Programa 16/02/2019

Receso estival: Programación repetida de verano

En este receso estival los dejaremos con una selección de programas emitidos en 2018 a modo de programación de Verano. De esta forma podremos apreciar  que se puede llegar a estar mejor o peor según lo que nos depara el devenir de lucha  para el 2019. 

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Reforma educativa o colonialidad global

Sábado 16 de febrero de 2019

(Programa emitido 10/11/2018).- «Una educación en la que el eje sea lo social, lo colectivo, es el nuevo horizonte para empezar la des-colonización capitalista. Antes que no haya nada que decir», sostuvo Darío Balvidares en AL DORSO. La reforma educativa y la colonialidad global  avanza en la privatización de la enseñanza pública.  Por su parte, Florencia Presta -del programa de radio Lado Inquilino- analiza la Ley de Alquileres que se debate en el Congreso Nacional, las modificaciones a favor de los inquilinos y la resistencia del negocio inmobiliario.  Además «debo debo»,  «Quini 6»,  y otras deudas. 

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BANCO CENTRAL Y SAQUEO FINANCIERO

Héctor Luis Giuliano 09.02.2019.  ¿Cómo, por qué y para qué se endeuda el Banco Central de la Argentina (BCRA)? Se trata de uno de los interrogantes más importantes de la actual Política Financiera – que comprende las Políticas Monetaria, Cambiaria y Bancaria – y que esconde aspectos clave de la problemática de la Deuda Pública (…)

 

BANCO CENTRAL Y SAQUEO FINANCIERO

Por Héctor GIULIANO (9.2.2019)

¿Cómo, por qué y para qué se endeuda el Banco Central de la Argentina (BCRA)?[1]

Se trata de uno de los interrogantes más importantes de la actual Política Financiera – que comprende las Políticas Monetaria, Cambiaria y Bancaria – y que esconde aspectos clave de la problemática de la Deuda Pública.
El tema del endeudamiento cuasi-fiscal o endeudamiento del BCRA es tanto o más grave que el del Gobierno Nacional a través de la Tesorería y ambos forman parte de una misma cuestión de fondo, que es el problema de la Deuda del Estado, pero la tríada institucional Gobierno-Oposición Política-Medios mantiene un engañoso ocultamiento de la gravedad de la situación y de la extraordinaria sangría financiera que este proceso viene produciendo.

Los Intereses que paga el BCRA por su Deuda en Leliq y Pases Pasivos – que son obligaciones a cortísimo plazo (1 a 7 días) – se devengan a una tasa del orden del 50 % Nominal Anual (que equivale a una Tasa Efectiva cercana al 100 %).[2] Como el stock actual de estas letras y pases (al 31.1.2019) es de 1.75 B$, los intereses totales a pagar, a este ritmo, sumarían unos 875.000 M$ en el año: son 2.400 M$ por Día; 72.000 M$ por Mes.

Recordando, por otra parte, que las altas tasas que se abonan hoy son menores que las que se pactaban hasta hace pocas semanas, en que estaban en el nivel del 60-55 % y que llegaron al 73-74 % en Octubre pasado. Tales son los costos financieros solamente en cabeza del BCRA, no consolidados a nivel país.[3] Paralelamente el Tesoro Nacional tiene Intereses a Pagar en el 2019 por 746.000 M$ (2.000 M$ promedio por Día, más de 61.000 M$ por Mes), de modo que el total actualizado conjunto de intereses a pagar devengados del Gobierno Central y del BCRA resulta así de 1.6 B$ por año: 4.400 M$/Día o 133.000 M$/Mes.

Los Intereses de la Deuda Pública constituyen el principal rubro del Gasto Público – Fiscal (del Tesoro) y Cuasi-fiscal (del BCRA) – son el de mayor y más vertiginoso incremento dentro de las erogaciones del Estado y su cobertura es el punto clave de los acuerdos de salvataje de la administración Macri por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI), que fueron pactados para que pueda completar su mandato este año después del fracaso de su política económico-financiera. Con la paradoja que la Crisis de Deuda a que llevó la Política macrista  de Gobernar con Deuda se sostiene precisamente con más Deuda.

EL PROCESO DE ENDEUDAMIENTO

La Base Monetaria (BM) es la suma del Dinero en Circulación más los Depósitos indisponibles en Cuenta Corriente (encajes) de los Bancos en el Central.La BM es un Pasivo del BCRA, es decir, una Deuda que el Estado tiene como emisor de moneda con los tenedores de la misma, incluyendo los efectivos mínimos o encajes bancarios citados. Esta BM tiene correlación o relación recíproca con el quantum de las Reservas Internacionales (RI), reservas que están en oro, divisas y colocaciones internacionales a plazo.

Cuando aumenta o disminuye el stock de las RI la BM se mueve en la misma dirección porque el BCRA hoy emite en función de las reservas existentes. Dicho con otras palabras: que cuando sube el nivel de las Reservas el BCRA imprime más Dinero. Lo que no debiera, en sí mismo, suponer un problema para la Economía si tales movimientos fuesen una resultante de operaciones genuinas de tipo económico y/o comercial (exportaciones, servicios económicos, inversiones extranjeras directas, etc.).

Pero hay un serio problema, que es a su vez un agravante, cuando esta Emisión Monetaria – como pasa en la Argentina – no proviene del aumento genuino de las Reservas sino fundamentalmente del endeudamiento externo o de la deuda en divisas que se usa  para integrar dichas reservas.Esto es, cuando tales divisas son producto de la política de compra de Reservas con Deuda, una práctica que se da en el marco general de la citada Política Macrista institucionalizada de Gobernar con Deuda.

Veamos cuál es el mecanismo de este proceso de endeudamiento continuo:

  1. a) Cuando ingresan dólares al país el BCRA emite su correspondiente partida equivalente en pesos (obviamente, al tipo de cambio vigente a ese momento).
  2. b) Esta emisión de dinero aumenta la Base Monetaria (BM). Pero,
  3. c) El propio BCRA retira de la circulación (absorbe o esteriliza) la mayor parte de este dinero que ha emitido colocando Letras – que son obligaciones de corto y cortísimo plazo (antes, Lebac a 30 días, y hoy Leliq a 7 días y/o Pases Pasivos a sólo 1 y 7 días), con el argumento anti-inflacionario.[4]

Ergo, aunque trasponiendo los pasos, es así como las Reservas se compran con Deuda porque en lugar de primero tener los billetes y con esos billetes salir a comprar dólares, el BCRA actúa al revés: primero emite el dinero para comprar las divisas y luego – inmediatamente después – retira o recupera ese mismo dinero impreso a través de Letras (Leliq-Lebac y Pases), que son instrumentos por los que paga altísimas tasas de interés (que son las más altas del mundo).[5]

Se trata de una operatoria – que no es nueva en nuestro país pero que ahora fue llevada al paroxismo bajo el gobierno Macri –  por la cual a medida que aumenta el stock de RI aumentan simultáneamente las obligaciones a corto plazo del propio BCRA. Es la paradoja de que cuanto más crece el saldo de las Reservas más aumenta el Pasivo de vencimientos cuasi-inmediatos de la deuda del Banco.[6]

 

COMPRA DE RESERVAS CON DEUDA

Ahora bien, siendo que el aumento de las RI provoca mayor emisión monetaria y que consecuentemente el BCRA emite entonces más deuda para esterilizar esa masa de dinero, surge la pregunta de pura lógica: por qué y para qué el BCRA sigue comprando más Reservas con Deuda? Si lo necesitara, pudiera emitir ese dinero directamente sin contraer Deuda y consecuentemente ahorrándose pagar Intereses.

