20 Mitos y realidades del fracking

Libro: 20 Mitos y realidades del fracking

Equipo de trabajo: Pablo Bertinat, Eduardo D´Elía, Observatorio Petrolero Sur, Roberto Ochandio, Maristella Svampa y Enrique Viale. 
Prefacio

20mitosLas advertencias sobre los riesgos e incertidumbres causados por la dinámica industrial y la opción por un crecimiento económico exponencial e ilimitado, durante décadas desestimadas en nuestro país, actualmente ocupan un lugar en la agenda de amplios movimientos sociales y políticos. Así, aquellos megaproyectos que antes eran aceptados sin discusión por la población, hoy comienzan a convertirse en motivos de problematización y de intensos debates sociales. Los daños sistemáticos en el ecosistema –en algunos casos irreversibles–, que afectan y amenazan cada vez más el desarrollo y la reproducción de la vida, han volcado el tablero.

Los debates y decisiones que antes estaban reservados exclusivamente a los técnicos y las burocracias especializadas de las metrópolis hoy son disputados por la participación ciudadana, que en más de una oportunidad crece desde pueblos y parajes olvidados de la extensa geografía del país. Así ha sucedido con la megaminería a cielo abierto en nuestro país, alrededor de la cual, desde 2003, se han venido desarrollando fuertes resistencias y cuestionamientos. Asimismo, comienza a avizorarse con respecto al modelo sojero, sobre todo relacionado a sus impactos socio-sanitarios, al desplazamiento y criminalización de poblaciones campesinas e indígenas, al avance del desmonte y la tendencia al monocultivo.

La extracción de los hidrocarburos no convencionales, con la metodología de la fracturación hidráulica o fracking se inserta en este registro controversial, aún así posee rasgos propios que le dan un carácter más amplio y complejo. Los cuestionamientos científicos, las resistencias y los graves conflictos que está suscitando la imposición delfracking en diversas regiones del planeta, más aún, el horizonte civilizatorio que implica la consolidación de una determinada matriz energética, hacen necesaria la producción y divulgación de información plural, interdisciplinaria y crítica sobre el tema, así como la apertura de un debate verdaderamente democrático en nuestra sociedad.

Desde nuestra perspectiva, tres son los ejes esenciales en dicho debate colectivo. Uno, el eje que sostiene la necesidad de construir un enfoque integral y multidisciplinario; dos, el eje que defiende la pluralidad del saber científico y su independencia respecto de los diferentes poderes (económico, político, mediático, religioso); tres, el eje que conecta la discusión con la cuestión de la democracia y sus fronteras, esto es, que construye un abordaje complejo e interdisciplinario, en convergencia con una visión participativa de la democracia.

Así, el primer eje está vinculado a la multidisciplinariedad. Dada la complejidad del tema, así como el carácter controversial ya evocado, el debate sobre el fracking exige desarrollar un enfoque integral y multidisciplinario, que dé cuenta de las múltiples dimensiones que atraviesan la problemática, desde las más generales (la cuestión geopolítica, la cuestión de la matriz energética, la normativa especial que ésta genera, el rol de las empresas nacionales y las trasnacionales), pasando por aquellas estrictamente técnicas (si el fracking es una técnica segura o no; qué implicaciones puede tener en su carácter de técnica experimental, el impacto ambiental sobre el agua, sobre el territorio, sobre la salud de las personas y animales, sobre el cambio climático), hasta aquellas más políticas y sociales (qué sucede con las economías regionales; qué configuraciones urbanas y sociales aparecen asociadas a esta matriz, porqué se niega la participación de las poblaciones afectadas, qué cuestiones involucra la criminalización de las luchas, entre otros).

El segundo eje inserta esta discusión en un escenario de fuertes asimetrías de poder. Por un lado, es conocida la capacidad de lobby de las grandes corporaciones trasnacionales ligadas a la extracción de hidrocarburos, así como el lugar cada vez mayor que el fracking, de la mano de Estados Unidos, tiene en la agenda global. Por otro lado, hay que destacar el interés del gobierno argentino por identificar la explotación de hidrocarburos no convencionales con soberanía energética, en un contexto de fuerte déficit, lo cual lleva a descalificar o minimizar los diferentes argumentos que colocan el fracking en un campo de importantes riesgos e incertidumbres, negando así los impactos que este tipo de extracción pueda provocar en los ecosistemas y la salud de las poblaciones. A esto se suma que cualquier cuestionamiento sobre el fracking, conlleva también una discusión sobre la matriz energética, la cual en el caso argentino es fuertemente dependiente de los hidrocarburos. Y en este campo, antes que la apuesta por una transición en dirección hacia energías limpias y renovables, resulta claro que el gobierno nacional y los oficialismos provinciales han decidido profundizar la actual matriz energética, descalificando cualquier discusión o alternativa como “irrealista”, o producto de visiones “fundamentalistas”, ligadas a los movimientos y asambleas socioambientales y las organizaciones indígenas.

Todo ello torna aún más difícil y espinosa la cuestión, insertando el debate en una escena asimétrica, donde sólo unos pocos (los que avalan el fracking) tienen voz y difusión. En este sentido, es importante destacar que la aprobación del convenio entre YPF-Chevron-provincia del Neuquén (28 de agosto de 2013), habilitó el ingreso a gran escala delfracking en nuestro país. A través de una fuerte campaña publicitaria, que no ha escatimado medios económicos ni simbólicos, el gobierno nacional y sus socios provinciales han buscado establecer una suerte de consenso sobre el fracking, dando a entender que la discusión ya fue saldada y que las dudas han sido evacuadas. La defensa del fracking aparece, además, avalada por técnicos y expertos, mayormente ligados al mundo de las empresas petroleras, que creen detentar el monopolio del saber, y se escudan detrás de una concepción monolítica y cerrada de la ciencia. Muchas de esas voces expertas tienen intereses económicos claros o, en su defecto, han naturalizado la actual matriz energética y el desarrollo de la industria hidrocarburífera, a la cual aceptan sin cuestionamientos. Así, muchas de esas voces, interesadamente o no, piensan que no existe otra alternativa que la que propone el gobierno, a través de la YPF modelo 2012 y sus socios transnacionales, y tienden a acantonarse en una defensa acérrima del actual modelo energético.

Es por esta razón que en un contexto cada vez más unilateral –y monocromático– de avasallamiento y de cierre de los canales de discusión sobre el tema, la producción de un saber experto independiente tanto del poder económico como del poder político, se hace imprescindible. Se trata de producir y sistematizar información y conocimiento de manera clara, veraz y fundada, en gran medida muy poco accesible al público que está o puede estar interesado en el tema, así como a las comunidades que cuestionan elfracking y desconfían de las fórmulas triunfalistas de los gobiernos y empresas.

Es por esta razón también que consideramos necesario incorporar los más diversos saberes y disciplinas científicas, a fin de problematizar aquello que algunos expertos y políticos buscan acotar y redefinir como una cuestión estrictamente técnica, como si la temática fuera monopolio exclusivo de los especialistas del campo del petróleo. Ante esa mirada acotada, proponemos la conjunción de diversos saberes y disciplinas científicas: el equipo así conformado para la elaboración de este libro está constituido por un ingeniero especialista en petróleo (Eduardo D´Elía), un geógrafo y técnico con trayectoria en el campo del petróleo (Roberto Ochandio), un ingeniero especialista en temas de energía (Pablo Bertinat), un abogado especialista en cuestiones ambientales (Enrique Viale), un periodista y un especialista en ciencias políticas (Hernán Scandizzo y Diego di Risio, de Observatorio Petrolero Sur) y una doctora en sociología (Maristella Svampa).

