Mauricio David Idrimi 19.04.2019. El jueves 11 de abril de 2019 fue el final del régimen militar de Omar Hassan al-Bashir en Sudán. Un golpe de sus camaradas de las fuerzas armadas lo derrocaron luego de largas jornadas de protestas populares en Jartum y otras ciudades del país africano que exigían la renuncia de al-Bashir y también de todo el régimen militar (…)

 

SUDÁN Y EL HISTORIAL DE LOS REGÍMENES MILITARES

Por Mauricio David Idrimi | Columna radial AL DORSO (19.04.2019)

El jueves 11 de abril de 2019 fue el final del régimen militar de Omar Hassan al-Bashir en Sudán. Un golpe de sus camaradas de las fuerzas armadas lo derrocaron luego de largas jornadas de protestas populares en Jartum y otras ciudades del país africano que exigían la renuncia de al-Bashir y también de todo el régimen militar. Todo empezó a fines del año pasado de 2018. El país venía sufriendo una inflación galopante y alza de precios de productos básicos.

En enero de 2018, implementó el plan de austeridad del Fondo Monetario Internacional, transfiriendo algunos sectores de importación al sector privado. Como resultado, el precio del pan se duplicó; el precio de la gasolina aumentó un 30%. La inflación alcanza el 40%. Los movimientos estudiantiles y el Partido Comunista de Sudán organizaron manifestaciones para desafiar la política de Omar al-Bashir. Este último reaccionó arrestando al Secretario General del Partido Comunista y a otros dos dirigentes del partido, y cerrando seis periódicos. Finalmente la represión derivó en alza de más protestas y en abril de 2019 al-Bashir cayó y fue detenido por un Consejo de Guerra que impuso un toque de queda y un estado de emergencia.

Sudán desde que se independizó el 1º de enero de 1956 del orden colonial inglés fue un país con un historial de desestabilización permanente.En 1969 se produjo el primer golpe militar que impondría a Jafaar al-Nimeri como presidente. Nimeri negoció un arreglo en 1972 con los rebeldes cristianos y animistas del sur, pero la firma de los acuerdos con el sur en 1983, supuso el final político del propio Nimeri. Durante su mandato, Nimeri para poder tener acceso a las ayudas financieras del FMI tuvo que aceptar las condiciones de empobrecimiento impuestas que repercutieron sobre las condiciones de vida de la población. Como una reacción del sentimiento de rebeldía de la población musulmana delk norte antes las consecuencias de tales medidas, se impuso la Sharia, la Ley Islámica, sobre todos los ciudadanos del Sudán, independientemente de las creencias o prácticas religiosas de cada ciudadano, de cada región. Como era de suponer, esta imposición supuso la retirada inmediata de los líderes del sur del Frente Popular de Liberación de Sudán  (SPLF) y el inicio de la guerra de su brazo armado, el Ejército Popular de Liberación de Sudán (SPLA), mandado por John Garang, contra el gobierno central. Aprovechando la visita realizaba a los Estados Unidos, Nimeri fue depuesto por un nuevo golpe de estado. Cuando de nuevo se celebraron elecciones, el gobierno recayó sobre Sadiq al-Mahdi, que formó un gobierno de coalición que fue incapaz de abordar los problemas heredados de la deuda externa, la hambruna y la guerra en el sur.

En julio de 1989, aparece el golpsita al-Bashir. El nuevo gobierno tuvo el apoyo del Movimiento Islámico Nacional (conocido como NIF), se convertía en la organización política más importante del régimen. El NIF, una organización fundamentalista musulmana dirigida por el líder sunnita ortodoxo Hassan al-Turabi, demostró su influencia sobre el gobierno cuando consiguió en 1991, logró de nuevo imponer la Sharia. Esta alianza política llevó a al-Bashir enemistarse con Occidente. Luego vinieron ciertos acercamientos con Irán. Las sanciones comerciales no tardaron en llegar y Estados Unidos colocó a Sudán como “estado patrocinador del terrorismo”. La ONU también impuso sanciones al régimen de al-Bashir.

La presión occidental llevó a romper con la gente de al-Turabi y al-Bashir intentó acercamientos con Occidente en 1999. Los rebeldes del sur siguieron luchando por su independencia, mientras en la zona de Darfur grupos yihadistas musulmanes atacaron a población cristiana y animista en 2003. Se llevó a cabo un exterminio de la población negra por parte de los yanyauid. Es conocido como el Conflicto de Darfur. En 2005 eso produjo una guerra con Chad y el régimen de Idriss Deby. Los sucesos de la Primavera Árabe de 2011 que se llevó puesto a los gobernantes de Túnez, Libia y Yemen, hizo pensar a al-Bashir para amigarse con Occidente. Rompió con Irán y ciertas alianzas con Rusia y China, y buscó ayuda de la monarquía saudí y de Emiratos Árabes Unidos. El 9 de julio de 2011 Sudán del Sur logra la independencia, aceptada por al-Bashir.

No alcanzó con alianzas pragmáticas con los saudíes y Occidente. El régimen de al-Bashir cayó y los militares ahora son presionados para llamar a elecciones civiles. Sudán sigue siendo un país africano inestable y un próximo polvorín en la zona del Sahel y el Cercano Oriente.

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