones de pesos), y no van al área de distribución. La normativa del MEM establece como pago a las distribuidoras un porcentaje del precio, que se denomina Valor Agregado de Distribución, y se rige por la inflación de los EE.UU. El ENRE debe actualizar periódicamente esa tarifa. No obstante, ese precio no ha recibido cambios sustanciales a lo largo de los años. Las distribuidoras atribuyen a esto la falta de inversión, reconocida en sus propios balances como “imposibilidad de mantener la calidad del servicio”: mientras que en los ‘90 Edenor y Edesur gastaban 600 millones de dólares anuales en mantenimiento y ampliación, en 2012 no erogaron siquiera una tercera parte. La desinversión en el área metropolitana se ubicaría entre los 2.000 y 4.000 millones de dólares.[iv] Este fenómeno se refleja en la edad del parque y en las fallas de transformadoras y equipos por sobrecarga en los picos de demanda, cables subterráneos que colapsan al superar la capacidad de transporte máxima, entre otros inconvenientes.

No va más

Durante el último mes, detrás de la parafernalia de las amenazas de estatización, el Gobierno anunció que financiará obras en distribución, reconociendo implícitamente el reclamo.[v] Pero esto no es más que un parche. El problema es que no se trata de una simple “crisis energética”, sino el sinceramiento de los límites de la acumulación de capital en el país, en el marco de la crisis. Durante más de una década, se transfirieron ingentes recursos a subsidiar la electricidad. El discurso era que se buscaba proteger los ingresos de los hogares. De fondo, estaba destinado a apuntalar la acumulación de una burguesía que, sin transferencias, no puede reproducirse. Esto se producía al abaratar un insumo esencial de la industria y mediante el mantenimiento del nivel salarial, al ser la electricidad un componente del consumo obrero.[vi] Sin embargo, a pesar de estos incentivos, en diez años no surgieron sectores que se insertaran competitivamente en el mercado mundial. La perspectiva de una posible quita parcial de subsidios, ante las dificultades de conseguir endeudamiento externo, no hace más que reconocer este fracaso. Un escenario como el que se vislumbra, sin un cambio en la estructura general de la propiedad del sector, es el de un círculo vicioso: el alivio en las arcas del Gobierno por el sinceramiento de tarifas profundizará la contracción de la economía, y con ello la crisis.

Para la clase obrera, el “rodrigazo” que descarga la burguesía se completa con el alza general de tarifas. Hay que diseñar un plan de acción ante este panorama. La solución comenzará a perfilarse cuando los servicios se pongan bajo el control de los trabajadores y sus organizaciones.

Efecto de la inflación y el encarecimiento de insumos (sobre todo por la importación de combustibles) los costos de generación se incrementan de forma constante. Por su parte, la tarifa experimentó pocos ajustes. La brecha entre ambos es cubierta por los subsidios del gobierno a CAMMESA para la compra de electricidad, que se incrementan a un ritmo superior, ya que deben hacer frente a los gastos de inversión en equipamiento.

Efecto de la inflación y el encarecimiento de insumos (sobre todo por la importación de combustibles) los costos de generación se incrementan de forma constante. Por su parte, la tarifa experimentó pocos ajustes. La brecha entre ambos es cubierta por los subsidios del gobierno a CAMMESA para la compra de electricidad, que se incrementan a un ritmo superior, ya que deben hacer frente a los gastos de inversión en equipamiento.

[i] Desalvo, Agustina: “Déjà vu. Apagones y movilizaciones sociales”, El Aromo, n° 36, 2007.

[ii] Véase estados contables en sitio web de la Bolsa o en el de CNV, o en Análisis de la situación económico-financiera de las principales empresas del sector energético, IAE, octubre 2013.

[iii] Roitman, Mauricio: “Crisis eléctrica”, IAE; http://goo.gl/10O3bV.

[iv] La Tercera, 21/12/13, http://goo.gl/1ODWXo; y Abeceb.com, http://goo.gl/1jBlqc.

[v] Véase Tiempo Argentino, 11/1/14, http://goo.gl/bqXmzw.

[vi] Véase Rodríguez Cybulski, Viviana: “Pobres pero caros. Los límites a la suba salarial bajo el kirchnerismo”, El Aromo, n° 70, 2013.

 

 

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Revés judicial para la Barrick Gold

Miguel Bonasso 07.07.2012.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación falló en contra de la Barrick Gold al rechazar la medida cautelar interpuesta por la empresa impidiendo la aplicación de la Ley de Protección de Glaciares. Miguel Bonasso en comunicación con Al Dorso analizó las consecuencias del actuar judicial.

