Una historia trillada

Damián Bil 08.04.2016.
Entre 2002 y 2007, con el incremento de los volúmenes de las cosechas y precios internacionales favorables, las ventas de maquinaria agrícola en el mercado local aumentaron considerablemente.

 

Una historia trillada

Por Damián Bil (08.04.2016)

Entre 2002 y 2007, con el incremento de los volúmenes de las cosechas y precios internacionales favorables, las ventas de maquinaria agrícola en el mercado local aumentaron considerablemente.1 En el proceso, varios fabricantes locales se reposicionaron. Incluso algunos lograron exportar a ciertos países de segundo orden.2 Parecía ser que, finalmente, la Argentina contaba con una rama “no tradicional” que podía insertarse exitosamente en el plano internacional. No obstante, si observamos más de cerca los datos de la rama, descubrimos que el panorama no es tan alentador. En el lapso mencionado, la producción local sólo alcanzó el 43% del valor comercializado en el mercado interno.3 Ella sólo fue mayoritaria en sembradoras e implementos; mientras que los equipos con un mayor “valor agregado” como cosechadoras y tractores provinieron en más de un 75% del exterior. En el panorama mundial, la participación argentina es aún menor. Las exportaciones locales están muy lejos de llegar al volumen de los países líderes, como Alemania y los Estados Unidos.4 La disputa entre ruralistas y el gobierno desnudó una realidad del sector: ante la inexistencia de otros mercados, varias fábricas amenazaron con la posibilidad de cerrar las puertas por el estancamiento de las ventas internas. Entonces, la cuestión reside en la incapacidad de exportar y competir en el mercado mun- dial. Este problema no es nuevo: lejos de ser una cuestión coyuntural, se encuentra en la génesis de la rama en el país. Repasemos, en- tonces, los orígenes de la fabricación local.

Pioneros

Los primeros fabricantes de implementos agrícolas en Argentina surgieron en la provincia de Santa Fe, región donde se inicia la colonización agraria. La veloz expansión del área sembrada propició la instalación de herrerías y carpinterías para satisfacer la demanda local. De ello se hicieron cargo algunos pobladores de las primeras colonias, conocedores del trabajo del hierro, para producir implementos (arados y rastras). En Colonia Esperanza, una de las primeras localidades agrícolas del país, encontramos a los pioneros de la rama, como el herrero austríaco Luis Tabernig. En 1864, Tabernig fundó una herrería para fabricar los primeros arados de hierro de la provincia. También se dedicó a la reparación y a la venta. Nicolás Schneider fue otro herrero que se volcó a este rubro. En 1878 abrió su local en el cual trabajaba con cuatro operarios y un horno. Para fines de siglo XIX, Schneider comenzó a fabricar sembradoras con buena aceptación en el mercado. Por esta época se constituyó en un establecimiento de importante magnitud. Para 1895 existían en Santa Fe 2.678 fundiciones. La mayoría fabricaba productos como molinos, calderas, tinas, herramientas, repuestos, alambres y correas para trilladoras. A medida que la expansión agropecuaria incorporaba otras zonas, se abrieron nuevos talleres para satisfacer la demanda. Ya en la década de 1890 se producían en diferentes zonas arados y otros utensilios simples. El motor de la expansión agrícola se trasladó en ese entonces al sur de Buenos Aires. Como en Santa Fe, algunos pioneros fundaron talleres. El más significativo fue el establecimiento de Juan Istilart, en Tres Arroyos. Previamente dueño de máquinas, en 1898 instaló un modesto taller mecánico de reparaciones. Allí comenzó a fabri- car implementos. El punto de inflexión fue en 1903, cuando inventó su embocador, el cual fa- cilitaba el traspaso de las gavillas a la boca de las trilladoras. Con éste expandió su producción: llegó a vender 200 en 1904. Diez años después se vendían 4.500 por año. Agotado el mercado para el embocador, otros inventos le permitie- ron sobrevivir, como el acarreador horizontal y el emparvador neumático. Desde 1912 fabricó implementos para alfalfa y recolectores, y luego molinos, máquinas de lavar, clasificadoras, co- cinas y equipos de bombeo para aguadas, entre otros. Llegó a abrir casas de venta en otros pun- tos del país y obtuvo la licencia de las máquinas Case de EE.UU.

