Aprender 2016 y la educación del sometimiento

Darío Balvidares 22.10.2016.
«Las pruebas estandarizadas son el nuevo crucifijo, el nuevo símbolo para la total dominación y así imponer la posmoderna creencia: ¡la calidad educativa!, la pedagogía del resultado«,  sostiene Darío Balvidares en AL DORSO.

 

Aprender 2016 y la educación del sometimiento

Entrevista AL DORSO (22.10.2016)

 

A propósito del 12 de Octubre y la Educación del sometimiento

Por Darío Balvidares

¿Por qué en una fecha como ésta, vincular aquel acontecimiento con la educación?

Justamente porque en estas épocas en las que la reforma economicista de la educación pone en cuestionamiento y pregona la crisis que ella misma generó, no está mal intentar ver la génesis reproductiva del sistema de dominación sobre nuestra región latinoamericana que comienza a diseñarse desde el mismo momento que el navegante-invasor Cristóbal Colón “interpreta” al “otro” y lo produce como colonizado. Cuestión que con el avance de la conquista este binomio se extiende a Europa y es la propia Europa que produce a América en la relación colonizador – colonizado; aunque al mismo tiempo América produce a la Europa moderna. Ambas producciones en relación absoluta de desigualdad.

Pero acerquémonos al principio, el mundo de Colón (siguiendo a Tzvetan Todorov)[1] se movía y, por supuesto, interpretaba desde tres esferas: la humana, que se relaciona con la ambición de riqueza; la natural, el disfrute de la observación de la naturaleza y la divina, dónde aparecía dios, la fe cristiana  y cierto componente que respondía al mito, las creencias, sin embargo entre ambas concepciones aparece el prejuicio: Colón atribuye el “descubrimiento” a las profecías bíblicas.

Ahora bien, esas tres dimensiones de la “mirada” de Colón le permitían, o al menos él estaba convencido de eso, inteligir el “nuevo mundo” y desde ese universo produce su escritura:

“Diesen por fe y testimonio como él (Cristóbal Colón), por ante todos, tomaba posesión de dicha isla por el rey y la reina…” (Acta del 12 de octubre de 1492)

“Ellos deben ser buenos servidores y de buen ingenio (…) son buenos para mandarles…” (Diario de Viaje 1492)

“Este presente año de 1492, después de vuestras altezas haber dado fin a la guerra de los moros (…) y luego en aquel presente mes (…) vuestras altezas pensaron de enviarme a mí, Cristóbal Colón, a las dichas partidas de India. Así que después de haber echado (también) a todos los judíos de todos vuestros reinos y señoríos, en el mismo mes de enero, mandaron vuestras altezas a mí (…) a las dichas partidas de India (…) espero en nuestro Señor que vuestras altezas se determinaran a ello (a enviar religiosos) con mucha diligencia, para tornar a la Iglesia tan grandes pueblos, y los convertirán, así como han destruido aquellos que no quisieron confesar el Padre y el Hijo y el Espíritu Sancto” C. Colón, noviembre de 1492

“De acá se pueden, con el nombre de la Santa Trinidad, enviar todos los esclavos que pudieren vender (…) de los cuales, si la información que tengo es cierta, me dicen que podrán vender cuatro mil…” (C. Colón, Carta a los reyes 1498)

La “mirada” del conquistador asimila, con la fuerza de su fe, que todo aquel que no profese el catolicismo era susceptible de ser exterminado.

¿Y la cultura precolombina?

Sin embargo antes de la llegada del dios de los invasores[2], Quetzalcóatl, dios de la creación y de la hermandad,  había creado a la humanidad, la agricultura y la sociedad y era, además, luz de la Educación.

La cultura Olmeca (1.500 AC)  da origen al pueblo Zapoteca (actual Oaxaca en México). La cultura Maya del siglo III (AC) al siglo I (DC) tenía escritura, los libros del  Chilam Balam, escritos a partir del siglo XVI, dejan testimonios de la civilización y de sus ancestros.

En Perú, el invasor Francisco Pizarro (1532) enfrenta a la resistencia de Atahualpa, que muere quemado (como cristiano). Las guerras civiles por el poder y el oro, que los invasores codiciaban, encontraron una nueva resistencia, la de Túpac Amaru, al que decapitan en 1572. Las Tierras del Sol, las Tierras del Inca, que eran cultivadas por todos y para todos comienzan a ser “privatizadas” como “recompensa al mérito”.

Durante el Imperio Inca, sus tierras, el sustento del Rey y del Estado, eran concedidas a las comunidades. Aquí podemos establecer la diferencia, los Estados precolombinos tenían la noción de lo público, cuando, avanzada la conquista comienza el reparto de tierras, la desposesión, aparece el concepto de “lo privado” y la “recompensa al mérito”.

¿Y el Descubrimiento?

A eso vamos, en 1514, Juan López de Palacios Rubio, escribe la explicación de la doctrina cristiana y la justificación del derecho cristiano a sujetar a los indígenas; escribe, el Requerimiento de Obediencia[3].

Dice el escritor, Eduardo Galeano que: “ En vísperas del asalto de cada aldea, el requerimiento de Obediencia explicaba a los indios que Dios había venido al mundo y que había dejado en su lugar a San Pedro y que San Pedro tenía por sucesor al Santo Padre y que el Santo Padre había hecho merced a la reina de Castilla de toda esta tierra y que por eso debían pagar tributo en oro y que en caso de negativa o demora se les haría la guerras y ellos serían convertidos en esclavos y también sus mujeres e hijos…”[4]

Claro que lo mejor es ir al original y el documento citado dice sobre el final, textualmente: “…y si así no lo hicieseis (obedecer) o en ello maliciosamente pusieseis dilación, os certifico que con ayuda de Dios, nosotros entraremos poderosamente contra vosotros, y os haremos guerra por todas partes y maneras que pudiéramos, y os sujetaremos al yugo y obediencia de la Iglesia y de sus Majestades, y tomaremos vuestras personas y de vuestras mujeres e hijos y los haremos esclavos, y como tales los venderemos y dispondremos de ellos como sus Majestades manden, y os tomaremos vuestros bienes, y os haremos todos los males y daños que pudiéramos, como a vasallos que no obedecen ni quieren recibir a su señor y le resisten y contradicen; y protestamos que las muertes y daños que de ello se siguiesen sea vuestra culpa y no la de sus Majestades, ni nuestra, ni de estos caballeros que con nosotros vienen; y de cómo lo decimos y requerimos pedimos al presente escribano que nos lo dé por testimonio signado, y a los presentes rogamos que de ello sean testigos.”

Lo interesante es que Galeano aclara que: “Este Requerimiento se leía en el monte, en plena noche, en lengua castellana y sin interprete, en presencia del notario y ningún indio”.

La pedagogía del sometimiento tiene su origen, tal vez, en el Requerimiento de Obediencia escrito en 1514, pone a los originarios en el lugar de la desposesión, no solo la apropiación de las riquezas naturales de sus territorios, también el trabajo esclavo, la doble inferioridad de las mujeres, por ser indígenas y por su condición de género.

El jurista y filósofo, Juan Ginés de Sepúlveda, escribía en 1547: “Con perfecto derecho los españoles imperan sobre estos bárbaros del Nuevo Mundo e islas adyacentes, los cuales en prudencia, ingenio, virtud y humanidad son tan inferiores a los españoles como niños a los adultos y las mujeres a los varones…”[5]

Esa concepción de este ideólogo de la conquista parte de la visión de las descripciones y observaciones como las de Colón y los otros invasores. El proceso de conceptualización de lo que ellos llamaron el “Nuevo Mundo” instala el mundo hispanocéntrico. Su religión, sus costumbres, el hispanocentrismo y el desarrollo de la colonialidad como proceso de “domesticación”y despojo.

