Programa 21/10/2017

Justicia por Santiago

Sábado 21 de Octubre de 2017

En una semana triste , resistimos el intento  estatal y gubernamental de arrebatarnos la rebeldía y la sensibilidad.  ¡Justicia por Santiago! “Marchemos, gritemos, protestemos… Que cuando se escriba la historia de este tiempo que nos tocó vivir, se sepa que no estuvimos de acuerdo…”  (Raúl González Tuñón).  A 30 años de la muerte de Tomás Sankara, con el historiador Mauricio David Idrimi recordamos el proceso revolucionario y la figura del «Che» africano, presidente de Burkina Faso.  Héctor Luis Giuliano analiza la «timba financiera» y la deuda pública argentina.  Además, «Debo debo», «Quini 6 de la deuda» y otras yerbas.

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DEUDA PÚBLICA Y ELECCIONES DE OCTUBRE 2017

Héctor Luis Giuliano (21.10.2017)
Probablemente no haya precedentes históricos en la Argentina de una campaña electoral parlamentaria tan vacía en sus contenidos como degradada y hueca en las expresiones de sus candidatos políticos como la de los comicios de este 22.10.

 

DEUDA PÚBLICA Y ELECCIONES DE OCTUBRE 2017

Por Héctor GIULIANO (20.10.2017)


Probablemente no haya precedentes históricos en la Argentina de una campaña electoral parlamentaria tan vacía en sus contenidos como degradada y hueca en las expresiones de sus candidatos políticos como la de los comicios de este 22.10. Con la particularidad que el sondeo pre-electoral compulsivo de las PASO del 13.8 pasado ya permitió adelantar el conocimiento de las intenciones de voto de la ciudadanía y, consecuentemente, posibilitar los demagógicos intentos partidarios – fundamentalmente del oficialismo – para tratar de revertir situaciones puntuales en distritos donde los resultados electorales se les presentaban desfavorables.

Y con el agravante de varios casos puntuales que – independientemente de su importancia intrínseca – han venido siendo utilizados como distractivos – y/o como coadyuvantes – del tema electoral, como el caso Maldonado, las tomas y amenazas de bombas escolares, la muerte del fiscal Nisman y toda una serie de novedades judiciales sobre la corrupción K puestas en línea con la propaganda del gobierno en medio del ajetreo electoral. En síntesis: un cuadro ideal para que la administración Macri logre el objetivo – atribuido como recomendación del consultor de Cambiemos Durán Barba – de soslayar la agenda económica en la campaña; característica ésta que notablemente fue también cumplida por toda la clase política: oficialismo y oposición.

Es decir, que la ciudadanía argentina va a las elecciones del domingo 22 con absoluta ignorancia de las posiciones de los partidos y candidatos que van a votar y, por ende, con total incertidumbre sobre qué van a decidir después con su voto esos candidatos cuando el gobierno macrista envíe el Congreso los proyectos de leyes (PL) sobre cambios estructurales que viene anunciando pero que no publicita. Es algo que – por otra parte – constituye un contrasentido frente a los comicios porque se trata precisamente de los principales temas que debieran haber estado en la discusión pública previa de las fuerzas políticas que tienen que decidir luego sobre tales asuntos en el Parlamento. Y todo esto reviste especial importancia en momentos que la realidad argentina es mucho más grave de lo que se dice y que ello se la soslaya con la complicidad de toda la clase política, los medios de comunicación y la clase dirigente en general.

Después de dos años de gestión política inoperante el presidente Macri, a falta de poder mostrar resultados, sigue tratando de vender expectativas a la gente. Con un enorme esfuerzo propagandístico – bancado por las autoridades y apoyado por los voceros y la prensa del establishment – la administración Macri pretende mostrar mínimas mejoras de indicadores estadísticos como signos de  proyecciones halagüeñas y tendencias positivas mientras los datos de la realidad muestran un grave panorama en contrario. Y estos hechos son determinantes en tres aspectos clave y relacionados entre sí: 1. La Política de Gobernar con Deuda, 2. El desequilibrio estructural de las Finanzas Públicas, y 3. La Política Macro-financiera del Banco Central (BCRA).