En casa de herrero

La “prosperidad” de estos fabricantes se debió principalmente a que producían aperos adap- tados al suelo pampeano o bien para comple- mentar equipos importados, como hicieron Istilart con su embocador, los Senor con su acarreador y Miguel Druetta con su recolector. En este sentido, la capacidad de “inventiva” y cierta familiaridad con las formas de trabajo agrícola en la región jugaron un papel relevante. Además, por lo general brindaron servicio de reparaciones y se las ingeniaron para producir repuestos sencillos, que les aseguraron una pequeña clientela entre los colonos. Hay que destacar que no sólo los constructores de implementos pudieron producir para el mercado local. En los ‘20 surgieron los fabricantes de máquinas. En 1921, Juan y Emilio Senor levantaron la primera planta de cosechadoras de Sudamérica, en San Vicente. Y en 1929, en Sunchales, Alfredo Rotania patentaba como “espigadora-trilladora, con adaptabilidad de un tren automotriz en el rodado delantero” la primera cosechadora automotriz del mundo. No obstante, se encontraron con obstáculos insalvables. Uno de estos problemas fue la carencia de minas de hierro. Algunos, como Istilart, paliaron esta dificultad con un llamativo sistema: camiones propios recorrían los campos en busca de máquinas viejas o chatarra, para luego transformar este material en materia prima. Así se proveían de hierro para la producción para el mercado local. Pero ello era insuficiente para alcanzar los volúmenes para competir con las importaciones y menos aun para montar una industria exportadora. Otro problema era la falta de especialización. En las firmas más importantes, como en Istilart, se producían los más diversos artículos: desde implementos para máquinas hasta cocinas económicas. Hacia fines de los años ’20, toda esta gama se realizaba en tres secciones principales: fundición, montaje y tornería. Es decir, el obrero debía realizar varias tareas para el armado de diferentes productos. Ello también atentaba contra la calidad de las piezas, que no eran óptimas. En otras plantas, como en la de Bernardín, apenas 5 obreros se ocupaban manualmente de toda la construcción y arma- do de una cosechadora.5 Esto muestra un es- caso desarrollo de la división del trabajo, en comparación con otros países: por esa época, en la planta de la International Harvester de Chicago, para la fabricación de máquinas y tractores existían al menos 5 grandes divisio- nes, que estaban a su vez constituidas por va- rios departamentos. Una sola pieza, como las barras de corte, pasaban por cuatro secciones distintas hasta quedar listas para el ensambla- do. Otra pieza, como un cigüeñal para tractor era sometida a 29 operaciones mecánicas di- ferentes. Hasta existían departamentos exclu- sivos para la fabricación de tuercas y tornillos, con una producción diaria de un millón de piezas. En el armado se utilizaba la cadena de montaje por “estaciones”, donde operarios es- pecializados colocaban siempre la misma pieza en el cuerpo de la máquina. De hecho, cada una de las fábricas de la compañía se especializaba en la fabricación de una o pocas máquinas o implementos específicos. La extendida división del trabajo y el avance en la mecanización de estas plantas permitía fabricar piezas idénticas y productos de bajo costo, cosa que aquí era imposible. Estos obstáculos no eran privativos del sector maquinaria agrícola. Eran los límites que enfrentaba toda la producción metalúrgica en la Argentina. El país carecía de maquinaria eficaz para el trabajo del hierro. En efecto, estas primeras herrerías rurales debieron improvisar sus calderas con viejos locomóviles en desuso.6 La fabricación de piezas y repuestos también era deficiente. No existía una industria fiable de in- sumos para la rama. Es ilustrativo que uno de los mayores reclamos de los usuarios fuera la inexistencia de talleres y de repuestos, que pro- vocaban el paro obligado de los equipos al da- ñarse por la imposibilidad de repararlos.

Otro cuento chino

En definitiva, la rama pagó el precio de ca- recer de hierro y de una industria metalúrgi- ca y de insumos que la respaldase. Para peor, cuando los fabricantes locales se asentaban, el mercado mundial ya estaba dominado por fir- mas con al menos cuatro décadas de historia. John Deere comenzó a fabricar en la década de 1840. En 1884, la fábrica de Cyrus Mc- Cormick producía 50.000 segadoras anuales, muchas de las cuales se exportaban al mundo. En 1909, ya como International Harvester, ocupaba 25.000 obreros en 16 plantas y fa- bricaba 7.000 equipos de cosecha semanales. Poseía además una fábrica de hilo para atado- ras (la más grande del mundo), una fundición que producía 88.000 toneladas anuales de hie- rro (diez veces más de lo que fabricaba Isti- lart), un enorme aserradero (el 2º más grande del mundo), bosques para madera, minas de hierro y acerías.7 Poco era lo que podían hacer los fabricantes locales, incluso en el mercado interno, ante tamaña competencia. Hoy en día, con una producción mundial más concentrada que hace 100 años, estos problemas se profundizaron. La retracción del mercado interno rasgó el velo de la ilusión de grandeza basada en exportaciones marginales, mostrándola tal cual es. O sea, como otro cuento “chino” de la Argentina potencia versión pingüina.

Notas

1 En 2002 se registraron ventas por 340 millones de U$S y en 2007 el monto ascendió a 1.200 millones. Clarín Rural, 10/05/2008.