Les arrancaron su cultura, sus recursos, los esclavizaron, mancillaron a sus mujeres e hijos, los mataron y como en un naturalizar de la perversa mirada hispanocéntrica, lo escribieron. Ese otro era el inferior, los llamaban caníbales, siervos de los demonios, impíos, barbaros y justamente, esto les permitía asegurar su Derecho de Conquista.

El hecho de la propiedad comunitaria era inverosímil para el invasor: “Los pueblos viven de acuerdo con la naturaleza (…) no poseen propiedad; en cambio todas las cosas se gozan en comunidad…” Américo Vespucio (Mundus Novus 1503)

Seguramente, porque siempre sobrevive la colonialidad del pensamiento y porque nuestra educación ha conservado los rasgos de ese autoritarismo, es que algún lector (o varios) pueda decir “que es un problema de contextualización, de época, que no se puede descontextualizar para forzar un análisis, etc. etc.”. Sin embargo, ese sentido común al que apelan quienes defienden el genocidio más grande de la historia, o le restan importancia porque las cosas, “seguramente deberían ser así…”, podríamos responder que no todos pensaban así, el propio Bartolomé de Las Casas (1516) decía que la encomienda “es tiránica gobernación, mucho más injusta y cruel que con la que el faraón oprimió en Egipto a los judíos”. O pensadores como Montaigne (1533/1592) que veían que “los pueblos del Nuevo Mundo viven bajo la dulce libertad de las primeras e incorruptas leyes de la naturaleza”.

Por supuesto que existe un problema de subjetivación, pero, justamente, se comienza a diseñar el pensamiento moderno: la dialéctica del amo y del esclavo. Y, precisamente, por eso fracasan los intentos, durante la educación colonial, de crear escuelas para indígenas que fueran miembros de la aristocracia de las naciones derrotadas; no pudo concretarse, los conquistadores querían esclavos.

Hay un interesante trabajo (Puiggros 1993)[6] que dice que una de las mayores dificultades para “deconstruir” la escena del Requerimiento es la falta de registro de los discursos indígenas en los de los conquistadores (Todorov 1990), del más importante debate pedagógico de la época colonial, el de los “justos títulos”, no surge la decisión de ningún intercambio cultural, de incorporación alguna de los elementos culturales indígenas a lo europeo.

En ese marco, el documento del Requerimiento de Obediencia tiene carácter performativo, en su enunciación funda la relación pedagógica en la desigualdad entre lo latinoamericano y lo europeo, esa desigualdad se inscribe en la ignorancia de la lengua (cultura) y la religión. Los pueblos originarios “no están educados”; “son incapaces”. Pocos, advierten la complejidad de los dos sistemas de significación que tuvieron encuentro a partir de 1492. Uno fue exterminado, incluso con la máscara del relato heroico, el relato de los triunfos del cristianismo frente a la barbarie.

Y, así es como se produce la colonización del conocimiento y la “colonialidad del poder”. Justamente, más adelante, en el siglo XIX, el elemento criollo se percibe por su blanquitud como el “superior”, producido en esa diferencia con la población afroamericana y amerindia.

Es así que en estas latitudes pudo emerger el general Julio Argentino Roca y perpetrar el genocidio llamado “Conquista del desierto” en la Patagonia Argentina y la “Conquista al desierto verde”, comandada por el general Benjamín Victorica, en la zona del Gran Chaco. Todo sucedía durante la década del ’80 del siglo XIX.

Los procesos de colonialidad del poder, que en aquella época continuaban fundándose en la admiración por lo europeo y la entrada en escena de los Estados Unidos, lugares idealizados y venerados hasta el mismo culto por dos de los más importantes intelectuales de la época, Juan Bautista Alberdi y Domingo Faustino Sarmiento, continuó en el imaginario social, impregnó la educación, también utilizando el discurso heroico y patriótico que denostaba al otro, al originario, al que se podía exterminar o encerrarlo en reducciones para realizar el trabajo esclavo en los ingenios azucareros del norte.

Nuestro sistema educativo, se funda con ese imaginario, el ocultamiento de las culturas originarias y la invisibilización de la realidad de esos pueblos. Incluso en los manuales escolares del siglo XX había imágenes que los mostraban como si ya fueran desaparecidos por el tiempo, con el mismo discurso con que presentaban al hombre de Neandertal, como lo primitivo y extinguido.

La “globalización” que se pretendió a partir de 1492 en estas latitudes: el discurso único de la lengua castellana, la determinación de la cultura invasora por sobre las otras que habitaban estos suelos y la imposición de la creencia religiosa fueron los “privilegios” del derecho de conquista.

Aunque, lamentablemente, mutando de época en época, se mantienen intactos en la esencia, aún después de la organización de los estados – nación. Y, particularmente, en Argentina, que a pesar de que la Constitución Nacional[7] (1994) reconoce la preexistencia de los pueblos originarios y otras cuestiones en sintonía con los “estándares” internacionales, sobran evidencias de la colonialidad del poder y de la fuerza conservadora que impregna todo el imaginario y que, por supuesto la reproductividad mecánica de la escuela contribuía a sustentar y consolidar.

Antes de esta reforma, el artículo relacionado con los Pueblos Originarios decía: “…conservar el trato pacífico con los indios y procurar la conversión de ellos al catolicismo” (art. 67.Inc. 15).

No es tema de este trabajo, aclarar que el artículo de la nueva constitución se cumple de manera edulcorada o no se cumple.

Pero sí, ver cómo en épocas de reforma, las conexiones de “obediencia” continúan. En educación con un nuevo objeto de dominación: el sujeto educativo. En este trabajo, llamamos sujeto educativo al que comprende el sistema en su manifestación última, la escuela. No intentamos entrar en un debate sociológico, pero para mejor comprensión y economía del trabajo, utilizamos esa denominación, que involucra a los alumnos-estudiantes y a los docentes.

En la era de la colonización educativa, el amo, ya no es la corona española y sus vasallos, sino el verdadero poder, el poder corporativo – empresarial y sus herramientas de “consenso”,  los organismos internacionales y, cómo no mencionarlo; las modernas carabelas para establecer la dominación territorial: las fundaciones y ong’s, que establecen los vínculos de vasallaje para llevar a cabo el proceso de colonización educativa, que la reforma economicista despliega globalmente. Para esto deben influir fuertemente y pugnar por el control político del sistema, al mismo tiempo que se aseguran los negocios periféricos y la intromisión directa en las escuelas, en las aulas[8].

Las pruebas estandarizadas son el nuevo crucifijo, el nuevo símbolo para la total dominación y así imponer la posmoderna creencia: ¡la calidad educativa!, la pedagogía del resultado. Aplicada a los estudiantes y a los docentes para responsabilizar a estos últimos del fracaso del sistema e ir por la apropiación total.

Los estudiantes como valor agregado de la productividad y los docentes como responsables de que ello suceda para el incremento de las ganancias corporativas. La estandarización del mundo educativo es la productividad futura del mundo corporativo.

Pasaron más de una veintena de años desde que comenzó la carrera por la colonización mundial de la educación para ponerla al servicio de la corporación empresarial y se acelera, con distintos ritmos según los países, pero continúa.

Las políticas de la colonialidad del poder se mantienen: la entrega de los recursos naturales a las megamineras, a los pooles de siembra y a las petroleras. Todas con la política invasiva contra los pueblos originarios y campesinos para la apropiación territorial. Las desigualdades se enfatizan (aumento de la cantidad de pobres e indigentes). Esa es la nueva y tradicional pedagogía que debemos aprender, con el flamante “Requerimiento de Obediencia”: la productividad y la competitividad.