 

Revés judicial para la Barrick Gold

Al Dorso (07.07.2012)

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«El Gobierno no cumple con la Ley de Glaciares»

Miguel Bonasso 17.11.2012.
Así lo afirmó Miguel Bonasso en comunicación con Al Dorso. «El presupuesto para el 2013 no establece un sólo peso para el cumplimiento del art. 15 de la Ley». La demora del Gobierno beneficia a la Barrick Gold.

 

«El Gobierno no cumple con la Ley de Glaciares»

Al Dorso (17.11.2012)

DATOS

La Argentina duplicará su producción de oro, ubicándose entre los siete mayores productores de este mineral en el mundo,según anunció el Secretario de Minería del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios de la Nación, Jorge Mayoral, durante la apertura del Seminario Internacional Argentina Oro y Plata 2012.

El funcionario destacó que “el crecimiento histórico que experimenta el sector minero del país desde 2003 en materia de exploración de riesgo y desarrollo de nuevos proyectos posibilitará que en los próximos siete años la Argentina duplique su producción de oro y se ubique entre los siete mayores productores mundiales del metal”.

Hoy, la Argentina se encuentra entre los 12 mayores productores de oro del mundo, y entre los principales del continente, con alrededor de 60 toneladas anuales. Según las estimaciones del organismo en los próximos 7 años la producción de oro superará las 120 toneladas anuales.

Durante el acto inaugural, Mayoral resaltó que este crecimiento de la producción de oro implica la puesta en marcha de nuevos emprendimientos mineros, que impulsarán mayor desarrollo, generación de infraestructura básica, afincamiento de proveedores locales y la creación de nuevas fuentes de empleo.

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Los Banqueros Buitres

Lázaro y Javier Llorens 13.11.2015.
Luego de la renuncia de Juan Carlos Fábregas a la presidencia del Banco Central de la República Argentina (BCRA), en cadena, los grandes medios de Argentina, encabezados por el Grupo Clarín y La Nación, salieron a defender al banquero.

 

Los Banqueros Buitres

Lázaro y Javier Llorens (13.11.2015)

Luego de la renuncia de Juan Carlos Fábregas a la presidencia del Banco Central de la República Argentina (BCRA), en cadena, los grandes medios de Argentina, encabezados por el Grupo Clarín y La Nación, salieron a defender al banquero. Al unísono, acusaron al ministro de economía Axel Kicillof de ser el impulsor de su renuncia, con el propósito de ocupar el sillón del Central con un hombre de su riñón. “Se fue Fábrega, ganó Kicillof” fue el singular título de Clarín.

De lo que nunca informaron estos medios “independientes”, y probablemente nunca lo harán, es el megamillonario negocio que le permitió hacer el ex titular del BCRA, a los grandes bancos argentinos, tras la última devaluación de enero, que de un saque se embolsaron más de ¡60 mil millones de pesos! mediante los contratos de dólares a futuro. Si leyó bien, ¡60 mil millones!, que equivalen a lo pagado por la Asignación Universal por Hijo (AUH) desde su creación hasta la fecha, para cuya esterilización Fábregas elevó sustancialmente la tasa de interés, provocando un gravísimo párate en la economía.

Tampoco informaron estos medios, cuyas páginas se llenan de avisos publicitarios de los grandes bancos, de las sospechosas operaciones especulativas que aparecieron en vísperas de la devaluación de enero, donde en pleno verano los banqueros se habrían alzado con otros 1.600 millones de pesos, en base a información privilegiada apostando a la devaluación.


Evidencias del manotazo

Los primeros rastros de este nuevo manotazo de la patria financiera, están en los balances del Banco Central, que curiosamente la oposición, obsesionada con el vicepresidente Amado Boudou, jamás objetó. Concretamente, los balances del BCRA evidencian que a fines de marzo pasado su Patrimonio Neto cayó estrepitosamente de 188 mil millones de pesos -23 de marzo- a 109 mil millones -31 de marzo- registrando una fenomenal caída, en tan solo una semana, de 79 mil millones de pesos, sin que nadie, entre ellos su presidente, explicara nada.

En detalles, en enero pasado, tras la devaluación, por la revalorización los activos en moneda extranjera, el activo del Banco Central pasó de 723 mil millones a 824 mil millones de pesos, registrando un incremento de 101 mil millones de pesos. Claro que este crecimiento pasó a ser casi nulo en marzo del 2014, cuando el pasivo del BCRA, se incrementó 631 mil millones pesos a 741 mil millones.

Paralelamente a esta caída en el Patrimonio Neto, surge de los balances, un exponencial crecimiento de la cuenta Otros Pasivos del Banco Central, que pasa de 14 mil millones a 77 mil millones de pesos. En esta cuenta se contabilizarían las operaciones en divisas a futuro o dólar a futuro, efectuadas por Mercado a Término de Rosario (ROFEX) y el Operaciones Compensadas a Término del Mercado Abierto Electrónico (OCT-MAE). El primero es parte integrante de la Bolsa de Comercio de Rosario y lidera el mercado de opciones y futuros en Argentina, con alrededor del 50 % del mercado, mientras que el segundo detenta el otro 50%.