2 La Nación, 19/06/2007.

3 Informe de coyuntura de la industria de Maquinaria Agrícola, Tercer trimestre de 2007, INDEC, 09/11/2007, www.indec.gov. ar/nuevaweb/cuadros/13/maq_agricola_05_07.pdf

4 Clarín Rural, 19/04/2008 y datos de comercio exterior en Cancillería (www.mrecic.gov.ar/) y en U.N. Commodity Trade Statistics Database (comtrade.un.org/).

5 Barrale, José: Reinas Mecánicas, Advocatus, Córdoba, 2007, p. 104.

6 Vehículos similares a una locomotora que traccionaban las trilladoras. Agro Nuestro, Bs As, nº 34, Septiembre de 1963.

7 Casson, H.: Cyrus Hall Mc Cormick. His life and work, McClurg & Co, Chicago, 1909.

 

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Deuda, buitres y justicia

Federico Delgado 02.04.2016.
El fiscal federal analiza la última denuncia efectuada contra los buitres, y comenta los motivos de la pereza judicial en las distintas causas abiertas sobre los procesos de endeudamiento público desde 1976 hasta la actualidad.

 

Deuda, buitres y justicia

El fiscal federal analiza la última denuncia efectuada contra los buitres, y comenta los motivos de la pereza judicial en las distintas causas abiertas sobre los procesos de endeudamiento público desde 1976 hasta la actualidad.

Al Dorso (02.04.2016)



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Geopolítica del litio

Bruno Fornillo 26.03.2016.
Presentación del liibro Geopolítica del Litio. Industria, Ciencia y Energìa en Argentina en Al Dorso.  Analiza la importancia mundial del litio, las radicación de multinacionales en América Latina, la posibilidad nacional de desarrollo estratégico (…)

 

Geopolítica del litio

Al Dorso (26.03.2016)

Bruno Fornillo presentó su libro Geopolítica del Litio. Industria, Ciencia y Energìa en Argentina en Al Dorso.  Analiza la importancia mundial del litio, las radicación de multinacionales en América Latina, la posibilidad nacional de desarrollo estratégico, y las conflictividades extractivistas con pueblos originarios en los salares del noroeste.

 

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Geopolítica del Litio

Al Dorso 26.03.2016.
Bruno Fornillo presentó su libro Geopolítica del Litio. Industria, Ciencia y Energìa en Argentina en Al Dorso.  Analiza la importancia mundial del litio, las radicación de multinacionales en América Latina, la posibilidad nacional de desarrollo estratégico, y las conflictividades extractivistas con pueblos originarios en los salares del noroeste.

 

GEOPOLÍTICA DEL LITIO  

Entrevista Al Dorso  (23.03.2016)

Bruno Fornillo presentó su libro Geopolítica del Litio. Industria, Ciencia y Energìa en Argentina en Al Dorso.  Analiza la importancia mundial del litio, las radicación de multinacionales en América Latina, la posibilidad nacional de desarrollo estratégico, y las conflictividades extractivistas con pueblos originarios en los salares del noroeste.

Entrevista Al Dorso 26.03.2016


 

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Programa 12/03/2016

SALTIMBANQUIS DE LA DEUDA

Sábado 12 de marzo de 2016

Félix Herrero analizó el impacto de los subsidios directos entregados a las empresas petroleras y energéticas. “La mayor parte de la electricidad del país se produce quemando combustibles, y las empresas petroleras están subsidiadas con un petróleo a 67 dólares, cuando en el mercado interno está a 35 dólares”. Alejandro Olmos Gaona comentó el pago a los buitres.

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EL PAGO A LOS BUITRES, ESPECULACIONES Y LA LEY

Alejandro Olmos Gaona 12.03.2016.
«El pago a los llamados fondos buitres, se ha constituido en una prioridad del gobierno para acceder nuevamente al mercado de capitales, lo que en buen romance significa contraer nuevas deudas, y creo que tenemos sobrada experiencia desde 1976»

 

Entrevista Al Dorso 12.03.2016

 

EL PAGO A LOS BUITRES, ESPECULACIONES Y LA LEY

Por Alejandro Olmos Gaona (11.03.2016)

Cuando escucho a los gurúes de la economía, tanto opositores como oficialistas, plantear las diversas soluciones ante los problemas de la deuda pública, me acuerdo de Tomas Carlyle, que consideraba a la economía “la ciencia oscura”. Es que el lenguaje que utilizan, con algunas notables excepciones, siempre está reservado a los supuestos entendidos que pueden descifrar el galimatías que encierran algunas explicaciones vedadas al común de la gente. Quizá se deba a que siempre se utiliza ese lenguaje oscuro para la justificación de políticas que dañan al Estado, y afectan invariablemente el ingreso de los trabajadores. Contrariando esas oscuridades, Scalabrini señaló hace décadas que todo era cuestión de sumar y restar, y cuando eso no ocurría es porque atrás está la trampa. En la cuestión de los holdouts ciertas oscuridades están muy presentes, y es lo que justifica en todos los casos la necesidad de pagar.