La realidad del Poder Financiero, en cambio, impone otra cosa: el BCRA emite Deuda porque entran Divisas y estas divisas entran porque el BCRA las atrae pagando altísimas Tasas de Interés. Ergo, la Deuda en Letras del BCRA crece en la medida en que aumentan las Reservas dado que las letras se emiten para esterilizar los pesos que son producto precisamente de comprar tal ingreso de divisas; lo que configura un proceso de virtual invención de Deuda. Es un perfecto círculo vicioso: explicado con otras palabras, yo-BCRA subo la Tasa de Interés para que entren dólares. Esos dólares efectivamente ingresan y entonces emito dinero a cambio, pero enseguida rescato ese dinero por medio de letras (que pagan altas tasas de interés).

Al tener un stock elevado y creciente de obligaciones en letras de muy corto plazo necesito retenerlas para que el dinero no se vaya a la BM ni al dólar. Entonces mantengo las altas tasas y con ello el estímulo para entrada de más capitales especulativos. Y así el ciclo se retro-alimenta continuamente porque se ha caído en la trampa del arbitraje entre tipo de cambio y tasa de interés, que es una trampa derivada de la decisión de endeudar al BCRA.

Una operatoria de este tipo – por lógica elemental – favorece las ganancias extraordinarias de los capitales especulativos internacionales, y también de los especuladores locales en moneda extranjera, en detrimento directo de los intereses financieros del Estado Argentino.

 

EL MECANISMO OPERATIVO

Analicemos un poco más – a riesgo de ser reiterativos – el mecanismo de los hechos:

  1. a) El BCRA mantiene su política de altas Tasas de Interés con el objetivo declarado de frenar la Inflación pero en realidad el verdadero objetivo primario es controlar el Tipo de Cambio.
  2. b) La Tasa de Interés es una variable muy discutible de lucha anti-inflacionaria porque la Tasa es también factor de Inflación.
  3. c) El Mercado Cambiario no se mueve por libre concurrencia de Oferta y Demanda de Divisas sino por las presiones del capital financiero mundial: por un lado, porque no existe aquí competencia perfecta sino monopolística – nacional e internacional – dado el peso diferencial de los grandes actores en dicho mercado; y por otro lado, porque el BCRA puede influir sobre el juego de la Oferta y la Demanda induciendo movimientos de entrada y salida de capitales que beneficien el negocio especulativo a través del manejo de sus Tasas de Interés.
  4. d) La relación entre Tasa de Interés y Oferta Monetaria es directa: cuando el BCRA aumenta la Tasa aumenta la cantidad de dinero que afluye atraída para colocaciones en pesos.
  5. e) Este aumento de la Oferta Monetaria local resta Demanda al Dólar que así debiera tender a bajar.
  6. f) El razonamiento de las autoridades es parecido: en la medida que fondos que están en dólares se cambien a pesos para aprovechar las altas tasas de interés domésticas la cotización del dólar tendería a bajar por mayor Oferta y el BCRA no tendría que vender sus dólares de las RI.
  7. g) Ambas acciones son concurrentes para lograr una contención del precio del Dólar. Y tal es el objeto implícito de mantener las altas Tasas de Interés oficiales.
  8. h) Pero ocurre que, justamente por haber elevado las tasas, se produce una mayor entrada de capitales especulativos extranjeros, que ingresan al país para aprovechar el diferencial de tasas de interés locales versus internacionales.
  9. i) Al darse este ingreso de divisas el Dólar acentúa su tendencia a la baja y el BCRA emite más pesos a cambio de las divisas ingresadas.

En consecuencia, deviene inevitable que la suba de las Tasas de Interés lleve a la apreciación del peso o tendencia al Dólar Bajo (atraso cambiario).[7]


LA CONTINUIDAD DEL PROCESO

Como debido a la entrada de divisas el BCRA emite más pesos la presión sobre los precios internos – sin correlato en la producción de bienes y servicios – aumenta (Inflación provocada por emisión monetaria respaldada con Deuda) y entonces es el propio BCRA que se encuentra atado a no poder bajar las tasas porque si lo hiciera los capitales se irían nuevamente al dólar. Esto deja al BCRA preso de sus propias políticas, como si se equivocara a propósito.

De esta manera, lo que el BCRA busca y obtiene es el sostén de una Política de retraso cambiario a costa de pagar elevados intereses a los tomadores de títulos que el Banco coloca a muy corto plazo (las Leliq y los Pases Pasivos) y que los renueva y aumenta en su volumen continuamente. Las tasas pueden tener subas o bajas relativas pero el nivel permanece sustancialmente alto tanto en términos nominales como efectivos y este nivel sigue siendo en la actualidad mucho mayor que el de las tasas que se pagaban antes de la Crisis del 2018 (en que estaban por debajo del 30 % anual, esto es, aproximadamente a la mitad de hoy).

¿Por qué el BCRA sostiene así, mediante el uso de la Tasa de Interés, una tendencia permanente al tipo de cambio bajo? Porque el Estado recauda básicamente en pesos (salvo gravámenes al Comercio Exterior) pero la mayoría de su Deuda – Externa e Interna – está en moneda extranjera (el 80 %), de modo que al gobierno le conviene y necesita un dólar bajo porque con la misma recaudación fiscal en pesos puede comprar más dólares, dólares que irán al pago de los servicios de la Deuda Pública (esencialmente Intereses).

Pero desde el ángulo del BCRA la cosa se agrava en lo inmediato porque la operatoria lleva a una pérdida neta sin atenuantes – por menor capacidad de repago, presente y futura, de sus obligaciones a corto plazo – y a una carga creciente del peso de los Intereses a Pagar (tanto por Tasa como por mayor monto de las operaciones). [8] El Acuerdo con el FMI apuntala en este sentido el hecho que los desembolsos del Organismo se destinen a reforzar las RI del BCRA como una forma de garantía a los Acreedores de la Deuda Externa y de la deuda en moneda extranjera en general.

Por ende, la Deuda cuasi-fiscal del BCRA de corto plazo en pesos es el correlato interno de esta política cambiaria puesta en función de los requerimientos del Sistema de la Deuda Pública. Y también de la conveniencia especulativa de los acreedores en pesos, gracias a las vulnerabilidades que genera el propio Sistema.

 

FALSEAMIENTO DE LA BASE MONETARIA (BM) 

Las Metas del Acuerdo Stand-By (SBA) firmado con el FMI en Octubre pasado establecen el congelamiento de la BM hasta Junio del corriente año pero cabe observar que se refieren a la BM formal o en sentido restringido (Circulante/Depósitos a la Vista + Encajes Bancarios) y esta formulación es engañosa. El dinero emitido por el BCRA se encuentra en realidad en manos de tres grupos de tenedores y no solamente de uno (el público y los depósitos en los Bancos de la BM formal u oficial) porque los fondos invertidos en Leliq y en Pases Pasivos son también parte de esa emisión de dinero y tales fondos son convertibles en cualquier momento en BM, prácticamente en forma inmediata.