A través de ellos, y como un complemento de la estrategia monetaria, el Banco Central en los últimos años concentró su accionar para regular y orientar el valor del dólar futuro. Su operatoria era simple: para que los banqueros renovaran las letras y notas emitidos por el Banco Central, con una baja tasa de interés, este a su vez le garantizaba a los bancos un seguro de cambio, garantizándoles el precio del dólar futuro. Así anualmente se llegaron a mover solo en el ROFEX mas de 50 mil millones de dólares en contratos a futuro.

Hay que tener en cuenta que las rentas que puede deparar este negocio, son más que extraordinarias, dado que por un contrato de 1.000 dólares a futuro en el ROFEX, sólo se necesita poner una prima del 3 %. Con lo cual, si el dólar estaba a 6 pesos, con solo 180 pesos se podría adquirir un contrato, que cuando se disparó a 8 pesos en enero, redituó ganancias por ¡2 mil pesos!. Así, la patria financiera, se montó en un formidable negocio.

Según información suministrada por el ROFEX, los contratos del dólar futuro en el 2011, treparon a un volumen total de 53 mil millones de dólares de contratos a término. Ese año, el Central reportó ganancias por 32 millones de pesos en ese mercado. La cosa comenzó a invertirse en el 2012, cuando la diferencia entre el dólar oficial y los contratos a término comienzan a hacerse negativa, arrojando pérdidas por 240 millones de pesos. Y se agrava aún más en el 2013, cuando el BCRA informó pérdidas por 6.343 millones de pesos. Así, la maniobra especulativa llegó a su cénit con la devaluación de enero pasado, tras la salida de Mercedes Marco del Pont del BCRA y la llegada de Fábregas, arrojando pérdidas para el Banco Central solo por ese mes, por más de 8.000 millones de pesos.
En síntesis, desde el 2011 a la fecha, las operaciones del dólar futuro, le habría reportado perdidas efectivas al Banco Central, solamente en el ROFEX, por unos 30 mil millones de pesos, y presumiblemente otro tantos en el OCT-MAE, que no hace público sus operaciones, y detenta el otro 50% del mercado de los dólares a futuro.


Los ganadores de siempre

En concreto los 79 mil millones de pesos del Patrimonio Neto evaporados del Banco Central, habrían ido a parar al sistema financiero, es decir a los bancos. Cuyos activos treparon de 1.005 millones de pesos en diciembre del 2013, a 1.100 millones de pesos en marzo 2014, registrando un espectacular incremento de 95 mil millones de pesos, en tan solo 3 meses, en pleno contexto recesivo, a la par que el patrimonio del BCRA se derrumbaba.

En detalles, con la anuencia de Fábregas y el mutismo de los grandes medios, los bancos obtuvieron ganancias gracias a los contratos de dólar futuro por 10.650 millones de pesos en el mes de enero; 2.965 millones en febrero; 2.756 en marzo; y 1.839 en abril. Pero ahí no acaba la cuestión, dado que los bancos habrían disimulado una parte sustancial de sus ganancias, mediante operaciones espejo con empresas vinculadas, adonde habría ido a parar disimuladamente buena parte de ellas.

Esta maniobra especulativa implicó una gran emisión de dinero favor de la patria financiera, que a su vez fue esterilizada con una emisión masiva de títulos por parte del Banco Central (Lebac y Nobac). Y para que los banqueros los aceptaran Fábregas dispuso una brutal alza en la tasa de interés, inmediatamente después de la devaluación, la que pasó del 15 % al 27 % anual, impactando de lleno en la actividad económica lo que afectó la vida de millones de argentinos.

Por último existen fuertes evidencias que a último momento, en vísperas de la devaluación de enero, habrían ingresado en base a información privilegiada fuertes apuestas especulativas, que habrían implicado ganancias extras por 1.600 millones de pesos. Al respecto las estadísticas del ROFEX muestran que entre enero y febrero del 2014, mientras el dólar oficial trepaba de 6 a 8 pesos, se tomaron posiciones de dólar futuro para esos meses por 801 y 810 millones de dólares respectivamente, lo que representa un 56 % más que lo apostado en diciembre del 2013, pese a las vacaciones estivales. Mostrando esto que la voracidad de la los banqueros buitres no tiene pausas ni descanso.

 

 

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El equipo económico de los candidatos

Javier Llorens 10.10.2015.
Miguel Bein y Mario Blejer son los asesores del candidato Daniel Scioli. Aldo Pignanelli es el asesor del candidato Sergio Massa. Y Eduardo Amadeo, Alfonso Prat Gay, y Federico Sturzenneger son los asesores del candidato Mauricio Macri.