El pago a los llamados fondos buitres, se ha constituido en una prioridad del gobierno para acceder nuevamente al mercado de capitales, lo que en buen romance significa contraer nuevas deudas, y creo que tenemos sobrada experiencia desde 1976 de lo que ello significa, sin desconocer lo ocurrido desde 1824 en adelante, ya que el país nació hipotecado por las maniobras habituales de los especuladores.

Habría mucho que reflexionar, sobre esta urgencia injustificada, excepto si  de lo que se trata es recurrir al viejo “sistema de la deuda” para cubrir los baches fiscales y transnacionalizar mucho más la estructura económica de la Nación, haciéndola dependiente de lo que se decide en otras partes.

Supongo que las presiones del sistema financiero son exorbitantes para volver a los negocios con la Argentina, y a ello se han plegado la casi totalidad de los economistas que pululan por los medios y nutren con sus análisis las páginas de los diarios. Resulta tan evidente esta campaña feroz para arreglar con los buitres a cualquier precio, que uno de los periodistas más célebres de “La Nación”, Joaquín Morales Sola escribió el miércoles “… Macri dormirá sobresaltado hasta que el acuerdo con los holdouts haya sido definitivamente aprobado, en tiempo y forma, por las dos cámaras del Congreso. Su destino como presidente, el futuro de la política y la solución de la economía dependen de lo que suceda con los holdouts en apenas un puñado de días” Es decir que el futuro argentino estaría sujeto al inevitable arreglo con un grupo de especuladores, lo que por supuesto es una falacia que no resiste el menor análisis, pero resulta indicativa del pensamiento de  los responsables actuales de la economía, y de la mayor parte de los que apuran la solución del problema. Por otro lado en el FPV se rasgan las vestiduras como si ellos no hubieran negociado con los buitres grandes, y con empresas transnacionales condiciones humillantes, que incluyen la prórroga de jurisdicción, intereses exorbitantes y plazos acotados, como ocurrió con la deuda del Club de Paris, cuya mayor parte fue contraída por la dictadura, para compra de armamentos e importaciones no declaradas, como consta en la causa penal que tramitó ante el Juzgado Federal número 2, y otros contratos celebrados con grandes multinacionales a las que no las asustó el conflicto con los buitres para venir a invertir a la Argentina.

Pero ocurre que en tren de argumentar se puede decir cualquier cosa, ya que “hay que volver a los mercados” cueste lo que cueste y sin tomar en cuenta lo que le costó al país ese axioma que cultivan los economistas del sistema.

Como tengo conciencia que lamentablemente hay que pagarle a los buitres, traté de encontrar algún aspecto en el proyecto de Ley que aprobaron las comisiones en la Cámara de Diputados, que me convenciera que se trataba de una solución definitiva al problema pero fue en vano.

Lamentablemente el gobierno kirchnerista, en 12 años de litigio no articuló ninguna solución, y después de los pronunciamientos de Griesa y la Corte de Nueva York continuó con la soberbia de ignorar los fallos judiciales, hasta que el rotundo fracaso en la Corte Suprema de los Estados Unidos les mostró que habían equivocado el rumbo, y que no se podía desconocer el fallo confirmado de un tribunal al que la Argentina se había sometido voluntariamente, consintiendo su jurisdicción, su legislación y renunciado a su inmunidad soberana. A esto se suma que el kirchnerismo decidió en el 2004, continuar con los abogados que Menem había contratado en el año 1989, que fueron y son asesores y consejeros de nuestros históricos acreedores, habiéndonos defraudado en las operaciones celebradas durante la década del 90 que llevaron a que la deuda  creciera en casi 100.000 millones de dólares. No podía esperarse que esos defensores de banqueros, nos representaran eficazmente. Los conozco bien, hicieron lo mismo en el Ecuador, y traté con uno de los más prominentes, se cómo trabajan y a que intereses responden.

Hay que pagar, insisto, pero no existe ninguna urgencia en hacerlo y eventualmente podría buscarse alguna otra forma de pago en bonos, o dilatando los plazos, ya que estos buitres están muy limitados en su accionar, y han fracasado en sus muchos intentos de ejecutar al país como ocurrió en el año 2005, cuando pretendieron embargar bonos, o cuando el suceso de la fragata “Libertad” como tantas otras acciones fracasadas. Ninguno de los principales problemas se soluciona con el pago a los buitres, ya que tanto el déficit fiscal, la restricción interna, la inflación y otros desequilibrios no dependen de pagar esa deuda. Si, se debe articular una solución que impida acciones por parte del 93% de bonistas que entraron en los canjes del 2005 y 2010 y que no pudieron cobrar debido a las trabas puestas al pago por los buitres.