Es decir, que existe una diferencia entre la BM clásica y la BM ampliada incluyendo los pasivos del BCRA por letras y pases. Esto implica un gran engaño en la exposición de las cifras – una suerte de manipulación de datos – y sobre todo en lo que hace al supuesto éxito en curso del cumplimiento de las metas monetarias del FMI dado que se omite destacar que mientras la BM permanece estable el monto de Leliq y Pases está aumentando y lo hace aceleradamente, por lo que el quantum de la BM ampliada es mucho mayor y tiene un fuerte crecimiento. Porque el gobierno exhibe así – al 31.1.2019 – una BM de 1.352.800 M$ (≡ 36.500 MD) que está en línea con lo acordado con el FMI pero soslaya decir que si a esa BM limitada o restringida le sumamos el stock de Leliq + Pases Pasivos (por 1.750.300 M$ ≡ 47.200 MD) la BM ampliada o verdadera BM sería el doble: 3.103.100 M$ ≡ 83.700 M$).Con la peculiaridad que así el BCRA esquiva reconocer que tiene retenida y pagando altos intereses más de la mitad de la BM Total (el 56 %).

 

EL CÍRCULO VICIOSO TIPO DE CAMBIO-TASA DE INTERÉS

La clave del negocio financiero es el arbitraje entre Tipo de Cambio y Tasas de Interés locales, que son un múltiplo de las tasas internacionales. Es lo que en la jerga financiera se llama carry trade o bicicleta financiera, la forma tradicional en que los Fondos de Inversión (FI) especulativos (Fondos de Cobertura o Hedge Fund) utilizan la libre movilidad de capitales para obtener ganancias extraordinarias y condicionar a la vez la cotización de divisas en la plaza local.

Este proceso agrava la vulnerabilidad del país en la medida que – merced al peor perfil de vencimientos de la Deuda Pública (en este caso, específicamente, la deuda cuasi-fiscal del BCRA) – los abruptos movimientos de entrada y salida de estos FI condicionan totalmente tanto el Dólar como las Tasas de Interés que paga el Estado. Se da así una situación de sujeción absoluta y no reversible dentro del Sistema de Endeudamiento al que se encuentra atado el BCRA porque si el Banco no le mantiene altas tasas a los capitales especulativos éstos se van al dólar, el dólar aumenta y se traslada a los precios y entonces el Banco – con el citado argumento de intentar frenar la Inflación (que no es la Causa sino el Efecto de esa maniobra financiera) – vuelve a mantener la tasas elevadas garantizando así la optimización de la ecuación de ganancia a los capitales financieros.

Y esto ocurre en la Argentina – sin solución de continuidad – desde hace 40 años, con determinados períodos de agravamiento como se da, una vez más, en el presente. Es parte de la Política Financiera institucional de Gobernar con Deuda y subordinar así los lineamientos de toda Política Económica a las pre-condiciones monetarias, cambiarias y bancarias del Sistema de la Deuda del Estado. Es la consecuencia inexorable de haber entrado en la trampa del arbitraje entre Tipo de Cambio y Tasas de Interés en un contexto de Deuda Pública impagable o esquema de Deuda Perpetua.

 

LA MÁQUINA DE PAGAR INTERESES

Si yo-Estado pagara digamos 100 $ por un bolígrafo que vale 20 $ un coro de voces escandalizadas hablaría por todos los medios y canales de difusión acerca del despilfarro público (peor aún si yo no lo comprara sino simplemente lo alquilara, como es el caso de los intereses, que son el precio del alquiler del dinero).Pero si lo que se paga como Gasto Público son Intereses con tasas del 50, 60 y/o 70 % anual – que son las más altas del mundo – el establishment financiero, a través de la tríada Gobierno-Oposición- Medios no dice nada. Con el agravante que tales tasas en Pesos – antes por Lebac y ahora por Leliq y Pases Pasivos – representan una ganancia mayúscula equivalente en Dólares para los acreedores financieros externos e internos del Estado dada la estabilidad cambiaria relativa y la total libertad macrista en la movilidad de entrada y salida de Capitales.

Los Intereses a Pagar por parte del BCRA llegan hoy a niveles históricos récord en la Argentina y en el Mundo: según la última información oficial disponible (al 31.1.2019) la suma de obligaciones a corto y cortísimo plazo del BCRA es de 1.75 B$ (1.750.300 M$, producto de la suma de 867.100 M$ de Leliq y 883.200 M$ de Pases Pasivos).

Obsérvense aquí – entre otros – algunos puntos importantes:

  1. a) Las Lebac (que tenían mayoritariamente plazo 30 días) fueron actualmente reemplazadas por Leliq, que son obligaciones a menor plazo (7 días) y pagan tasas de interés más altas, lo que constituye una perfecta irracionalidad financiera.
  2. b) A esta masa de obligaciones se suma una oleada de aumento en el stock de Pases Pasivos, que son casi todos a un día de plazo (!).
  3. c) La suma de Leliq y Pases pasivos – como se ha señalado – es mayor que la BM y su monto, en pesos (no en dólares), es hoy mayor que el que existía en época de las Lebac.
  4. d) La relación teórica de cambio BM (en $) / RI (en US$) da un valor que es el doble si se mide contra la BM simple o completa: 20.25 y 46.45 $/US$ respectivamente.
  5. c) Las Reservas propias del BCRA no sólo no existen en la práctica sino que son negativas porque las Deudas de corto plazo y/o vencimiento inmediato son superiores a las tenencias en divisas.[9]

Un cuadro de endeudamiento de este tipo, en principio, no es reversible en materia de carga de deuda y pago de intereses.

 

VACIAMIENTO DEL BCRA

La figura jurídico-financiera del vaciamiento de empresas es una forma de quiebra fraudulenta producto de maniobras realizadas por funcionarios de la entidad que la gestionan con daño a los intereses de la misma y a su patrimonio. En el caso concreto del BCRA lo que está en juego es el mayúsculo despilfarro en gastos por Intereses a Pagar – a favor de los Acreedores financieros del Estado – abonando tasas récord en la Argentina y el Mundo, la toma sistemática de obligaciones sin capacidad de repago, el falseamiento de la verdadera Base Monetaria (BM ampliada muy superior a la BM formal), el empeoramiento del perfil de vencimientos de las obligaciones del Banco y el vaciamiento de las Reservas Internacionales del BCRA, mostradas como signo de fortaleza mientras están totalmente superadas por los Pasivos que se usan para sostenerlas.

En última instancia, no es sólo un problema de vaciamiento de las Reservas, que son el Activo esencial del Banco, sino también el compromiso fáctico del Patrimonio Neto real pese a su presentación contable de Balance.
Porque el stock de dichas Reservas es inferior a las Deudas contraídas para obtenerlas y el perfil de sus vencimientos es cada vez peor debido a que tales deudas tienen vencimientos diarios  continuos. Cuando un ente del Estado es conducido así a una virtual situación de quiebra por despilfarro o incremento descontrolado de los gastos por el pago de Intereses y por una posición patrimonial de Reservas atada a Deudas impagables de cortísimo plazo que se utilizaron para comprarlas estamos frente a una figura análoga a la del  vaciamiento y que, por ello, debiera ser aclarada en detalle.

Desde el punto de vista de los deberes y responsabilidades de los funcionarios públicos esto combinaría distintas variantes de incumplimiento de funciones específicas, negociaciones incompatibles con la función pública, incompetencia profesional y/o delitos de cohecho, sujetos a investigación por parte de la Justicia. La administración Macri afronta una muy grave responsabilidad por estos hechos que ponen en juego la verdadera sostenibilidad e independencia financiera del BCRA y que a la vez denotan la acción y efecto de vaciar las Reservas Internacionales del Estado.