 

El equipo económico de los candidatos

Javier Llorens (10.10.2015)

A fines de 1999 el presidente Fernando De la Rua se hizo cargo del gobierno, cuando ya la convertibilidad estaba exhausta y había que abandonarla ordenadamente, y los servicios de la deuda se habían hecho impagables, por lo que a un canje de deuda le sucedía el otro. No obstante el gobierno de la Alianza que había prometido no abandonarla, decidió insistir a ultranza con ella.

Lo primero que hizo a esos efectos, con la intervención del ministro de Economía José Luis Machinea y su viceministro Miguel Bein, fue descargar un impuestazo sobre la clase media, con la ley de Reforma Tributaria. Que generalizó el impuesto a las ganancias sobre los empleos de altos ingresos, que hoy por efecto de la inflación y la falta de ajuste de sus rangos, alcanza a los ingresos medios. Efectuó además quitas a los jubilados de haberes altos, y generalizó la aplicación del IVA a todos los bienes, junto un aumento de casi todos los impuestos internos. Seguido luego con una reducción de salarios del personal estatal, y la reestructuración o supresión de diversos organismos públicos.

BLINDAJE y después

Pero eso no fue suficiente, y a fines del año 2000 con bombos y platillos se firmó el famoso Blindaje con el FMI y la banca acreedora. En cuya negociación intervinieron los entonces ministro José Luis Machinea, el mismo de la estatización de la deuda privada en 1985. El secretario de Hacienda Mario Vicens, quien luego pasó a presidir ABA (Asociación de Bancos Argentinos). Y el viceministro y secretario de Programación Económica Miguel Bein, quién no obstante actualmente, además de asesorar a Daniel Scioli, es un gran consultor en la cuestión de la deuda.

En la letra chica del Blindaje, se preveía absurdamente que en el 2001 se extraerían del país nada menos que 20 mil millones de dólares de ahorro interno argentino, equivalentes a los Requisitos Mínimos de Liquidez (RML) de los bancos. Estos eran las altas “reservas prudenciales” del sistema financiero, que se habían establecido después de la crisis financiera del Tequila en 1995, para asegurar su funcionamiento.

Los que supuestamente a los efectos de garantizar su efectiva disponibilidad, debían depositarse en el exterior en dólares, en un banco de primera línea. Quienes a su vez casualmente, detentaban en sus carteras títulos de la deuda argentinos, sobre los que se avizoraba un negro futuro, por el agotamiento de la convertibilidad, y la incapacidad de obtener nuevos créditos externos por parte de Argentina, igual que sucede actualmente.

Por ello la idea o eje de la maniobra que los bancos norteamericanos encabezados por el JP MORGAN CHASE y el CITIBANK urdieron para zafar del default que se venía encima, fue muy sencilla. Quedarse con los RML a cambio de sacarse el clavo de los títulos públicos argentinos que tenían en su poder.

Razón por la que técnicamente se puede decir que el 2001 no hubo una fuga de divisas, ya que en realidad –absurdamente- buena parte de ella se había fugado mucho antes, a medida de la constitución de los RML en el exterior. Por lo que el cuento del gobierno de Duhalde, de los camiones cargados con billetes que iban a Ezeiza, fue un cruel bluf de ese gobierno para justificar incumplir la promesa que había hecho, de que “el que depósito dólares, recibirá dólares”.

La maniobra prevista en los papeles por Machinea y Bein, se puso efectivamente en operaciones en marzo del 2001, tras la renuncia de ambos, y la asunción de Domingo Cavallo como súper ministro de Economía. El mismo de la autoría intelectual de la famosa circular 1050, la estatización de la deuda externa privada en 1982, y la convertibilidad y capitalización de la deuda externa con las privatizaciones de los `90, pero dotado ahora de plenos poderes.

Flanqueado por Horacio Liendo, el cerebro legal de Cavallo desde los tiempos en que este se desempeño como subsecretario del ministro del Interior Gral Horacio Liendo, durante el Proceso Militar. Y por Daniel Marx, que conservó su puesto de secretario de Finanzas, y que bien podría llamarse el saltimbanqui de la deuda.

Ya que de ejecutivo del Citicorp – Banco Rio durante el Proceso Militar, pasó a desempañarse como representante Financiero de Argentina en Estados Unidos y secretario de Finanzas, hasta la implementación del Plan Brady en 1992. Para a partir de allí pasar nada menos que a ser socio del banquero Paul Brady, autor del plan que lleva su nombre. Para luego con el presidente De la Rua volver a la secretaría de Finanzas, en un incesante salto de un lado al otro del mostrador.

