La deuda pública de Macri

Héctor Luis Giuliano 29.06.2016.
En el marco de su política de gobernar con deuda la administración Macri se ha embarcado en un proceso acelerado de re-endeudamiento y toma de deuda adicional, primordialmente externa.


La deuda pública de Macri

Al Dorso (02.07.2016)

 

En el marco de su política de gobernar con deuda la administración Macri se ha embarcado en un proceso acelerado de re-endeudamiento y toma de deuda adicional, primordialmente externa. Aunque no se cuenta con información oficial, se sabe que en lo que va del año el gobierno ha colocado más de 20.000 MD (Millones de Dólares), sólo en cabeza del Estado Central, sin contar las emisiones paralelas de obligaciones del Banco Central (BCRA), de las provincias y de empresas oficiales.

El stock de la Deuda Pública al 31.12.2015 – último dato del Ministerio de Economía (MECON, hoy Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas) – era de 234.200 MD (222.700 de deuda performing y 11.500 de holdouts). A este monto falta sumarle los cupones PBI por 14.000 MD y adicionales no computados de holdouts por unos 10.000 MD más sobre los 11.500 conocidos. Sin contar los intereses a pagar, que a esa fecha eran 74.100 MD y que constituyen en realidad una suma constante porque la deuda por capital o principal no se cancela sino que se refinancia en su totalidad a las fechas de vencimiento – hasta el último centavo – y además se toma deuda nueva, por lo que la masa de intereses es permanente y su importe tiene fuerte tendencia al crecimiento.

A fin del 2015 la Deuda Pública Externa era aproximadamente un 30 % de la Deuda Total pero esta proporción está aumentando velozmente como producto de las grandes colocaciones de nuevos bonos argentinos en el mercado de Nueva York y a tasas muy elevadas en moneda extranjera. Con ello, obviamente, aumenta no sólo el stock de la deuda sino también sus intereses, que se pagan como gasto público corriente y contribuyen – también en forma rápidamente creciente – a incrementar aún más el déficit fiscal. La emisión de los 16.500 MD para pago a los holdouts y otros destinos complementarios o menores – en Abril pasado – colocados a una tasa promedio del 7.14 % representa, por sí sola, un aumento de los intereses a pagar de unos 1.200 MD por año; que se sumarán así a los 10.000 MD de intereses anuales previstos para el corriente ejercicio y los sucesivos.

El Presupuesto 2016 – Ley 27.198 (aprobada por la administración kirchnerista a fines de Octubre pasado) – contempla un aumento de la deuda pública de 23.400 MD (68.000 de Amortizaciones contra 91.400 de nuevo endeudamiento). A esto hay que sumarle ahora otros 12.500 MD para pago de los arreglos con los holdouts – según Ley 27.249, de anulación de leyes cerrojo para arreglo con los acreedores – lo que eleva el monto de la deuda a colocar este año a unos 36.000 MD.

El denominado Programa Financiero 2016 del gobierno Macri (del 27.4) – en realidad, un programa de endeudamiento financiero fiscal – prevé cubrir las necesidades de financiamiento de lo que resta del año en la siguiente forma: 3.000 MD con préstamos de Organismos Financieros Internacionales y Bilaterales, 10.850 MD (160.000 M$, Millones de Pesos) del BCRA por concepto de Adelantos Transitorios (AT) y transferencia de Utilidades Contables, 2.700 MD (40.000 M$) provenientes de la ANSES y otros Entes Públicos, 7.200 MD de colocaciones en el Mercado Externo, 8.000 en el Mercado Interno y 5.000 MD de otras fuentes): en total 36.750 MD.

Este desagregado de datos oficiales, sin embargo,  no sería completo, claro ni muy consistente con las cifras reales que dimanan de las propias informaciones gubernamentales:

  1. Según el Programa Financiero 2016 las Necesidades de Financiamiento citadas para el 2016 son de 36.750 MD y corresponden: 24.300 por Déficit Fiscal Primario y 12.500 por vencimientos de Capital e Intereses, de los que 9.000 pertenecen a Títulos Públicos y 3.500 a Organismos Internacionales/Bilaterales.
  2. El Mensaje del Presupuesto 2016 preveía un Superávit Fiscal de 5.800 M$ para este año, equivalente a sólo 550 MD, al tipo de cambio 10.60 $/US$.
  3. Ahora, en cambio, se proyecta el citado nuevo déficit de 24.300 MD (340-365.000 M$, según se tome el dólar a 14 ó 15 $) aunque diversas estimaciones privadas hacen subir este déficit a 400.000 M$ o más.
  4. Esto quiere decir que el incremento de deuda por 36.000 MD (23.400 de nueva deuda más 12.500 de holdouts = 35.900 MD) no se corresponde en su composición con los 36.750 MD del Programa Financiero, aunque las cifras totales sean parecidas.
  5. El Programa de Endeudamiento 2016 no estaría reflejando las necesidades de financiamiento para todo el año sino para lo que resta del período, posterior a la colocación en Abril de los 16.500 MD, de los que 12.500 para pago a los holdouts; lo que resulta del hecho que la información del MECON no incluye esta operación porque fue dada a conocer el 27.4, días después que dicha mega-colocación de bonos fuera realizada.
  6. En consecuencia, el aumento que se está produciendo en el endeudamiento del Estado Central es mucho mayor al previsto en el Presupuesto 2016 – los 23.400 MD – ya que éste no contemplaba los 12.500 MD adicionales acordados para los holdouts (Ley 27.249, aprobada el 31.3 de este año) y no consideraba tampoco el altísimo déficit fiscal hoy planteado sino que, por el contrario, preveía un Superávit Primario de 5.800 M$ (550 MD) que ahora se ha transformado en un déficit de más de 24.000 MD.
  7. Con el agravante que tales cifras corresponden – según lo expuesto – al Déficit Fiscal Primario (es decir, sin contar el pago de intereses) mientras que el Resultado Financiero (que es el real o efectivo porque sí toma en cuenta los intereses a pagar) para el 2016 era ya negativo en casi 100.000 M$ (97.700, equivalente a 9.200 MD) mientras que ahora se eleva a los 24.300 MD citados (15.100 MD más).
  8. Esto quiere decir que al aumento de los 23.400 MD del endeudamiento previsto en el Presupuesto 2016 habría que sumarle ahora no sólo los 12.500 MD de la nueva deuda para pago a los holdouts sino también los 15.000 MD adicionales de la diferencia a cubrir por el nuevo Déficit Fiscal, lo que daría un total de nueva deuda por más de 50.000 MD (51.000) en el año.
  9. Cabe agregar, por último, un punto especial que no queda claro, que es el tratamiento del déficit de arrastre del año 2015, dado que el presupuesto original – Ley 27.008 – preveía un Superávit Fiscal Primario de 110.000 M$ y un Déficit Financiero de 50.000 M$. Esos importes proyectados para el 2015 fueron modificados en el Mensaje de Presupuesto 2016 convirtiéndolos a déficits en los dos rubros: 43.000 M$ primario y 138.700 M$ financiero (4.700 y 15.200 MD respectivamente, a un tipo de cambio del período tomado a 9.12 $/US$).
  10. Los resultados del Ejercicio 2015 – como las proyecciones originales para el 2016 – difirieron muchísimo de las muy optimistas previsiones K: Déficit Primario (en lugar de superávit) por 292.000 M$ y Déficit Financiero por 282.000 MD (producto de compensar 121.000 M$ de pago de intereses con transferencias percibidas de la ANSES y del BCRA por un total de 130.000 M$); lo que traducido a un dólar de 13 $, vigente a fin del 2015, da 22.500 y 21.700 MD respectivamente.

En síntesis: el Presupuesto en curso para el 2016 preveía un Déficit Fiscal de 97.700 M$ (9.200 MD) que ahora pasó a ser un déficit de 24.300 MD (los 340-365.000 M$ contemplados ahora en el Programa Financiero del nuevo gobierno Macri que, en los hechos, podrían ser mucho mayores). Aquí – como dijimos – no estarían incluidos los 12.500 MD de la deuda tomada para el pago a los holdouts (ya colocada antes de la fecha de corte de la información a fines de Abril pasado)  por lo que el endeudamiento de todo el año pasa a ser de 36.000 MD. Y a este monto cabría adicionarle los 15.000 MD de Déficit Fiscal nuevo para el 2016 (9.200 originales contra 24.300 del ajuste presupuestario), lo que llevaría el total de endeudamiento del ejercicio a más de 50.000 MD. Sin considerar aquí la duda sobre el tratamiento del déficit adicional de arrastre del 2015, que daría unos 6.500 MD más: producto de 138.700 M$ ≡ 15.200 MD según Mensaje del Presupuesto 2016 contra 282.000 M$ ≡ 21.700 MD del resultado final oficial del ejercicio según el MECON (convirtiendo los importes en pesos a dólares según el tipo de cambio tomado a las fechas de corte respectivas: 9.12 y 13.00 $/US$).

El quantum del endeudamiento de la administración Macri no se conoce todavía – la última información del MECON es al 31.12.2015 – pero lo cierto es que las proyecciones derivadas de la poca información oficial al respecto ya superan con mucho las cifras del Presupuesto 2016. A lo que debe sumarse el paralelo macro-endeudamiento del Banco Central (BCRA) – los 5.000 MD de la deuda tomada en Enero pasado con el consorcio de bancos internacionales liderado por JP Morgan (cuyos términos se mantienen en secreto) y el aumento del stock de Lebacs en lo que va del año, que es de 166.000 M$ (lo que equivale a un incremento en dólares de 9.000 MD); el fuerte y acelerado endeudamiento de las provincias – que no se conoce como dato de deuda consolidada pero se estima pasaría los 7.000 MD en el año (entre deuda colocada y a colocar) y el monto desconocido de la nueva deuda de empresas y organismos del Estado en su conjunto (que es un dato nunca informado).