 

CONCLUSIONES:

  1. a) La deuda cuasi-fiscal del BCRA es la otra cara de la moneda – la cara oculta de la Luna – dentro del problema de la Deuda Pública Argentina.
  2. b) El Banco compra las Reservas Internacionales con Deuda. Por ende, más Reservas son más Deuda.
  3. c) Peor aún, cuando las divisas que ingresan provienen de operaciones de Deuda Externa (como en el caso del FMI, los créditos de Organismos Financieros Internacionales en general y/o la colocación de Bonos) esto da lugar a un doble endeudamiento: externo, por la deuda contraída, e interno por la emisión de letras del BCRA para esterilizar los pesos producto de la conversión de esas divisas prestadas.
  4. d) Este proceso de endeudamiento conlleva la más grande sangría o saqueo financiero de la Historia Argentina y se está llevando a cabo impunemente bajo las narices del Pueblo Argentino.
  5. e) Las autoridades inducen la entrada de capitales financieros con su política de altas tasas de interés dando lugar con ello al mayor negociado por arbitraje entre tipo de cambio y tasas de interés, con daño a los intereses del Estado.
  6. f) La suba de tasas no tiene como objetivo primario la lucha contra la Inflación sino el control de la cotización del Dólar. Y la contención o estabilización del dólar es un requisito para garantía de pago de los servicios de la Deuda Externa.
  7. g) Como parte de esa garantía de pago en moneda extranjera, el gobierno Macri promueve una Política de retraso cambiario.
  8. h) La relación Tipo de Cambio-Tasa de Interés está directamente vinculada a la relación Reservas-Deuda cuasi-fiscal del BCRA.
  9. i) El BCRA es la entidad oficial que regula el funcionamiento de este macro-negociado financiero con los Acreedores.
  10. j) Este círculo financiero vicioso con daño a los intereses del Estado Argentino es sostenido políticamente por la tríada Gobierno-Oposición-Medios.

Así se malgastan los dineros públicos y así se tiende a la privatización fáctica de un Banco Central sobre-endeudado, sin capacidad de Política Financiera propia y con su Activo de Reservas Internacionales comprometido y condicionado por obligaciones de corto plazo. En este contexto, la sub-política de compra de Reservas con Deuda es una parte central de la Política  macrista de Gobernar con Deuda.

 

[1] Los datos consignados en este trabajo se remiten básicamente a las cifras de la Tabla Adjunta sobre Evolución de los Pasivos del BCRA, Reservas y Tipo de Cambio; que a su vez están tomadas de los Balancetes semanales del BCRA.

Las abreviaturas M$/MD y B$ significan Millones de Pesos/Dólares y Billones de Pesos respectivamente, y se expresan siempre con redondeo, razón por la que pueden darse mínimas diferencias entre totales y sumatoria de términos.

[2] La Tasa Efectiva es la que proyecta el cálculo anualizado de los Intereses a Pagar renovando las obligaciones con capitalización por anatocismo o Interés Compuesto, que es lo que ocurre en este caso porque los vencimientos que le caen diariamente el BCRA los refinancia en su mayoría sin retiro de los intereses por parte de los acreedores.

[3] Las autoridades mantienen siempre en secreto la Deuda Pública Nacional o total de la Deuda del Estado Argentino. Sólo se conocen los datos de la Administración Central, del BCRA y – con cierto desfasaje – del consolidado de las Provincias.

No se tiene información, en cambio, sobre la Deuda de Municipios, Empresas Públicas, Organismos Oficiales, Fondos Fiduciarios, Deudas Flotantes en general y Juicios contra el Estado con sentencia en firme.

[4] La tríada Gobierno-Oposición-Medios, manejada por el establishment financiero, engaña a la Opinión Pública haciéndole creer que la Tasa de Interés es el principal instrumento de contención contra la Inflación pero ello es conceptual y fácticamente falso porque la Tasa de Interés es también un factor de Inflación debido a su traslado a precios – a través del costo financiero de toda la cadena de valor de las actividades económicas – y porque la realidad muestra que tres años de gestión macrista con el mismo pretexto de mantener tasas de interés cada vez más altas como freno anti-inflacionario no han dado resultado sino, por el contrario, han conducido a agravar el problema del aumento generalizado de los precios.

La gran falsía reside en que no es cierto que el BCRA mantenga su política de elevadas tasas de interés para luchar contra la Inflación sino que lo hace para tratar de controlar la cotización del Dólar, como parte del juego de arbitraje financiero entre Tipo de Cambio y Tasas de Interés locales (que son un múltiplo de las internacionales)  lo que le permite a los capitales especulativos optimizar su tasa de ganancia precisamente gracias a dicho arbitraje armado desde el gobierno.

Es el caso notable que se repite como constante de las Políticas Neo-Liberales en la Argentina – desde el Proceso Militar hasta la Convertibilidad Menemista y desde la gestión De la Rúa-Cavallo hasta la de Macri – de que las autoridades se proclaman no intervencionistas en materia económica pero sí lo son en materia financiera (regulando las variables monetarias, cambiarias y bancarias), con el agravante que lo hacen a favor de los intereses de la Banca y del Capital especulativo Internacional y en contra de los Intereses financieros del Estado.

[5] En la actualidad, la tasa de referencia de las Leliq se encuentra en el orden del 50 % anual, después de haber mantenido valores del 60-55 % en los últimos tiempos y de haber llegado a más del 70 % en Octubre pasado. Es un nivel de tasas altísimo después de haber estado en menos del 30 % a comienzos del 2018.

[6] Nótese – en la Tabla Anexa – que comparando los importes en moneda constante (MD) de las columnas de Reservas (RI) y Subtotal de Deudas (Lebac-Leliq más Pases Pasivos) la evolución del stock de estos pasivos ha  sido superior al de los saldos de Reservas respectivos.

Estos datos no se dan a fines del último año (2018) debido a los fuertes desembolsos del FMI – unos 28.000 MD durante la segunda mitad del Ejercicio –  pero sirven para apreciar que la Deuda del BCRA se incrementa en forma más que proporcional al aumento de las Reservas.

Téngase presente, además, que el stock de las deudas corresponde también al acumulado de compras anteriores de reservas y que las cifras siempre pueden quedar circunstancialmente distorsionadas por el tipo de cambio a la fecha de corte de la información (como en el caso de la macro-devaluación del 2018).

[7] La fijación de una Banda de no Intervención del BCRA en el Mercado Cambiario y su auto-limitación a no vender más de 50 MD por día de las RI en caso que la cotización descienda por debajo del Piso de la Banda (originariamente de 34-44 $/US$ y actualizada al 3 % mensual) es uno de los signos directos de la garantía fáctica de no cambiar la política de atraso cambiario relativo.

Esta posición del Banco, que tiende a mantener el retraso del tipo de cambio, está en línea con los supuestos macro-económicos del Presupuesto 2019, que contempla un dólar prácticamente estable durante el año (40.10 $/US$ promedio) contra una Inflación proyectada del 23 % (que según las estimaciones privadas sería del 29-30 % anual).

Por eso decimos que la administración Macri mantiene su Política de Retraso Cambiario y que esta política tiene  por finalidad dominante ofrecer garantías de pago de servicios de la Deuda Pública en moneda extranjera primordialmente a costa de un sub-sistema de endeudamiento regido a través del BCRA.