 

CUADRO DE SITUACIÓN DE LA DEUDA PÚBLICA.

La última información oficial disponible del Ministerio de Finanzas (MF) muestra que el saldo de la Deuda Pública al 31.3.2017 es de 298.000 MD.[1] Ésta es sólo la deuda en cabeza del Estado Central, es decir, que no figuran aquí las deudas de Provincias, Municipios, Empresas del Estado, Organismos Nacionales y Fondos Fiduciarios ni Juicios contra el Estado con Sentencia en Firme. Ello significa que la actual administración – como todas las anteriores – mantiene en secreto los montos totales de la Deuda Pública Nacional y no presenta demostración alguna de la capacidad de repago sobre dichas deudas, que siguen creciendo en forma extraordinaria.

La administración Macri heredó del Kirchnerismo un stock de Deuda de 254.000 MD. Esta deuda – pese al discurso del des-endeudamiento K – venía de haberla incrementado en unos 100.000 MD durante sus 12 años de gestión dado que la había recibido en 151.000 MD a mediados del 2003. El nuevo gobierno Macri aumentó la Deuda en unos 35.000 MD en el 2016, tiene previsto por Presupuesto un aumento adicional de la misma en más de 38.000 MD este año 2017 y propone para el Ejercicio 2018 otro aumento ulterior de unos 47.000 MD más (46.400): un total de 120.000 MD de nueva deuda en 3 años (más de la que tomó el Kirchnerismo durante su larga década de gestión).

La estructura de la Deuda Macri empeora hoy no sólo el quantum de las obligaciones (los casi 300.000 MD del último stock) sino también su composición, debido a la proporción creciente de Deuda Externa sobre Deuda Total (más del 35 %), las mayores tasas de interés (del orden de un 6-7 % anual), la menor vida promedio (7.2 años) y el monto rápida y fuertemente creciente de los intereses a pagar). Conforme al PL de Presupuesto 2018 enviado al Congreso el año que viene le caen al gobierno central vencimientos de capital por 66.600 MD y – siguiendo la regla histórica general – la totalidad de ese importe (hasta el último centavo) no se amortiza en forma neta sino que se cancela cubriendo dichas deudas con nuevas deudas, colocando en total nuevas obligaciones por valor de 113.000 MD, o sea, con el aumento adicional citado de los 46.400 MD durante el próximo ejercicio. Esto significa que el MF Caputo estará firmando emisiones de Deuda del Estado el año que viene a un promedio de 6.000 M$ por día.

Pero mientras estos vencimientos de capital se refinancian íntegramente, los intereses correspondientes – en cambio – se pagan y son parte del Gasto Público Corriente; y para el año 2018 esos pagos están previstos en 406.000 M$ (equivalentes a 21.000 MD). Son un promedio diario de 1.100 M$ por día, el equivalente de financiar un hospital público pero que se destinan a cubrir servicios de la deuda financiera del Estado. Con el agravante que no todo este importe de intereses se paga sino que un 30 % de los mismos no se puede pagar y se capitaliza entonces por anatocismo, que es el interés devengado y no pagado que se transforma en capital y devenga nuevos intereses.

Por eso el anatocismo es el sinónimo de la Usura dado que cuando un deudor – como la Argentina de hoy – no devuelve un centavo de capital ni puede abonar la totalidad de los intereses de la Deuda, ello quiere decir que ese deudor – el gobierno Macri – se encuentra en una crisis de Deuda en estado crítico. Según el PL de Presupuesto 2018 los Intereses son el principal rubro neto del Gasto Público: 28 de cada 100 $ que gasta la Administración Central – casi una tercera parte (1:3) – se destinan al pago de estos servicios y, como dijimos, no todos se abonan. Ergo, los Intereses son el principal rubro del Gasto del Estado y, consecuentemente, el principal factor determinante del Déficit Fiscal.