Pero la decisión de emitir nueva deuda está tomada y se elaboró un proyecto que muestra cómo vamos a volver a transitar el conocido y peligroso camino del endeudamiento: tomando deuda nueva para pagar deuda vieja.  Y me viene a la memoria la frase contundente del Ministro de Hacienda Juan José Romero, que en 1893, ante otra crisis de la deuda, cuando se pidió una moratoria por diez años, instruyó a Luis Dominguez, ministro argentino en Londres, de que ni se le ocurriera pedir nuevos créditos para pagar la deuda, ya que pagar deuda vieja con nuevo endeudamiento “es ir derecho a la bancarrota”

Yendo específicamente al proyecto voy a sintetizar algunos aspectos esenciales que pondrán en evidencia, la peligrosidad de votarlo favorablemente.

En primer lugar las imprecisiones del ministro Prat Gay son preocupantes, ya que en algún momento habló de 12.000 millones de dólares de deuda, en el Congreso de 15.000, y en el primer párrafo del escrito de elevación del proyecto se consigna que la deuda en cesación de pagos es de 20.000 millones de dólares, efectuándose precisiones sobre las distintas acciones legales que tramitan en los tribunales de Nueva York y la efectuada ante el CIADI por 50.000 bonistas italianos no identificados, representados por Nicola Stock, ex funcionario de la banca italiana.

Los acuerdos formalizados con los buitres,  representan un compromiso de pago de 7.553 millones de dólares, pero según se indica en el proyecto, hay bonistas en Francia, España y Bélgica que todavía no han accionado, y bonos que se ignora en poder de quien están por la suma de 3000 millones de dólares. Esto pone en evidencia, que aun ratificando los acuerdos a que se llegaron y se acompañan con el proyecto, esto no garantiza en modo alguno que no se puedan realizar otras acciones similares en distintos tribunales, con los consiguientes perjuicios que ocasionará el tener que enfrentarse nuevamente a los tribunales extranjeros.

Mediante el primer artículo se derogan las leyes cerrojo y de pago soberano, exigencia del juez Griesa y de los acreedores pata celebrar el acuerdo. Es decir que a un país soberano se le imponen condiciones de lo que debe hacer con su propia legislación, pero además esto supone dejar sin efecto las facultades de la Comisión Bicameral de Investigación y seguimiento de la deuda pública, que pierde toda su efectividad.

El artículo 2 autoriza al Ministro de Hacienda a realizar todos los actos necesarios para conclusión de los procesos de pago, con lo cual estará facultado para firmar todo tipo de convenios o acuerdos, sin control del Congreso y solo deberá informar a este cada tres meses. Es decir que se rinde cuentas, después de haber acordado con los acreedores.

A través del artículo 3 se establece que se podrá ofrecer el pago del capital adeudado con más un 50%, y la actualización legal correspondiente a los intereses. Respecto a otros acreedores que hubieran iniciado acciones de clase se les pagarán los gastos administrativos.

En razón de que el gobierno no tiene totalmente cuantificada la deuda a pagar, establece a través del artículo 6° que se emitirán bonos y se contratarán empréstitos públicos, hasta cubrir el monto de las sumas adeudadas. Es decir habrá emisión de títulos sin limitación y de acuerdo con lo que resuelva el Ministro de Hacienda a quien se le otorga plenas facultades para hacerlo. En diputados se hizo una modificación estableciendo que en caso de que la emisión de bonos supere los pagos que deben efectuarse, el excedente será imputado a la autorización para emitir deuda contenida en la última ley de presupuesto (27.198). Esto supone dada la ambigüedad del término, que el sobrante ´puede ser derivado a nueva deuda general sin especificidad de su aplicación.

Este artículo viola las disposiciones de la ley 24.156 de administración financiera, ya que no se especifican en concreto las cifras de la deuda a pagar. En los imprecisos fundamentos se habla de distintos bonistas, de sumas aproximadas, pero no existe en concreto ninguna identificación respecto a una apreciable cantidad de tenedores de títulos. El artículo 60 de la ley 24.156 indica que las entidades de la administración nacional no podrán formalizar ninguna operación de crédito público que no esté contemplada en la ley de presupuesto general del año respectivo. Ello determina establecer tipo de deuda, montos máximos de la operación, destino del financiamiento, plazos.

Se ignora si existe opinión del Banco Central sobre la operación que se proyecta, ya que el artículo 61 de la ley 24.156 establece su obligatoriedad en operaciones de crédito público.