[8] Al 31.1.2019 el BCRA tenía Deudas por Títulos Propios (Leliq, que reemplazaron a las Lebac) de 867.100 M$ y Deudas por Pases Pasivos de 883.200 M$; en total, 1.750.300 M$.

El stock de la Bomba de las Lebac había llegado a más de 1.2 B$ entre Abril/Mayo de 2018 y luego comenzó a decrecer en función del acuerdo con el FMI para desarme de estas letras; pero las obligaciones se transformaron rápidamente en una combinación peor: la Bomba de las Leliq, que son títulos del mismo BCRA a menor plazo y mayor tasa.

Con el agravante que paralelamente también fue aumentando el stock de Pases Pasivos, que se contraen a la misma tasa de interés de referencia y la casi totalidad son a sólo un día de plazo.

El saldo de estos Pases era de 337.500 M$ (≡ 18.000 MD) al 31.12.2017, se elevó a 774.500 M$ (≡ 20.500 MD) al 31.12.2018 y es de 883.200 M$ (≡ 23.800 MD) al 31.1.2019.

O sea, que actualmente el BCRA tiene más Deuda por Pases Pasivos que por Leliq (!), con mínimo plazo – vencimientos diarios – y con tasas igualmente gravosas.

Cuando se compara el saldo de Lebac + Pases a fin del 2017 (1.497.800 M$ ≡ 79.800 MD) contra el saldo a fin del 2018 (1.509.600 M$ ≡ 39.900 MD) y el saldo al 31.1.2019 (1.750.300 M$ ≡ 47.200 MD) nos encontramos con que el stock de las obligaciones del BCRA pasó de Lebac a Leliq (más Pases) y con que no bajó en términos absolutos (valores nominales, en pesos) pero sí en términos relativos (tomando como moneda constante los valores en dólares).

Esto significa que se produjo una gran licuación de la Deuda cuasi-fiscal del BCRA medida en dólares frente al aumento de Reservas prestadas en divisas, lo que en el último año se dio fundamentalmente por los desembolsos del préstamo del FMI.

Pero estas Reservas – hoy, como decimos, provenientes en su mayoría del Fondo – lo son para garantía de pago a los Acreedores financieros del Estado, se sostienen a un costo altísimo de intereses a pagar, tienen como contracara un nuevo endeudamiento rápidamente creciente del Banco (por Leliq y por Pases) y no reducen sino que aumentan la vulnerabilidad del BCRA en el caso de una nueva corrida cambiaria.

 

[9] Al 31.1.2019 el stock de las RI del BCRA es de 66.800 MD (≡ 2.474.400 M$) mientras que las Deudas por Leliq y Pases Pasivos utilizadas para sostenerlas suman 47.200 MD (≡ 1.750.300 M$).

La diferencia es de 19.600 MD (≡ 726.000 M$). Pero se trata en realidad de un subtotal y no de una información completa porque si a este importe se le restan los Depósitos en Moneda Extranjera (14.000 MD ≡ 519.600 M$) y Otros Pasivos (Swap con China, por 18.900 MD ≡ 700.800 M$) el saldo de las RI pasa a ser negativo (- 13.300 MD ≡ 493.000 M$ aproximadamente).

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Programa 09/02/2019

Receso estival: Programación repetida de verano

En este receso estival los dejaremos con una selección de programas emitidos en 2018 a modo de programación de Verano. De esta forma podremos apreciar  que se puede llegar a estar mejor o peor según lo que nos depara el devenir de lucha  para el 2019. 

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El agua una historia de terror

Sábado 09 de febrero de 2019

(Programa 06/10/2018).- A quienes nos invitan a tomar agua, y también a quienes nos invitan a tomar conciencia. Nos visitó el escritor de cuentos infantiles Martín Crespi, presentando su nuevo libro EL AGUA UNA HISTORIA DE TERROR. Un libro que problematiza la percepción y la valoración que tenemos del agua como elemento indispensable de la vida, y nos invita a reflexionar sobre nuestro presente y sobre nuestro futuro. Ademas,  analizamos con el Licenciado en Economía Política y abogado, Félix Herrero,  la actual política energética argentina  y subas de precios que los consumidores pagan para reemplazar las subvenciones  sociales.  Y por supuesto,  «debo debo»,  «Quini 6»,  y otras deudas. 

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DEUDA PÚBLICA Y DÉFICIT FISCAL 2018

Héctor Luis Giuliano 24.01.2019. El gobierno Macri y el Fondo Monetario Internacional (FMI) utilizan una fórmula engañosa cuando se habla de la meta del Déficit Cero del Presupuesto 2019 porque no se refieren al Resultado Total de las Cuentas del Estado Nacional sino a las cifras sin contar el gasto público por Intereses a Pagar, esto es, al denominado Resultado Fiscal Primario (…)

DEUDA PÚBLICA Y DÉFICIT FISCAL 2018

Por Héctor GIULIANO (24.1.2019)

El Ministerio de Hacienda ha dado a conocer días pasados el Resultado Financiero del Ejercicio 2018 y lo que sigue son algunas observaciones y comentarios personales acerca del mismo.[1]

DÉFICIT FISCAL Y RESULTADO FINANCIERO

El gobierno Macri y el Fondo Monetario Internacional (FMI) utilizan una fórmula engañosa cuando se habla de la meta del Déficit Cero del Presupuesto 2019 porque no se refieren al Resultado Total de las Cuentas del Estado Nacional sino a las cifras sin contar el gasto público por Intereses a Pagar, esto es, al denominado Resultado Fiscal Primario.

El cierre del Ejercicio 2018 es reflejo de este problema:

  1. El Gasto Público Primario (sin contar el pago de Intereses) fue de 2.939.500 M$ (casi 3.0 B$).
  2. Los Ingresos Fiscales fueron de 2.600.600 M$ (2.6 B $).
  3. El Déficit Fiscal Primario fue así de (-) 339.000 M$.
  4. Pero los Intereses Pagados por la Deuda Pública fueron 388.900 M$ (389.000).
  5. Por ende, el Resultado Financiero o Déficit Total real fue de (-) 727.900 M$ (728.000).

Esto es, que el Déficit Fiscal final del 2018 aumentó un 15.7 % medido en términos nominales (sin efecto inflacionario) contra el año 2017, que había sido de (-) 629.050 M$.

La Ley 27.467 de Presupuesto 2019 prevé ahora un Déficit Fiscal Primario Cero (3.7 B$ de Ingresos Totales contra otros 3.7 B$ de Gasto Público, sin incluir Intereses) pero da un Resultado Financiero de (-) 600.000 M$ (exactamente 596.100), que equivale a (≡) unos 15.000 MD (14.900) y corresponde al monto de los Intereses a Pagar, que son los que realmente determinan este déficit del Ejercicio. Ergo, el Estado Central sigue teniendo déficit y este déficit es causado íntegramente por el gasto de los Intereses (que no son todos los intereses devengados sino sólo los que se contempla abonar). Ello significa que en el corriente año (como en todos los años) el país no sólo no amortiza los vencimientos de Capital de la Deuda Pública – que se refinancian en su totalidad (hasta el último centavo) – y toma más Deuda Nueva sino que además no puede pagar siquiera los Intereses completos de la Deuda y la diferencia la capitaliza por anatocismo.[2]

Una situación de Insolvencia e Iliquidez Fiscal de este tipo implica un estado virtual  de Default por impago, que es encubierto con el préstamo-puente (igualmente impagable) del Stand-By por 56.300 MD que le ha sido otorgado por el FMI al gobierno Macri para que pueda completar su mandato. Dicho con otras palabras: que la declarada Política de Déficit Fiscal Cero enmascara en la práctica una nueva Política de Capitalización de Intereses del Estado frente a la situación de Default a la que llevó su nueva Política de Gobernar con Deuda inaugurada en Diciembre del 2015.