Es probable que el peso creciente de los servicios de esta enorme masa de nueva deuda que se está tomando, unida a la deuda heredada y al fracaso del Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005-2010 (una operación a la que se sigue presentando como supuestamente exitosa) desemboquen inexorablemente, temprano o tarde, en una nueva reestructuración de pasivos o su equivalente de una serie de reestructuraciones parciales pero sistemáticas, sobre todo debido al extraordinario aumento del stock de la deuda y al peor perfil de vencimientos derivado de grandes colocaciones a corto y mediano plazo.

Pero es muy difícil pronosticar lo que pueda pasar en estas circunstancias con un gobierno que – pese a su declamada política de transparencia – mantiene en secreto las informaciones clave sobre su operatoria en materia de endeudamiento y cuyo staff superior a cargo de las áreas decisorias en este campo está compuesto por funcionarios que – independientemente de su grado de honestidad personal – tienen abiertos conflictos de intereses por su relación con los grandes nuevos acreedores del Estado, de los cuales fueron altos  ejecutivos.

Pueden hacerse muchas conjeturas al respecto pero lo único cierto es que – bajo las condiciones conocidas – las cuentas no le cierran a la administración Macri tanto en el campo fiscal en general como en el de la deuda pública en particular, porque no existe la más mínima demostración de la capacidad de pago del país por la deuda heredada y por la nueva que se está tomando, como no sea refinanciando permanentemente los vencimientos y tomando más deuda, que es precisamente lo que quiere la Banca Internacional.

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Bienvenidos al mundo

Al Dorso 02.07.2016.
Nació sano. A la fecha pautada, por parto natural y sin ninguna complicación. Pesó 3 kilos 400. La leche materna fue su satisfacción y delicia al paladar hasta pasado el año y medio.


Bienvenidos al mundo

Al Dorso (02.07.2016)

Juan manual murió por una gripe leve a los 32 años.

(Se escucha el típico sonido de rebobinado)

Nació sano. A la fecha pautada, por parto natural y sin ninguna complicación. Pesó 3 kilos 400. La leche materna fue su satisfacción y delicia al paladar hasta pasado el año y medio.

BHA y BHT nivel mínimo

(rebobinado)

A los cuatro tuvo una intoxicación severa por consumir hamburguesas de Burger. En ese sentido, sus padres eran demasiados complacientes. Todavía mantenían esa antigua idea de que cuanto más gorditos, más sanos. El resultado de ver su tesis en la realidad lo hizo cambiar de perspectiva. Juan Manual nunca más pisó un local de comida chatarra.

Viscosificantes y agentes antiapelmazantes en nivel medio

(rebobinado)

Los primeros 28 años de logros no entraban en la torta preparada para el festejo. Tristezas, alegrías, peleas, desencantos, amores, odios todo eso en un soplar de velas. Segundos que son todo en un instante. En el cuerpo se notaba el proceso. Había sido lento y continuado. El sistema sanguíneo fue aceptando los centímetros cúbicos de antibióticos, metionina, amoniaco, metanol, lactofavlina, ácido sórbico, buffers, ésteres, sacarina, Colorantes, blanqueadores.

Al soplido le siguieron vómitos. A los gritos, el desmayo. La llegada del médico fue un bálsamo para todos. Los estudios de orina y sangre al día siguiente pusieron claridad numérica a los desequilibrios. Una dieta adecuada y nada para preocuparse.

(rebobinado)

A los 18 inició su ascenso en el mundo del trabajo. Las veinticuatro  horas del día le eran insuficientes para responder a los caprichos y directivas de sus jefes. Incluso en su horario de almuerzo mantenía su nivel de exigencia. Consciente de que saltear el almuerzo no era bueno para su salud, pidió a su madre que le preparara comidas de fácil deglución. Estilo cancha. Es así como engullía las empanadas de pollo o de carne; las ricos sándwiches de jamón, queso y tomate;  las tartas de atún, y en contadas ocasiones, los prácticos paquetes de papás fritas.

Tan consiente estaba de que el trabajo no retaceara la ingesta de comida que se inició un proceso acelerado de organoclorados glutamato monosódico, nitritos, nitratos,  azúcar, sal,  aceite y Jarabe de maíz de alta fructosa en niveles inconscientes.

(rebobinado)

Cuanta ansiedad tenía. Era tanto lo que los padres le decían que a su mente se le vino lo más hermoso que a esa edad podía considerar como “Buenísimo”, “espectacular”. Qué mejor que un abrazo de mamá, o un juego con papá. Era tanta la emoción que cuando entró al salón decorado con globos poco coincidía la imagen de “buenísimo” que se había hecho con lo que estaba pasando.

Era su primer festejo de cumpleaños. Fue el inicio de un viaje de ida, que nunca pudo escapar: probó la bebida cola. Así se dio inició a litros de felicidad esparcidas en saborizantes, ingredientes que generan texturas, colorantes,  cafeína y cantidades exorbitantes de azúcar, sal y grasas.