Todavía no habíamos salido del sistema de reproducción mecánica de los “valores” impuestos por la burguesía colonial y nos sorprendió la burguesía global corporativa.

Ya no hay “impíos” que adoctrinar, ni “desiertos” que conquistar. Nunca los hubo. Parece que la reforma ecomicista de la educación propone el mismo paradigma: la pedagogía del sometimiento. Sin embargo, podemos trabajar por un paradigma para liberar, para pensar nuestro destino y no el que nos imponen; seguramente será otra confrontación desigual, pero es tiempo de una pedagogía que abra un camino común, sin ocultamientos, ni invisibilizados. Una pedagogía del reconocimiento, una pedagogía social contra las “democracias empresariales”.

 

Notas:

[1] La Conquista de América, el problema del otro. Siglo XXI editores. Buenos Aires. 2003

[2] Carlos fuentes. El espejo enterrado. Fondo de Cultura Económica. México. 1992

[3] López de Palacios, Juan: “Notificación y requerimiento que se ha de hacer a los moradores de las Islas e Tierra Firme del Mar Océano que aún no están sujetos a Nuestro Señor”, tomado de Sabsay, Fernando (1067) Historia Económica y Social Argentina. Buenos Aires. Omeba. En CEFyL. CS de la Educación.

[4] Eduardo Galeano. Espejos. Siglo XXI. Buenos Aires. 2008

[5] “Las causas de la justa guerra contra los indios” en El Espejo Enterrado

[6] Adriana Puiggros. Presencias y Ausencias en la historiografía pedagógica Latinoamericana. Rev. Argentina de Educación Nº19. Marzo/1993

[7] Constitución Nacional Argentina artículo 75 inciso 17: “Reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos. Garantizar el respeto a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural; reconocer la personería jurídica de sus comunidades, y la posesión y propiedad de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable, transmisible, ni susceptible de gravámenes o embargos. Asegurar su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afectan. Las provincias pueden ejercer concurrentemente estas atribuciones.”

[8] La ong “Enseña por Argentina”, “Enseña por México”, “Enseña por Chile”, y otras en Latinoamérica, subsidiarias de “Teach for América” de Wendy Kopp, que integra la red “Teach for All”, que también preside.

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Educación: falso igualitarismo, propuesta del progresismo y el fin de las utopías

Romina De Luca 20.08.2016.
La gestión kirchnerista sostuvo que reinventaría la escuela. La crisis social, decían, llevó a la escuela a abandonar sus tareas educativas. La contención se colocaba en el centro de la escena pedagógica. Se trataba de recuperar la calidad perdida. Se buscaba fundar una nueva escuela, inclusiva, para dejar atrás a la educación elitista, desigual e inequitativa de antaño (…)

 

Educación: falso igualitarismo, propuesta del progresismo y el fin de las utopías

Al Dorso (20.08.2016)

 

Acerca del falso igualitarismo

La propuesta del progresismo para la educación y el fin de las utopías

La gestión kirchnerista sostuvo que reinventaría la escuela. La crisis social, decían, llevó a la escuela a abandonar sus tareas educativas. La contención se colocaba en el centro de la escena pedagógica. Se trataba de recuperar la calidad perdida. Se buscaba fundar una nueva escuela, inclusiva, para dejar atrás a la educación elitista, desigual e inequitativa de antaño.

Una nueva Ley de Educación Nacional, otra de financiamiento, la revalorización del circuito de educación técnica y la sanción de una ley específica, asistencia económica -Asignación Universal por Hijo, plan Progresar- para que la pertenencia de clase no fuera obstáculo para estudiar, más tiempo de estudio, distribución de libros, de netbooks, decenas de resoluciones del Consejo Federal de Educación implementando la reforma. ¿Para qué?

Casi doce años más tarde, la escuela alcanza niveles de desigualdad, de fragmentación, de segmentación y de decadencia de una magnitud pocas veces antes vista. La escuela hoy tiene más gente en su interior pero cada día educa menos. La ficción educativa actual exhibe una gran paradoja: el rendimiento “interno” del sistema mejora, más niños por más tiempo permanecen en la escuela pero uno de cada tres no comprenderá lo que lee a los quince años ni podrá resolver una regla de tres simple al finalizar el secundario. La titulación (exprés o no) se encuentra a la orden del día. Y esto no pareciera importar. Los intelectuales “progres” se encargan de encubrir la situación. Su intervención edulcora el proceso que adapta una escuela cada vez más clasista y degradada a una sociedad degradada. En el camino reniega de una escuela que hizo otra cosa, siempre bajo los límites trazados por una educación clasista. La utopía sarmientina de “educar a la plebe” ya no existe más. Tampoco la sociedad que lo permitió.

La esperanza de la educación

La educación argentina se desarrolló al calor de lo que podríamos denominar “ideariosarmientino”. Pero las características que asumió el sistema educativo no estuvieronpre-figuradas de antemano y se impusieron derrotandoa otros proyectos rivales.Uno de los desafíos de los intelectuales de la época era cómo imponer el orden en una sociedad convulsionada por la triunfante Revolución de Mayo. La pacificación aseguraría el desarrollo pleno de las relaciones sociales capitalistas garantizando así el despliegue del interés que se había nucleado detrás de la revolución.[1] De allí la máxima de “orden y progreso” que prosiguió a la unificación estatal. Launificación debía realizarse sobre un territorio extenso, escasamente integrado, poco poblado y poco educado. Cómo alcanzar la “civilización” fue uno de los temas que desveló a las “clases dirigentes”. En esa discusión, Sarmiento y Alberdi propusieron dos posibles vías. Alberdi no negaba la utilidad de la educación pero consideraba que la inmigración sería un instrumento mucho más rápido y efectivo de cambio. En materia educativa, debía promoverse la educación comercial e industrial y no dilapidar recursos en una formación moral general. Por su parte, Sarmiento consideraba que la educación era el punto de partida de la civilización, de la ciudadanía y, por ende, de cambio. La sociedad debía asegurarse que todos los individuos recibieran educación en su primera infancia. Alberdi se preguntaba de qué le servía leer al pueblo si no podía asumir la ciudadanía.Para Sarmiento, en cambio, la educación los prepararía para el desempeño de las funciones sociales del futuro. Por eso,el gobierno debía hacerse cargo de la educación pública.La educación debía ser masiva y popular porque la “verdadera civilización de un pueblo” no consistía en contar con una “aristocracia del saber” sino, como afirmaba Sarmiento, en el mayor número posible de ciudadanos instruidos. La educación debía ser común “libre de las odiosas diferencias entre ricos y pobres” ypública, por el lugar que desempeñaría el Estado como agente educador.[2]Por eso, la tarea de la hora era la de estructurar un sistema de enseñanza, de instrucción pública, a cargo del Estado. Sarmiento supo leer que la burguesía debía educar porque necesita un mínimo de conocimientos en la cabeza de los obreros y del resto de la población.