En tercer lugar, estamos convencidos que además de ser un debate colectivo, en el mismo tienen un rol fundamental las comunidades afectadas. En nuestro país, son cada vez más las voces de los pueblos originarios, organizaciones multisectoriales y asambleas ciudadanas, que reivindican su derecho a decidir respecto de la sustentabilidad o no de megaproyectos que ponen en vilo formas de vida y horizontes colectivos. Como hemos señalado en este prefacio, creemos que no sólo está en cuestión lo que entendemos por modelo de desarrollo y su relación con la problemática ambiental; sino también lo que entendemos por democracia, quiénes tienen derecho a decidir y porqué. Más simple, se trata de abrir la discusión sobre la cuestión de la democratización de las decisiones colectivas. Así, esta es una disputa que nos coloca en las fronteras mismas de la democracia, que habla acerca de su posibilidad y de su alcance.

20 mitos y realidades del fracking en Argentina tiene por objetivo proporcionar información veraz y documentada, apoyada en una argumentación pluridisciplinar, sobre este tema tan complejo y controversial.

Tal como lo habíamos hecho respecto de la megaminería, por esta vía, apuntamos a deconstruir el discurso hegemónico y los lugares comunes sobre el fracking, desmontando y desactivando los “mitos” que sobre la explotación de los hidrocarburos no convencionales y a gran escala repiten con total impunidad sus actuales defensores (corporaciones petroleras, representantes del gobierno nacional y de las diferentes provincias petroleras, voceros periodísticos y cierto saber experto, como institutos ligados a la industria petrolera), amparados en la escasa información y conocimiento que el argentino medio tiene sobre estos temas.

Finalmente, el libro que presentamos aquí es tanto la conjunción de diferentes disciplinas como el producto de un intenso trabajo colectivo. Y aunque hayamos optado por señalar quienes han contribuido de modo fundamental en la elaboración de cada mito, cabe aclarar que el libro es producto del trabajo y la discusión colectiva, que ha llevado varios meses de reuniones y múltiples escrituras, hasta llegar a esta versión consensuada que hoy ofrecemos al público. Pero por sobre todas las cosas, es un libro que apunta a romper con la visión monolítica que hoy se impone sobre el fracking a partir de la producción de un saber experto independiente. Una tarea necesaria y cada vez más difícil en un contexto de invisibilización de las críticas y de los cuestionamientos que colectivos de ciudadanos y miembros de la comunidad científica hacen actualmente sobre el fracking.

Agradecemos a la editorial El Colectivo, vinculada al Frente Popular Darío Santillán, por el compromiso asumido con estos temas, no siempre visibles desde las grandes urbes. Asimismo, nuestro agradecimiento a la Fundación Rosa Luxemburgo por el apoyo económico en la coedición de este libro. Y nuestra dedicatoria a aquellos y aquellas personas que desde las asambleas, organizaciones mutisectoriales y pueblos originarios reclaman la necesidad de un debate acerca de los modelos de desarrollo, el respeto del ambiente y las formas de participación.

Aunque somos conscientes del debate desigual en el que se inserta este trabajo, esperamos poder contribuir a pensar una sociedad mejor, más respetuosa del futuro de las próximas generaciones, más crítica y plural en su concepción de la vida y la democracia.

Los autores, Julio del 2014.

 

LIBRO-20-Mitos-Final

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The Spar: El escandaloso subsidio petrolero

Por Félix Herrero (12/09/2015)

En nuestro país se vive el final de un gobierno que tiene una continuidad de doce años, colmatado de  actos económicos irracionales basados en la gran corrupción. Uno de los principales es el subsidio económico a las grandes compañías petroleras internacionales del petróleo, que también recibe la mixta asociada a la YPF de hoy, que no termina por ser una compañía nacional petrolea (NOC en inglés) por tener socios a inversores extranjeros, incluso a fondos buitres, y con una gestión complicada con ex funcionarios de la empresas norteamericana (ex francesa) Schlumbergel.

Nuestro país, que ha perdido su carácter de naftas baratas y autoabastecido (todo lo contrario a lo que prometieron y justificaron los privatizadores), tanto de petróleo crudo y de gas natural, lleva a cabo una política suicida de subsidios económicos a empresas superavitarias y usando como excusa las legítimas subvenciones sociales, vía precios o aportes del Estado, tanto en la extracción del petróleo crudo como en el gas natural. Es la evidencia del fracaso de la privatización energética realizadas por las expresiones neoperonistas del menemismo y kirchnerismo. Hoy, hasta en Gran Bretaña está criticada las políticas privatistas de la conservadora M. Thatcher y del socialdemócrata Blair. El nuevo presidente del Partido Laborista acusa al privatismo de ser asunto de los “bolsillos corporativos” que deterioraron los servicios y las tarifas públicos. Para Jeremy Corbyn, “la eficiencia privatizadora es sustancialmente un mito de conveniencia” (Roberto Kuttner, “El significado más grande de Jeremy Corbyn”, Huffington Post, 14 de septiembre de 2015).

1. La tercera crisis petrolera en 45 años. Cuando en 1969 se formó la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEC en inglés) ya se avizoraba que la unión de los países exportadores contra los países adictos al consumo petrolero y dueños de las compañías que constituían el oligopolio internacional (recordar a las siete hermanas), lograrían subir el precio de este bien estratégico. Así, las crisis de 1973 y 1979/80 fueron crisis que produjeron el alza del precio del petróleo.

Pero ahora vivimos una crisis (2014/15) de carácter diferente: una importante baja del precio del petróleo la caracteriza. Desde abril del año pasado a hoy, la baja del precio del barril de petróleo en dólares (d/b) ha alcanzado un 62%, y esto sin tener en cuenta que pocos años antes el precio cerró a más de 150 d/b en una sesión de la bolsa de Nueva York.
Hay dos bolsas que cotizan la mayor parte del petróleo que se comercializa en el mundo industrial capitalista: la de Nueva York, cuya cotización es también referencia en América Latina, con el  petróleo Intermedio del Oeste de Texas (WTI) y la de Londres con el petróleo Brent.
El 12 de septiembre, por ejemplo, el WTI cotizó a 44 d/b mientras que el europeo estaba en 47 d/b. Hay que saber que los petróleos que tienen mayor densidad (pesados) o son sulfurosos (agrios) como el Escalante argentino de la cuenca de San Jorge (Chubut y Santa Cruz) son más baratos (incluso por el distanciamiento a los centros industriales nuestros petróleos son castigados por la lejanía), motivo por el cual el petróleo Medanito (neuquino) recibe un subsidio mayor, de 77 d/b.

2. El Escándalo ¿en qué consiste? Los que extraen (el petróleo no se produce) petróleo en Argentina reciben un subsidio singular en el mundo actual. En Argentina, siempre lo dijimos, el precio del petróleo no debía ser el internacional (que por supuesto no surge del mercado, es decir del corte de las rectas de la oferta con la de la demanda) sino que debería referirse al costo nacional más un tasa de ganancia que permita la expansión y la premiación a la inversión. Pero ahora, Argentina no sigue el precio internacional, pero tampoco el de su costo interno, sino una imprecisa y caprichosa fijación que nada tiene que ver con el precio internacional: 77 d/b no es 44 d/b en el petróleo de la fecha mencionada y 7,50 dólares no es 2,50 dólares el millón de BTU que es el costo y el precio en varios de los nodos de distribución del gas natural en Estados Unidos.

El escándalo de este subsidio consiste en que en el momento en que el Estado nacional tiene un déficit fiscal importante (1.300 millones de dólares) subsidia a las compañías petroleras internacionales (IOC en inglés) que tienen ganancias (si bien en 2015 descendieron, en promedio estaría en un 9% sobre las ventas, y en el caso de ExxonMobil cerca del 19%).
3. La historia del escándalo. La explotación fraquinera fue la justificación del subsidio. Como su explotación, en promedio, exige gastos de inversión tres veces al del petróleo convencional y los gastos operativos lo doblan, se trató de convencer que para poder lograr el autoabastecimiento había que invertir en Vaca Muerta, y que para ello se debía auxiliar con precios elevados más que los internacionales Pero el curro extendió el subsidio económico al total de  la extracción de petróleo y gas natural, sea convencional o no-convencional. Esta nueva política de subsidios fue legalmente sustentada por los contratos secretos con Chevron, Dow Oil, Petronas y Sinopec, con la reforma de la Ley de Hidrocarburos, con el Decreto de fomento para el autoabastecimiento de hidrocarburos número 29.007, y con resoluciones de un ente coordinador de políticas hidrocarburíferas y de la secretaría de Energía.

