Los negocios de la familia Macri

Alejandro Olmos Gaona 27.05.2016.
Pareciera que los negocios de Lázaro Báez y Cristóbal López son el paradigma de la corrupción, sumada a los negocios de Julio de Vido y otros personajes mayores y menores de la década pasada (…) pero no recordamos algunas actividades que tienen que ver precisamente con los negocios de Presidente y de su familia.

 

LOS NEGOCIOS DE LA FAMILIA MACRI,  LA TRANSPARENCIA  Y LA ETICA DE ALGUNOS FUNCIONARIOS Y EL OLVIDO INTERESADO

 

Por Alejandro Olmos Gaona

 

Pareciera que los negocios de Lázaro Báez y Cristóbal López son el paradigma de la corrupción, sumada a los negocios de Julio de Vido y otros personajes mayores y menores de la década pasada. El PRO y CAMBIEMOS, vinieron a transparentar la gestión pública, y a terminar con la corrupción, pensando que todos los argentinos tenemos mala memoria, y no recordamos algunas actividades que tienen que ver precisamente con los negocios de Presidente y de su familia, que creció a costa de contratos con los gobiernos de turno, y se vio favorecida durante la dictadura cívico- militar.

Los argentinos tenemos mala memoria en general, y pronto olvidamos los estropicios que dañaron al país, votamos personajes mediocres, logreros de diverso pelaje, y una gran cantidad de sujetos que se sirven de la política para sus actividades personales (dinero, prestigio, favores diversos) y no sirven a la política para beneficio de toda la comunidad. Pero hay personas que tenemos memoria de cómo se ha perjudicado al patrimonio público y como se han violado las leyes impunemente, no siendo esto privilegio de la década pasada. Precisamente traigo aquí algunos ejemplos que involucran al Presidente y al grupo económico al que pertenece.

SOBRE EL GRUPO MACRI

Simultáneamente con la Comunicación A31 del Banco Central que comenzó el procedimiento de la estatización de la deuda privada en junio de 1981, se constituyó la offshore Kagemusha, de la cual Mauricio Macri fue Vicepresidente, que está vigente, y sobre la cual no ha dado explicación alguna.

En ese procedimiento de estatización de la deuda privada, que permitió transferir a todo el pueblo argentino las especulaciones de gran cantidad de empresarios, quienes constituyeron deudas probadamente ficticias, la familia Macri se vio favorecida con la transferencia al Estado Nacional de las siguientes sumas:

Sevel 124.142.000 dólares
Sideco Americana 60.751.000 dólares
Fiat: 51.000.000

En el Juzgado Criminal y Correccional Federal N° 2, se encuentran las pruebas de parte de la auditoría hecha entre 1983 y 1985 por auditores del Banco Central que mostraron la fraudulencia de las operaciones del endeudamiento privado. He acompañado al tribunal documentos que encontré en el archivo de mi padre, y ofrecí el testimonio de varios auditores que fueron a declarar y presentaron documentos indubitables del fraude. La justicia no solo no hizo nada, sino que ante una presentación que hiciera un grupo de trabajo designado por el Juzgado e integrado por el Embajador Miguel A. espeche Gil, el Dr. Julio González, la Dra. Graciela González y el Lic. Héctor Giuliano entre otros, lo dejó fuera de la causa.

En el año 2001, las siguientes empresas de la familia Macri y de las cuales Mauricio era directivo y accionista fugaron al exterior las siguientes sumas

Sideco 27.128.866 dólares
Socma 9.316. 000 dólares
Socma Americana 6. 415. 344
Correo Argentino 4.891.000

Todo lo cual fue debidamente documentado por la Comisión Especial Investigadora de la Cámara de Diputados sobre Fuga de Divisas en el año 2001. También cabe recordar, que siendo Mauricio Macri Presidente de Sevel en el año 1994 42.000 vehículos fueron fabricados con fallas en su caja de dirección, provocando en un caso la muerte de unas personas, lo que determinó no solo que SEVEL pagará una indemnización, sino que se viera obligada a revisar todos los automotores fabricados y repararlos en un fallo inédito, dictado por la  Justicia Nacional en lo Comercial. Seguramente se ha olvidado, el procesamiento de Franco Macri y Mauricio Macri, por el delito de contrabando producido a través de 1900 vehículos. La Corte Suprema de la mayoría automática del menemismo, los sobreseyó, no por inexistencia del delito, sino por un artilugio judicial, que fue fulminado en los dictámenes en disidencia de los Ministros de la Corte Carlos Fayt, Augusto C. Belluscio y Enrique Petracchi.