En el artículo 8 se autoriza en los bonos a emitir se incluya la prórroga de jurisdicción a favor de tribunales extranjeros, cuestión esta que ha sido establecida en la totalidad de las operaciones de bonos emitidos desde 1976, hasta la actualidad, con algunas excepciones. En este caso, y ya que el pago se va a efectuar en dinero efectivo, los buitres no tienen por qué condicionar la jurisdicción que deben tener los bonos. Esta es una lamentable costumbre que debería dejarse de lado y no resulta excusable que siempre la Argentina se someta a jurisdicciones extrañas. Podría argüirse que si no existe esa cláusula no habría manera de colocar los bonos, lo que no es cierto ya que el año pasado se recibieron ofertas por 7300 millones de pesos por una emisión de BONAC. También el año pasado el gobierno colocó 1415 millones de dólares en BONAR 24 sometidos a legislación y jurisdicción argentina, aunque recibió ofertas por 1878 millones.

El articulo 9 le otorga a Ministerio de Hacienda, amplias facultades para hacer lo que quiera, y sin limitaciones ya que:

  1. Puede determinar épocas y plazos para la cancelación de deuda,
  2. Determinar épocas, plazos y métodos para emisión de nuevos títulos públicos,
  3. designar a instituciones financieras que participarán en la colocación de los nuevos títulos públicos que se emitan.
  4. Suscripción de acuerdos con entidades financieras colocadoras de títulos público.
  5. Suscripción de acuerdos con agentes fiduciarios, agentes de pago, agentes de información y agencias calificadoras de riesgo

Por el artículo 10 se consagra el privilegio que tiene el sector financiero, sobre cualquier otro, ya que en todas las operaciones de crédito público se lo exime de impuestos, tasas y contribuciones nacionales existentes y a crearse en el futuro, y también de todo tipo de restricción cambiaria.

Se restablece al Bank of New York Mello como agente de pago de los bonos ya reestructurados y  se autoriza al Ministerio de Hacienda y Finanzas públicas a dictar todas las normas aclaratorias y complementarias que resulten necesarias para el cumplimiento de la Ley

Aunque el artículo 6° no lo menciona los bonos que se van a emitir, devengarán una tasa de interés ligada al riesgo país. Ya sabemos quiénes son los que establecen tales valores: los mismos agentes financieros que colocan los bonos. En este momento la calificación de JP Morgan para la Argentina es de 437 puntos, pero no significa en modo alguno que no pueda elevarse, y además que la emisión solo esté ligada a esas tasas ya que el articulado no lo menciona.

Un detalle importante, es que el gobierno se apresuró a acordar con Nicola Stock, el representante de los bonistas italianos, sin tener en cuenta, que sería extremadamente difícil que este pueda tener un laudo favorable en el Ciadi. Los bonos que tiene el grupo que lidera, están sometidos a la jurisdicción exclusiva de los tribunales de Nueva York, y en ningún caso en ellos, existe sometimiento al Tribunal de ese Centro. Una medida prudente hubiera sido esperar el laudo, y no largarse a acordar, pagando todas las exigencias que se reclaman.

Finalmente y después de este nuevo y descomunal endeudamiento que llegará a los 20.000 millones de dólares, que se suma a los 5.000 millones de dólares ya colocados a corto plazo hace un poco más de un mes, el gobierno prevé volver a los mercados financieros a efectos de obtener “la financiación necesaria para para la implementación de políticas públicas “que detalla son “ejecución de obras de infraestructura en materia de energía, puertos, cloacas y viviendas entre otras necesidades. Estos argumentos se han enarbolado siempre cuando se va a emitir deuda. El empréstito Baring de 1824, es un claro ejemplo de esa invariable argumentación, aunque después los fondos se destinen a cualquier otra cosa, menos  a inversión productiva.

En ningún momento se ha explicado, como se va a pagar esa deuda, ya que actualmente la Argentina carece de capacidad de repago. El Banco Central tiene patrimonio neto negativo, una enorme deuda cuasi fiscal, que a febrero ascendía a casi 300.000 millones de pesos, y que actualmente ha aumentado, con tasas de interés del 37%. La deuda a emitir significará nuevas tasas de interés, nuevos condicionamientos, y la posibilidad de nuevas acciones judiciales en caso de incumplimiento, sabiendo los agentes financieros que la Argentina siempre paga, aunque se demore.

Los que algo hemos investigado sobre esto sabemos que las frases exitistas son algo común en estos planteos. Cavallo en el año 1993 cuando suscribió el Plan Brady, sostuvo que en el año 2000 la deuda iba a ser un lejano recuerdo, sin embargo, contradiciendo ese pronóstico, le deuda llego a los 145.000, con el agravante que habían sido vendidas todas las empresas estatales, en lo que el Dr. Salvador María Lozada calificó “ el desguace del Estado nacional”.