(rebobinado)

Cuando empezó a caminar no había manera de detenerlo. Corría y se reía a medida que quebraba los límites de su mundo. Para esa altura, los pechos maternos dejaron de dar leche. Un poco por las noticias que llegaban del fenómeno de la Vaca loca; y otro por la facilidad que permitía su práctico envase, la leche de madre trocó a la de soja.

Benzoato de sodio, Propilenglicol, Acido adípico fueron bienvenidos a su organismo como quién abre los brazos para recibir un regalo de papá Noel.

(rebobinado)

A pocos días de transcurrir sus treinta y dos años, una gripe lo asaltó a lo largo de la jornada. Sus fosas nasales completas de mucosa, los ojos achinados y rojos tocaron las fibras de su nuevo patrón; lo dejó salir un tiempo antes.

Llegó a su casa y se automedicó. Nada que no se resuelva con una aspirina.

La gripe lo acompañó tres meses.

Nadie podía entender cómo un joven tan sano podía estar pasando esto.

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«Este es un pueblo cobarde»

Miguel Bonasso 15.08.2015.
Así lo afirmo Miguel Bonasso en Al Dorso al reflexionar sobre lo que dejó las elecciones, las inundaciones en la Provincia de Buenos Aires y Santa Fe, sus causas, el extractivismo urbano y los agronegocios (…)

 

«Este es un pueblo cobarde»

Así lo afirmo Miguel Bonasso en Al Dorso al reflexionar sobre lo que dejó las elecciones, las inundaciones en la Provincia de Buenos Aires y Santa Fe, sus causas, el extractivismo urbano y los agronegocios (…)

Al Dorso (15.08.2015)

 

KÓDIGO CIVIL: LA ENTREGA Y EL INTEGRISMO MEDIEVAL

Miguel Bonasso

Los legisladores que modificaron el Código Civil en beneficio de la reacción y la entrega al capital extranjero merecerían el título de “infames traidores a la Patria” que injustamente recibieron en 1955 los diputados y senadores del primer peronismo.

Dos de las reformas ya introducidas o por introducir en estos días, implican un retroceso histórico de enorme gravedad. Sin precedentes institucionales a la vista. O sea, a nadie, por entreguista y canalla que haya sido (y hubo muchos) se le había ocurrido antes algo semejante. La derogación –de facto- del artículo 8º de la ley 1420 atenta contra el irrenunciable CARÁCTER LAICO del Estado y el nuevo artículo 2639 del Código suprime la indiscutible e imprescindible soberanía del sector público sobre las orillas de los ríos que surcan el territorio nacional.

Los que ya entregaron el campo al glifosato cancerígeno de Monsanto y los Andes a la codicia de la Barrick Gold y otras megamineras depredadoras del agua argentina,avanzan ahora sobre estructuras jurídicas que permanecieron inalterables desde fines del siglo XIX, para convertirnos de manera total, absoluta e irreversible en una republiqueta bananera.

El regreso de la enseñanza religiosa

La ley 1420, que estableció en 1884 “la educación pública, obligatoria, gratuita y laica”, es la ley que hizo de la Argentina un país avanzado, con un notable desarrollo urbano y una clase media sin equivalente en toda América Latina.

Varias veces la jerarquía católica intentó suprimir el carácter laico de la norma, recurriendo con el poder de turno a toda clase de subterfugios. En el 2006, por ejemplo, al discutir la nueva ley de educación no se ratificó el carácter laico que establecía el artículo octavo. Este olvido tan significativo permitió que el gobierno feudal de Salta se amparase en la nueva ley para restablecer la enseñanza católica en las escuelas públicas.

Un retroceso que va de la mano con otros índices sociales y económicos que sindican al gobierno del oficialista Juan Manuel Urtubey, como uno de los más retrógrados del territorio nacional. Líderes en femicidios y atropellos de género, también encabezan el campeonato de violadores de la ley de bosques. Desde que la norma de mi autoría fue sancionada en noviembre de 2007 hasta mayo de 2014, en que se produjo un esclarecedor informe de la Auditoría General de la Nación, se desmontaron en la provincia salteña más de 400 mil hectáreas. Ciento veinte mil en zonas expresamente protegidas donde están absolutamente prohibidos los desmontes. Ecocidio se llama eso.

Pero la destrucción de los bosques nativos no preocupó a Juan Manuel Urtubey, ni a su hermano Rodolfo que, casualmente, se dedican al negocio del desmonte y a perfumar con incienso clerical las aulas que los legisladores del siglo XIX soñaron laicas. Rodolfo Urtubey es diputado y no por casualidad preside la Comisión Bicameral de Digesto Jurídico, que está encargada de eliminar antiguas normas presuntamente superadas por otras más modernas. Esta Comisión ya derogó la ley de educación de 1884, llevándose puesto al artículo 8º. Hasta el momento de escribir estas líneas solamente el diputado radical (y ex fiscal) Manuel Garrido –miembro de la Bicameral- había protestado por la mutilación de la norma.

Pronto veremos qué ocurre y cuál fue la directiva de CFK, que va por su sexto encuentro con el Papa y ya le advirtió a fieles seguidoras como la diputada Juliana Di Tullio, jefa del bloque oficialista, que se olviden –entre otras cosas- de una ley favorable al aborto.