SOBRE OTRAS INVESTIGACIONES

Ha pasado al olvido una megacausa por infracción a la Ley penal cambiaria, con miles de involucrados (no precisamente asalariados) que se inició en el Juzgado en lo Penal Económico Nº 6, en la década del 90 y que fue derivada al Juzgado Criminal y Correccional federal Nº 2 por su relación con el endeudamiento externo, y sobre la cual el entonces Juez Jorge Ballestero, consideró no pronunciarse ni realizar ninguna medida probatoria.

Se perdió una investigación realizada por las pérdidas ocasionadas al Banco Central, por una suma de alrededor de 120.000 millones de dólares, entre los años 1982 y 1992, siendo beneficiados los aventureros de siempre llamados empresarios. Afortunadamente se pudo rescatar un ejemplar, que también duerme en los archivos del Juzgado federal Nº 2

SOBRE LA ETICA PÚBLICA

El Ministro de Energía y Minería Juan José Aranguren, autorizó la compra de Gas a Chile, pagando más del doble de lo que se paga a Bolivia, y con una particularidad. Como Chile no tiene Gas lo importa, y quien se lo manda es nada menos que British Gas, empresa controlada por la petrolera Shell, de la cual el ministro es accionista y fuera presidente de la filial argentina. El Secretario de Energía Eléctrica, Alejandro Sruoga, fue ex funcionario de Edesur, El Secretario de Hidrocarburos, José Luis Sureda fue Vicepresidente de Pan American Energy (controlada por la British Petroleum), empresa que violando la Ley de Hidrocarburos se quedó con Cerro Dragón, el mayor yacimiento de Hidrocarburos; Daniel Redondo, Secretario de Planeamiento ex funcionario de Exxon Mobil y otras multinacionales. Es decir que el Ministerio que debe manejar todo el sistema energético está en manos de personas, que nunca defendieron al sector público y si el interés privado.

Aclaro que junto con el Senador Pino Solanas hemos denunciado penalmente a Aranguren por los negocios con Shell, interviniendo el Juzgado en lo Criminal y Correccional Federal Nº 2.

Habría que agregar a los actuales Mariano Federici, Presidente de la Unidad de Investigación Financiera, ex funcionario del FMI, vinculado a estudio jurídico que litigara contra la UIF y María Eugenia Talerico, Vicepresidenta de la UIF abogada del HSBC, banco investigado por acciones de lavado por la  propia UIF. Pero pareciera que a los que combaten o hablan todo el tiempo de la corrupción, estas cuestiones les parecen instrascedentes.

Son solo algunos datos para ilustrar a algunos amigos, que quizás no se acuerden, de estos descomunales actos de corrupción y de utilización espuria de los fondos públicos. Actos que muestran no solo el modo peculiar que tiene el actual gobierno de considerar la transparencia y la corrupción, sino la forma de hacer negocios y enriquecerse a costa del Estado de ciertos denominados empresarios, a los que habría que llamar de otra manera.

De todo lo consignado, los grandes medios como “La Nación” y “Clarín”, que supuestamente defienden la libertad de expresión, la transparencia, y el correcto uso de los fondos públicos, jamás dijeron una palabra.

5

Deuda, buitres y justicia

Al Dorso 02.04.2016.
El fiscal federal Federico Delgado analiza la última denuncia efectuada contra los buitres, y comenta los motivos de la pereza judicial en las distintas causas abiertas sobre los procesos de endeudamiento público desde 1976 hasta la actualidad.

 

Deuda, buitres y justicia

El fiscal federal Federico Delgado analiza la última denuncia efectuada contra los buitres, y comenta los motivos de la pereza judicial en las distintas causas abiertas sobre los procesos de endeudamiento público desde 1976 hasta la actualidad.