Hay que hacer conocer la Tesis Hidrocarburífera del Escandaloso Subsidio Petrolero de Argentina(The Spar, en inglés espato, o baritina, componente del barro o lodo que se aplica al trépano cuando se hacen las perforaciones). Por su parte, los gobernadores de las diez provincias petroleras (justicialistas menos Mendoza, Río Negro y Neuquén), proponen que en el caso que ganara la presidencia el gobernador de Buenos Aires se mantenga el subsidio petrolero nido de la corrupción. Claro que se va dejando de usar el término subsidio, al que se reemplaza con palabras eufemísticas como compensaciones o adicionales.

4. El  cálculo anual de la estafa. El cálculo es por demás sencillo, pero no siempre se cuenta con toda la información necesaria, gracias al secretismo cada vez más utilizado: si al valor subsidiado de 77 d/b le restamos el precio internacional (WTI 44,62 el 14 de setiembre) obtenemos el valor del regalo a las compañías, o sea 27 d/b. Si al subsidio lo multiplicamos por la extracción anual de nuestro país, tenemos el monto aproximado del subsidio a las petroleras, o sea alrededor 5.700 millones de dólares, un cálculo a propósito estrechado por varias razones (el barril vale en Argentina menos que el internacional porque no es dulce, ni liviano y tiene lejanía de los mercados internacionales), no toma en cuenta los valores de 3 dólares que se otorgaban durante los primeros meses de 2015 y finales de 2014 por aumento de extracción, y por incremento de exportación (se sigue exportando pesado de Cerro Dragón). A todo esto se deber sumar el subsidio empresario por la extracción de gas (7,50 dólares por Mbtu sobreelevando los 2,50).

No es materia de eufemismos el subsidio. Es simplemente subsidio económico sin incidencia social, porque lo pagan las clases (¿medias’) cuando cargan el tanque de sus coches o el Estado nacional con el dinero que en una economía fiscalmente regresiva y poca progresiva lo soportan los sectores sociales de menores ingresos.

5. Un nuevo relato petrolero: ni autosuficiencia ni petróleo fraquinero. La política actual tiene pocas posibilidades de mantenerse, y ya está herida como la Vaca Muerta por la caída de los precios del petróleo, que según Goldman Sachs bajará a 20 d/b el año próximo (ver N. Fridman y B. Faucon,  “El piso del petróleo puede estar en 20 dólares”, en The Wall Street Journal, La Nación, 14 de septiembre). Claro, que los subsidios sociales no pueden dejar de mantenerse mientras no sean clientelistas, abonados a quienes no buscan trabajo, ni instrumento de creación de una economía del no-trabajo. Claro, sin trabajo no hay acción laboral, y se puede hacer lo que se quiera.

6. La Tesis Hidrocarburífera del Escandaloso Subsidio al Petróleo Argentino (The Spar). Estamos viendo una situación increíble e inexistente en el mundo: ningún Estado en déficit fiscal subsidia a las grandes compañías petroleras. En Argentina, se disimula este tipo de subsidio económico, confundiendo estos beneficios propios de la corrupción con la ayuda social a los que no pueden obtener ingresos legítimos.

En ningún país el crudo vale 77 dólares, para el gozo de las compañías petroleras que se reúnen en Neuquén con las complicidades de las Provincias extractoras para pedir el mantenimiento del subsidio petrolero. La presencia del funcionario principal de YPF es positiva porque tuvo que comprometerse políticamente con el gobierno del FpV.  La tesis The Spar muestra valores que espantan: alcanzan a la mitad del actual déficit fiscal del Estado nacional, a la cuarta parte de la inversión total hasta el 2020 para terminar con los cortes eléctricos, al valor similar de las exportaciones de energías en el 2015. Es un muy grande regalo para tantas necesidades insatisfechas.

No es con eufemismos ni con evasivas, como la de la actual ministra de industria, Débora Giorgi, la“prorrogadora” de las petroleras en Loma de la Lata durante el gobierno de De la Rúa, y hoy defensora confesa de las concesiones de Vaca Muerta para solucionar la actual crisis energética. D. Giogi dice (Perfil, 12 de setiembre) que no es materia de su ministerio mantener los 77 d/b. ¿No se afirmaba que el subsidio se hacía para que las industrias locales pudieran desarrollarse y crecer? Claro que no, el subsidio petrolero no es materia del Ministerio de Industria sino de las petroleras superavitarias.

 

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Cumbre internacional contra la fractura hidráulica

Por Félix Herrero (16/05/2015)

PUBLICADO EN DIARIO UNO DE PARANA ENTRE RIOS

 

En la cuna del jefe de YPF, que promueve el fracking, asambleístas preparan la gran embestida. Vienen expertos de varios países. Diversos sectores confluirán desde hoy en Paraná en una cumbre contra el fracking, y en una marcha que promete.

¿Por qué Paraná? Porque las asambleas entrerrianas mostraron la mayor eficacia en la lucha contra la fractura hidráulica, con la firma de ordenanzas y otros documentos de prohibición de ese método en 27 comunas.

Además, porque son entrerrianos los cinco militantes procesados por detener en la ruta nacional 14 los camiones que marchaban para realizar prospecciones en cercanías del río Uruguay. Y lo hicieron en defensa del acuífero Guaraní, y esgrimiendo acuerdos internacionales de información y precaución que los gobiernos del Mercosur incumplen.

Además, porque nadie quiere perderse el desafío de debatir razones geológicas, sociales, económicas, legales y ambientales que desaprueban el fracking, en la ciudad que vio nacer a Miguel Galuccio hace cuatro décadas y pico. El profesional es un defensor del sistema que ya se experimenta en la Patagonia.

Y nadie ignora que, por 48 horas, los asambleístas le mojarán la oreja al gerente de YPF y con él a los gobernantes. El reclamo ya no podrá ser tratado con indiferencia.

Caminata al Juzgado

El encuentro internacional contra la fractura hidráulica, organizado por la Asamblea de Integración por territorios libres de fracking y el Movimiento Entre Ríos libre de fracking, comenzará hoy desde las 9 en la Facultad de Educación.

Participarán expertos de varios países, que viajaron expresamente a Paraná o darán conferencias a distancia, y a las 12,30 realizarán una caminata al Juzgado Federal por el inmediato desprocesamiento de los cinco luchadores entrerrianos que obstaculizaron el paso de camiones de prospección en cercanías de Concordia.

El encuentro se realizará “en defensa del agua, los bienes comunes y la vida”, durante las jornadas de hoy en la Facultad de Ciencias de la Educación – UNER – Buenos Aires 389, y mañana en Agmer Paraná.

A las 9, las acreditaciones. Media hora después, palabras de bienvenida y a las 10 el primer panel: “el mundo por territorios libres de fracking”, con exposiciones de delegados pertenecientes a asambleas en contra del fracking de Estados Unidos, Brasil y Uruguay.
Se prevén videoconferencias con representantes de México, Perú, Bolivia, Colombia y Chile, bajo la coordinación de Juan Pablo Olsson.

A las 12,30 la caminata. Con presencia de los entrerrianos procesados.
Desde las 15, el tema “fracking y delitos ambientales”, mediante una videoconferencia a cargo del fiscal general Antonio Gómez.