En ese debate de ideas, Sarmiento se impuso por sobre Alberdi. La etapa roquista de centralización administrativa dio impulso a la conformación del sistema educativo. El Congreso Pedagógico Internacional de 1882 y la posterior sanción de la Ley 1.420 de educación sentaron los primeros puntales. Se determinó que la educación primaria sería obligatoria, gratuita y en manos del Estado y se fijaron castigos para quiénes no cumplieran con el mandato educacional. Se ratificó la responsabilidad que la Constitución fijó para las provincias de hacerse cargo de la educación obligatoria. Pero el sistema se expandía muy lentamente. Por eso, en 1905, la Ley Lainez habilitó a la Nación a construir escuelas en territorio provincial liberándolas de la carga financiera. El ritmo de construcción de escuelas aumentó y en medio siglo, la matriculación alcanzó a más del 70% de la población en edad escolar.[3]

La masificación de la escuela posibilitó la construcción de una identidad artificial para el conjunto de la población: la identidad nacional. Celeste y blanco buscaban diluir el rojo en la conciencia obrera. A tales fines, el Estado diseñó su estrategia: centralizar el mando en el poder Nacional (público)[4], brindar una formación homogénea al conjunto de la población (común), asegurar que el costo de sostenimiento recayera en el Estado (gratuita) y a los efectos de garantizar el éxito de la empresa, obligó a toda la población a incorporarse al sistema “so pena” de castigo (obligatoria).La centralización estatal no se detuvo con la Ley Lainez. Los dos gobiernos de Juan Domingo Perón reforzaron el patrón “común”. El peronismo expresó en forma clara ese ideal: todos los niños del país debían aprender lo mismo y, de ser posible, hacerlo en el mismo momento. Todas las escuelas del país debían utilizar el mismo plan de estudios. Se ampliaron y unificaron circuitos y se dispuso un plan de estudios nacional.

¿Fue esta estrategia exitosa?Según los Censos Nacionales, hacia 1869 la tasa de analfabetismo del país era de 77,4; hacia 1895, 53,3; en 1914 35,9 y en 1947, 13,9.[5]Para la misma época, el promedio de América Latina se ubicabaentre el 40% y el 50%. En efecto, Argentina se distinguió del resto de América Latina por el alto porcentaje de reclutamiento escolar: hacia fines de los sesenta cerca del 94% de la población en edad escolar se incorporaba efectivamente a la escuela. Para 1950, los indicadores mostraban que el 85% de la población de más de diez años sabía leer y escribir. En el mismo año, el promedio de Latinoamérica se ubicaba en 58% y en Estados Unidos era de 96%.[6]Pero también tenía límites. La deserción era alta: en el ámbito urbano el 39% de la población desertaba, el 17% ya ni siquiera se matriculaba en 2º grado.[7]La repetición afectaba mayoritariamente a los primeros grados de la escuela primaria: hacia 1967, el 79% de los repetidores del nivel se acumulaba en los tres primeros años. A inicios de los años ’60 el promedio escolar se ubicaba entre los 4 y los 5 años de escolaridad mostrando disparidad regional: mientras en la Capital Federal el promedio era de 5,8 años y en Buenos Aires 5,4; en Chaco, Misiones, Formosa, Corrientes, Río Negro y Santiago del Estero el promedio no superaba los 3. La matrícula del nivel secundario era más bien acotada: si hacia 1958 se registraban 2.859.826 alumnos en el nivel primario, la matrícula secundaria era un 18% (505.173 alumnos). El sistema realiza “selecciones internas” pero, apesar de sus déficits, la escuela primaria brindaba una formación sólida. Tal era así que, inclusive, se evaluó la entrega de certificaciones parciales de estudio al llegar al cuarto grado. Los déficits de rendimiento no deben hacernos perder de vista el eje central: en setenta años el país logró prácticamente erradicar el analfabetismo.

Obviamente, la escuela sarmientina creció con los límites de una escuela de clases. Su desarrollo desigual entre zonas urbanas y rurales y entre las distintas jurisdicciones evidencia el carácter clasista de la educación. El reclutamiento de la matrícula y, en especial, los circuitos en los que se insertaba cada fracción de clase (escuela primaria, media bachiller, comercial o industrial, el acceso a la universidad) da cuenta de dicha realidad. Desde sus orígenes, la educación fue pensada como un elemento civilizador asociado al desarrollo de las fuerzas productivas y de sus necesidades. Mientras la sociedad avanzó, la educación acompañó ese proceso. No solo permitió dejar atrás una sociedad analfabeta sino que también habilitó ejemplos de promoción social: la escuela bachiller como transición a los estudios superiores (fracciones burguesas y de clase media acomodada), la comercial e industrial como reaseguro de empleos para fracciones de clase media (pequeño burguesía) o de la clase obrera.

Durante la primera mitad de siglo XX y algunas décadas subsiguientes la educación constituyó un verdadero móvil de ascenso social no solo a los hijos profesionales de los “pioneros”. Estos últimos también se beneficiaron de esa educación de calidad. Un ejemplo familiar ilustra vívidamente esta trayectoria: mi abuela con tercer grado de la primaria, viuda y con oficio de costurera, supo leer a Borges, a Cortazar, a Galeano y luchó por enviar a sus hijos a la universidad; con orgullo los vio graduarse de maestra de conservatorio y de arquitecto. Un claro ejemplo de “mi hijo el doctor”.

La larga marcha de la degradación

Aquel sistema educativo no existe más, ya ni siquiera como utopía. La burguesía lo desmantelópara adecuarlo al agotamiento de su sociedad, a su propia decadencia y degradación. A partir de los ’60y, con mayor fuerza, desde los años ’70, al calor de la escasez de recursos, los pedagogos burgueses comenzaron a medir el rendimiento de la escuela. Se revisó lo actuado y una de las primeras propuestas fue dejar atrás la homogeneidad. Se dio paso a la descentralización y se inició la desarticulación completa del sistema.El estado nacional comenzó a “devolverle” las escuelas a las provincias. Eran éstas quienes debían asumir el esfuerzo financiero. Por eso las transferencias de escuelas -sugerida en 1956 e implementada de hecho en 1961, 1968, 1978 y 1992-legaban también el mobiliario, los contratos de locación y a los docentes con el debido pago de salarios y de sus aportes patronales. La consolidación de veinticuatro salarios docentes y la licuación del poder de negociación sindical fue una de las consecuencias del proceso que, con marcada intensidad, se expresó en la década del ’90. Se sostuvo que la “descentralización” beneficiaría la constitución de “patronatos de cooperación económica” para el financiamiento educativo. Así se evitaría la duplicidad en los gastos, se eliminarían los superfluos y el fisco movilizaría indirectamente recursos que no lograba recaudar de otro modo. Desde el Consejo Nacional de Desarrollo en los ’60, al Congreso Pedagógico de los ’80 pasando por la “transformación educativa” menemista y la escuela inclusiva k todos defendieron el “federalismo” descentralizador.

La fractura del sistema educativo no se limitó a un plano administrativo formal. Calendario, organización institucional, régimen disciplinar ycurrículum fueron permeados por la nueva ideología. Se rompía con la idea de una educación común. Cada región brindaría la educación acorde con sus necesidades inmediatas. La consecuencia: para regiones pobres, escuelas pobres. La “crítica” a los programas diseñados en Buenos Aires se ubicó en primer plano. Se sugirió la inclusión en los programas de orientación y prácticas vocacionales que acorde con la nueva filosofía solo orientaría a la fuerza de trabajo que luego se necesitaría. Hacia 1980, la regionalización del currículum de la primaria era un hecho.

Los intelectuales que diseñaron estas reformas mostraron gran preocupación por el carácter “obsoleto” de la escuela secundaria. Ya desde los sesenta, esa preocupación coincidió con el crecimiento de la matrícula: entre 1950-60 se duplicó, al pasar de 505.173 alumnos a 940.815 alumnos.[8]Quiénes hoy defienden la NES utilizan el mismo argumento cuestionando la escuela por elitista y obsoleta.

El cambio de tendencia se consolidó entre fines de los ’70 y principios de los ’80. Las primeras propuestas de descentralización coincidieron con la crisis hegemónica y de acumulación que, en nuestro país, se inició en 1955. Uno de los ensayos más firmes de lo que luego sería la Ley Federal fue llevado a cabo por Onganía, aquel que representó el interés de los sectores más concentrados del capital y buscó cerrar la brecha abierta en el ’55. En ese contexto, la apertura de un proceso revolucionario, en mayo de 1969, puso en jaque sus intentos reformistas y limitó su intervención. Hubo que aniquilar a la fuerza social revolucionaria que expresaba el cambio de sistema, y por ende, la superación definitiva de la crisis para que la burguesía pudiera avanzar en concentrar el capital y relanzar el ciclo de acumulación. El cierre de fábricas, la consolidación de una población sobrante para las necesidades de valorización del capital, el ataque a las condiciones de vida de la clase obrera fueron posibles, a gran escala, luego del golpe de 1976.