Entrevista radial 02.04.2016



10

EL PAGO A LOS BUITRES, ESPECULACIONES Y LA LEY

Alejandro Olmos Gaona 12.03.2016.
«El pago a los llamados fondos buitres, se ha constituido en una prioridad del gobierno para acceder nuevamente al mercado de capitales, lo que en buen romance significa contraer nuevas deudas, y creo que tenemos sobrada experiencia desde 1976»

 

Entrevista Al Dorso 12.03.2016

 

EL PAGO A LOS BUITRES, ESPECULACIONES Y LA LEY

Por Alejandro Olmos Gaona (11.03.2016)

Cuando escucho a los gurúes de la economía, tanto opositores como oficialistas, plantear las diversas soluciones ante los problemas de la deuda pública, me acuerdo de Tomas Carlyle, que consideraba a la economía “la ciencia oscura”. Es que el lenguaje que utilizan, con algunas notables excepciones, siempre está reservado a los supuestos entendidos que pueden descifrar el galimatías que encierran algunas explicaciones vedadas al común de la gente. Quizá se deba a que siempre se utiliza ese lenguaje oscuro para la justificación de políticas que dañan al Estado, y afectan invariablemente el ingreso de los trabajadores. Contrariando esas oscuridades, Scalabrini señaló hace décadas que todo era cuestión de sumar y restar, y cuando eso no ocurría es porque atrás está la trampa. En la cuestión de los holdouts ciertas oscuridades están muy presentes, y es lo que justifica en todos los casos la necesidad de pagar.

El pago a los llamados fondos buitres, se ha constituido en una prioridad del gobierno para acceder nuevamente al mercado de capitales, lo que en buen romance significa contraer nuevas deudas, y creo que tenemos sobrada experiencia desde 1976 de lo que ello significa, sin desconocer lo ocurrido desde 1824 en adelante, ya que el país nació hipotecado por las maniobras habituales de los especuladores.

Habría mucho que reflexionar, sobre esta urgencia injustificada, excepto si  de lo que se trata es recurrir al viejo “sistema de la deuda” para cubrir los baches fiscales y transnacionalizar mucho más la estructura económica de la Nación, haciéndola dependiente de lo que se decide en otras partes.

Supongo que las presiones del sistema financiero son exorbitantes para volver a los negocios con la Argentina, y a ello se han plegado la casi totalidad de los economistas que pululan por los medios y nutren con sus análisis las páginas de los diarios. Resulta tan evidente esta campaña feroz para arreglar con los buitres a cualquier precio, que uno de los periodistas más célebres de “La Nación”, Joaquín Morales Sola escribió el miércoles “… Macri dormirá sobresaltado hasta que el acuerdo con los holdouts haya sido definitivamente aprobado, en tiempo y forma, por las dos cámaras del Congreso. Su destino como presidente, el futuro de la política y la solución de la economía dependen de lo que suceda con los holdouts en apenas un puñado de días” Es decir que el futuro argentino estaría sujeto al inevitable arreglo con un grupo de especuladores, lo que por supuesto es una falacia que no resiste el menor análisis, pero resulta indicativa del pensamiento de  los responsables actuales de la economía, y de la mayor parte de los que apuran la solución del problema. Por otro lado en el FPV se rasgan las vestiduras como si ellos no hubieran negociado con los buitres grandes, y con empresas transnacionales condiciones humillantes, que incluyen la prórroga de jurisdicción, intereses exorbitantes y plazos acotados, como ocurrió con la deuda del Club de Paris, cuya mayor parte fue contraída por la dictadura, para compra de armamentos e importaciones no declaradas, como consta en la causa penal que tramitó ante el Juzgado Federal número 2, y otros contratos celebrados con grandes multinacionales a las que no las asustó el conflicto con los buitres para venir a invertir a la Argentina.

Pero ocurre que en tren de argumentar se puede decir cualquier cosa, ya que “hay que volver a los mercados” cueste lo que cueste y sin tomar en cuenta lo que le costó al país ese axioma que cultivan los economistas del sistema.

Como tengo conciencia que lamentablemente hay que pagarle a los buitres, traté de encontrar algún aspecto en el proyecto de Ley que aprobaron las comisiones en la Cámara de Diputados, que me convenciera que se trataba de una solución definitiva al problema pero fue en vano.