A las 16 el segundo panel: “fracking, geopolítica, motivaciones y consecuencias”. Exponen Hernán Scandizzo, Enrique Viale, Pablo Bertinat y coordina Félix Herrero.
A las 18:00 el tercer panel: “comunidades marcadas por el fracking”, y un reconocimiento a activistas, con la coordinación de Hugo Rivas.

Compromisos políticos

A las 19,30 de hoy expondrán Pino Solanas, María Emma Bargagna y otros políticos, y algunos precandidatos a la gobernación firmarán un compromiso para no permitir el fracking en el territorio.

El sábado desde las 9,30 las actividades serán en Agmer Paraná, Laprida 134.
Empezarán con el taller “experiencias provinciales y municipales en la lucha contra el fracking”. Habrá debates y se leerá un documento final, con la coordinación de Ignacio Zavaleta.
A propósito, la diputada provincial María Emma Bargagna reflotó un proyecto de ley para prohibir en todo el territorio de la provincia de Entre Ríos e islas de jurisdicción provincial la prospección, exploración y explotación de hidrocarburos por fracturación hidráulica.

Lo hizo “de conformidad a lo ordenado por el artículo 41º de la Constitución Nacional, artículos 19º, 85º, 22º y 83º de la Constitución Provincial y al Acuerdo suscripto por Argentina sobre el Acuífero Guaraní, aprobado por Ley n° 26.780. Asimismo, el proyecto marca que “la provincia asume como política de Estado la obtención de energías renovables que garanticen el desarrollo productivo sostenible, la preservación del agua y el cuidado del Acuífero”.

“Corresponde levantar en Entre Ríos un vallado legal que impida la intromisión de esta técnica, debiendo el actual y los demás gobiernos provinciales recorrer el sabio camino que marca la Constitución reformada por la Convención del año 2008 tendiente al reemplazo de la matriz energética proveniente de combustibles de origen fósil por otra basada en energías limpias, renovables, seguras, de las que nuestra Patria cuenta en abundancia”, manifestó la legisladora socialista.

Preguntas retóricas

En una columna anterior señalamos cómo los expertos en temas petroleros y, más específicamente, sobre el método de la fractura hidráulica Roberto Ochandío y Eduardo D’Elia se trenzaron, hace poco, en un intercambio en torno de los efectos de la perforación y esa explotación llamada fracking.

El diálogo fue, en algún punto, para alquilar balcones. Muchos lo siguieron a través de grupos de internet, y es un ejemplo del aporte de las asambleas ambientales.

Leímos con detenimiento las posiciones. Aquí presentaremos un resumen de las conclusiones que sacamos, como miembros de la unión de asambleas ciudadanas.

Del intercambio de Ochandío y D’Elía se desprende que los pozos petrolíferos ponen en riesgo los acuíferos, por fallas que no son excepcionales, sino que se repiten. Eso en todo tipo de explotaciones.

En zonas donde los acuíferos son estratégicos, de altísima importancia, cualquier explotación petrolera, convencional o no, es riesgosa.

El fracking añade otro riesgo: las fracturas artificiales subterráneas, por limitadas que sean, pueden llegar a zonas de baja resistencia (por ejemplo, fracturas naturales) y, con el tiempo, contaminar acuíferos aunque estén lejanos. No importa la distancia, pueden ser miles de metros.

No es que la fractura hidráulica alcance tanta distancia. Se entiende (ambos están de acuerdo) que llega a algunos cientos de metros. Pero la ciencia no puede determinar en qué punto una grieta hallará caminos facilitados por materia permeable que bajo la presión de los hidrocarburos abran cauces hacia el acuífero, y ahí entreveremos el gas con el agua.

Entonces nos preguntamos, ¿qué decir de zonas como Entre Ríos, sobre el preciado acuífero Guaraní, con más de 40 mil kilómetros lineales de ríos y arroyos, acuíferos cercanos (de diez a 80 metros), biodiversidad y atacada por varios frentes, respecto de las explosiones subterráneas, de las lagunas o piletas de tratamiento de los hidrocarburos, y de los químicos usados para la fractura hidráulica y la extracción?

Miles de pozos

Considerando los riesgos ya enunciados, más las consecuencias del conjunto en el paisaje o sobre el resto de las actividades económicas y sociales (agua potable, agricultura, ganadería, turismo, etc), un cuarto riesgo sería el corto tiempo para la explotación. La actividad demanda muchos pozos (dos o tres por kilómetro cuadrado), miles de pozos que estarían provocando un cambio fenomenal de la economía y el paisaje, y riesgos altos en los acuíferos, para proveer de combustibles apenas una o dos décadas.

Entre los departamentos Concordia, Federación, Federal, Feliciano y Villaguay superan los 20 mil kilómetros cuadrados. En caso de hallarse gas en esquisto, ¿cabrían allí entre 40 y 60 mil pozos?

La comunidad debe saberlo: no se trata de un par de pozos, son decenas de miles de pozos con todo un mundo de probable contaminación en lo profundo y en la superficie.

Otro riesgo: la ausencia completa de participación de los pueblos y las asambleas en decisiones tan importantes para la vida y el futuro podría generar tensiones, angustias, choques, disputas, luchas, es decir, problemas adicionales a los que ya tenemos (pobreza, exclusión, destierro, concentración de riquezas, hacinamiento), y con resultados imposibles de prever en lo social, económico, político o con grados de violencia también imprevisibles.
En territorios ya disputados por multinacionales de los agronegocios, las patentes, los pooles, la banca internacional, las exportadoras, como es el caso de Entre Ríos, ¿cómo prever el efecto que tendrán las nuevas disputas económicas de las multinacionales, ahora por la explotación de hidrocarburos no convencionales? ¿No es otro riesgo la importación de disputas ajenas, de grupos concentrados, respaldados unos por EEUU, otros por China o Rusia, sobre nuestro territorio?

No llorar sobre la leche derramada

Estarán en Paraná los militantes procesados por la justicia por defender el acuífero Guaraní, y participarán de una marcha hoy al mediodía.

El 19 de noviembre de 2012 se sancionó la Ley 26.780, promulgada mediante el decreto 2218/2012. Esa ley aprueba el Acuerdo sobre el Acuífero Guaraní celebrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay (naciones que comparten una reserva de agua subterránea por debajo de un área superior al millón de km2) en el marco de la XXXIX reunión del Mercosur, realizada en la ciudad de San Juan (Argentina), el 2 de agosto de 2010.
Exactamente cuatro años después de la firma del Acuerdo, en agosto de 2014, la Gendarmería argentina detuvo a los militantes entrerrianos que pedían en la ruta que se cumpliera el Acuerdo, y la justicia los procesó.

¿Qué quieren los entrerrianos? 

Que el gobierno del Uruguay informe a los vecinos sobre sus planes de uso del subsuelo en cercanías del acuífero; que el gobierno de la Argentina pida informes sobre las tareas que comprometen el Sistema Acuífero Guaraní; que tanto el Uruguay como la Argentina informen a los pueblos sobre los planes de exploración y explotación del subsuelo por métodos no tradicionales; que ambos gobiernos informen a los pueblos las implicancias de esos estudios y proyectos sobre el paisaje, sobre el agua superficial y el agua profunda; que los gobiernos y los pueblos de los cuatro países involucrados y firmantes del Acuerdo sean debidamente informados; que ante la insistencia por algún tipo de explotación, se creen ámbitos adecuados para la difusión y el debate, y para la obtención de la debida licencia social; y que se apliquen los principios precautorios para no llorar luego sobre la leche derramada.
La marcha será hoy al mediodía ante el Juzgado Federal.

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Chevron para la liberación

Por Félix Herrero (20/07/2013)

Quizá las fechas tengan algo que ver con la orientación de lo que se memora. A veces van en el mismo sentido: en Francia el 14 de julio pasado (revolución francesa) quedó en claro la decisión presidencial de Hollande que la Ley del 13 de julio de 2011 que prohibió el fracking no habría de ser manipulada y que la interdicción durará en todo su mandato (o sea hasta 2016).