MEGACANJE y después

A continuación, con el Megacanje concretado apuradamente en junio de ese año, con el que se aumentaron los pagos de la deuda pública en 55.000 millones de dólares, lo que hicieron efectivamente Cavallo y Marx fue introducir en el sistema financiero argentino los bonos que detentaba la gran banca norteamericana, e iban a un seguro default. A cambio de quedarse limpiamente con los RML, que eran propiedad de los ahorristas de los bancos argentinos.

Para poder concretar este criminal empapelamiento de los bancos, que paralizó la economía a lo largo del 2001, y derivó en el corralito bancario, Cavallo tuvo previamente que hacer volar a Pedro Pou de la presidencia del Banco Central. Quién se oponía terminantemente a que se manotearan las RML o “reservas prudenciales”, ya que habían sido una creación suya a los efectos de poder enfrentar en el marco de la convertibilidad, una corrida bancaria y cambiaria como la que sobrevino a fin de ese año.

Fue reemplazado por Roque Maccarone, un legendario tiburón de la patria financiera directivo del Banco Rio y Pérez Companc, para lo que fue necesario brindarle una dispensa especial, por carecer de título profesional. Seguidamente ese empapelamiento fue “legalizado” por Cavallo, con la reforma que efectúo de la Carta Orgánica del BCRA, en base a los plenos poderes que había exigido que se lo dotara, antes de reasumir como súper ministro de Economía a principios del 2001, disponiendo que los RML se podían integrar con títulos públicos.

Los cuales obtuvo gracias a la enorme presión ejercida personalmente por una delegación de mega banqueros norteamericanos, encabezada por el legendario David Rockefeller, que casualmente visitaron Buenos Aires en marzo, simultáneamente con la designación de Cavallo como súper ministro. Integrada también por su tocayo, David Mulford, recientemente sobreseído por prescripción en la causa del megacanje.

Los anfitriones de esa conspicua delegación de mega banqueros, fueron los hermanos Rohm del Banco General de Negocios, que luego fueron encarcelados por el escandaloso vaciamiento que hicieron de ese banco. Y Eduardo Amadeo, el único argentino integrante de la “Americas Society”, y director de “The American Society of the River Plate” (“organización de argentinos amigos del quehacer de los Estados Unidos”). Que hasta hace poco fue el consejero personal del candidato Sergio Massa, y ahora lo es de Mauricio Macri, habiendo sido acusado de recibir dádivas de dinero por parte de este.

El megacanje de Cavallo tuvo también la virtud de hacer caer el seguro de liquidez o de “Pases Contingentes” para afrontar situaciones de iliquidez por 7.300 millones de dólares. Al que estaban obligados con el Banco Central un sindicato de bancos encabezados por el Credit Suisse – First Boston, cuyo CEO era David Muldford, junto al JP MORGAN– CHASE y el CITIBANK. Como consecuencia de haberse rescatado y extinguido con él, los títulos (bonos Brady) que el BCRA debía utilizar como garantía para obtener la liquidación de ese seguro, por el cual había venido pagando una costosa prima de 500 millones de dólares.

De esa manera ese sindicato de bancos se desobligó de cumplir con ese contrato, cuando el Banco Central más necesitaba de él. Por lo que se puede decir que Cavallo, Marx, y Liendo, realizaron una exitosa carambola a dos bandas, para sacarle de encima a la gran banca norteamericana, los activos y las obligaciones sumamente riesgosas que tenían pactadas con Argentina.

Cavallo, Marx, Liendo, y los bancos remataron así una gigantesca maniobra devaciamiento bancario y fuga de capitales, que fue financiada por el FMI con el aporte de 9.000 millones de dólares. Violando este sus estatutos, que le prohíben prestar para alimentar una fuga de divisas. Y como si fuera una exigencia del FMI y la banca norteamericana, para garantizar que la fuga se encaminara adonde correspondía, y la maniobra se llevara adelante sin tropiezos, Cavallo primero pretendió nombrar como vicepresidente del Banco Central, al ejecutivo del JP MORGAN CHASE, Alfonso Prat Gay. Lo que fue objetado por la Oficina Anticorrupción, por los intereses claramente encontrados que este representaba.

En su sustitución nombró al director del FMI Mario Blejer, un conspicuo operador de la gran banca internacional, al punto de haber llegado a ser director del Banco de Inglaterra y del Banco de Israel. Quien no obstante tuvo que renunciar a medidos del 2002, después que las auditorías públicas y privadas del Banco Central, rechazaran de plano el balance de este del año 2001, por la gravísimas discontinuidades que existían en sus cuentas.

No obstante hoy gracias a los grandes medios, Blejer es un gran consultor y opinador sobre la economía y las cuestiones de la deuda, y asesor personal del candidato Daniel Scioli. Blejer fue sustituído entonces por el director Aldo Pignanelli, otro firmante de ese fraudulento balance del Banco Central, que hoy asesora personalmente al candidato Massa. Quien se vio a su vez obligado a renunciar pocos meses después, por la oposición que hacía a la pesificación asimétrica.