El golpe de marzo del ’76 aparece como un punto de llegada, de síntesis y de salto hacia adelante. Se logró relanzar a la economía y restaurarla hegemonía pero no resolvió el problema central: el agotamiento histórico de las relaciones sociales capitalistas. Distintas crisis económicas, sociales y políticas volvieron a dar cuenta del colapso. Y en una espiral ascendente los estallidos se repitieron: 1982, 1989, 2001, 2008, ¿2016?. La incapacidad de la renta para actuar como único factor de compensación económico en el ciclo de acumulación de capital, su reemplazo por la deuda externa y las consiguientes crisis de la deuda, la consolidación de inmensas fracciones de la clase obrera como población sobrante para las necesidades de valorización del capital, la flexibilización y precarización laboral son algunas de las manifestaciones. En la década de los noventa, esas tendencias se expresaron a través del crecimiento de la desocupación ya sea en su manifestación abierta o bajo la forma encubierta de empleo estatal, de la asistencia social a ingentes capas de la población, de anticipos de las jubilaciones, de cierre de fábricas, de pobreza, de deterioro generalizado de las condiciones de vida, etc. La crisis del 2001, el resultado de ese proceso. Y si bien el kirchnerismo logró recomponer ciertos indicadores, gracias alos precios record de la soja, la tendencia histórica declinante sigue intacta y un nuevo estallido está a punto de convocarnos. La sociedad de Sarmiento no existe más. Una clase obrera cada vez más fracturada, con capas insertas en una economía cada vez más concentrada y regionalizada echan por tierra su utopía de educación común, única y centralizada.

La reforma educativa se consolidó en varias etapas. La descentralización administrativa y curricular, entre los setenta y los noventa;el cambio en la estructura, el disciplinar y el aumento de la obligatoriedad entre los noventa y los 2000. Entre 1990 y el 2000 la cobertura del nivel se amplió mejorando las “oportunidades educativas” dirán los pedagogos. La obligatoriedad empujó una mayor cobertura del sistema,principalmenteen el nivel medio.[9]Sin embargo, advertirán que el contexto social de crisis en el que se aplicó la reforma obligó a las escuelas a dar “respuestas a la inmediatez”: cubrir las necesidades de subsistencia de los niños, contener afectivamente relegando la dimensión educativa. La escuela se convertía en un comedor y en un contenedor de niños.

La profundidad de la crisis educativa se desplegó rápidamente. Desfinanciamiento, desinversión, salarios docente de miseria coparon las denuncias de la época. Pero la crisis también se manifestó en el plano curricular, aspecto a menudo descuidado. Un informe de la UNESCO, elaborado por Juan Carlos Tedesco y EmilioTentiFanfani en 2001, destacaba que si se comparaban dos cohortes educativas, una de inicios de los sesenta (1961-62) y otra de mediados de los noventa (1996-97) los indicadores retrocedían. En términos relativos el abandono en 7º grado era mayor en 2001 que 35 años atrás. Algo similar ocurría en el nivel secundario. La tasa de supervivencia era menor en los noventa que la alcanzada en los sesenta.[10]El informe reconoció que las marcas eran bien pobres. Pero caracterizó como positivo el mantenimiento de los niveles de rendimiento en contextos de expansión de la matrícula, algo así como sostener que incorporar a la clase obrera solo puede redundar en una educación mediocre. Según Tedesco y TentiFanfani los “críticos de la reforma” subestimaban sus logros y las medidas orientadas a reforzar la equidad y el papel del Estado. En ese esquema, destacaron el Plan Social Educativo (una proto Asignación Universal por Hijo), la ampliación del sistema y el carácter integral de la Ley menemista.[11]

Ahora bien, ¿por qué la Ley Federal fue atacada entonces? Sus logros no parecían muy notables, al margen de amontonar alumnos. Hacia el 2000, el 43,9% de los alumnos argentinos obtenían resultados iguales o debajo de 1 en comprensión lectora siendo 5 el más elevado. ¿Qué significaba ello? Que prácticamente no sabían leer.[12]El kirchnerismo supo leer la temperatura ambiente. Para desmovilizar a la sociedad post-2001 debía tomar algunas de sus consignas aunque fuera para hacer algo muy parecido a sus antecesores. Supo ver que para desmovilizar a la clase media (pequeño burguesía) debía tocar algunas de sus fibras más sensibles. La educación fue (y es) una de sus demandas centrales. También de la clase obrera que, con mayor distancia, percibe que con ella se abre una posibilidad de mejora para sus hijos. Así, el kirchnerismo inició su “transformación”. Prometió mejorar la calidad. Prometió unificar el sistema. Prometió mejorar las condiciones de trabajo docente. El embrutecimiento de la población era el resultado de la Ley Federal, de una escuela que había abandonado su rol educativo. Pero también era culpa del pasado, de una concepción escolar elitista. Brega por la inclusión pero su escuela sigue siendo tan clasista como la pasada, tan fragmentada como la pasada. Aunque sí se encargó de ocultar su propio fracaso. De allí la introducción de programas de titulación cuasi compulsiva (Plan Fines 2), de allí la mejora “record” de los indicadores de rendimiento interno de la escuela, de allí la negación de cualquier indicio que evidenciecuánto aprenden nuestros alumnos. Ahora, la burguesía y sus pedagogos progres acusan a la escuela de ser la única responsable de esos problemas. El problema ya no es el de una sociedad capitalista decadente sino de un modelo de escuela elitista y vetusto y, cuándo no, de los docentes. Formados con viejos modelos, no saben enseñar a las poblaciones obreras, no saben evaluarlos, son autoritarios. Por eso, son responsables del fracaso. Para convencerlos de su responsabilidad y de la necesidad de que realicen tareas sin sentido (contener y no educar), la burguesía apela a los intelectuales progres. Aquellos con discurso más creíble y que estaban en la trinchera de defensa de la educación pública. Atacan el elitismo de antaño y convocan a educar y a tener “consideración” por los pobres. Y cínicamente nos preguntan, ¿acaso no merecen educación? Pero sus propuestas vehiculizan y agravan esos resultados que supuestamente critican. Justifican la consolidación de una escuela de clases sin ninguna pretensión universal. Cada quien recibirá lo que su confín más inmediato determine. Para los sobrantes, una ficción de educación que reproduce una escuela cada día más vaciada y una educación a cada paso más degradada. Hoy la escuela es más clasista que nunca. A pesar de que busquen convencernos de lo contrario ya ni siquiera permite ejemplos aislados de movilidad social.El personal político de Menem a Macri, pasando por Cristina y Néstor, desarrollan una misma política educativa: la degradación del sistema y las tendencias a la “finalización”, la forma más degradad de ¿escuela? que la burguesía exhibe como un mérito.

Como dijimos hace tiempo en Brutos y baratos el principal problema de la escuela argentina es su degradación. En su relanzamiento editorial mostramos que su carácter de clases es más abierto, marcado y cruel que en el pasado: se modifica completamente la estructura en que circula la matrícula de la escuela común, a la de adultos a la terminalidad con un vaciamiento sin precedentes. Reivindicamos una educación universal (y no el miserabilismo local) y centralizada bajo control de los trabajadores. Los fracasos educativos no son consecuencia de los docentes, son el resultado de la estructura social y es allí donde deben ser resueltos los problemas. Se trata de desarrollar la sociedad (socialista) y no de degradar a la escuela a un capitalismo decadente.