En nuestro país, el 15 de julio, un día antes de la firma de la «alianza estratégica» (así llaman los comunicados de prensa de la petrolera local y el propio texto del decreto chevronista) entreYPF y Chevron, se publica el Decreto 929/2013 denominado de Soberanía Hidrocarburífera, pero que en realidad se lo debe conocer como el Decreto Chevron, ya que para esta empresa está promulgado.

El abuso nominalista de llamar soberanas a las normas de la entrega (Ley 26.741de seudo estatización de la inacabable expropiación de YPF, y este Decreto 929/2013) trata de disfrazar la legislación que sin detenerse siguen el proceso privatizador del menemkirchnerismo.

Este Decreto viene a festejar el fallo de la suprema corte (6 jueces contra uno al que se lo quiere echar por su viejo) por la que se le dio razón a Chevron para que no sea embargada por los 19.0000 millones de dólares como fuera dispuesto por la justicia ecuatoriana. Chevron, desde 1999 con la compra de San Jorge, es estableció en Argentina, y hoy en día la falta de inversión hizo que cayeran abruptamente sus reservas petrogasíferas, así como el número de concesiones que revendió y la extracción de ambos hidrocarburos. Esa sentencia del máximo tribunal argentino también debería llegar otro nombre: Fallo Gils Carbó (o la chevrona)que «dictó» el dictamen de la procuración nacional.

Beneficios sin límites para Chevron y los asociados «blanqueados»

Los nuevos beneficios petroleros que el Decreto Chevron viene a reglamentar y ampliar son únicos en el mundo y se norman luego de dictarse un blanqueo que en realidad es un negreo de la energía argentina: sin preguntar ni sancionar, podrán entrar libremente al país todo capital originado en el juego, los evasores tributarios, las rentas que evadieron impuestos, la trata de personas, los pedófilos del mundo unidos, los fabricantes y narcotraficantes, los industriales y traficantes de armas, y también algún capital honesto que se quedó prendido en alguna financiera internacional.

Por eso el Decreto Chevron publicado en el día de hoy explicita los beneficios que otorga el nuevo Régimen de Promoción de la Inversión Hidrocarburífera (raro sentido esta promoción de una actividad vieja con más de 105 años en el país y de alta rentabilidad en todo el mundo) alcanzan a los titulares de permisos y concesiones de hidrocarburos y/o terceros asociados a tales titulares, y ¡vamos por el todo presidencial! y también tanto a los convencionales como no convencionales. Hágase socio petrolera y ennegrezca la industria argentina con los peores delincuentes del mundo en función inversora.

Beneficios que el mundo no conoce

Quienes darán los beneficios son los miembros de la comisión tripartita de Moreno, Kicillof y Cameron (los tres ya tienen acusaciones judiciales de importancia). Es interesante el papel de A. Kicillof: como miembro del triunviro se otorgará beneficios en su doble papel de director de YPF. Los triunviros no responden a nadie, y solo deben hacer un informe anual para ser elevado no diciendo a quién y, por supuesto, no dirigido al Poder Legislativo.

Citémoslos sin desarrollar a los nuevos privilegios, pero advirtiendo desde el principio que, por lo menos dos de ellos, contrarían la ley nacional 17.319 de hidrocarburos.

El decreto establece que los «sujetos» (no dice jurídicos) tendrán los siguientes beneficiados:

  1. a) Comerciar libremente en el mercado externo el 20% de la extracción (antes era 0%);
  2. b) tendrán el 100% de libre disponibilidad de las divisas por exportación (antes era 30%);
  3. c) en los períodos en que haya que importar gas o petróleo, pero al quinto año de la aprobación del recibirán subsidios para que no tengan un precio inferior al de exportación (llamado precio internacional), en cuyo caso no se imputarán las bajísimas retenciones que tuviera que pagar;
  4. d) las petroleras tendrán un mecanismo de compensación para el subsidio del punto anterior;
  5. e) por la comercialización interna (venta a refinerías locales) tendrán derecho prioritario a adquirir divisas de libre disponibilidad en el mercado único y libre de Cambios hasta en un 100%;
  6. f) también tendrán beneficios provinciales y de la CABA por participar en este nuevo regimen; y
  7. g) la ley establece en las concesiones clásicas 25 años de duración con un prórroga posible y fundada de 10 años. Ahora, contra la ley, el decreto ofrece prorrogar el período ante el pedido de las petroleras, porque elfrackinges más costoso y tiene más corta maduración (se «agotan» antes). Para eso, el decreto establece que a los 25 años se «adiciona en forma anticipada simultánea con la nueva concesión la extensión del plazo de 10 años».

No se debe legislar para dar apoyo a un determinado sujeto, sea físico o jurídico (no usemos el término moral) ni en auxilio de las actividades de súper rentas. Solo Chevron llegó al acuerdo sin ética con YPF, mientras otras 16 petroleras se negaron a negociar nuevas inversiones.

En petróleo también queremos hechos favorables al país y menos nominalismos que mantienen el saqueo.

 

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Francia hecha la ley hecha la trampa

Por OPSur el 18/04/2013

La industria petrolera y parte del gobierno galo buscan sortear la ley que prohíbe la fractura hidráulica en el país, el primero del mundo en prohibir la técnica. Con nuevas estrategias de comunicación y un aceitado proceso de lobby el objetivo es comenzar a fracturar mediante la inyección de propano. ¿Con experimentación en Argelia? El OPSur entrevistó a miembros de los colectivos franceses e indagó sobre las disputas que se abrieron en 2011 tras la aprobación de la ley, norma que definen como ‘frágil’. Técnicas alternativas, supuestamente menos lesivas para el ambiente, no esquivan el problema central: la expansión de la frontera extractiva por combustibles fósiles.

Por OPSur.- Francia fue el primer país que prohibió la técnica experimental de extracción de hidrocarburos denominada fractura hidráulica. Mientras otros países avanzaron con moratorias nacionales, regionales y locales, Bulgaria elevó nuevamente el piso al convertirse en el segundo país que prohibió la técnica, en 2012. En Argentina, estos ejemplos fueron tomados en cuenta el año pasado para la prohibición en Cinco Saltos, Río Negro,y la presentación de proyectos en varias instancias municipales, provinciales y nacionales. En 2011, a meses de aprobarse la ley en Francia, el OPSur  entrevistó a integrantes del colectivo Île-de-France, en aquella oportunidad se detalló el proceso de génesis y articulación de numerosas organizaciones que resistieron la campaña exploratoria. La alta movilización popular lograda fue clave para poner freno a las apetencias de las empresas y el gobierno. Aún así, la falta de claridad y alcance de la norma, que ya exponían los entrevistados, son las grietas que hoy encuentran los sectores petroleros y parte del gobierno para una nueva ofensiva.

Contexto oportunista

Sin vueltas, Isabelle Lévy, del Colectivo de Pays Fertois, dispara directamente contra el gobierno nacional: “La situación es frágil, la gente que votó la ley no buscó realmente prohibir la exploración y explotación de la roca madre”. Es central para ella comprender el particular contexto en el que emergió el tema: la movilización popular de los colectivos logró generar no sólo un rechazo mayoritario de la población sino que también caló en plena campaña electoral. Obligados a posicionarse, los diversos partidos buscaron impulsar (y capitalizar) proyectos para prohibir el fracking. Rápido de reflejos, la Unión por un Movimiento Popular (UMP), con Nicolás Sarkozy a la cabeza, rubricó una ley a su gusto, al hacer uso de la mayoría parlamentaria. Valga la paradoja, el proyecto lo presentó el mismo ministro que había impulsado la concesiones.