No obstante hoy, pese la gravísima mancha que ostenta su legajo con el rechazo de ese balance, es mencionado para presidir nuevamente el Banco Central. Cosa que solamente puede suceder en un país como Argentina, que parece elegir a sus conductores no por sus aciertos, sino por la cantidad de choques y siniestros que tienen su haber.

Así a finales del 2002 se hizo cargo de la presidencia del Banco Central Prat Gay, pese a las incompatibilidades que arrastraba como ejecutivo del JP MORGAN – CHASE, quién llevó entonces como asesor a Martín Lousteau. Los que lejos de investigar en los libros del Banco Central respecto las gravísimas irregularidades que tenía su balance del 2001, que hasta la fecha no ha sido aprobado, remataron en la práctica esa sideral maniobra de vaciamiento del sistema financiero, encubriéndola totalmente.

Sin embargo Prat Gay es hoy asesor personal del candidato Mauricio Macri, siendo mencionado como su posible ministro de Economía. Y por su parte Martín Lousteau también integra las filas de Cambiemos, alianza en la que participa la UCR, habiendo sido candidato a jefe de Gobierno de Buenos Aires.

CORRALITO BANCARIO y después

La maniobra de empapelamiento de los bancos y birlado de sus reservas la remató Cavallo en noviembre del 2001, con la instauración del “corralito bancario”, al quedarse los bancos sin el efectivo mínimo para funcionar.  Y con la simultánea conversión de los títulos de la deuda en manos de los bancos, en Préstamos Garantizados con impuestos, evitando así que ellos cayeran en default. Saliendo de esa manera limpiamente los bancos argentinos y norteamericanos de la exposición al riesgo argentino, y al default que se les venía encima.

A los “Préstamos Garantizados” los denominaron y contabilizaron así, para poder simular en los balances de los bancos, que la pérdida de las reservas o RML se había producido por una fuga de depósitos. Tal como sostenía públicamente ABA (Asociación de Bancos Argentinos) presidida por Mario Vicens, quién de secretario de Hacienda que participó en el Blindaje, pasó a ocupar ese estratégico puesto en las altas finanzas privadas. Pese que simultáneamente los bancos habían ido concretando pacientemente un formidable recupero de préstamos, con el que paralizaron el funcionamiento de la economía a lo largo del 2001. Por lo que las reservas o RML de los bancos que se habían evaporado, deberían haberse mantenido incólumes.

De esa manera ese año se fugaron del país casi 30.000 millones de dólares, provenientes del Préstamo del FMI y las RML de los bancos. Y como colofón de esa fuga de divisas, que paralizó la economía argentina, a fines de ese año el presidente De la Rua se fugó en un helicóptero de la Casa Rosada, tras presentar su renuncia. Dejando atrás una estela de veinte argentinos muertos, un caos social e institucional indescriptible, una economía totalmente parada, y un monto de deuda pública de u$s 144.000 millones.

Por todas esas razones, desconociendo los detalles de esa sórdida trama, pero si las presiones en torno de la deuda, que los había obligado a sesionar a lo largo del 2001 entre gallos y medianoche, para sancionar leyes absurdas como la de los superpoderes de Cavallo, de déficit cero, e intangibilidad de los depósitos, el Congreso aplaudió a rabiar la declaración de default que anunció el presidente Adolfo Rodríguez Saá, en su brevísimo interregno a fines del 2001. Que por otro lado era la única salida que tenía Argentina, pero que hoy los grandes medios que ocultaron esa enorme maniobra de vaciamiento financiero del país, se encargan de ridiculizar, como si hubiesen existido otras alternativas.

No obstante el default resultó ser selectivo, porque pocos días después Rodríguez Saá fue obligado a renunciar, como consecuencia del accionar de la junta de los 14 gobernadores peronistas, liderada por el gobernador de De la Sota, y movilizada desde la Embajada norteamericana. Fue sustituido por Eduardo Duhalde, quien como secretario General de la Presidencia, designó nada menos que a Eduardo Amadeo. El amable anfitrión de los banqueros Rockefeller, Muldford y otros, que habían estado de visita en marzo anterior en Buenos Aires, para presionar que De la Rua designara a Cavallo como súper ministro de Economía con plenos poderes.

Seguidamente Duhalde dispuso que los Préstamos Garantizados que tenían los bancos en su poder, se siguieran pagando religiosamente. Y a la par se pagó cash al JP MORGAN – CHASE los 1.000 millones de dólares que había puesto para cumplir con el seguro de liquidez con el Banco Central, que en realidad lo obligaba por un monto de 7.300 millones de dólares. Habiendo sido además Amadeo, el padrino para que Prat Gay fuera designado presidente del Banco Central. No siendo causal por ende que ambos recientemente se hayan mudado simultáneamente a las filas del candidato Macri.