 

[1]Harari, Fabián, Hacendados en armas. El cuerpo de Patricios, de las Invasiones Inglesas a la Revolución (1806-1810). Buenos Aires: Ediciones ryr, 2009, p. 20.

[2]“Hasta hace dos siglos había educación para las clases gobernantes, para el sacerdocio, para la aristocracia; pero el pueblo, la plebe, no formaba, propiamente hablando, parte activa de las naciones. Tan absurdo habría parecido sostener entonces que todos los hombres debían ser igualmente educados, como habría sido dos mil años antes negar el derecho de hacer esclavos a los vencidos”Sarmiento, Domingo F., Educación popular, Buenos Aires: UNIPE, 2011p. 47.

[3]Así se pasó de 877.810 alumnos en 1895 a 2.735.026 en 1955 según cifras del Departamento de Estadísticas Educativas del Ministerio de Educación y Justicia enTedesco, Juan Carlos,Educación y sociedad en la Argentina (1880-1945), Buenos Aires: Siglo XXI 2009, pp. 129, 230-231.

[4]Luego de la sanción de la Ley 1420, el Reglamento General de Escuelas sancionado en el año 1887 (iniciativa de Sarmiento) explicitó el carácter nacional de la educación que en la Ley anterior aparecía difuso.

[5]Ministerio de Educación y Justicia, “Informe de la República Argentina”, en Congreso Mundial de Ministros de Educación para la Liquidación del Analfabetismo. (Teherán: 8 al 19 de septiembre de 1965) pp. 7-45.

[6]Instituto de Ciencias de la Educación, Deserción escolar primaria en la Argentina. Informe de Investigación Nº 1, Buenos Aires, Facultad de Filosofía y Letras, 1964, p. 20.

[7]Los valores rurales eran peores: el sistema retenía apenas al 24,3% y se matriculaba de primero a segundo grado el 63%. Ministerio de Cultura y Educación-Consejo Nacional de Educación, Un aporte para la lectura del problema de la repitencia y deserción en el nivel primario, Buenos Aires, mecanografiado, sin numerar, 1975.

[8]La evolución compara los números de 1958 y 1968.

[9]Otros trabajos comparan el crecimiento de las tasas de escolarización en relación al crecimiento poblacional. Los números entre 1991 y 2001 son: mientras la tasa de escolarización primaria (5 a 14 años) fue de 6,8% el crecimiento poblacional fue de 4,2%; mientras que en la secundaria (10 a 19 años) la tasa de escolarización creció 22,9% mientras la población de esa franja etaria lo hizo a razón de 6,8%. Beech, Jason y Larrondo, Marina, “La inclusión educativa en la Argentina de hoy. Definiciones, logros y desafíos a futuro” En UNESCO, Taller Regional Preparatorio sobre Educación Inclusiva América Latina, Regiones Andina y Cono Sur, Buenos Aires, Argentina, 12 – 14 de septiembre 2007, p. 5.

[10]Tedesco, Juan C. y TentiFanfani, Emilio, La reforma educativa en la Argentina. Semejanzas y particularidades, IIPE-UNESCO, Buenos Aires, noviembre de 2001, p. 10. Los autores toman la cita del trabajo de Llach,J., Montoya S. y Roldán F. (1999); Educación para todos. Buenos Aires, IERAL

[11]Idem, p. 26.

[12]Fuente: «Literacy Skills for the World of Tomorrow – Further Results From PISA 2000». OECD – UNESCO InstituteforStatistics, 2003. En: http://cippec.org/proyectoprovincias/frames/Resultados.htm consultado por última vez el 10/06/2015.

 

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De la macro política educativa a la trama de privatización

Darío Balvidares 11.07.2016.
En los últimos días de junio, Jill Biden, esposa del vicepresidente de los Estados Unidos, terminó una gira por cuatro países de la región, Costa Rica, Perú, Argentina y Panamá. La gira tuvo un objetivo claro vinculado con la educación y específicamente con la educación de las mujeres, en una aparente preocupación por el género (…)

 

De la macro política educativa a la trama de privatización y control impulsada por la reforma

Darío Balvidares (11.07.2016) 

En los últimos días de junio, Jill Biden, esposa del vicepresidente de los Estados Unidos, terminó una gira por cuatro países de la región, Costa Rica, Perú, Argentina y Panamá. La gira tuvo un objetivo claro vinculado con la educación y específicamente con la educación de las mujeres, en una aparente preocupación por el género. Pero, de lo que se trata, realmente, es de vender un producto, “Teach (Her)”.

Teach (Her) es un programa que surge de una alianza público-privada creada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos y la UNESCO “para cerrar las brechas de género para las jóvenes interesadas en educación y carreras en ciencia, tecnología, ingenierías, artes, diseño y matemática[1]. Hasta aquí lo que se expone como argumento, que no difiere del otro acuerdo que la entidad mundial para la cultura y la educación realizó con la empresa Gems Education para el desarrollo de programas de formación docente para promover la educación de las niñas y las mujeres, aunque el objetivo real sea intervenir en la Reforma Privatizadora para abarcar mayor espacio en el mercado educativo.

Gems Education pertenece a Sunny Varkey (con quién el presidente Mauricio Macri se reunió en el foro de Davos)[2], la empresa es controlada Varkey Gems Foundation, el Ceo de la fundación, Vikas Pota afirmó: “Los negocios pueden y deben jugar un papel mucho mayor en el desarrollo de la capacidad del sector público de mejorar el acceso a la educación y la calidad del aprendizaje, tanto en el mundo en desarrollo, como en el mundo desarrollado. No sólo porque la educación es un bien público, sino porque si los negocios son incapaces de asegurar el talento futuro, esto perjudicará el crecimiento económico mundial[3].

Queda claro que los negocios funcionan como motor de la Reforma Educativa. La fundación Varkey incide en el diseño de políticas públicas en materia educativa y es unas de las tantas corporaciones que pugnan por el control global de los sistemas educativos, promoviendo las escuelas privadas de bajo coste y de la implantación de su Global Teacher Status Index[4], un sistema que explora (a través de encuestas) la situación docente en cuanto a salarios y el respeto que la sociedad tiene hacia ellos. Por supuesto que llega a conclusiones tales como que “un 75% de los encuestados de 21 países están de acuerdo con que los docentes deben ser pagados según el desempeño de los estudiantes”. El concepto de productividad en Educación, es decir, la aplicación de las reglas del mercado que funciona con los estándares de calidad rediseñados en función pedagógica para formatear y precarizar la función docente.

En los últimos años hay dos conceptos sobre las formas de privatización: la exoprivatización que se caracteriza por un proceso de sustitución de las escuelas privadas sobre las escuelas públicas del Estado. Y el otro concepto es el de la endoprivatización, cuyo modo de funcionamiento es la aplicación de la lógica del mercado al interior del sistema educativo, delegando el desarrollo del curriculum a la iniciativa privada o la contratación de servicios privados en escuelas públicas como la formación docente, la capacitación,  las asesorías y los servicios de evaluación, entre otros, que ya los venimos experimentando desde que organizaciones privadas como la Universidad de San Andrés y la Universidad Di Tella tienen a su cargo las capacitaciones de directivos y docentes y la intervención directa en los centros educativos de la ong Enseña por Argentina.

El programa que impulsa Jill Biden, Teach (Her) se enmarca en el proyecto que lleva adelante Michelle Obama, Let Girls Learn, que “invita a niñas y adolescentes del mundo a revalorizar el grado de relación entre  educación y mujeres[5].