Pero como detallaba Lévy, el problema principal de la ley es que no prohíbe la perforación de yacimientos de hidrocarburos no convencionales. La UMP logró sortear esta discusión de fondo al no definir exhaustivamente la fractura hidráulica y permitir la perforación con fines científicos. En ese momento opositor, el Partido Socialista (PS) tomó estos puntos para criticarla duramente y justificar su abstención. Lévy aporta otros elementos para entender el oportunismo político de la UMP: la ley nunca fue publicada en el Boletín Oficial y, por lo tanto, no fue reglamentada. A pesar de todo, y con bombos y platillos, se logró el objetivo de calmar las aguas y desmovilizar a miles de personas. Francia se convirtió en el primer país en el mundo prohibir el fracking. ¿Fin de la discusión?

Ambigüedades oficialistas

En 2012 François Hollande (PS) ganó las elecciones nacionales y logró un hecho histórico para su partido: obtener la mayoría en ambas cámaras del Parlamento. ¿Tiempos de cambio? Hasta ahora y a pesar de la nueva coyuntura, (en su momento) los fieros críticos de la vigente ley se han mostrado más bien refractarios en impulsar cambios e, incluso, abren la posibilidad a futuros proyectos hidrocarburíferos. Las personas entrevistadas arguyen que la falta de decisión por parte del gobierno francés es un reflejo de la disputa que se viene sosteniendo hacia adentro entre corrientes ‘desarrollistas’ y ‘ecologistas’. Estos últimos están representados en el Partido Verde -que forma parte de la coalición de gobierno y detenta dos ministerios- y cuenta con aliados en el PS.

En enero de este año el diputado verde François-Michel Lambert presentó un proyecto de ley que justamente busca la prohibición definitiva de toda intervención en hidrocarburos no convencionales. El parlamentario, además de suscribir a las críticas ambientales y el principio precautorio, sostiene que es poco estratégico para un país volcar cantidades sustanciales de fondos públicos en una actividad que tiene un horizonte de veinte años. Esta iniciativa, hasta el momento, no ha tenido ningún avance y no parece encontrar eco en sus aliados de gobierno.

Por otro lado, la corriente ‘desarrollista’ eleva las banderas de la seguridad energética y la capacidad dinamizadora que tendrían los hidrocarburos no convencionales en la economía nacional. Anna Bednik, del colectivo de Île-de-France, afirma que el representante más claro es Arnaud Montebourg, Ministro de Reordenamiento Productivo. De acuerdo a este sector, en un contexto de crisis internacional, precios record de los combustibles fósiles y estancamiento de la economía francesa, la propuesta podría aportar más de 6.000 empleos y reducir considerablemente las importaciones de hidrocarburos.

Pero las internas gubernamentales no parecen ser una cuestión que se soluciona únicamente puertas adentro. Además de una esperable presión empresaria, los movimientos y fuerzas que se oponen alfracking tienen que lidiar con la misma planta técnica del Estado. Lévy explica que la postura de Arnaud “no es sólo por su posición de gestión, sino por su carácter de representante de los colegios de Minas y Politécnico”. Estas escuelas de formación de la burocracia francesa integran el aparato del Estado y juegan un rol propio dentro del poder político. “La clase política cambia pero la línea estatal continúa. Son ellos los que han impulsado las centrales nucleares y en este momento promueven la explotación de esquisto.” Bednik sostiene que esto se vio muy claro en las limitaciones que se han impuesto a la ley vigente.

Ruido por arriba, cerrando filas por debajo

“Hay una ofensiva diferente de los grupos corporativos. Para habituar a la gente a la idea [del esquisto] se inició una fuerte campaña mediática. Los periodistas, del diario Le Monde, por ejemplo, son invitados a recorrer EE.UU. y conocer el milagro de los no convencionales”, detalla Lévy. Las buenas noticias y las apetencias de emirato se combinan con monstruos del lenguaje. Lévy cuenta que “el vocabulario es también una estrategia política y, por eso, hemos visto un cambio semántico en los últimos tiempos. Hoy en día [a la fractura hidráulica] se la empieza a nombrar como estimulación por micro-fracturación o incluso como ‘masajes a la roca’”.

Pero otro hecho que ha concentrado las miradas y donde se vislumbra la ofensiva es la reforma del Código de Minería. Si bien es vetusto, y según las entrevistadas la reforma no sería una muy profunda, por qué modificar el Código, en un país con escasa producción y reservas de hidrocarburos convencionales. Lévy explica que “la mayor modificación sería sobre las regalías, se está buscando que estén distribuidas entre el Estado nacional y la localidad, la comuna. Es una manera de contener y mantener a todos contentos, todavía no están definidos los porcentajes”. Otras modificaciones apuntarían a centralizar y facilitar el proceso licitatorio. Una reforma que encaja perfectamente con los lineamientos propuestos por EE.UU. cuando en un proceso similar asesoró a las autoridades de Ucrania, un caso de por sí paradigmático, y que en nuestro país encuentra su correlato en la flamante ley de hidrocarburos sancionada por la legislatura chubutense a fines de 2012.

Estas dos acciones –los cambios en el lenguaje corporativo y en el Código de Minería- se montaron en paralelo a sigilosas movidas institucionales, que incluyen al PS en conjunto a otros partidos y actores empresarios. Como se detallaba, modificar la ley vigente que prohíbe el fracking atraería demasiada atención y revuelo, incluso esta establece que el gobierno debería convocar a una Comisión para que evalúe caso por caso las perforaciones científicas. Lévy afirma que una convocatoria abierta sería una provocación directa al movimiento de los colectivos y llamaría nuevamente a las calles. La clave, entonces, se encuentra en otro lado: la Oficina Parlamentaria para las Cuestiones Científicas y Técnicas.

A fines del año pasado los integrantes de la Oficina, dieciocho diputados y dieciocho senadores decidieron que era necesario investigar las técnicas alternativas a la fracturación hidráulica para la extracción de gas de esquisto. Con este fin se encomendó el trabajo a un diputado (PS) y un senador (UMP). Para que no queden dudas del sector que prima  en el PS, Lévy aclara que “la gran diferencia con la comisión que se había creado en el momento de tratar la ley actual es, que en este caso, ambos son pro fracturación”. A velocidad record, en enero de 2013, la Oficina publicó un informe donde define primeramente qué es la fracturación hidráulica: la que utiliza agua.  Lévy subraya, atinadamente, que toda fracturación que no sea con agua no será hidráulica y, por ende, no está prohibida. El estudio concluye que en vistas de las técnicas en danza existe una, y solo una, que ya se usa en EE.UU., que puede garantizar el doble objetivo de protección ambiental (no utilizaría ni agua ni productos químicos) y efectividad productiva: la fracturación con gas propano.

De acuerdo al plan de trabajo establecido previamente, se anuncia la convocatoria para mediados de abril a una rueda de prensa para detallar la técnica alternativa. Luego se convocarán audiencias con expertos y empresas, viajes a América del Norte y Polonia y, finalmente, se espera el informe definitivo para el segundo semestre de este año. A su vez, se aclara que se amplía el campo de estudio a todos los hidrocarburos no convencionales y no se enfocará únicamente en el gas de esquisto.

Las entrevistadas señalan un punto a destacar sobre el avance sigiloso para la implementación de esta técnica: en la concesión de Mairy –donde ya se ha perforado verticalmente- una de las compañías es Edgon. Ésta es subsidiaria de eCorp, que también administra una empresa especializada en fracturación con propano: eCorpStim. En el portal de esta última, se anuncia que en una flamante encuesta el “80% de los franceses estaría a favor de experimentar con una tecnología alternativa a la fractura hidráulica”.

Lévy es enfática. “[Con las últimas medidas] uno ve la manifestación de poder del Estado porque esto es un oficio parlamentario, y no de un ministerio. Son los ‘representantes del pueblo’. Ellos solos han definido qué es la fracturación hidráulica y ellos solos han definido que no es una técnica experimental, es la alternativa real.” La nueva estrategia es entonces “por la regulación, por el cambio de técnica, con un cambio del nombre que dejará finalmente a la ley intacta, la preservará”. Punto y aparte, fin de la discusión: Francia puede explotar sus hidrocarburos no convencionales.