Esa feroz maniobra de vaciamiento del país, fue coronada con la derogación de la ley de subversión económica que atrapaba a los banqueros, por el vaciamiento que habían practicado de los RML o reservas de los bancos. La que era exigida por estos y el FMI, a cambio de la promesa caza bobos trasmitida por Amadeo, el anfitrión de los banqueros, al presidente Duhalde, que a cambio de esa “seguridad jurídica”, iba a venir un salvataje externo de 20.000 millones de dólares, para sacar al país adelante, el que por supuesto nunca llegó. La derogación se concretó también gracias a las febriles gestiones desplegadas por Amadeo, según el mismo las narra en su libro “La salida del abismo”,siendo por ello premiado con el cargo de embajador en Estados Unidos.

Siete años después todos momentáneamente resucitaron

De esa manera los banqueros salieron totalmente impunes de esa monumental y enormemente dañina maniobra de vaciamiento. Pero años después, en septiembre del 2007, el fiscal federal Oscar Amirante pidió la indagatoria de centenares de banqueros, por la administración fraudulenta de los RML de los bancos. Y la de los principales funcionarios que estuvieron al frente del Ministerio de Economía y el Banco Central durante la crisis de 2001 y su zaga.

Responsabilizándolos por haber perjudicado a los ahorristas del sistema financiero, para beneficiar a los bancos con la instauración del “corralito”. Entre los funcionarios acusados figuran Domingo Cavallo, Daniel Marx, Mario Blejer y Alfonso Prat Gay, etc. Mientras que el listado de banqueros incluye a Guillermo Harteneck, Eduardo Escasany, Arnaldo Bocco, Roberto Feletti, Diego Santilli, Enrique Olivera, Julio Macchi, Carlos y José Rohm, Miguel Kiguel, José María Dagnino Pastore, Mario Vicens, Julio Werthein, Manuel Sacerdote y Carlos Fedrigotti, entre muchos otros.

Esta causa había sido abierta por orden de la Corte Suprema, en base al libro “LA ARGENTINA ROBADA – El corralito, los bancos y el vaciamiento del sistema financiero argentino”, publicado en el año 2002 por Mario Cafiero y el autor de esta nota, confeccionada en base al contenido del mismo. En su dictamen el fiscal Amirante concluyó que existió “un plan destinado a proteger y favorecer a determinados grupos de poder económico y, en especial, a los patrimonios de los bancos autorizados a funcionar en el sistema…”

Esta investigación se propone abrir la ‘caja negra’ del sistema bancario y financiero para poder determinar si las catástrofes se debieron a causas naturales o si hubo negligencia, impericia o dolo. Esa ‘caja negra’ se llama Banco Central de la República Argentina y el conjunto de bancos del sistema financiero”, sostuvo Amirante. Quien también aseguró que la ley de intangibilidad de los depósitos resultó ser un fraude, porque su objetivo no era materialmente cumplible.

La causa recayó en el supuestamente valiente juez federal Ariel Lijo, y como todas las relacionadas con las altas finanzas, se perdió en el olvido. Gracias a la “ignorancia deliberada” de la gran prensa, que se encargó de no darle ninguna trascendencia, lo mismo que hizo con el mencionado libro. Pese que aportaba fundadamente una explicación totalmente distinta respecto la catástrofe del año 2001, lo cual en cualquier país serio hubiese originado por lo menos un debate al respecto.

Otra cantar hubiese sido si una prensa realmente “independiente” de todos los poderes, la hubiese puesto en la agenda. Como diariamente hace CLARIN con las causas que afectan al vicepresidente Amado Boudou. No obstante que sus picardías respecto la Casa de la Moneda son infinitamente menos dañinas, y solo monedas en relación con la de la catástrofe del 2001. De esa manera se cerraron todas las causas judiciales dirigidas contra los banqueros, que habían defraudado ferozmente a los ahorristas argentinos.

Por contrario, pese los enormes daños que infligió a Argentina, el sistema financiero fue indemnizado integralmente por la pesificación asimétrica, y por la exposición que tenía en moneda extranjera, mediante una entrega masiva de bonos. Cuyo monto nadie conoce a ciencia cierta, dado que la secretaría de Finanzas nunca informó respecto la colocación de títulos entre el 2002 y 2005. Pero cuyo monto se puede estimar entre los 24 y 28 mil millones de dólares, siendo este el motivo sustancial del crecimiento en 40 mil millones de dólares de la deuda pública durante ese periodo.