Y la única respuesta de la administración Macri frente a este macro-problema de la deuda es seguir tomando más Deuda. Sin esta Política institucional de Gobernar con Deuda la administración Macri perdería automáticamente tanto su estabilidad financiera como su estabilidad política.

DESEQUILIBRIO FINANCIERO FISCAL

Debido a la distorsión financiera estructural de las Finanzas Públicas, producida por la Política de Endeudamiento sistemático sin capacidad de repago, el gobierno Macri es un gobierno deuda-dependiente y, como tal, sujeto a los condicionamientos de los grupos acreedores del Estado Nacional. Según el PL de Presupuesto – que es el que van a tener que votar o no los legisladores electos el 22.10 – está previsto que se  gaste más en Intereses de la Deuda (406.000 M$) que en Educación (163.000 M$), que en Ciencia/Tecnología (19.000 M$), que en Salud (57.000 M$), que en Defensa (117.000 M$) y que en Seguridad (121.000 M$).

La Inversión Pública – de 210.000 M$ – es la mitad de lo que se paga de Intereses y la relación entre los vencimientos de Capital de la Deuda y el pago de Intereses totales es de 3 a 1. Con los agravantes anotados en el punto precedente acerca de la incidencia anual y promedios diarios que tales vencimientos implican. Todos los medios y la prensa del establishment, el oficialismo macrista, gran parte de la partidocracia del Sistema y la mayoría de los sectores empresariales privados y sus opinólogos viven lamentándose del alto Gasto Público Argentino y del consiguiente Déficit Fiscal que el mismo genera para el Estado pero todos soslayan mencionar siquiera que el principal rubro de ese gasto oficial y la causa de ese Déficit que denostan es la Deuda Pública y sus Intereses.

Ante la gravedad de la situación, los acreedores del Estado – fundamentalmente los acreedores externos – le estén exigiendo a la administración Macri una serie de reformas estructurales que les garanticen que el país va a poder seguir pagando los intereses de la Deuda Pública y, simultáneamente, tomando más endeudamiento aún; y para ello el gobierno necesita lograr y/o combinar mayorías parlamentarias que requieren sus proyectos de ley necesarios para las reformas estructurales previstas con el refuerzo de los nuevos legisladores que el Pueblo va a votar este 22.10.

 

DEUDA Y POLÍTICA DEL BANCO CENTRAL

El BCRA es el principal sostén interno del Sistema de la Deuda Pública Perpetua del Estado Argentino: un sistema organizado sobre la base de una Deuda Impagable, con un crecimiento continuo de nuevas deudas sin capacidad de repago, con el aumento más que proporcional de los Intereses a Pagar por dicha Deuda y con el consecuente Déficit Fiscal creciente que se cubre con más Deuda. Como la recaudación tributaria – impositiva y previsional – es en pesos pero el gobierno tiene que pagar cada vez más deudas en moneda extranjera el Fisco necesita tener un tipo de cambio bajo (dólar retrasado) de modo que dicha recaudación pueda convertirse en mayor cantidad de divisas para poder atender los servicios de la Deuda Externa y también de la Deuda Interna en Dólares.

Para mantener este atraso cambiario el BCRA sube las tasas de interés, a los efectos de atraer capitales especulativos – que son transitorios o golondrina – con los que cubre tres objetivos a la vez: 1. Consigue divisas – vía endeudamiento – para sostener niveles artificiales de reservas internacionales, 2. Aguanta un stock de intervención para poder atender las necesidades de pagos externos del Tesoro, y 3. Favorece los negocios especulativos de los excedentes de capitales financieros privados existentes en el Mundo, que logran así récords de ganancias a costa de los fondos de nuestro país.