Pruebas de campo fronteras afuera

Las discusiones internas van por un camino que algunas veces se empantanan, se dilatan. Pero si las empresas francesas encuentran trabas y frenos para operar en su territorio qué mejor que cruzar las fronteras y, si es de la mano del gobierno, mejor. En este punto la mayoría del PS que apoya a la extracción de hidrocarburos se ha movido rápidamente.

La compañía Perenco fue la primera operadora en fracturar en el norte de África. En 2010, asociada a la empresa estatal de Túnez, perforó varios pozos y ya se encuentra en etapa de producción. La trasnacional Total, como informa en su página web, lleva varios años invirtiendo en este tipo de yacimientos y cuenta con inversiones en casi todos los continentes. De este lado del Atlántico, extrae gas de esquisto de EE.UU. junto al mayor productor global Cheasepeke. En Argentina ha sido la primera empresa que ha interconectado sus pozos de esquisto con la red de distribución gasífera y opera en 8 áreas, entre yacimientos tight y shale; sin ningún reparo, al avanzar en la exploración en el área San Roque, fracturó hidráulicamente en la reserva provincial Auca Mahuida. La lista de proyectos de hidrocarburos no convencionales sigue y se extiende por Australia, China y Polonia.

Pero ha sido en el caso de Argelia, la cuarta fuente de abastecimiento de los galos, donde las cartas (coloniales) se han puesto sobre la mesa. Allí Total, en conjunto con la empresa estatal argelina, proyecta iniciar en 2014 la producción de gas de arenas compactas (tight) en el área Timimoun, para su posterior exportación. Hasta el momento no dista de un esquema tradicional de saqueo, pero la nota la ha dado el mismo gobierno francés. Entre diversos acuerdos firmados en diciembre del año pasado con su par argelino, uno se dirigía al gas de esquisto. Según declaraciones del Ministro de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius, al diario Le Point, desde el gobierno galo se apoyaría la experimentación con nuevas técnicas. Amigos de la Tierra-Francia emitió un comunicado donde demanda que “Francia debe dejar de pensar en Argelia y sus antiguas colonias como sus laboratorios experimentales, jugando al aprendiz de brujo en detrimento de las condiciones de vida de la población local y sus entornos. Recordemos que entre 1960 y 1966, Francia ha hecho muchas pruebas nucleares en el desierto argelino y, aún hoy, niega como causa de su responsabilidad el desastre ambiental y de salud.” Un mes antes, Hollande había afirmado que lo que se descartaba era la técnica y no la explotación, por lo que las investigaciones sobre nuevas formas seguían en curso. En ese momento, el olvidadizo mandatario, no mencionó un pequeño tema: dónde se harían. Entonces, ¿cuánta verdad hay en las afirmaciones de la inocuidad de la fracturación con propano?

Si hay ambigüedades dentro del gobierno parece que la corriente que impulsa la explotación de esquisto y, posiblemente, otros yacimientos no convencionales, ha desplegado rápidamente sus cartas sobre la mesa. Que el centro del debate sea la técnica parece obviar las críticas históricas que ya pesan sobre la extracción de fósiles. ¿Es realmente deseable y posible que nuevas técnicas eliminen las consecuencias inherentes a la industria? Y, a su vez, qué lugar tenemos los países del Sur, ¿seremos conejillos de indias de empresas trasnacionales y gobiernos centrales en pos de su abastecimiento energético?

 

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Solo quieren una vaca muerta y achurada

Por Félix Herrero (28/07/2012)

“tenemos una Argentina con un potencial energético muy importante: el tercer yacimiento descubierto hasta ahora de gas shale” C. F. de Kirchner (Council of Americas, 16 de junio a los 57 años de la Masacre de Plaza de Mayo).

Donde se instale la Standard Oil se convierte, no ya en un estado dentro del Estado, sino en un estado sobre el Estado. Enrique Mosconi (en Dichos y Hechos, El Ateneo, Bs. Aires 1938, pág. 161).

La Presidenta, en una exposición contó que Me regalaron un libro de Mosconi pero no lo leí. Lástima, porque encontraría en Dichos y Hechos la negación de la política que desde hace 20 años se mantiene para que las “multis” sean dueñas de nuestra YPF.

El mundo del petróleo

La situación del petróleo desafía su encarecimiento, el agotamiento del convencional, las fusiones de las multinacionales (British con Amoco y Arco, Exxon con Mobil, ambas en 1999), el revés de las “7 hermanas” sustituidas por diez petroleras nacionales, las guerras (con las de los alimentos, el agua, los minerales críticos y sus tierras raras) y la esperanza en los hidrocarburos no convencionales. En nuestro país el escenario es crítico a causa del desabastecimiento y la desnacionalización.

En el futuro cercano el petróleo sufrirá apreturas: la oferta convencional se limitará, la extracción (producción dicen los liberales) se encarecerá por el desplazamiento a zonas más difíciles, más profundas, en el mar abismal, en regiones dificultosas (Alaska, Siberia, Mar Argentino) y con la reservas en el Ártico y la Antártida. Todo ello no abaratará el precio del petróleo.

Los optimistas señalan los nuevos hallazgos en el mar Caspio, el mar Meridional chino (nuevo conflicto internacional), el Mar Argentino y las Malvinas, algunos países de África y los desarrollos en el Golfo de México y Mar del Caribe.

Se promete una nueva era, distinta a la convencional que está reducida a unos 50 países. Esa nueva etapa es esperada por los países consumidores y sus petroleras (las majors de EEUU y el Reino Unido), desesperanzadas con el petróleo convencional. Las dos grandes potencias mundiales perdieron la plenitud de su autoabastecimiento en 1973 (EEUU) y 1993 (China). Desde entonces, sus empresas (como Schlumberger y Halliburton) se dedican a las nuevas técnicas de la fractura del subsuelo (hydrofracking) que quieren imponer en la Vaca Muerta (Neuquén y Mendoza), a pesar que ya ha sido prohibida en Polonia, Hungría y en el Estado de Vermont en la Nueva Inglaterra. Mientras tanto, la fractura del subsuelo está en moratoria suspensiva en muchos municipios de EEUU y en Francia, y a la espera de dictámenes hasta 2014 en Estados Unidos.

Los conflictos petroleros

No todas las formas de los colonialismos son invasiones a los países, o golpes de Estado, o con asesinatos de personas influyentes, o secesiones en países petroleros, carboníferos y de mineral crítico como el coltan (Sudán, Kosovo y Biafra).

Las tercerizaciones de las empresas públicas, las privatizaciones o las asociaciones en empresas mixtas son renovadas formas del neocolonialismo. Las empresas mixtas son hoy impulsadas por la Standard Oil (Exxon) y la Shell como por la British Petroleum, mixta de nacimiento con el Estado iraní. Así como no quedan concesiones antiguas (se mantienen en países colonizados) se multiplican los contratos “crédito X crudo” donde los Estados que resisten ser colonizados conservan los yacimientos y el crudo.

Por su parte, las guerras petroleras fueron provocadas en nuestros países: la Guerra del Chaco (1932/35) la ocasionaron la Standard y la Shell. Con la petrolera británica a favor de Paraguay, nuestro país fue involucrado a través del anglófilo C. Saavedra Lamas, mientras que Bolivia recibió el apoyo del Brasil y Estados Unidos (Spruille Braden, que lograba concesiones para pasarlas a la Standard). En la aciaga guerra del Perú en 1941, Ecuador perdió el territorio concesionado a Shell a manos de la Standard Oil. Antes de 1928, con el acuerdo de la oil-pax mundial de Achnacarry (Escocia) todo era posible, pero como el oligopolio mundial de petróleo no acordó sobre América Latina se podían hacer guerras después de 1928, como la guerra civil en México causada por ambas empresas. Hoy hay guerra civil en Nigeria, o la de Sudán convertida en guerra internacional al secesionarse Sudán del Sur (o State Unity) el 9 de julio de 2011 también tienen padrinos petroleros: Sudán del Norte apoyada por la china Sinopec, y la del Sur, armada por Chad, ExxonMobil y Chevron.