También conocemos el descomunal fraude que ha significado la deuda, y que de manera irresponsable los gobiernos siguieron pagando desde 1983, sin cuestionar absolutamente nada, sino lo que es peor, aumentando los condicionamientos, y humillándose ante el acreedor extranjero

Lamentablemente el Congreso Nacional, no cumpliendo con sus obligaciones, seguramente aprobará la ley, como lo hizo con ese paradigma del delito que fue el Plan Brady. Consentirá nuevas emisiones, habrá largas discusiones sobre minucias, pero dejando la estructura del plan de endeudamiento incolumne. Irán a los detalles, pero no a la esencia del proyecto. Harán lo que hicieron siempre con la deuda, delegar sus facultades en el Poder Ejecutivo, para que se haga lo que quiera sin limitaciones, aunque las consecuencias de lo que ocurra tendremos que pagarlas todos los argentinos. Eludirá sus responsabilidades como lo hizo en 1983, cuando la justicia federal hizo saber a las dos cámaras sobre la investigación que se estaba llevando a cabo, y cuando en el año 2000 les remitió una sentencia sobre la deuda de la dictadura que decidieron archivar, desentendiéndose del problema. Volverá a ignorar las acciones delictivas perpetradas por los distintos funcionarios de la dictadura y de la democracia, que se acumularon en la justicia federal, sin que esta se decida a hacer nada.

En cuanto a las opiniones de la Procuración del Tesoro que han pedido algunos legisladores, no creo que este pueda determinar con exactitud la imposibilidad que algún bonista decida sin razón hacer una acción judicial. Por otra parte, seguramente los legisladores ignoran, como la Procuración de Tesoro validó contratos de endeudamiento a través de dictámenes producto de la voluntad de los acreedores, que para evitarles el trabajo de estudiar esos papeles, mandaron a la Procuración los modelos a los que debían ajustarse en sus pronunciamientos, y lo hicieron sin cambiarle una coma. Seguramente también ignoran, que, a pesar de los pedidos del Ministerio Público Fiscal, los distintos procuradores del Tesoro desde el año 2000 se negaron a iniciar acciones legales contra los responsables del endeudamiento público y privado, aun teniendo a la vista la evidencia de una deuda privada ficticia que auditores del Banco Central probaron y que el Estado reconoció y pagó.

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Delicada coexistencia: el empleo y los subsidios

Félix Herrero 10.03.2016.
¿Pueden los subsidios a las energías crear o mantener los niveles de empleo? No, aunque seguimos oyendo que el cuidado del empleo es la principal razón a favor de los subsidios al petróleo crudo y al gas natural.

 

DELICADA COEXISTENCIA: EL EMPLEO Y LOS SUBSIDIOS

Por  Félix Herrero. INFOBAE (10.03.2016) 

¿Pueden los subsidios a las energías crear o mantener los niveles de empleo? No, aunque seguimos oyendo que el cuidado del empleo es la principal razón a favor de los subsidios al petróleo crudo y al gas natural.

Se debe ver que las medidas energéticas no siempre tienen el mismo sentido en sus efectos. Así, la eliminación de subsidios a la luz es inflacionaria, aunque restringe el déficit fiscal, al contrario de los subsidios al petróleo crudo y al gas natural, que al mismo tiempo inflacionan los precios e incrementan el déficit fiscal.

Cuando hablamos de subsidios, debemos distinguir entre los subsidios sociales (“subvenciones” se decía antes, cuyo objetivo es abaratar las tarifas) y los subsidios económicos (o empresariales, que es el caso del petróleo crudo y del gas natural en Argentina). La deseada creación indirecta de empleo a través de los subsidios económicos tiene trabas inesperadas, por lo que se debe intentar el subsidio social o subsidio directo, que se otorga a los trabajadores en función de las pérdidas salariales, en vez de depositarlos en las empresas con destinos desconocidos y con declaración no exigible.

El Gobierno kirchnerista comenzó una política inusual que no se encuentra en ningún otro lugar del mundo al instalar un precio subsidiado de 77 dólares el barril (d/b) del petróleo crudo medanito extraído en la cuenca neuquina, en una escala disminuyente de los petróleos de las restantes nueve provincias petroleras. La escala de precios concluía en el petróleo pesado escalante de San Jorge, que se vendía a 63 d/b. El subsidio llegaba a valores inusitados si se compara con los precios vigentes durante todo el año 2015. El motivo de tan imprevista política petrolera aplicada desde el 1º de enero del año pasado consistía en mantener empleo, pero no se decía nada del imperioso seguimiento del uso y el destino de tales beneficios monetarios. La siempre recóndita posibilidad cierta de la corrupción se silenciaba. El decreto de la pareja económica Julio de Vido-Axel Kicillof preveía prorrogar el sistema subsidiador a todo el año 2016.