LA DEUDA PÚBLICA EN 2019

Este año está previsto según Presupuesto un Endeudamiento Público de 3.11 B$ (≡ 77.400 MD) contra Amortizaciones de Deuda (que, en realidad, no son amortizaciones netas sino cancelaciones que se realizan con refinanciación total de las obligaciones que caen a su vencimiento, es decir, canjeando Deuda Vieja por Deuda Nueva) por valor de 2.03 B$ (≡ 50.700 MD). La diferencia representa el aumento previsto de la Deuda Pública durante el Ejercicio, que resulta así de 1.07 B$ (≡ 26.700 MD). Pero a este saldo habría que sumarle otros 800.000 M$ (≡ unos 20.000 MD) por Letras del Tesoro, lo que eleva el total de incremento de la Deuda en el año a 46.700 MD. Como el saldo de la Deuda Pública al 30.9.2018 – última información oficial disponible – era a esa fecha de 321.000 MD (320.900) y todavía se desconoce el monto de las colocaciones del último trimestre del año no es previsible a cuánto ascenderá el incremento final de la Deuda para fin del 2019 pero estaría en el orden de los 380.000 MD o más, considerando los desembolsos del FMI (9.600 MD).[3]

INCIDENCIA DE LOS INTERESES

Los Intereses a Pagar por la Deuda Pública aumentan más que proporcionalmente en relación al aumento del Stock de la Deuda y sus efectos son cada vez peores porque a la carga de intereses sobre la deuda existente se le suma la que corresponde a la toma de más Deuda Nueva y a las tasas que se pagan, que son más elevadas. La magnitud del pago de Intereses a los Acreedores financieros del Estado por el lado de la Tesorería – que hoy es menor a la que se paga por el lado del Banco Central (BCRA) por su masa de Leliq y Pases Pasivos – ha tenido una evolución creciente: 9.800 MD en 2016, 13.800 MD en 2017, 21.100 MD en 2018 y 18.600 MD para 2019 (en que estaría jugando la tasa del FMI, que es inferior a la Tasa de Interés promedio de la Deuda Total). De allí que el gobierno pueda mostrar – expresado en dólares – un mismo nivel de Intereses a Pagar en 2018 y 2019, aunque estabilizado en un monto altísimo.

Pero ello no ha resultado así hasta ahora porque en 2018 los Intereses Pagados fueron de 388.900 M$ (≡ 20.200 MD, al tipo de cambio presupuestario de 19.30 $/US$). Más hubo otros intereses, por 124.900 M$ (≡ 6.500 MD) – correspondientes a la Deuda Intra-Estado – que no se abonaron sino que se capitalizaron por anatocismo, de modo que el total de Intereses a Pagar habría resultado en realidad de  513.800 M$ (≡ 26.600 MD), contra el proyectado del Presupuesto, que era de 406.500 M$ (≡ 21.100 MD). Lógicamente, la gran devaluación producida durante el año – que dejó completamente superado el tipo de cambio proyectado de 19.30 $/US$ – hizo que los intereses a pagar en dólares se encareciesen para las cuentas fiscales en moneda nacional mientras que los intereses a pagar en pesos se licuasen expresados en dólares. De todas formas, los intereses totales excedieron las previsiones presupuestarias del año pasado.

INGRESOS Y GASTOS FISCALES DEL 2018

Los Ingresos Totales del Estado Central el año pasado fueron de 2.600.600 M$ y tuvieron un aumento del 30.2 % contra el 2017 mientras que los Gastos Primarios (sin Intereses) fueron de 2.939.500 M$ y registraron un incremento del 22.4 % contra el año anterior. Esto significa que – medidos en términos nominales (sin efecto inflacionario) – el aumento de los Ingresos fue superior al aumento de los Gastos, con un Déficit Primario de 339.000 M$. Pero los Intereses Pagados fueron 388.900 M$ y tuvieron un aumento del 72.9 % (casi 73), lo que muestra que el incremento de estos Servicios de la Deuda fue más de tres veces el del Gasto Primario.

Dicho con otras palabras: que esos pagos de Intereses – parte clave del Sistema de la Deuda – fueron la causa del Déficit Fiscal y son los gastos del Estado que revisten mayor magnitud y nivel de crecimiento. Con el agravante que no son todos los Intereses Devengados del Ejercicio porque excluyen 124.900 M$ de intereses sobre la Deuda intra-Estado que no se abonaron sino que se capitalizaron por anatocismo en el año. Si estos Intereses Capitalizados se suman a los Pagados ello da un Total de Intereses del Ejercicio de 513.800 M$ mientras que según Presupuesto 2018 se habían sino previstos unos 100.000 M$ menos, 406.500 M$.

Los Intereses de la Deuda constituyen el principal rubro del Gasto Público. Todo el mundo se rasga las vestiduras por el peso y el aumento del Gasto Público pero se omite deliberadamente decir que los Intereses son el primero y más gravoso de los gastos del Estado.[4] Ergo, los Intereses son el principal rubro del Gasto Público, son las erogaciones que tienen mayor ritmo de aumento y son consecuentemente la principal causa del Déficit Fiscal. Porque cuando al Déficit Fiscal Primario de 339.000 M$ se le suma el monto de los 388.900 M$ de Intereses Pagados el Resultado Financiero da los 727.900 M$, que es el déficit total, real y concreto del Estado y que viene determinado así por el Gasto de los Intereses.

EL LADO OCULTO DE LA LUNA

El argumento tradicional e institucional del establishment neoliberal ha sido y es la invectiva de que el elevado Gasto Público General es la causa del Déficit Fiscal y que la necesidad de financiamiento de este Déficit explica el crecimiento de la Deuda Pública. Pero esta argumentación no tiene bases empíricas: primero, porque se omite decir que el principal rubro del Gasto es precisamente el pago de los Intereses de la Deuda; segundo, porque como derivado directo de lo anterior se omite también resaltar que dicho monto de Intereses a Pagar es lo que determina el Déficit Fiscal, y tercero porque no es cierto que el aumento de la Deuda corresponda al nivel del Déficit Fiscal sino que dicho aumento siempre es superior al Déficit.

Veamos específicamente este punto en función de los datos que figuran en la Tabla Anexa a este trabajo:

  1. Durante los últimos años (2016-2019) se han producido aumentos sistemáticos y relevantes del stock de la Deuda Pública.
  2. Estos aumentos son superiores al aumento del Déficit Fiscal (medido como Resultado Financiero o Déficit Total, no como Déficit Fiscal primario, que no incluye el importe de los Intereses).
  3. Los Intereses a Pagar son el principal rubro del Gasto del Estado y factor determinante del Déficit Fiscal.

Ergo, no solamente los Intereses son la principal causa del Déficit sino que el aumento del stock de la Deuda Pública es mucho mayor que dicho déficit. Surge entonces la pregunta del millón: si la Deuda se incrementa más que el Déficit – siendo que el endeudamiento para financiar Inversiones Públicas no llegaría en los últimos años a montos relevantes – qué es lo que explica la diferencia?