Antes, Lawrence de Arabia, funcionario del Foreign Office, ayudó a balcanizar el Imperio Otomano para establecer una independencia colonizada por el Reino Unido. Luego de la segunda guerra, el presidente F. Roosvelt solo viajó a Yalta para la división territorial del mundo y al Canal de Suez para mantener la sujeción de Arabia Saudita con el acuerdo de “seguridad militar” por petróleo (febrero de 1945).

Otras formas de colonización: la empresa mixta

Cuando Proyecto Sur apoyó la ley sobre YPF a pesar de que expropia apenas el 15% de las reservas nacionales (51% del 35% de las reservas de YPF) y crea una sociedad anónima mixta, lo hizo porque era una medida inadecuada pero con dirección correcta. La fuerza de los hechos, el manotazo de ahogado, el impresionante gasto en importar hidrocarburos, y la opinión pública mayoritaria decidió al gobierno a tomar la medida contraria a lo que sostuvo siempre. En diciembre pasado, el 82% de encuestados aprobaba la nacionalización de YPF, pero en abril, cuando el gobierno expropió sin planes, se redujo al 77%.

Cuando no pueden mantener las privatizaciones sacan otro as de la manga: la empresa mixta, fragmentada y achurada. Ya la encontramos con la primera ley de hidrocarburos promulgada en 1935 durante la primera década infame, y también en la vigente ley 17.319 de la dictadura de Onganía/Krieger Vasena.

Ambas establecían la empresa mixta en YPF; la ley 12.161 obligatoriamente, y la 17.319 como alternativa, mientras se instauraban las concesiones a la antigua, otorgando todo el poder a las concesionarias. En la práctica, hasta el gobierno actual, nunca YPF fue desintegrada como sociedad de economía mixta.

Recién ahora se incorpora el modelo mixto, con 51% estatal y una participación de las multinacionales; para comparar, ExxonMobil tiene una venta anual 50% mayor que el PIB argentino y una renta cercana a ese producto.

La aparición del especialista en asociaciones petroleras de empresas privadas y públicas, Miguel Gallucio, muestra cuál es la intención de la YPF mixta. Se busca asociar a ExxonMobil que con YPF ya tiene 40.000 hs en la Vaca Muerta, y con el road show atraer a Chevron, e incluso a Gazprom y Sinopec. La Vaca Muerta aparece como la esperanza no convencional y Schlumberger, su hacedora, con sede matriz en Texas donde su “cliente” principal ExxonMobil es su vecina.

No hay Mosconis en YPF

Mucho antes de cumplirse el Plan de 100 días comprometido por los interventores de YPF, Gallucio habló en un acto presidencial donde dio a conocer ideas para un plan cuatrienal de YPF, con pocos detalles y pocas razones.

En el discurso anterior al Plan de los 100 días (¿con Waterloo incluido?) repitió las críticas que nos hicieran desde el menemismo y en los ocho años y medio de continua política petrolera. A la crisis nunca se la tomó en serio, y J. De Vido acusaba a críticos y analistas de catastrofistas, apocalípticos y pesimistas. Mientras tanto, desde 2006 llegan los barcos metaneros para traer el GNL para importar lo que no se extrae. El Plan debería llamarse de la Vaca Muerta y de la empresa anónima mixta YPF.

Las críticas a los socios de ayer muestra la dramática situación del país que tuvo la primera empresa estatal del mundo (nunca mixta) y se colocó entre los primeros en la industria del petróleo. La pérdida de abastecimiento fue tomada a la chacota: ¡Acaso China no importa, y hasta Estados Unidos lo hace!, decía De Vido.

Cuando Alex Kicillof habló en el Senado, sentado a su lado estaba De Vido. Pocas veces se escuchó una acusación tan fuerte pero sin referencia personal. Se asistió a una autoincriminación de políticas erróneas y actos interesados. ¿De quién fue la culpa de la extranjerización, de la pérdida del autoabastecimiento del gas natural en 2004 (20% importado), y del abandono de la autoprovisión del petróleo en 2011 (más del 10% importado)? Explícitamente, de nadie. El mismo carácter tuvo la reunión del 16 de abril en la Casa Rosada, con la presencia de los privatizadores Dromi, Parrilli y Giorgi. Algún director de cámara pudo solazarse televisando la presencia de uno de los “filósofos” del saqueo argentino (hoy asesor de De Vido), del diputado dictaminante de la privatización (hoy secretario de la Presidencia) y de la prorrogadora de Loma de la Lata (hoy ministra de Industria).

El funcionario Gallucio viene de presidir dos filiales londinenses de políticas y asociaciones petroleras. ¿A quién se le puede ocurrir que este residente británico no tenga doble nacionalidad? Fue traído presidiendo una empresa británica de capitales norteamericanos, la Schlumberger Prodution Management, después de dirigir la similar Integrated Proyect Management para mixturar multinacionales privadas en las empresas públicas. El general Mosconi jamás tuvo residencia británica, y ni pensando hubiera aceptado dobles funcionalidades.

No pueden comparar a Mosconi con los funcionarios de la actual de YPF. La vida paralela de Gallucio dirá que sólo tiene de común el origen italiano y el título de ingeniero. Pero hasta en esto hay diferencias. Mosconi estudió ingeniería en la universidad pública y no tomó estudios en el extranjero. Gallucio es de universidad privada y siempre trabajó en empresas extranjeras, incluso en la YPF privatizada.

Mosconi nunca se prestó a hacer avisos para una multinacional, sus ahorros al morir alcanzaban a apenas 9,90 pesos, y cuando fue al extranjero (Europa) lo hizo en funciones públicas y exiliado. Nunca trabajó en empresa extranjera. El actual CEO de YPF fue ingeniero de Maxum en Indonesia, comprada por intereses personales por YPF.

Mosconi antes de morir un 4 de junio, vivió de su retiro y no de los fondos de petroleras extranjeras. Es triste decirlo, pero hoy no hay alumnos ni seguidores de Mosconi en la YPF mixta.

Me regalaron un libro… Pero no lo leí

Hay que leer y realizar para seguir las lecciones de Mosconi. No basta quedarse con la dedicatoria del libro. Tenemos una mandataria feliz porque un donante innominado le acercó un libro. En sus charlas sin preguntas ni respuestas, sin la participación de periodistas con derecho a preguntar y de la gente que quiere enterarse ante las afirmaciones autistas, informó que recibió un libro.

Lástima que del libro Dichos y Hechos, impreso un año antes de la muerte de ese héroe civil y militar que fuera Enrique Mosconi, la presidenta no se animó a leer el ideario petrolero. En el libro, una edición de sus discursos, apoya la ley que aprobaran los diputados (1927) pero que siempre evitaron los senadores, y con respecto a la economía mixta solo acepta socios del Estado al capital privado nacional, especialmente industrial, pero nunca a las multinacionales del petróleo (pag.164).

La obra citada contradice la unión de YPF con las “multis”. Mientras, se intenta silenciar el pensamiento mosconiano que afirma que no puedo ser socio de nuestros enemigos: “(las) organizaciones, la fiscal y la privada, no pueden coexistir, pues representan dos intereses antagónicos destinados a vivir en lucha”.

Pero en algo se equivocó Mosconi, cuando creyó que nuestra política interna no sufrirá los contactos del oro infamante que conduce a la traición, y que nuestras relaciones exteriores no serán nunca influenciadas por las «amistosas representaciones» de las cancillerías extranjeras…y de sus organizaciones petrolíferas, y nuestra Nación podrá gozar, en serena soberanía del usufructo de la riqueza petrolífera

 

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