En el encuentro realizado en el Instituto Nacional de Educación Tecnológica, a cargo de Gabriel Sánchez Zinny, Ceo de la empresa Kuepa.com, el Ministro de Educación, Esteban Bullrich, esperaba a la segunda dama para el lanzamiento del Programa Becas para intercambios Educacionales entre Argentina y los Estados Unidos. Son las becas Fulbright para capacitar universitarios graduados. En la misma sintonía de intercambio está Formar Foundation, la offshore creada en Florida, Estados Unidos, que aparece en los Panamá Papers, cuyo director es el propio ministro, Esteban Bullrich y el vicedirector, Gabriel Sánchez Zinny.

Recordemos dos cuestiones, la Fundación Fulbright está financiada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, que recibe la partida ordenada por el Congreso. Esta es la injerencia del país del norte en cuanto a las definiciones sobre el proceso de reforma educativa. Y la segunda cuestión son los acuerdos con la UNESCO: el programa Teach (her), que está patrocinado por la Fundación Bill y Melinda Gates (la que más presiona e invierte por la privatización total del sistema norteamericano y en la industria de pruebas estandarizadas) y el proyecto Let Girls Learn, que impulsa la esposa del presidente Obama y que recibe financiación del Banco Mundial por 2500 millones de dólares.

En otro orden (o en el mismo), Jill Biden  finalizó su gira en Panamá, donde asistió a la inauguración de la ampliación del Canal. Según la agencia EFE: “Biden se reunió con autoridades gubernamentales y representantes de la Sociedad Civil para abordar asuntos relacionados con el fortalecimiento económico y las oportunidades educativas para mujeres y niñas” es decir, para vender su producto, Teach (Her).

Pero, podríamos sospechar algo más, la ampliación del Canal debe responder al Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), esto es al Tratado de Libre Comercio  (TLC). No olvidemos que los procesos de privatización de la educación se aceleran en este tipo de tratados, es el caso que hoy se está viviendo en México, entre otros países de la región, gracias a la firma del tratado (NAFTA).

Veamos cómo influye el Tratado de Libre Comercio: “ La firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA), entre Estados Unidos, Canadá y México, que entró en vigor el 1 de enero de 1994, dio inicio a un proceso de entrega y degradación de la sociedad mexicana como nunca antes se había verificado. No es intención de estas líneas analizar las nefastas consecuencias para el pueblo mexicano que ha traído la firma de ese tratado, pero sí cabe destacar, que junto a la devastación del campo, la proliferación de la delincuencia organizada y el narcotráfico, el festín de las trasnacionales y el remate del patrimonio nacional, están los avances en la escalada de privatizaciones que incluye, con todo descaro, el de la educación… ”.[6]

De la obscenidad reformista a la inversión especulativa: el control absoluto de los sistemas

El gran negocio de millones de dólares que promete la Reforma tiene múltiples perspectivas, la competencia entre las corporaciones, también acuerdos con organismos internacionales, grupos de inversión promocionados por el Banco Mundial y otras entidades financieras.

La estrategia de realizar acuerdos con los gobiernos y sus dependencias es que les permite a las corporaciones, vía fundaciones y ong’s, aumentar sus ganancias y que los gastos se solventen con dineros públicos; como ejemplo tenemos la ong “Enseña por Argentina” (subsidiaria de “Teach for América” e integrante de la red Teach for All) en la que a sus “reclutas” (docentes) se les paga con dineros públicos del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

La Reforma incluye procesos de tercerización, es decir de transferencia de dineros públicos a las arcas privadas corporativas.

Según el informe del II Seminario Internacional: Privatización de la Educación en América Latina y el Caribe (ya citados) un fuerte conglomerado de corporaciones en acuerdo con entidades internacionales de crédito generan espacios de inversión con el objetivo de controlar los sistemas educativos.

Además de participar Departamentos de Estado de los países centrales, como ya hemos visto, la participación del Departamento de Estado de los Estados Unidos a través de la “becas Fulbright” y del Programa “Teach (Her)” promocionado por Jill Biden, también el Departamento para el Desarrollo Internacional (DFID) del Reino Unido tomó la iniciativa en la creación del Fondo Strategic Impact Evaluation Fund (SIEF).

El SIEF está gestionado por el Banco Mundial y destinado al desarrollo e implementación de proyectos de evaluación de la educación básica y de la educación de primera infancia. Financia proyectos relativos de la evaluación de desempeño docente, la medición de calidad educativa e incluso el análisis del impacto de las escuelas privadas de bajo coste.

En el mismo sentido, la Global Business Coalition for Education (GBC-Ed), una fuerte coalición empresarial, tiene por objetivo liderar la causa de la Educación junto con los gobiernos y otros aliados en el ámbito mundial. Dice en su propia página web: “Para las empresas, la inversión en la educación promueve el crecimiento económico, conduce a sociedades más estables, fomenta comunidades saludables y hace que sea más fácil hacer negocios. La educación estimula la innovación y aumenta las capacidades de los empleados, el potencial de ingresos de los consumidores y la prosperidad de las comunidades en las que opera negocios.[7]

La mirada corporativa de la educación es absolutamente sesgada, ven la educación como una capacitación  de tipo empresarial, necesaria para la empleabilidad, el universo de los negocios y el consumo.

Lo interesante es, incluso, cómo se presentan esas empresas de orden meritocrático en relación con la inversión. Utilizan la clasificación  que va de miembros de Platino, pasando por los de Oro, para finalizar con los de Plata. Como no es del interés de este trabajo mostrar la taxonomía empresarial, sólo presentaremos algunas de las que integran la Coalición: Chevrón, HP, Lego, Intel, Discovery Communications, Pearson, Nokia, Western Union, Exxon, Gems, Microsoft, Credit Suisse, entre otras.

Por este lado aparece, también, la Red Latinoamericana de Organizaciones de la Sociedad Civil para la Educación (REDUCA), una red impulsada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que asocia organizaciones de 13 países latinoamericanos y caribeños, su objetivo es tener injerencia en las políticas educativas con sus programas. También es importante destacar que la mayoría de estas organizaciones son empresariales y construyen alianzas público-privadas con los gobiernos. En el caso de Argentina la organización Proyecto Educar 2050, de la que ya hemos hablado en artículos anteriores, es la que participa de REDUCA.

Pero la que merece un párrafo destacado es la Agencia de Cooperación Internacional para el Desarrollo  de Estados Unidos (USAID por sus siglas en inglés). Alineada con la Reforma, sostiene la educación por competencias para el mercado laboral y de aprendizajes medibles, no es casual que esto se lleve a cabo en los países pobres. En el caso del acuerdo firmado entre la Agencia y el Ministerio de Educación de Guatemala se puso en marcha el proyecto Education Reform in the classroom (Reforma Educativa en el Aula)[8] desde 2009, que por supuesto obedece al principio de “desempeño”, los docentes fueron capacitados por la Agencia para luego ser evaluados según su “desempeño”, es decir que se mide su desempeño de acuerdo con el desempeño de sus alumnos. Es el modelo de formateo y precarización del trabajo.

El objetivo es imponer políticas y reformas en los sistemas educativos. En el acuerdo firmado con Perú, en el mismo sentido que en Guatemala, se desarrolla un proyecto cuyo título es Quality Basic Education Reform Support, también es un proyecto de monitoreo del desempeño docente.

También en Perú, se desarrolla el proyecto SUMA, que define su objetivo de esta manera: “El proyecto SUMA es una iniciativa de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID/ PERU) que busca fortalecer la capacidad de gestión descentralizada de la educación en los tres niveles de gobierno y mejorar la calidad de la enseñanza en la educación básica en las áreas menos favorecidas del país”[9]. La gestión descentralizada lleva implícito el concepto de charterización, esto es, gestión privada de escuelas públicas.