Lamentablemente el gobierno kirchnerista, en 12 años de litigio no articuló ninguna solución, y después de los pronunciamientos de Griesa y la Corte de Nueva York continuó con la soberbia de ignorar los fallos judiciales, hasta que el rotundo fracaso en la Corte Suprema de los Estados Unidos les mostró que habían equivocado el rumbo, y que no se podía desconocer el fallo confirmado de un tribunal al que la Argentina se había sometido voluntariamente, consintiendo su jurisdicción, su legislación y renunciado a su inmunidad soberana. A esto se suma que el kirchnerismo decidió en el 2004, continuar con los abogados que Menem había contratado en el año 1989, que fueron y son asesores y consejeros de nuestros históricos acreedores, habiéndonos defraudado en las operaciones celebradas durante la década del 90 que llevaron a que la deuda  creciera en casi 100.000 millones de dólares. No podía esperarse que esos defensores de banqueros, nos representaran eficazmente. Los conozco bien, hicieron lo mismo en el Ecuador, y traté con uno de los más prominentes, se cómo trabajan y a que intereses responden.

Hay que pagar, insisto, pero no existe ninguna urgencia en hacerlo y eventualmente podría buscarse alguna otra forma de pago en bonos, o dilatando los plazos, ya que estos buitres están muy limitados en su accionar, y han fracasado en sus muchos intentos de ejecutar al país como ocurrió en el año 2005, cuando pretendieron embargar bonos, o cuando el suceso de la fragata “Libertad” como tantas otras acciones fracasadas. Ninguno de los principales problemas se soluciona con el pago a los buitres, ya que tanto el déficit fiscal, la restricción interna, la inflación y otros desequilibrios no dependen de pagar esa deuda. Si, se debe articular una solución que impida acciones por parte del 93% de bonistas que entraron en los canjes del 2005 y 2010 y que no pudieron cobrar debido a las trabas puestas al pago por los buitres.

Pero la decisión de emitir nueva deuda está tomada y se elaboró un proyecto que muestra cómo vamos a volver a transitar el conocido y peligroso camino del endeudamiento: tomando deuda nueva para pagar deuda vieja.  Y me viene a la memoria la frase contundente del Ministro de Hacienda Juan José Romero, que en 1893, ante otra crisis de la deuda, cuando se pidió una moratoria por diez años, instruyó a Luis Dominguez, ministro argentino en Londres, de que ni se le ocurriera pedir nuevos créditos para pagar la deuda, ya que pagar deuda vieja con nuevo endeudamiento “es ir derecho a la bancarrota”

Yendo específicamente al proyecto voy a sintetizar algunos aspectos esenciales que pondrán en evidencia, la peligrosidad de votarlo favorablemente.

En primer lugar las imprecisiones del ministro Prat Gay son preocupantes, ya que en algún momento habló de 12.000 millones de dólares de deuda, en el Congreso de 15.000, y en el primer párrafo del escrito de elevación del proyecto se consigna que la deuda en cesación de pagos es de 20.000 millones de dólares, efectuándose precisiones sobre las distintas acciones legales que tramitan en los tribunales de Nueva York y la efectuada ante el CIADI por 50.000 bonistas italianos no identificados, representados por Nicola Stock, ex funcionario de la banca italiana.

Los acuerdos formalizados con los buitres,  representan un compromiso de pago de 7.553 millones de dólares, pero según se indica en el proyecto, hay bonistas en Francia, España y Bélgica que todavía no han accionado, y bonos que se ignora en poder de quien están por la suma de 3000 millones de dólares. Esto pone en evidencia, que aun ratificando los acuerdos a que se llegaron y se acompañan con el proyecto, esto no garantiza en modo alguno que no se puedan realizar otras acciones similares en distintos tribunales, con los consiguientes perjuicios que ocasionará el tener que enfrentarse nuevamente a los tribunales extranjeros.

Mediante el primer artículo se derogan las leyes cerrojo y de pago soberano, exigencia del juez Griesa y de los acreedores pata celebrar el acuerdo. Es decir que a un país soberano se le imponen condiciones de lo que debe hacer con su propia legislación, pero además esto supone dejar sin efecto las facultades de la Comisión Bicameral de Investigación y seguimiento de la deuda pública, que pierde toda su efectividad.