El BCRA dice que sube y mantiene elevadas las Tasas de Interés como instrumento contra la Inflación interna pero esta política se ha revelado inoperante hasta el presente para bajar los precios mientras que, en cambio, ha servido para mantener controlada y retrasada la cotización del dólar, que sería el verdadero objetivo concreto de la política de retraso cambiario. Porque, en los hechos, el BCRA no defiende el valor del Peso – carcomido por una inflación que no cesa y del que las altas tasas de interés son también parte componente – sino el valor del Dólar, que el gobierno necesita estable y retrasado para poder garantizar a los acreedores de la Deuda su capacidad de sostener el pago de los intereses crecientes.

La Deuda cuasi-fiscal de Lebacs que el BCRA usa para comprar reservas – una masa hoy de 1.1 B$ (Billones de Pesos) que genera una mayúscula sangría financiera por intereses superior a los 270.000 M$ anuales – y los déficits gemelos nuevamente existentes – Fiscal y Externo – del Estado Central han metido a la administración Macri en un callejón sin salida del que su administración, con total irresponsabilidad financiero-fiscal, pretende salir con la receta de sortear la actual nueva Crisis de Deuda precisamente con más Endeudamiento Público.

Los votantes que concurran a las urnas este domingo 22.10 van así a votar a ciegas frente al silencio y/o la ignorancia de la clase política ante los grandes problemas nacionales de la Argentina y, particularmente, frente al problema insoluble de la Deuda Pública Perpetua que oficialismo y oposición les ocultan y de cuya complicidad se retroalimenta el Sistema de la Deuda.

Mientras tanto, el presidente Macri – en su estilo discursivo más propio de un pastor televisivo que de un jefe de gobierno – sigue hablando mucho y diciendo poco o directamente nada acerca de estos graves problemas financiero-fiscales reales que se siguen agravando día tras día.

Con la desgracia adicional que no se trata ya de una patología exclusiva de los gobiernos de turno sino de toda la clase política nacional (esencialmente de aquélla que tiene representación parlamentaria significativa).

Es el discurso de una generación política sin representación ni legitimidad ciudadana; es el producto de una corrupción derivada de la naturaleza y el financiamiento de los partidarios y de quienes son sus meras figuras visibles: los candidatos como actores que sólo aspiran a ser protagonistas de un único libreto institucional que ya les está escrito de antemano para cualquiera que gane.

Es la muerte de la utopía Democracia en manos de un Electoralismo vacío con que la Partidocracia – en su rol de nueva oligarquía – cubre los intereses de la Plutocracia para la que trabaja: que son los grandes grupos de poder económico-financieros que siguen imponiendo y administrando las Políticas de Estado contrarias a los Intereses Nacionales y que paga todo el Pueblo Argentino.-

[1] Las abreviaturas MD/M$ significan Millones de Dólares/Pesos respectivamente y se expresan siempre con redondeo, por lo que pueden darse mínimas diferencias entre totales y sumatoria de términos.

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Economía argentina 2017, recuperación anémica

Rolando Astarita 20.10.2017.
En las últimas semanas se ha venido afirmando una recuperación de la economía argentina con respecto a la recesión que se produjo entre el tercer trimestre 2015 – cuarto trimestre 2016. El PBI creció un 2,7% en el segundo trimestre con respecto a igual período de 2017, y todo apunta a que prolongaría su crecimiento en el resto del año.

 

Economía argentina 2017, recuperación anémica

Por Rolando Astarita (20.10.2017)

En las últimas semanas se ha venido afirmando una recuperación de la economía argentina con respecto a la recesión que se produjo entre el tercer trimestre 2015 – cuarto trimestre 2016. El PBI creció un 2,7% en el segundo trimestre con respecto a igual período de 2017, y todo apunta a que prolongaría su crecimiento en el resto del año. El estimador mensual de la actividad económica a julio de 2017 dio una variación interanual positiva del 4,9%; el estimador mensual industrial de agosto tuvo una variación interanual del 5,1%; el indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC) a agosto tuvo una variación interanual positiva del 13%; a septiembre la variación interanual de la recaudación tributaria fue del 33%, mayor que la inflación (25% interanual en septiembre); la formación bruta de capital fijo al segundo trimestre tuvo una variación positiva del 7,7% (y 11,5% en construcción), y el consumo privado del 3,8%; el empleo apenas aumentó 1,5% de junio a junio (con fuerte componente de monotributistas comunes y sociales).