MEGACANJE y olvido

A la par fueron cayendo sucesivos sobreseimientos a favor de los numerosos involucrados en la causa penal abierta con motivo del Megacanje. Quedando a la postre encartado solo Cavallo, con la benigna calificación de “negociaciones incompatibles con la función pública”, delito menor que en realidad esconde otros muchos mayores, lindantes con el latrocinio y la traición.

Para poder zafar, Marx uso la clásica treta de la cosa juzgada, a la que generalmente apelan los grandes delincuentes de cuello blanco para lograr su impunidad. Tal como lo habían hecho los Macri, para zafar en las causas por contrabando que los tenían a maltraer. Consistente en generar una causa paralela en un juzgado amigo, con algún vago contacto con la causa principal, para obtener de ellos una sentencia de sobreseimiento, que traída de los pelos permita invocar la cosa juzgada en la causa principal.

Por su parte el banquero Muldford, Liendo, y otros notables funcionarios de Cavallo, como Federico Sturzzeneger, que hoy asesora a Macri y se menciona como candidato a la presidencia del Banco Central, lograron zafar con la otra clásica treta, que es lograr la prescripción por el paso del tiempo. Conseguida con abogados muy rápidos en oponer apelaciones y chicanas dilatorias, y jueces y fiscales muy lentos para diligenciarlas.

Así Cavallo fue el único que llegó el año pasado a juicio oral y público. Que no solo fue secreto, por la omisión deliberada de la prensa en cubrirlo, como si se tratara de un juicio de instancia privada contra un pedófilo o maniático sexual. Sino que en la práctica no tuvo acusación, ya que la fiscal de Cámara Fabiana León, dio la impresión de que ni había leído la causa. Ya que llegó a afirmar que el megacanje fue “una cuestión política que no tiene nada que ver con lo judicial. La decisión judiciable es si benefició o no a los bancos, no la cuestión del megacanje y la deuda”. Evidenciando así no haber entendido nada de esa compleja operación, urdida por mega banqueros extranjeros.

La causa tampoco tuvo querellante, por defección del Estado Nacional, después de que la justicia apartó a los particulares damnificados -que somos todos- y a los diputados que lo impulsaron, como Mario Cafiero. Y además Cavallo, como si se tratara de una reunión entre caballeros londinenses para jugar al bridge, y no de un juicio criminal oral y público, fue exceptuado de estar presente por tener que atender compromisos en el exterior.

Cavallo fue finalmente no solo sobreseído por el Tribunal Oral Federal Nº 4, integrado por los jueces Néstor Costabel, Patricia Mallo y Enrique Pose, sino que además fue liberado de pagar las costas, que recaerán sobre el estado bobo. No obstante actualmente ese fallo se encuentra en revisión en la Cámara Federal de Casación.

La descobertura del juicio de Cavallo por parte del periodismo, tanto oficialista como “independiente”, fue notable. Rematando así la invisibilización que hicieron de la causa del vaciamiento de los bancos y del megacanje a lo largo de los años. Y hoy con la cibernética, los buscadores de sus portales web, que arrojan muy poco o nada al respecto, son los testigos irrefutables de lo que en términos de faltas o delitos, se conoce como “ignorancia deliberada”, y que en periodismo se denomina tendenciosidad.

Encargándose así el establishment de preservar a los personajes que lo sirven fielmente, para poder volver a emplearlos cuando surja la ocasión. Tal como sucede hoy por orden de aparición en el relato, con Bein, Amadeo, Blejer, Sturzenegger, Pignanelli, Prat Gay, etc.

No obstante la cobertura brindada por el establishment a este mega delincuente y operador a favor de la gran banca extranjera no acabó allí. Ya que la gran prensa, en lugar de referirse a las vicisitudes que Cavallo soportaba como acusado ante la Cámara del Crimen, le daba amplios espacios para que el imputado, además de hacer públicos alegatos referido a la causa, impartiera consejos al gobierno y pueblo argentino.

Pontificando por ejemplo, que es imperioso

“terminar con los conflictos con los holdouts que han mantenido a Argentina aislada de los mercados de capitales por 13 años. Es muy importante que la Presidenta salga del error en el que ha caído al echar la culpa de lo que está aconteciendo al blindaje del 2000 y al megacanje del 2001… fueron formas inteligentes de evitar el default y preparar el terreno para una reestructuración de la deuda pública que podría haber sido completa y exitosa”.

Hoy sus cómplices de antaño están nuevamente al frente de nosotros, diseminados en diversos partidos políticos expectables, proponiéndonos llevarnos a otro abismo como el del 2001. Así gracias a la desinformación de la prensa, la ausencia de justicia, y la falta de memoria colectiva, parecemos un pueblo de hotentotes destinado a transitar en círculos la historia. En asuntos de vital importancia, que soportamos desde nuestro nacimiento como “país del Nomeacuerdo”, como son la cuestión de la deuda externa y la fuga de divisas.

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