A fines de los cincuenta, Arturo Frondizi, otro político “pragmático”, concluyó como el Quijote: “con la Iglesia hemos topado, Sancho” y propuso reemplazar la educación laica por la que llamaban –de manera hipócrita- “educación libre”, para no calificarla directamente como educación religiosa.

El desmadre que se armó fue colosal. Hubo batallas campales entre los que defendíamos la “laica” y los de la “libre”, que en cierto modo anticiparon las luchas que conducirían al Cordobazo a fines de los sesenta.

No es probable que en esta sociedad actual, aplanada por la anomia y dividida por antinomias sin vuelo histórico –como la famosa “grieta”- vuelva a repetirse aquellacontradicción explosiva de fines de los cincuenta, absolutamente basada en los principios y no en mezquinos intereses de una política parroquial. Nadie, hoy, parecería inclinado a jugarse el todo por el todo por la “libre” o la “laica” y, sin embargo, si se llegara a consagrar una ley de educación sin ese maravilloso artículo 8, la República habría retrocedido hasta quedar a la derecha de Julio Argentino Roca, que promulgó la famosa ley 1420 en 1884.

Las riberas son ajenas

Otro retroceso ideológico y físico de enorme magnitud que se opera con el nuevo Código Civil y Comercial, queda plasmado en el artículo 1974, que reemplaza al 2.639 actual yestablece que solamente los dueños de terrenos colindantes con los ríos podrán disfrutar de sus costas. No sólo porque el dominio público de las riberas se reduce de 35 a 15 metros, sino porque además se suprime el carácter de “calle o camino público” de esa franja costeña.

Como señala muy bien el abogado ambientalista Enrique Viale, “se perderá el acceso público a la totalidad de los ríos del país. Miles de kilómetros cuadrados actualmente de acceso público dejarán de serlo y veremos –impotentemente- como se corren los alambrados sobre sus orillas impidiendo el acceso y goce por la población”.

“La magnitud de esta entrega territorial – prosigue Viale- se puede evidenciar calculando lo que significa 35 metros a cada lado de los 29.766 kilómetros que, se estima, cubren nuestros ríos”. Hablamos de 208.400 hectáreas, más de diez veces la ciudad de Buenos Aires.

Viale coloca una postdata aterradora: “Quizás estamos ante la mayor ‘privatización’ de tierras de la historia desde la denominada ‘Conquista del Desierto’. La principal beneficiada (y promotora de esta reforma) es la especulación inmobiliaria. Su principal objetivo es la proliferación de barrios cerrados y countries en el delta bonaerense, los ríos de la Patagonia y de la Mesopotamia que serán –desde ahora- sólo de acceso de los dueños ribereños”.

Hace ya unos cuantos años, cuando presidía la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano de la Cámara de Diputados, encabecé una delegación a Bariloche y sus alrededores, que tenía como objetivo vincularse con los pobladores y sus representantes sociales a fin de conocer en detalle la problemática ambiental de la zona. El programa incluyó la visita a uno de los lagos cercanos, a cuya ribera no pudimos acceder, porque el dueño del terreno colindante (“un gringo”, según nos dijeron) no permitía que nadie le pisara “sus” costas. Lo que entonces nos pareció un atropello y así lo denunciamos, queda consagrado ahora como derecho en el nuevo Código Civil y Comercial de esta desdichada banana republic.

A veces me pregunto, viendo estas barbaridades, qué podrá inventar Mauricio Macri para quedar a la derecha de Scioli-Zannini. Y como no se me ocurre, he decidido llamar a Forster y a Sabatella para consultarlos.

Miguel Bonasso
Primero de agosto de 2015

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Programa 02/07/2016

La deuda del Gobierno de Macri

Sábado 02 de Julio de 2016

En el marco de su política de gobernar con deuda la administración Macri se ha embarcado en un proceso acelerado de re-endeudamiento y toma de deuda adicional, primordialmente externa. Entrevistamos a Héctor Luis Giuliano quién nos cuenta que  la Argentina este año terminará con más de 50.000 millones de dólares de nueva deuda pública . Miguel Bonasso analiza el reordenamiento territorial en la Provincia de Buenos Aires y la sistemática violación a la Ley de Bosques.  Además, deudas, ilicitudes y otras yerbas.

Bloque I

Bloque II

Bloque III

Bloque IV

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Transgénicos en Argentina

Miguel Teubal 12.12.2015.
El boom de la soja incluye una serie de consecuencias negativas como la desaparición de la agricultura familiar, la dependencia del productor agropecuario de las transnacionales y la pérdida de soberanía alimentaria. ¿Es posible revertir este proceso? ¿Qué cambios son necesarios?

 

Transgénicos en Argentina

Al Dorso (12.12.2015.)

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Reflexiones sobre la crisis

Miguel Teubal 2014.
¿Qué factores inciden sobre la crisis actual? ¿Cuáles son las posibles consecuencias de las medidas de gobierno que se han tomado? ¿Cuáles son algunos de los factores estructurales que subyacen detrás de la crisis actual?