El artículo 2 autoriza al Ministro de Hacienda a realizar todos los actos necesarios para conclusión de los procesos de pago, con lo cual estará facultado para firmar todo tipo de convenios o acuerdos, sin control del Congreso y solo deberá informar a este cada tres meses. Es decir que se rinde cuentas, después de haber acordado con los acreedores.

A través del artículo 3 se establece que se podrá ofrecer el pago del capital adeudado con más un 50%, y la actualización legal correspondiente a los intereses. Respecto a otros acreedores que hubieran iniciado acciones de clase se les pagarán los gastos administrativos.

En razón de que el gobierno no tiene totalmente cuantificada la deuda a pagar, establece a través del artículo 6° que se emitirán bonos y se contratarán empréstitos públicos, hasta cubrir el monto de las sumas adeudadas. Es decir habrá emisión de títulos sin limitación y de acuerdo con lo que resuelva el Ministro de Hacienda a quien se le otorga plenas facultades para hacerlo. En diputados se hizo una modificación estableciendo que en caso de que la emisión de bonos supere los pagos que deben efectuarse, el excedente será imputado a la autorización para emitir deuda contenida en la última ley de presupuesto (27.198). Esto supone dada la ambigüedad del término, que el sobrante ´puede ser derivado a nueva deuda general sin especificidad de su aplicación.

Este artículo viola las disposiciones de la ley 24.156 de administración financiera, ya que no se especifican en concreto las cifras de la deuda a pagar. En los imprecisos fundamentos se habla de distintos bonistas, de sumas aproximadas, pero no existe en concreto ninguna identificación respecto a una apreciable cantidad de tenedores de títulos. El artículo 60 de la ley 24.156 indica que las entidades de la administración nacional no podrán formalizar ninguna operación de crédito público que no esté contemplada en la ley de presupuesto general del año respectivo. Ello determina establecer tipo de deuda, montos máximos de la operación, destino del financiamiento, plazos.

Se ignora si existe opinión del Banco Central sobre la operación que se proyecta, ya que el artículo 61 de la ley 24.156 establece su obligatoriedad en operaciones de crédito público.

En el artículo 8 se autoriza en los bonos a emitir se incluya la prórroga de jurisdicción a favor de tribunales extranjeros, cuestión esta que ha sido establecida en la totalidad de las operaciones de bonos emitidos desde 1976, hasta la actualidad, con algunas excepciones. En este caso, y ya que el pago se va a efectuar en dinero efectivo, los buitres no tienen por qué condicionar la jurisdicción que deben tener los bonos. Esta es una lamentable costumbre que debería dejarse de lado y no resulta excusable que siempre la Argentina se someta a jurisdicciones extrañas. Podría argüirse que si no existe esa cláusula no habría manera de colocar los bonos, lo que no es cierto ya que el año pasado se recibieron ofertas por 7300 millones de pesos por una emisión de BONAC. También el año pasado el gobierno colocó 1415 millones de dólares en BONAR 24 sometidos a legislación y jurisdicción argentina, aunque recibió ofertas por 1878 millones.

El articulo 9 le otorga a Ministerio de Hacienda, amplias facultades para hacer lo que quiera, y sin limitaciones ya que:

  1. Puede determinar épocas y plazos para la cancelación de deuda,
  2. Determinar épocas, plazos y métodos para emisión de nuevos títulos públicos,
  3. designar a instituciones financieras que participarán en la colocación de los nuevos títulos públicos que se emitan.
  4. Suscripción de acuerdos con entidades financieras colocadoras de títulos público.
  5. Suscripción de acuerdos con agentes fiduciarios, agentes de pago, agentes de información y agencias calificadoras de riesgo

Por el artículo 10 se consagra el privilegio que tiene el sector financiero, sobre cualquier otro, ya que en todas las operaciones de crédito público se lo exime de impuestos, tasas y contribuciones nacionales existentes y a crearse en el futuro, y también de todo tipo de restricción cambiaria.

Se restablece al Bank of New York Mello como agente de pago de los bonos ya reestructurados y  se autoriza al Ministerio de Hacienda y Finanzas públicas a dictar todas las normas aclaratorias y complementarias que resulten necesarias para el cumplimiento de la Ley

Aunque el artículo 6° no lo menciona los bonos que se van a emitir, devengarán una tasa de interés ligada al riesgo país. Ya sabemos quiénes son los que establecen tales valores: los mismos agentes financieros que colocan los bonos. En este momento la calificación de JP Morgan para la Argentina es de 437 puntos, pero no significa en modo alguno que no pueda elevarse, y además que la emisión solo esté ligada a esas tasas ya que el articulado no lo menciona.