Si bien el análisis de este tema requeriría todo un desglose explicativo por separado puede anticiparse la hipótesis de que la causa estaría en el sostenimiento artificial del tipo de cambio; más concretamente, en la toma de Deuda en Moneda Extranjera (Externa e Interna) para mantener la Política de Atraso Cambiario tal como se vino llevando a cabo después de la macro-devaluación de Diciembre de 2015 – que inaugura la nueva política macrista de Gobernar con Deuda – hasta la Crisis de Deuda de Abril del 2018, que obligó a la administración Macri a romper el corsé cambiario sincerando en parte la cotización del Dólar.

Aunque con la importante observación que la nueva etapa de esta Política de Endeudamiento Público, pactada con el FMI, lleva no sólo a un aumento ulterior de la Deuda – inmediata con el Fondo y futura con el objetivo declarado de regresar al Mercado Internacional de Capitales para volver a endeudarse – sino también a una nueva fase de retraso cambiario relativo. Porque para entender el problema de fondo del aumento de la Deuda del Estado hay que analizar no sólo el endeudamiento del gobierno por vía de la Tesorería sino además de la otra cara de la moneda – la cara oculta de la Luna – que es el endeudamiento paralelo del BCRA y es la que determina justamente la nueva política de atraso del tipo de cambio. Porque el Tesoro y el BCRA aumentan el stock de Reservas Internacionales con Deuda: divisas del FMI que se toman prestadas para sostener un Gasto Público que se paga mayoritariamente en Pesos y divisas provenientes del nuevo Swap con China que se toman para costear el aumento de las Reservas.

De qué sirve tener 65.800 MD de Reservas en el BCRA (al 31.12.2018) si tales reservas se han comprado a costa del endeudamiento a corto plazo del Banco en Lebac/Leliq, Pases Pasivos, Encajes en Moneda Extranjera y Otros Pasivos (Swap) al costo de pagar intereses del orden del 60-57 % anual (que llegaron a más del 70 %) ? Cuál es la verdadera razón de una Política de Compra y Stock de Reservas sostenidas con Deuda del BCRA y con las divisas provenientes de la toma paralela de Deuda por parte del Tesoro (una política común del Macrismo y el Kirchnerismo)? Lo hemos explicado ya en otras oportunidades: el 80 % de la Deuda Pública (más de 250.000 MD sobre el total de la Deuda de 321.000 MD existente al 30.9.2018, que es la última información oficial disponible) está en Moneda Extranjera y gran parte de la deuda en pesos está asumida con cláusula de ajuste por Tipo de Cambio.

El problema reside en que el gobierno recauda básicamente en Pesos pero la mayoría de la Deuda está en Moneda Extranjera, por lo que el retraso cambiario no sólo ayuda a las autoridades a convertir pesos recaudados en más dólares sino que, peor aún, el Gobierno se endeuda para conseguir esos dólares – divisas que entran por vía  del Tesoro y del BCRA – y para ello el Banco Central sube las tasas de interés como forma de reciclar las deudas existentes y lograr la toma de nuevas deudas. Porque el atraso cambiario deviene la principal garantía de repago de los Intereses – ya no del Capital, que se refinancia íntegramente a su vencimiento – y también el principal requisito para la toma de más endeudamiento.

Esta sujeción al Sistema de la Deuda Pública Perpetua es el condicionante central no sólo de la garantía y continuidad del Sistema de la Deuda a través de los sucesivos gobiernos sino también la base de las negociaciones políticas de fondo que se desarrollarían actualmente en el armado de las coaliciones electorales para el 2019. Porque la premisa del nuevo Acuerdo con el FMI no es solamente sostener al gobierno Macri frente a la Crisis de Deuda derivada de su Política de Endeudamiento, para que pueda completar su mandato sin caer en un nuevo Default, sino dejar a la vez comprometido al nuevo gobierno que sea electo este año con el arreglo Stand-By que se prolonga hasta el 2021.

Y en esto subyace la explicación tradicionalmente oculta a la Opinión Pública por parte del  gobierno Macri, de la Partidocracia opositora con representación parlamentaria y de los medios de prensa del Establishment, aliados en esta maniobra de confusión sobre la Deuda, sobre las Finanzas Públicas en general y sobre la estafa que la misma conlleva en contra de los intereses financieros del Estado.

[1] Las abreviaturas M$/MD y B$ significan Millones de Pesos/Dólares y Billones de Pesos respectivamente, y se expresan siempre con redondeo, razón por la cual pueden darse mínimas diferencias entre totales y sumatoria de términos.

Todos los datos citados están tomados de las leyes de Presupuesto anuales originalmente probadas por el Congreso y se encuentran reunidos en la Tabla Anexa que figura al final del presente artículo.

[2] El anatocismo – o Interés de los Intereses – es el mecanismo del Interés Compuesto por el cual los Intereses Devengados y no Pagados se transforman en Capital y devengan nuevos intereses.

Desde el punto de vista fáctico, el Anatocismo es sinónimo de la Usura.

[3] El saldo de la Deuda Pública al 30.6.2018 es de 320.900 MD, más los desembolsos del FMI del Cuarto Trimestre por 9.600 MD (4.100 MD el 26.10 y 5.500 MD el 15.12) más el aumento de los 46.700 MD previsto según el Presupuesto 2019 da un total provisorio de 377.200 MD (siempre sobre base de cifras oficiales).

Aparte de la citada falta de datos del último trimestre del 2018 hay que tener presente que durante el año pasado se produjo una fuerte licuación de la Deuda Pública en Pesos – que es el 21 % de la Deuda Total – por efecto de la macro-devaluación registrada durante el ejercicio, que compensó con creces el fuerte aumento de la Deuda durante el año y es una de las claves que se está utilizando para amortiguar la exposición de ese crecimiento de la Deuda (siendo la otra – más abarcativa – la de la Deuda Intra-Estado) .

Según el Cuadro de Flujos y Variaciones acumulado al 30.9.2018, el stock de la Deuda Pública habría descendido en 13.300 MD hasta esa fecha, producto de Endeudamiento por 97.400 MD (92.900 MD más Otras Emisiones de 4.500 MD) menos 49.700 MD de Amortizaciones/Cancelaciones, lo que da un aumento de la Deuda de 47.700 MD, pero con Ajustes de Valuación (por Tipo de Cambio/CER) durante el período de (-) 60.800 MD y más/menos otros conceptos menores, lo que da la citada disminución relativa del saldo de la Deuda de 13.300 MD.

[4] Durante el Ejercicio 2018 – después de los Intereses a Pagar por 513.800 M$ (388.900 M$ de Intereses Pagados y 124.900 M$ de Intereses Capitalizados) – los mayores gastos del Estado Central fueron: 281.200 M$ por Subsidios Económicos (Energía y Transporte), Salarios por 400.800 M$, Gastos de Capital por 210.300 M$ (Inversiones Públicas) y 266.000 M$ de Jubilaciones/Pensiones Netas (Gastos Contributivos directos por 1.167.900 M$ contra 901.900 M$ de Aportes/Contribuciones a la Seguridad Social).