Sin embargo, se trata de una recuperación anémica. Básicamente porque la inversión productiva continúa extremadamente débil, crece aceleradamente el endeudamiento y aumenta el déficit en cuenta corriente. Si bien muchos de estos factores fueron señalados por economistas de la oposición, es conveniente repasar algunos datos básicos.


Debilidad de largo plazo de la inversión

En primer lugar, la clave en el desarrollo es la inversión productiva. En otros términos, la reinversión de las ganancias y rentas para la reproducción en escala ampliada del capital (o sea, de la relación de explotación). Y la inversión estatal que facilite o abarate esa reproducción ampliada (inversión en infraestructura; en preparación de la fuerza de trabajo, etcétera).

Pues bien, en términos de PBI, la inversión se mantiene aproximadamente a los mismos niveles de 2015. En el segundo trimestre de 2017 (Indec, último dato disponible), en precios corrientes, la formación bruta de capital fijo representaba el 19,5% del PBI. Es algo más elevada que en 2016 (19%), pero aproximadamente igual a 2015 (19,6%). Considerada en mayor perspectiva, la relación inversión / producto se ubica aproximadamente en el mismo nivel que los promedios de los 1990 y 2000. Nada que altere cualitativamente el carácter tecnológicamente atrasado del capitalismo argentino. Tengamos presente, además, que en la formación bruta de capital fijo el rubro que más incidió fue construcción (que, en su mayor parte, no amplía la capacidad productiva).


Fuerte aceleración del endeudamiento para apuntalar la demanda

En segundo término, ha crecido el endeudamiento externo. Si bien el gobierno ha argumentado que una parte de la nueva deuda se debe a refinanciamiento de deuda anterior, el pasivo del gobierno aumentó en términos netos en forma acelerada. Tomando los datos sobre la Posición de Inversión Internacional (Indec), a fines de 2015 el pasivo del gobierno general era de 73.842 millones de dólares. Al finalizar el segundo trimestre de 2017 fue de 128.670 millones de dólares. Es un crecimiento del 74% en apenas un año y medio.

Es claro que ante la debilidad de la inversión, y la caída del consumo (resultado de la caída de los ingresos por la recesión, más suba de tarifas y caída de los salarios reales entre fines de 2015 y principios de 2017), el gobierno de Cambiemos intentó sostener la demanda mediante la aceleración del gasto. Esto es, apeló a una suerte de keynesianismo “de derecha” (o “bastardo”, como dirían los poskeynesianos). Es posible que esta política haya sido un producto de la resistencia popular y de sectores importantes de la clase obrera al ajuste. En cualquier caso, dada la imposibilidad de financiar el déficit con emisión monetaria, el gobierno recurrió al endeudamiento. Sin embargo, a mediano plazo es insostenible el actual ritmo de incremento de la deuda. Ya en 2018 el pago de intereses de la deuda insumiría el equivalente al 2,3% del PBI (según el presupuesto). Por eso, aunque se cumpliera la meta de bajar el déficit primario, el déficit total, esto es, contando los intereses de la deuda rondaría, en el mejor de los casos, el 5,5% del PBI.


Déficit en cuenta corriente e inversión financiera de corto plazo

Tal vez el punto donde se advierte con mayor claridad la debilidad de la recuperación económica es en el sector externo. Según el Indec, las exportaciones entre enero y agosto de 2017 totalizaron 38.528 millones de dólares, y las importaciones 43.282 millones de dólares; lo que da un déficit acumulado para los ocho meses de 4498 millones de dólares. Además, en las exportaciones siguen teniendo su mayor peso los productos primarios o con escaso valor agregado. Entre las exportaciones de bienes de origen industrial, el mayor peso lo tiene el rubro automóviles, producto de los acuerdos entre las terminales argentinas y brasileñas.