Un detalle importante, es que el gobierno se apresuró a acordar con Nicola Stock, el representante de los bonistas italianos, sin tener en cuenta, que sería extremadamente difícil que este pueda tener un laudo favorable en el Ciadi. Los bonos que tiene el grupo que lidera, están sometidos a la jurisdicción exclusiva de los tribunales de Nueva York, y en ningún caso en ellos, existe sometimiento al Tribunal de ese Centro. Una medida prudente hubiera sido esperar el laudo, y no largarse a acordar, pagando todas las exigencias que se reclaman.

Finalmente y después de este nuevo y descomunal endeudamiento que llegará a los 20.000 millones de dólares, que se suma a los 5.000 millones de dólares ya colocados a corto plazo hace un poco más de un mes, el gobierno prevé volver a los mercados financieros a efectos de obtener “la financiación necesaria para para la implementación de políticas públicas “que detalla son “ejecución de obras de infraestructura en materia de energía, puertos, cloacas y viviendas entre otras necesidades. Estos argumentos se han enarbolado siempre cuando se va a emitir deuda. El empréstito Baring de 1824, es un claro ejemplo de esa invariable argumentación, aunque después los fondos se destinen a cualquier otra cosa, menos  a inversión productiva.

En ningún momento se ha explicado, como se va a pagar esa deuda, ya que actualmente la Argentina carece de capacidad de repago. El Banco Central tiene patrimonio neto negativo, una enorme deuda cuasi fiscal, que a febrero ascendía a casi 300.000 millones de pesos, y que actualmente ha aumentado, con tasas de interés del 37%. La deuda a emitir significará nuevas tasas de interés, nuevos condicionamientos, y la posibilidad de nuevas acciones judiciales en caso de incumplimiento, sabiendo los agentes financieros que la Argentina siempre paga, aunque se demore.

Los que algo hemos investigado sobre esto sabemos que las frases exitistas son algo común en estos planteos. Cavallo en el año 1993 cuando suscribió el Plan Brady, sostuvo que en el año 2000 la deuda iba a ser un lejano recuerdo, sin embargo, contradiciendo ese pronóstico, le deuda llego a los 145.000, con el agravante que habían sido vendidas todas las empresas estatales, en lo que el Dr. Salvador María Lozada calificó “ el desguace del Estado nacional”.

También conocemos el descomunal fraude que ha significado la deuda, y que de manera irresponsable los gobiernos siguieron pagando desde 1983, sin cuestionar absolutamente nada, sino lo que es peor, aumentando los condicionamientos, y humillándose ante el acreedor extranjero

Lamentablemente el Congreso Nacional, no cumpliendo con sus obligaciones, seguramente aprobará la ley, como lo hizo con ese paradigma del delito que fue el Plan Brady. Consentirá nuevas emisiones, habrá largas discusiones sobre minucias, pero dejando la estructura del plan de endeudamiento incolumne. Irán a los detalles, pero no a la esencia del proyecto. Harán lo que hicieron siempre con la deuda, delegar sus facultades en el Poder Ejecutivo, para que se haga lo que quiera sin limitaciones, aunque las consecuencias de lo que ocurra tendremos que pagarlas todos los argentinos. Eludirá sus responsabilidades como lo hizo en 1983, cuando la justicia federal hizo saber a las dos cámaras sobre la investigación que se estaba llevando a cabo, y cuando en el año 2000 les remitió una sentencia sobre la deuda de la dictadura que decidieron archivar, desentendiéndose del problema. Volverá a ignorar las acciones delictivas perpetradas por los distintos funcionarios de la dictadura y de la democracia, que se acumularon en la justicia federal, sin que esta se decida a hacer nada.

