La deuda y otros avatares
Alejandro Olmos Gaona 18.01.2016.
Por esas curiosidades de la política, el llamado «desendeudamiento» fue festejado por las corrientes políticas mayoritarias, por los abundantes medios que tenía el kirchnerismo, por «La Nación», por «Clarín» y los economistas de variado pelaje, con muy contadas excepciones. En este tema los economistas neoliberales y los del kircherismo coincidieron en que nos habíamos desendeudado.
LA DEUDA PÚBLICA, EL DESENDEUDAMIENTO Y OTROS AVATARES
Alejandro Olmos Gaona (18.01.2016)
Por esas curiosidades de la política, el llamado «desendeudamiento» fue festejado por las corrientes políticas mayoritarias, por los abundantes medios que tenía el kirchnerismo, por «La Nación», por «Clarín» y los economistas de variado pelaje, con muy contadas excepciones. En este tema los economistas neoliberales y los del kircherismo coincidieron en que nos habíamos desendeudado.
Siempre creí que desendeudar, era pagar una deuda y no deber más, ya que contraer una deuda para pagar otra, no tenía nada que ver con ese significado. Era simplemente un cambio de acreedor. Eso es lo que hizo el gobierno anterior en realidad, cuando pagó a los acreedores extranjeros, con fondos de organismos del Estado como la Anses, y el Banco de la Nación como ejemplo.
Pero como las confusiones semánticas a las que son tan aficionados los políticos, para confundir a las personas y hacerles creer lo que convenga a sus intenciones, se instalaron de tal manera, me parece oportuno traer algunas cifras para conocimiento de los amigos del Face.
A pesar de que la Sra. de Kirchner en el año 2009 sostuvo que se habían pagado 190.000 millones de dólares de la deuda desde el año 2004 hasta esa fecha, parece que los cálculos no salieron bien y la deuda que era de 170.000 millones de dólares cuando el canje del año 2005, siguió subiendo a pesar de esos pagos.
La deuda pública al 31 de septiembre de 2015 es de 239.959 millones de dólares (performing, o sea deuda que se está pagando regularmente), a lo que hay que sumar 11.500 millones de dólares de los holdouts (también llamados buitres), lo que hacen un total de 251.459 millones de dólares
La deuda de 11.500 de los buitres, es el importe nominal, al que hay que sumar intereses, por lo cual la misma puede llegar a los 20.000 millones de dólares o más, de acuerdo a como se negocie.
El 61% de esa deuda, está contraída con el Anses, el Banco de la Nación y el Banco Central, ya que con fondos de esas instituciones se pagó durante años la deuda contraída con los bancos extranjeros; es decir se convirtió deuda externa en deuda interna. Esta decisión muy cuestionable, solo mejora la condición del deudor, ya que a esas instituciones puede bicicletearle las obligaciones de manera indefinida, aun cuando eso signifique des-financiarlas apreciablemente.
La deuda aumentó el último año 18.000 millones de dólares, y este año de acuerdo al presupuesto aprobado (puede variar) aumentará 23.400 millones de dólares.
Esta deuda es solo la del Estado Central, y no incluye las provinciales, y las de los municipios, ya que contabilizando las mismas es muchísimo más.
El juicio de parte de los holdouts (NML Capital, Aurelius y otros) comenzó en noviembre del año 2003, posteriormente fue ampliado con nuevos bonos. Estos títulos fueron comprados después del default, antes del canje del 2005, después del canje, y seguramente antes del canje del 2010 (ministerio Boudou). No hay una precisión exacta, ya que es tema que actualmente estoy investigando, porque nadie sabe nada.
Durante años ese litigio se mantuvo abierto y el gobierno nada hizo para solucionarlo, y después del fallo de Griesa en el año 2012, se realizaron varias instancias de apelación que lo confirmaron, hasta que finalmente la Corte Suprema de los Estados Unidos, desestimó el último recurso de la Argentina.
Es muy difícil que, teniendo todas esas sentencias a favor, los buitres acepten quitas sustanciales, habrá que ver como se negocia, ya que nadie con una sentencia a su favor por la totalidad de lo que reclama, va a disminuir el monto que le corresponde, excepto si hay un pago al contado con intereses razonables.
Siempre sostuve que los abogados Cleary, Gottlieb, Steen & Hamilton no defendieron bien a la Argentina. Estos abogados fueron contratados por Menem en el año 1989, y participaron en el fraude del Brady, asesorando a la Argentina, y lo hicieron hasta ahora, ya que fueron recontratados por Duhalde en el año 2002, y Kirchner en el decreto 319 de marzo del 2004, aceptó continuar con ellos.
Estos abogados han sido y son asesores y consejeros de los acreedores históricos de la Argentina como Morgan y el Citibank, y cuando se planteó la apelación a la Corte Suprema de Estados Unidos, sabían que era un recurso que no podía prosperar, ya que ese tribunal nunca ha intervenido en planteos semejantes. Creo que dieron infundadas esperanzas al gobierno, y el fracaso fue total.
A esta enorme deuda, que genera intereses cuantiosos que se van acumulando, se suma la deuda del Banco Central.
Aunque la situación patrimonial del Banco Central es muy difícil porque sus reservas liquidas no llegan a los 5000 millones de dólares, ya que si bien se habla de 25.000, están compuesto por prestamos de otros bancos ( o sea deuda), una de las cuestiones preocupantes es la deuda cuasi fiscal, integrada por Lebac y Nobac.
Al 31 de diciembre la deuda era de 416.000 millones de pesos, equivalente a 32.100 millones de dólares al cambio actual. Esa deuda está integrada por 385.000 millones de pesos y 31.300 en moneda extranjera, equivalente a 2.400 millones de dólares.
La tasa de interés promedio es entre el 29 y el 32%, aunque en diciembre hubo picos del 38%, ya que esos títulos se emiten semanalmente.
Si calculamos una tasa del 30%, esa deuda genera intereses anuales por 124.000 millones de pesos, lo que supone un enorme costo financiero, que determina el constante aumento de la deuda del Banco, correspondiendo aclarar que esas Lebac y Nobac son compradas por los bancos nacionales y extranjeros,a los que se les pagan estos cuantiosos intereses,
Porqué se recurrió a este sistema de endeudamiento creciente? Porque era la única manera de incorporar divisas, ya que estas se compraban con emisión monetaria, y parte de la emisión se rescataba con estos titulos que absorbían parte del circulante emitido.
Lo más lamentable de todo esto, que ninguno de los gobiernos surgido desde diciembre de 1983 hasta el actual, quisieron investigar el gran fraude de la deuda, y se limitaron a pagar, renegociar, refinanciar, como si todas las obligaciones se hubieran contraído legitimamente.
El caso más paradigmático es el acuerdo cerrado por el ex ministro Kicillof con el Club de Paris, por el que acordó pagar 9500 millones de dólares de una deuda contraída mayoritariamente por la dictadura militar para compra de armamentos e importaciones no declaradas, tal como lo dictaminaron los peritos designados por el Juzgado federal N° 2.