Sin embargo, lo más revelador surge del examen de la cuenta corriente y la cuenta de capitales. Para verlo, tomamos los datos del Banco Central (“Información mensual del Balance Cambiario y evolución de las reservas internacionales”). El acumulado en cuenta corriente de enero a septiembre de 2017 arroja un déficit de 10.356 millones de dólares. El Central registra un superávit en el comercio de bienes de 4416 millones de dólares (la discrepancia con las cifras del Indec se debe a que el BCRA toma en cuenta exportaciones e importaciones pagadas); en servicios la balanza es deficitaria por 8022 millones; por pago de intereses de la deuda el déficit es de 5466 millones; por utilidades y dividendos es de 1578 millones de dólares.

Este déficit fue cubierto, hasta ahora, por las entradas de capitales. Sin embargo, la mayor parte son de cartera (compra de bonos, letras y otros activos financieros). Lo importante es que no son inversiones que agreguen capacidad productiva y tecnológica. Y son altamente volátiles. Veamos con algún detalle su composición.

Los ingresos por inversiones de cartera fueron, siempre para el período enero-septiembre, de 11.432 millones de dólares. En contrapartida, hubo egresos por 4030 millones (o sea, si bien disminuyó la fuga de capitales, continúa conformando un rubro significativo). De manera que el neto en inversiones de cartera fue de 7392 millones de dólares. Por otra parte, las inversiones directas totalizaron 1797 millones de dólares; es menos del 16% de las entradas por inversiones de portafolio. Estamos lejos de la “lluvia de inversiones” que esperaban Macri y su gente.

Naturalmente, esta entrada neta de capitales mantiene apreciado el peso, en tanto los especuladores obtienen jugosas ganancias con el carry trade (ver aquí), y crece el stock de las colocaciones de Lebac: 1,129 billones de pesos a valor nominal. Precisemos que hablamos de un dólar apreciado en relación a la baja productividad de la economía argentina. Y todos conocemos como terminan estas historias: en determinado punto el déficit en cuenta corriente se hace insostenible, por lo cual los inversores desarman sus carteras y corren al dólar, con el resultado de crisis cambiaria, devaluación, caída del producto y empeoramiento vertiginoso de las condiciones de vida de las masas trabajadoras.


El programa de Cambiemos y el chantaje de la huelga de inversiones

La aspiración de Cambiemos pasa, en lo fundamental, por generar las condiciones apropiadas para la reinversión del capital. Por eso su discurso es “si los trabajadores no aceptan peores condiciones laborales o salariales, no habrá inversión. Y si no hay inversión, no hay empleo”. Que es el programa del capital “en general”. O sea, no es el programa de alguna fracción del capital. De ahí la constante referencia de empresarios y políticos a la reforma laboral en Brasil (un ataque en toda la línea a conquistas de la clase obrera). El mensaje “general” de los dueños del capital es “si no nos dan algo parecido, no invertimos”.

Enfatizamos el carácter general del reclamo capitalista porque los autores “nac & pop” y asociados (incluyendo no pocos marxistas) piensan que el gobierno “neoliberal” de Macri representa centralmente al capital financiero (en detrimento del capital industrial y del pequeño y mediano empresario). La realidad es que el objetivo de bajar los costos laborales y debilitar toda forma de resistencia gremial es patrimonio de prácticamente todas las cámaras empresarias. A lo que se suma la exigencia de bajar impuestos y gasto estatal. No es una cuestión de capitales grandes o pequeños; ni de capitales nacionales o extranjeros; ni de los dedicados a servicios o dedicados al agro o la industria. Lo que está en juego es la sustancia de la hermandad de todo el capital: asegurar la generación y apropiación de plusvalía en las mejores condiciones políticas e institucionales. Por eso el optimismo que reinó en el encuentro de Idea no hizo distingos entre ramas de la actividad económica.