 

Reflexiones sobre la crisis

Por Miguel Teubal (2014) 
¿Qué factores inciden sobre la crisis actual? ¿Cuáles son las posibles consecuencias de las medidas de gobierno que se han tomado? ¿Cuáles son algunos de los factores estructurales que subyacen detrás de la crisis actual?

1.Cuando se produjo la crisis mundial del 2008, en círculos oficiales de nuestro país se insistió que no debíamos preocuparnos, el caudal de divisas acumuladas a lo largo de la década nos permitiría enfrentar la crisis con efectividad. Se pensaba que la Argentina estaba lo suficientemente blindada como para poder abordar con eficacia la coyuntura económica internacional que comenzaba a asomarse precipitadamente en ese año. Asimismo, el precio de la soja y de otros commodities – luego de haber caído en 2008 – siguió en alza en los mercados internacionales reforzando la idea de que esta sería la garantía para mantener los superávit de la balanza comercial y fiscal sostenidos desde el 2003. Sin embargo, lo que no se previo fue que la crisis podía desatar una fuga de capitales en el orden económico interno, que es lo que ocurrió. A partir de ese año y en alguna medida como consecuencia de la crisis del campo, se intensifica la fuga de capitales. Si bien esta ha sido una constante en décadas recientes la que se manifiesta en la actualidad condujo a una caída significativa de las reservas de divisas que se habían acumulado desde la asunción de Néstor Kirchner al poder. Tras varios años de superávit de la balanza comercial las reservas de divisas alcanzaron un máximo de 52000 millones de dólares. Desde que se produjo la fuga de capitales de referencia estas caen a los 38000 millones de dólares que rigen en la actualidad. De todos modos hay que hacer un distingo entre la fuga de capitales (compra de dólares) que realiza el “chiquitaje” y los grandes operadores que son los responsables por la masividad de la actual fuga de capitales.

Conjuntamente con la fuga de capitales se manifestó el deterioro del superávit de la balanza comercial y fiscal que indujo al gobierno a adoptar una serie de medidas a partir del 2011 como el cepo al dólar y las diversas restricciones a las importaciones. Vistas en perspectiva, tales medidas tuvieron relativa efectividad, la fuga de capitales continuo así como también , la caída de los superávit de la balanza comercial y fiscal . Y para colmo de males, creo malestar entre importantes sectores sociales. Ese deterioro hizo cada vez más difícil el pago de los servicios de la deuda externa, las disponibilidades de dólares, y de moneda extranjera para hacer frente a los requerimientos de importaciones necesarias para el normal funcionamiento de la actividad económica interna. Nuevamente se manifestó en toda su esencia el famoso “cuello de botella del sector externo” como condicionante importante de la actividad económica de nuestro país.

Otro factor que viene incidiendo sobre el deterioro de la balanza comercial (la relación entre importaciones y exportaciones) es el proceso inflacionario. No cabe duda de que la inflación ha alcanzado un nivel que tiende a ser inercial en la medida en que los empresarios aumentan sus precios más allá del aumento de sus costos, debido a lo que los economistas llaman “expectativas inflacionarias”. En efecto, cuando los empresarios aumentan sus precios en función de la expectativa de que los precios continuarán aumentando, se potencia el proceso inflacionario. Es una suerte de inflación especulativa o inercial, inducido por aumentos esperados (pero todavía no materializados) de los precios.

El proceso inflacionario a su vez lleva al “retraso cambiario”, a que la producción nacional pierda competitividad en los mercados internacionales y a que el pago de las importaciones se haga más oneroso. De allí que se potencia aún más la fuga de capitales, al introducirse la expectativa de que el gobierno va a devaluar, que es lo que en última instancia ocurrió. Creo que este es un factor importante. Si no hay inflación los bienes exportables pueden mantener su competitividad externa por más tiempo.

Pero si por el contrario los costos internos de estos exportables (medidos en dólares) aumentan debido al retraso cambiario, entonces reducen su competitividad en los mercados internacionales.