Para este año, la escala de precios del despectivamente llamado barril criollo tuvo una variación descendente: ubicó al medanito en 67,50 d/b y al escalante en 54,90 d/b, con un rebaje de 13,3% y 12,9%, respectivamente. Como el precio internacional siguió cayendo, ya que el promedio del británico brent (referencia fuera de Estados Unidos) se cotizó durante 2015 en 49,40 d/b y en los dos meses y días de marzo de este año en 32,32 d/b, la caída fue del 52,8%, es decir que el aumento de los subsidios argentinos fue muy superior. El subsidio, o sea la comparación entre el precio de venta a refinería y el valor internacional, se amplió respecto a la baja del precio internacional del petróleo. Otra vez se argumentó falsamente, al intentar que se creyeran las apariencias, aunque el subsidio aumentara y las naftas también subieran.

En el sector de gas natural, el precio del gas excedente de 7,50 dólares el millón de BTU (d/Mbtu) pasó a 4,70 d/Mbtu, pero a todo el gas natural extraído en nuestro país. Por otra parte, en el kirchnerismo también se eliminaron las retenciones a las exportaciones de petróleo desde Chubut, se dejaron en una simbólica tasa del 1 por ciento. También se subsidia a la exportación de crudo pesado.

Esta situación no puede mantenerse, porque, al encarecerse el petróleo crudo, provoca efectos no buscados, como la pérdida de empleo, en la economía en general, pero también en el propio sector petrolero. Dos refinerías de Neuquén, Fox Petrol y New American Oil, comunicaron que si no se les permite importar crudo desde Chile (con referencia al precio internacional) o con un mix entre el precio internacional y el local subsidiado, se verán obligadas a cerrar o intentar vender los equipamientos. Alrededor de ciento cincuenta trabajadores se quedarían sin empleo sumando ambas empresas. Ya hay acuerdos donde se aceptó pagar medio salario a más de dos mil trabajadores petroleros: siguen los despidos, pero también ascienden los subsidios a las compañías petroleras. ¿No estamos viviendo un petrolão criollo?

Parece que el esquema de subsidiar a las extractoras de petróleo no mantiene el empleo de las refinerías, ni en el sector de transporte y de ductos, ni en la comercialización y la venta al minorista. Por otro lado, tenemos naftas y gasoiles caros, que dejan a la industria, al campo y demás servicios fuera de competencia internacional. Habría que estudiar por qué Argentina, luego de 16 años de balanza comercial positiva, pasó, en el año 2015, a una negativa, lo que continúa con los resultados de enero de 2016.

Nadie duda de la necesidad del pleno empleo. En nuestro país se centran en el nombre de figuras históricas el logro o los intentos de objetivos que hacen a las políticas de Estado: Juan Bautista Alberdi introdujo en la inteligencia nacional que gobernar es poblar, Domingo Sarmiento, que el objetivo es la educación, Juan Domingo Perón convenció que es crear trabajo, Ramón Carrillo, que es ofrecer política sanitaria para todos.

Para lograr una política energética de Estado, podemos comenzar estableciendo que los subsidios deben ser dirigidos sin intermediarios al petrolero que la crisis mundial petrolera le haga perder trabajo. Cálculos no exagerados computan que el subsidio anual del petróleo alcanza a seis mil millones de dólares, el del gas natural, alrededor de 2.500 millones de dólares y el subsidio de diez dólares por barril de crudo exportado, un monto cercano a los quinientos millones de dólares. Montos que servirían para invertir en variadas actividades, que podrían crear el trabajo que se debe asegurar en nuestro país.

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9.000 millones de dólares de subsidios a petroleras

Félix Herrero 12.03.2016.
El aumento de tarifas  y los subsidios las petroleras representaron 9.000 millones de dólares en 2015. “La mayor parte de la electricidad del país se produce quemando petróleo, y las empresas petroleras están subsidiadas con un petróleo a 67 dólares, cuando en el mercado interno está a 35 dólares”.  

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9.000 MILLONES DE DÓLARES DE SUBSIDIOS A LA PETROLERAS

Al Dorso.- 12.03.2016. El aumento de tarifas  y los subsidios las petroleras representaron 9.000 millones de dólares en 2015. El abogado y licenciado Félix Herrero analizó el impacto de los subsidios directos entregados a las empresas petroleras y energéticas. “La mayor parte de la electricidad del país se produce quemando petróleo, y las empresas petroleras están subsidiadas con un petróleo a 67 dólares, cuando en el mercado interno está a 35 dólares”.  Así lo afirmó Félix en Al Dorso.

 

Entrevista radial 12.03.2016   Parte I

 Parte II

Parte III

 

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