En definitiva, el gobierno de Macri está detrás de un programa desarrollista, sustentado en el gran capital, sea industrial, comercial, bancario, agrario. Y en el meollo del asunto también coincide la mayoría del peronismo. Por esta razón la cuestión estratégica para la clase trabajadora es cómo se enfrenta el chantaje de la huelga de inversiones. La insuficiencia de parches reformistas (o estatal nacionalistas) frente a esta ofensiva del capital –que seguramente se acentuará luego de las elecciones- debería ser evidente.

 

 

 

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Programa 14/10/2017

Deuda, Perón Leaks,  y… ¿dónde está Santiago?

Sábado 14 de Octubre de 2017

Programa especial realizado desde Radio Futura 90.5 de la Ciudad de La Plata el martes 10 de octubre de 2017. Alejandro Olmos Gaona analiza el endeudamiento público, las estafas de empresas privadas y los funcionarios públicos del «Partido de la Deuda».  Por su parte, entrevistamos a Marina Kabat – Doctora en Historia, investigadora del CONICET – sobre su nuevo libro PERÓN LEAKS: Una re-lectura del peronismo a partir de sus documentos secretos, 1943-1955.  Además, «Debo debo», «Quini 6 de la deuda «y otras yerbas.

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Programa 07/10/2017

Brasil, Catalunya, deuda y… ¿dónde está Santiago?

Sábado 07 de Octubre de 2017

Nildo Ouriques,  profesor y licenciado de la Universidad Federal de Santa Catarina (Brasil),  analiza la situación económica y política de Brasil, el proyecto rentístico de la burguesía brasileña, y la organización de la clase obrera.  Catalunya: el docente y doctor Fabián Harari, integrante del centro de Estudios e Investigaciones en Ciencias Sociales,  explica por qué no es progresista a los intereses de la clase obrera la «independencia catalana». Además, «Debo debo», «Quini 6 de la deuda «y otras yerbas.

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Programa 30/09/2017

Deuda, petróleo y… ¿dónde está Santiago?

Sábado 30 de Septiembre de 2017

«Me asusta el caso Maldonado, me aterra como concepto« afirmó el fiscal federal Federico Delgado en Al Dorso.  Sostuvo que «la desaparición de Santiago desnuda la pobreza de nuestra vida pública, institucional y la tremenda irresponsabilidad de todos los actores (…) revela la vulnerabilidad que tenemos como ciudadanos, descubre la pobreza de la sociedad en la que vivimos».  Por su parte, Félix Herrero analizó las últimas medidas de liberación del mercado petrolero y la concentración vertical de Pan American Energy Group por la fusión de con Axion Energy (Exxon Mobil).  Además, «Debo debo», «Quini 6 de la deuda «y otras yerbas.

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Programa 23/09/2017

Problemas técnicos…Cumple sin grabación

Sábado 23 de Septiembre de 2017

Por problemas técnicos de FM La Tribu no se pudo grabar el programa del día de la fecha. Una amargura enorme, nos quedamos sin celebrar con todos los interlocutores de las distintas radios amigas. AL DORSO cumplió 12 años y de regalo nos quedamos sin programa grabado. Nos encontramos el sábado que viene. 

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Programa 16/09/2017

Deuda, presupuesto 2018 y… ¿dónde está Santiago?

Sábado 16 de Septiembre de 2017

El Poder Ejecutivo Nacional presentó el proyecto de Ley de Presupuesto para el año 2018. La deuda pública es el rubro que más creció.  El endeudamiento públicó será de 112.928 millones de dólares.  El gobierno central pagará 21.062 millones de dólares de intereses de la deuda pública, es decir, 14 veces lo destinado a «Salud» y 8 veces lo presupuestado a «Educación». La cifra   equivale a construir 350.000 viviendas sociales, 7020 escuelas primarias o sacar de la pobreza a 9 millones de argentinos. El año 2018 dejará una nueva deuda de 46.400 millones de dólares.  Además, «Debo debo», «Quini 6 de la deuda «y otras yerbas.

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