2. Tras la crisis del 2001/2000 que fue una crisis del neoliberalismo (véase Teubal 2011) y la asunción de Néstor Kirchner al gobierno se adoptaron políticas económicas que impulsaron un crecimiento económico importante. El producto global creció a “tasas chinas” del 8 y 9 porciento, y hubo una reducción de la desocupación abierta que había alcanzado un nivel muy alto en 2002. La devaluación del 2002 y las políticas macroeconómicas adoptadas incluyendo la renegociación de la deuda externa contribuyeron a esta situación. También corresponde señalar el alza de los precios de los commodities en la economía mundial como factor que contribuyó al superávit de la balanza comercial que se manifestó a partir de ese periodo. Según Zibechi es importante destacar el interés de Nestor de evitar que se produjeran las rebeliones que caracterizaron al periodo anterior, lo cual contribuyo a que se adoptara una política “inclusiva” y una política tendiente a mantener a niveles altos el consumo global. También corresponde señalar dos factores adicionales que caracterizaron a ese periodo: la política de derechos humanos, por una parte, y la política tendiente a intensificar las relaciones internacionales con los países del Mercosur y otros países en el continente (UNASUR) en aras de consolidar un bloque de poder más autónomo respecto de los poderes imperiales de los EE.UU. y Europa. Pero tal modelo tuvo sus peros. Una primera pregunta que nos podemos hacer tiene que ver con factores estructurales inherentes a nuestra economía enmarcados en la la colonialidad del poder. No basta decir de qué se trata de una crisis inherente al funcionamiento del sistema capitalista, aunque su vulnerabilidad se manifieste en forma creciente. Corresponde considerar como las medidas que se han de tomar incidirán sobre las condiciones de vida de las mayorías populares en general. Asimismo, podemos considerar que las medidas que se toman y los procesos resultantes, son en alguna medida manifestaciones del funcionamiento de una economía que ocupa un lugar periférico o dependiente en la economía mundial. Existen al respecto una serie de factores internos al funcionamiento de la economía pero también internacionales que por cierto están presentes. Aparte de esta situación la estructura económica se ha transformado durante los gobiernos de Néstor y Cristina. Por una parte, fue muy importante la política de derechos humanos de Néstor y la intención, como señala Zibechi, de evitar a toda costa los levantamientos populares. Sin embargo, en casi todos los sectores de la economía se produjo una creciente concentración y centralización del capital y del
poder económico, nacional y extranjero (trabajos de Azpiazu y el equipo de FLACSO). Esto significa que grandes empresas muchas de las cuales son transnacionales, presionan significativamente sobre sectores clave de la economía nacional, limitando la capacidad de decisión del estado en la toma de decisiones.1 Esta concentración del poder e incluso extranjerización se manifiesta notablemente en lo que respecta a los sectores extractivistas: soja, minería a cielo abierto, petrolífero (fracking), etc que salvo este último crecieron significativamente durante la década. Los cambios estructurales que se impulsaron en la década pasada, ¿en qué medida disminuyen la vulnerabilidad externa de nuestra economía? Es cierto que se retomó un proceso de industrialización que el neoliberalismo económico de los noventa había “mandado al tacho”.