TABLA ANEXA AL ARTÍCULO S/ “DEUDA PÚBLICA Y DÉFICIT FISCAL 2018” DE HL GIULIANO (24.1.2019):

RELACIÓN ENTRE AUMENTO DE LA DEUDA Y DÉFICIT FISCAL

RUBRO 2016 M$ 2016 MD

TC 10.60

2017 M$ 2017 MD

TC 17.92

2018 M$ 2018 MD

TC 19.30

2019 M$ 2019 MD

TC 40.10

ENDEUDAMIENTO 968.500 91.400 1.727.200 96.400 2.180.700 113.000 3.104.800 77.400
AMORTIZACIONES 721.000 68.000 1.042.500 58.200 1.284.400 66.600 2.032.100 50.700
AUMENTO DEUDA 247.500 23.400 684.700 38.200 896.300 46.400 1.072.700 26.700
DEFICIT FISCAL 97.700 9.200 480.800 27.000 681.800 35.300 596.100 14.900
RATIO DP /DEFICIT 2.54 1.42 1.31 1.79
INTERESES 104.100 9.800 246.600 13.800 406.500 21.100 746.400 18.600

Fuente: datos de los presupuestos originales aprobados por las leyes del Congreso de los años respectivos.

Estas cifras siempre difieren, en mayor o menor medida, de las resultantes al final de cada ejercicio debido a las modificaciones realizadas durante el año correspondiente pero aquí se toman en sus valores originales para poder tener un patrón de comparación uniforme, porque no se cuenta con todas las Cuentas de Inversión y además porque en la mayoría de los casos no habría habido modificaciones sustanciales.

GLOSARIO:

TC / US$ es la relación de cambio promedio que se usa para  convertir los importes en pesos a dólares.

Endeudamiento Público es el total de la Deuda a tomar por la Administración Central durante el periodo.

Amortizaciones de Deuda son las cancelaciones a realizar sobre los vencimientos de Capital de cada período.

Aumento de Deuda es la diferencia entre las dos cifras anteriores, que muestra el incremento por toma de Deuda Nueva.[1]

Déficit Fiscal corresponde al Resultado Financiero, es decir, al Déficit Total (Déficit Primario más Intereses a Pagar).

Ratio DP / Déficit es el índice o relación entre el aumento de la Deuda producido durante el Ejercicio y el Déficit Fiscal de ese mismo período. Indica la cantidad de veces que la Deuda se incrementa comparada contra el Resultado Financiero o Déficit Fiscal Total. Los valores son lógicamente iguales en pesos y dólares dado que se trata de conversiones, por lo que se consignan una sola vez.

Intereses a Pagar son los Intereses Totales devengados durante cada período (que no son siempre los que efectivamente se pagan porque una parte de los mismos se capitaliza por anatocismo).

[1]  La deuda por Letras de Tesorería (Letes) es deuda a corto plazo – hasta un año – que se autoriza por separado pero estaría incluida dentro de las Operaciones de Crédito Público autorizadas por la Ley de Presupuesto de cada Ejercicio. Aunque muchas veces no queda claro si el total del endeudamiento anual las incluye o son deuda paralela porque la Ley 24.156 de Administración Financiera del Estado técnicamente no las considera Deuda Pública (Artículo 82).

De hecho, tales operaciones de letras son Deuda porque los vencimientos se renuevan en su totalidad dentro de cada ejercicio y además se incrementa el monto de las mismas: fueron 60.000 M$ (≡ 5.700 MD) en 2016, 270.000 M$ (≡ 15.100 MD) en 2017, 330.000 M$ (≡ 17.100 MD) en 2018 y son 800.000 M$ (≡ 20.000 MD) en 2019.

Programa 02/02/2019

Receso estival: Programación repetida de verano

En este receso estival los dejaremos con una selección de programas emitidos en 2018 a modo de programación de Verano. De esta forma podremos apreciar  que se puede llegar a estar mejor o peor según lo que nos depara el devenir de lucha  para el 2019. 

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¿Por qué la Argentina estalla cada 7 o 10 años? (grabados/repetidos)

Sábado 02 de febrero de 2019

(Programa emitido el 08/09/2018).– La disparada del dólar y la renovada apuesta a incrementar la deuda externa sin plan alternativo marcan la coyuntura política y económica de estos días. De lo que (casi) nadie habla es del problema estructural del capitalismo argentino.  Entrevistamos a Eduardo Sartelli sobre los procesos cíclicos de las crisis argentina y el límite estructural del capitalismo local.  Por su parte, Héctor Luis Giuliano analiza la evolución de la deuda pública ante las última corrida cambiaria.  Además «debo debo»,  «Quini 6»,  y otras deudas. 

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Programa 26/01/2019

Receso estival: Programación repetida de verano

En este receso estival los dejaremos con una selección de programas emitidos en 2018 a modo de programación de Verano. De esta forma podremos apreciar  que se puede llegar a estar mejor o peor según lo que nos depara el devenir de lucha  para el 2019. 

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El síndrome del 17 de octubre (grabado y repetido)

Sábado 20 de octubre de 2018

 ¿Por qué cuesta tanto realizar una análisis crítico sobre el 17 de octubre de 1945?  ¿Por qué a la izquierda le cuesta confrontar el primer gobierno de Perón?  Entrevistamos a Marina Kabat, doctora en historia y autora de Perón Leaks. Una re-lectura del peronismo a través de sus archivos secretos, 1943-1955.  El mito que existe en relación con los orígenes del peronismo, una investigación integral sobre el peronismo que, a partir de los documentos secretos desclasificados recientemente, hecha luz sobre los orígenes represivos del peronismo. Por su parte el historiador Alejandro Olmos Gaona analiza la actualidad de la deuda pública argentina .   Y por supuesto,  «debo debo»,  «Quini 6»,  y otras deudas. 

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Programa 19/01/2019

Receso estival: Programación repetida de verano

En este receso estival los dejaremos con una selección de programas emitidos en 2018 a modo de programación de Verano. De esta forma podremos apreciar  que se puede llegar a estar mejor o peor según lo que nos depara el devenir de lucha  para el 2019. 

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Arrecho

Sábado 21 de abril de 2018

«Cuando el grado del golpe que te dan es tan  fuerte, y la respuesta es con tanta sutileza y suavidad,  uno tiene dos sensaciones: la impotencia o la arrechera (bronca) . La primera es mala,  yo me quedo con la segunda. Por eso estoy ARRECHO»,  sostuvo el intelectual Modesto Emilio Guerrero analizando el contexto político del ámbito  nacional y latinoamericano.  A su vez, analizó la derrota de los gobiernos progresistas, la desmoralización del campo popular y la arremetida neoliberal. Además del «Debo, Debo»,  «La que te parió», deuda y otras yerbas. 

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Programa 12/01/2019

Receso estival: Programación repetida de verano

En este receso estival los dejaremos con una selección de programas emitidos en 2018 a modo de programación de Verano. De esta forma podremos apreciar  que se puede llegar a estar mejor o peor según lo que nos depara el devenir de lucha  para el 2019. 

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Brasil, deuda y odio de clase (grabados y repetidos)

Sábado 07 de abril de 2018

El profesor y candidato a la presidencia por el PSOL de Brasil, Nildo Ouriques, analiza la conflictiva actualidad brasileña, el encarcelamiento de Lula, y por qué nada de lo que está sucediendo se sale del libreto pre-establecido, sin estallido social en el horizonte.  Por su parte, Javier Echaide, recién llegado del Foro Económico de Moscú,  nos cuenta la intención geopolítica y comercial de Rusia de cuestionar la OMC. A su vez, reflexiona sobre el aumento de gas , el retiro de demandas en el CIADI,  y los tratados de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea.  Además del «Debo, Debo», deuda y otras yerbas. 

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