Estos son claros ejemplos de la dirección que tiene la Reforma y sus vertientes. El control global de la educación se está materializando de la mano de estas políticas asumidas por los gobiernos como propias. Las políticas de control sobre los sistemas; afianzando la estandarización del conocimiento, esto es desarrollar aquél conocimiento de carácter instrumental que sea funcional al mundo corporativo. Y para este fin las alianzas público – privadas son esenciales para llegar al objetivo: la privatización global de la Educación.

Por eso es necesario el dinamismo de la Reforma, el continuo movimiento, porque, como ya hemos dicho, la Reforma es el proceso, el espacio de la lenta pero continua toma del control político de la situación educativa.

Breve paréntesis: Una de espías y modelos didácticos

¿Cuál es la intensión de la USAID en dar “ayuda” en Educación; una de las agencias estadounidenses más denunciada y cuestionada junto con la CIA y otras organizaciones del mismo origen?

Es de público conocimiento que gobiernos de distintos países la han acusado de injerencia en los asuntos internos de las naciones en las que presta “ayuda”.

La revista Foreign Policy recuerda en un artículo que durante las décadas de 1960 y 1970, la agencia se asoció con la ahora clausurada Oficina de Seguridad Pública de la CIA, un departamento señalado de formar a cuerpos de seguridad extranjeros en «técnicas de terrorismo y tortura». Aunque la Usaid siempre ha negado participación en este tipo de actividades, en 1973 el Congreso decidió eliminar el programa, debido a que tales acusaciones estaban dañando la imagen pública de EE.UU.

Cuando el programa fue cerrado, la Usaid ya había ayudado a capacitar a miles de militares y policías en Vietnam, Filipinas, Indonesia, Tailandia y otros países que ahora son tristemente célebres por su trato a los disidentes políticos. Señala el artículo.[10]

Y continúa: En épocas más recientes, las supuestas actividades de intromisión por parte de EE.UU. han sido denunciadas no sólo por Cuba, sino también por países como Venezuela, Bolivia y Rusia. «Lo que ha hecho la Usaid, al igual que otras organizaciones como la Fundación Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés) y el Instituto Republicano Internacional (IRI), es proveer una especie de cubierta para que el Departamento de Estado financie directamente actividades de la oposición venezolana, incluso a organizaciones que estuvieron vinculadas con el golpe de Estado de abril de 2002 contra el presidente Hugo Chávez», explicó a BBC Mundo George Ciccariello-Maher, profesor de la facultad de Historia y Política de la Drexel University de los Estados Unidos.

Como vemos la USAID, también posee modelos “pedagógicos” para intervenir en las políticas extranjeras, ahora en asociación con los Ministerios de Educación, “ayuda” a fortalecer el proceso de la Reforma Privatizadora.

El Modelo Argentino del Programa interesado en la Mujer, pero…

El mapa de las organizaciones no gubernamentales (en alianzas con las entidades financieras internacionales o el Departamento de Estado de los EEUU o subsidiarias de corporaciones internacionales o en alianza con organismos de cooperación)  preocupadas por la Mujer, los Niños, la Pobreza, el Medio Ambiente, el Desarrollo Sustentable, la Educación y la Salud es tan complejo como el mapa de los Negocios que surgen de esas relaciones.

Uno de los modelos que continúan en la misma línea con la que abrimos este trabajo y que tiene que ver con la venta de productos sobre el tema “Inclusión de la Mujer”, que propone el programa Teach (Her) patrocinado por Jill Biden o el proyecto promocionado por Michelle Obama, Let Girls Learn, es el que propone la ong Voces Vitales Argentinas, subsidiaria de Vital Voices Global Partnership.

La co-fundadora de la filial argentina es la actual titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, que en ocasión de un encuentro internacional convocado por la central, Vital Voices Global Partnership en 2009,  con referentes de distintos ámbitos, en La Pietra, Villa que la Universidad de Nueva York posee en Florencia, Italia, la cofundadora de la filial argentina decía: “ En La Pietra nos pusimos cuatro objetivos para 2020: igualdad ante la ley, igualdad en los negocios, igualdad en la educación e igualdad en el trabajo. El primer paso es que todo el mundo entienda que invertir en las mujeres es la estrategia más inteligente para potenciar el desarrollo en todos los niveles. Necesitamos que los líderes económicos mundiales pongan el tema en sus agendas. Por suerte, la evidencia de los logros de los últimos años es una prueba irrefutable.”[11]

No es tema de este trabajo hacer un análisis de discurso, pero “invertir en las mujeres” no parece estar pensado para las luchadoras que vienen dejando sus vidas por la igualdad, por la lucha contra la trata, contra la violencia de género, más bien se parece a la cosificación definitiva.

Necesitamos que los líderes económicos mundiales pongan el tema en sus agendas”, dice Laura Alonso. Lo que podemos interpretar como “tenemos una nueva mercancía, hay que promocionarla”.

¿Pero es sólo eso? Una cuestión de negocio utilizando el género como etiqueta. ¿O se oculta algo más?

Se oculta algo más: entre los principales financistas, con un aporte de 100.000 dólares, aparece la Fundación Paul Singer, del empresario titular del fondo buitre que representa a los bonistas que habían quedado fuera del canje pero que ya cobraron.

No solamente Singer aporta dinero a la ONG, sino que también lo hacen WalMart, Goldman Sachs, Bank of América, ExxonMobil, el Departamento de Estado de los Estados Unidos y el Banco Mundial.

Vital Voices Global Partnership «es una organización no gubernamental creada en 1997 por iniciativa de la entonces Primera Dama, Hillary  Clinton, y la ex Secretaria de Estado, Madeleine Albright, con el propósito de promover el progreso de la mujer como parte de la política exterior de los Estados Unidos«.[12]

Las esposas de los presidentes Clinton y el actual, Obama y la esposa del vicepresidente de los EEUU promocionan el producto “Mujer” siempre vinculado a las inversiones y a operaciones financieras que, en definitiva, también termina como objeto o producto del mercado.

Todos los temas de la Agenda Post 2015 o los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030, no son más que etiquetas para el control global de las políticas y por supuesto, la Reforma Privatizadora de la Educación es uno de los objetivos centrales.

Hasta aquí hemos visto como se promueve la alianza público – privada donde el sector privado tiene injerencia decisiva sobre lo público. La paradoja aparece cuando lo público y lo privado se ponen en una relación de igualdad.

[1] http://www.efe.com/efe/america/politica/jill-biden-inicia-una-gira-por-america-latina-hablando-de-educacion-mujeres-y-desarrollo/20000035-2961341

[2] http://www.lanacion.com.ar/1863791-mauricio-macri-tuvo-sus-primeras-reuniones-en-davos

[3] Anexo I: Mapeo de poder- Actores y espacios estratégicos para comprender el fenómeno de la privatización en el campo educativo. II Seminario Internacional Privatización de la educación en América Latina y el Caribe. (versión digital)

[4] https://www.varkeyfoundation.org/teacherindex

[5] http://www.infobae.com/tendencias/2016/06/25/la-huella-que-dejo-jill-biden-en-su-paso-por-argentina/

[6] Bossi Fernando: Reforma Educativa a sangre y fuego. Resumen Latinoamericano 22-06-2016

[7] http://gbc-education.org/

[8] http://www.reaula.org/noticia.php?noticia=43

[9] www.minedu.gob.pe

[10] http://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/04/140404_eeuu_agencia_usaid_en

[11] http://www.vocesvitales.org.ar/2011/06/%E2%80%9Ccoalicion-la-pietra%E2%80%9D-una-iniciativa-para-el-gran-salto-hacia-delante-de-las-mujeres-en-todo-el-mundo/

[12]http://inforegion.com.ar/noticia/22825/fondos-buitres-financian-una-ong-vinculada-al-pro

 

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