Es cierto de que a partir de la posconverbilidad, hubo un proceso de reindustrialización pero no fue necesariamente sustitutivo de importaciones o un importante generador de empleo.2 La industria instalada en tierra del fuego se basa en el puro ensamblaje. La industria automotriz depende del Brasil para sus compras de materiales e insumos y para la venta de su producción. Luego está la construcción, fundamentalmente realizada en las grandes urbes orientadas a sectores de clase media y alta, no a sectores populares. Incluso la industria textil que se reactivó y que es la que genero empleo también se basa en telas sintéticas en gran medida importadas. Otros sectores que fueron impulsados durante la década fueron el sector financiero, la llamada financierizacion de la economía y el turismo. Cabe destacar que uno puede cuestionar en qué medida estos procesos contribuyeron a la “inclusión social” uno de los caballitos de batalla del gobierno. En efecto, se puso énfasis en la industria automotriz, pero no en el transporte público (trenes, subtes, etc.). Se impulsó la construcción urbana (según informantes un porcentaje importante de los departamentos de la ciudad de Buenos Aires están vacíos) pero no la construcción popular orientada a las necesidades de las mayorías populares3. En materia desalud crecen las prepagas y no en la misma proporción los hospitales públicos, en educación, los
colegios privados y no la educación pública, etc. Tampoco hubo una reforma fiscal de importancia, con una reducción de los impuestos indirectos (por ejemplo el IVA) con relación a otros impuestos que pudiera significar una redistribución de los ingresos en forma más efectiva.
Durante la década se mantuvo, e incluso aumento, la reprimarizacion de nuestra economía. Siguió creciendo la producción sojera, extendiéndose al interior del país, promoviendo la deforestación, la pérdida de la biodiversidad, expulsando del territorio al campesinado y a comunidades indígenas del interior, con efectos nefastos para nuestra economía. También existe multiplicidad de proyectos mineros, y en materia petrolífera está el fracking. En todos estos sectores dominan grandes empresas transnacionales. Se trata de actividades, que como todos sabemos, generan grandes pasivos ambientales. Nos preguntamos en qué medida los grandes calores y falta de agua que este año se manifestó en vastos sectores del país es reflejo del hecho de que el “cambio climático” ha llegado a nosotros, nos está afectando directamente, en gran medida a causa del aumento inusitado del extractivismo en el país.
3.¿Qué efectividad habrán de tener las medidas de gobierno adoptadas? ¿Quienes ganan y quienes pierden con la devaluación? Según el nuevo ministro de comercio Augusto Costa el estado tiene el poder suficiente como para hacer efectivas las medidas de política económica adoptadas. Esto quiere decir que tiene suficiente poder para controlar los precios, bajar la inflación, evitar la fuga de capitales, mantener a un nivel alto la inversión productiva en detrimento de las actividades especulativas, etc. Habrá que ver como se desenvuelve la coyuntura económica actual para determinar si esto es así o si simplemente es una expresión de deseos. La devaluación actual constituye la medida económica que desata la crisis. Existe la percepción de que diversos sectores van a reaccionar: habrá remarcaciones, presiones para los aumentos salariales, restricciones al acceso de dólares y a las importaciones, presiones para aumentos de las tarifas públicas, etc. Desde la perspectiva de la heterodoxia económica la devaluación es resistida porque por lo general conduce a caídas salariales importantes y forma parte de una serie de medidas de ajuste que en los momentos actuales se manifiestan en muchos países europeos. La devaluación incide por supuesto sobre los precios relativos y por lo general es regresiva en tanto induce a presiones al alza de los precios en general y, en especial, de los precios agropecuarios y alimentarios. Estos aumentos no son correspondidos por aumentos salariales, o si lo son, estos tienden a ser menores a los aumentos de precios y de productividad. Asimismo, si la devaluación lleva a reajustes salariales, estos inducen a aumentos de precios ulteriores. Entramos en el terreno de la generalización de las expectativas inflacionarias que influyen sobre las decisiones empresariales: tienden a autonomizarse los aumentos. Asimismo, afecta no solo a sectores laborales sino también a vastos sectores que obtienen ingresos fijos, por ejemplo los jubilados.
La situación puede empeorar si el gobierno admite un reajuste de precios de los servicios públicos, no solo de las empresas públicas sino también de las privatizadas. Asimismo, si debido a la crisis energética, se pauta un aumento del precio de los combustibles, para hacer frente a las nuevas inversiones que se proyectan para el sector petrolífero en general.
4. Reflexiones finales posiblemente inconexas: la forma en que el gobierno se enfrenta a la coyuntura económica deja traslucir que no tiene en mente una perspectiva de largo plazo: ¿hacia dónde apuntan estas medidas de gobierno? ¿Cuál es su visión del largo plazo? Hubo al comienzo de la gestión del actual Ministro de Economía la decisión de impulsar un organismo de planificación como la que hubo en otras épocas cuando la “planificación indicativa” estaba de moda. Pero esto fue dejado de lado. El peligro de todo esto es que se termine aplicando un ajuste, hecho y derecho, a la usanza de los ajustes que propone el FMI y los organismos financieros internacionales. Podemos preguntarnos por ejemplo (y los economistas ortodoxos siempre lo traen a colación) si ha de ser factible el control de precios como el que se está proponiendo en la actualidad y si hubo alguna época en la que este tuviera éxito. Si, se me ocurre que el plan Gelbard del 73/74 tuvo éxito, pero fue realizado en el marco de un pacto social amplio. Gelbard tuvo el apoyo de un importante sector empresarial agremiado en la CGE, tuvo además el apoyo del Peronismo y de Perón, apoyo de la FAA que en ese momento representaba a los medianos y pequeños productores agropecuarios, y a una parte del sindicalismo. Por eso tuvo un éxito importante. El actual ministro de economía no tiene esos apoyos, ni empresariales, ni sindicales, y menos aún agrarios (la FAA ya no representa a los pequeños). Ya no existe una burguesía industrial orientada al mercado interno equiparable a la que existía a comienzos de los setenta.

Tampoco la oposición tiene una propuesta concreta orientada a “resolver” en forma progresista la crisis actual. Aparentemente, ninguna de los partidos políticos de la oposición tiene una propuesta alternativa heterodoxa viable para enfrentar la coyuntura actual. Es muy probable entonces de que se caiga nuevamente en la ortodoxia, que es lo que espera sin duda el establishment nacional e internacional
(ajuste de salarios, recurrir al crédito externo, reducción del gasto público, eliminar la AUH, volver a las privatizaciones de antaño, congelar los salarios, etc.). Tampoco podemos dejar de lado consideraciones vinculadas con los grandes intereses transnacionales. Parecería que los EE.UU. esta reafirmando su poderío económico y político a nivel internacional, e incluso en su patio trasero que es América Latina. Tal como lo señala Zibechi uno de los ejes centrales de la mayor autonomía de los países latinoamericanos se basa en la alianza de Brasil con Argentina y Venezuela, que los EE.UU. intenta socavar. Por otra parte también podría perfilarse una nueva política en el orden económico interno: Cristina ya no es garantía plena para el extractivismo que se impulsa en el país, como lo fue hasta ahora. No les cuesta nada a los Monsanto, Barrick o Chevron apoyar a otros candidatos presidenciales u a otras políticas económicas en el orden económico interno.

 

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Programa 25/06/2016

Al Dorso introspectivo

Sábado 25 de Junio de 2016

Por inconvenientes técnicos estuvimos obligados a realizar un Al Dorso introspectivo.  Echamos manos al «Quini 6» de la deuda externa y al «Debo…debo».  La deuda externa creció un 11 % en un año, mientras el endeudamiento público fue del orden de los 27.000 millones de dólares en 2016.  Además, deudas, ilicitudes y otras yerbas.

Bloque I

Bloque II

Bloque III

Bloque IV

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