En cuanto a las opiniones de la Procuración del Tesoro que han pedido algunos legisladores, no creo que este pueda determinar con exactitud la imposibilidad que algún bonista decida sin razón hacer una acción judicial. Por otra parte, seguramente los legisladores ignoran, como la Procuración de Tesoro validó contratos de endeudamiento a través de dictámenes producto de la voluntad de los acreedores, que para evitarles el trabajo de estudiar esos papeles, mandaron a la Procuración los modelos a los que debían ajustarse en sus pronunciamientos, y lo hicieron sin cambiarle una coma. Seguramente también ignoran, que, a pesar de los pedidos del Ministerio Público Fiscal, los distintos procuradores del Tesoro desde el año 2000 se negaron a iniciar acciones legales contra los responsables del endeudamiento público y privado, aun teniendo a la vista la evidencia de una deuda privada ficticia que auditores del Banco Central probaron y que el Estado reconoció y pagó.

9

Holdouts: Informe proyecto de ley (VI)

Héctor Luis Giuliano 10.03.2016.
Esta sección adicional del trabajo sobre el tema de referencia es un agregado que corresponde a observaciones y comentarios acerca de las modificaciones introducidas en el Dictamen de Mayoría de las Comisiones de Presupuesto/Hacienda y Finanzas de Diputados – del 8.3 – que será presentado en la sesión de la Cámara durante la próxima semana.

INFORME SOBRE EL PROYECTO DE ACUERDO CON LOS HOLDOUTS  (PARTE VII)

Por Héctor GIULIANO (10.3.2016)

 El texto de estos cambios abarca 5 párrafos resaltados en amarillo, pertenecientes a 4 artículos del PL – los números 2, 4, 6 y 9 – pero los cambios al proyecto original, en realidad, son algunos más.

ANALISIS DE LA MODIFICACIÓN AL ARTÍCULO 2

Aquí se modifica la frecuencia en que el MECON deberá informar al Congreso, que baja de 6 a 3 meses, lo que constituye un cambio no relevante. El texto aprobado queda consecuentemente redactado así:

El MINISTERIO DE HACIENDA Y FINANZAS PÚBLICAS informará trimestralmente al HONORABLE CONGRESO DE LA NACIÓN, el avance de las tratativas y los acuerdos a los que se arribe durante el proceso de negociación. 

El artículo presupone de este modo que el gobierno podrá seguir adelante con este tipo de arreglos con los holdouts, debiendo informar luego de ello al Congreso. Esto es, que se faculta al Poder Ejecutivo para avanzar por su cuenta en reestructuraciones de deuda soberana sin conocimiento, intervención ni aprobación específica parlamentaria previa, quedando el MECON sólo sujeto a informar sobre lo actuado.

 Pero a esto se agregan otros tres párrafos – de los que sólo el primero está destacado – que dicen:

Dicho informe deberá incorporar una base de datos actualizada en la que se identifiquen los acuerdos alcanzados, los procesos judiciales o arbitrales terminados, los montos de capital y los montos cancelados o a cancelar en cada acuerdo y el nivel de ejecución de la autorización del nivel de endeudamiento que se otorga a través del artículo 6° de la presente ley (este artículo 6 es el que dispone la emisión de bonos del Tesoro y/o empréstitos públicos para pagar los arreglos, sin indicar montos). Además, deberán acompañarse copias certificadas de los acuerdos alcanzados, así como su traducción al idioma castellano en caso de corresponder. Con igual periodicidad el MINISTERIO DE HACIENDA Y FINANZAS PUBLICAS deberá informar el avance de la gestión tendiente a la normalización del servicio de los títulos públicos emitidos en el marco de la reestructuración de la deuda pública dispuesta por los Decretos 1735/2004 y 1583/2010. (*)

(*) Nota: El Decreto 1735/2004 es el que fija los términos del Megacanje Kirchner-Lavagna      pero el Decreto 1583/2010 debe estar citado erróneamente porque es el que rechaza un recurso de la ex concesionaria Aguas Argentinas SA.

 Todos los requerimientos de información que han sido agregados a este artículo 2 del PL – que, por definición, devienen incompletos mientras no se cuente con un censo de los acreedores del Estado Argentino – son coherentes, en principio, con una parte de la debida información al Congreso – además del hecho que existe una Comisión Investigadora de la Deuda Externa que debiera tomar intervención al efecto – pero la modificación en su conjunto adolece de una falencia central: que se trata de rendiciones de cuenta o informaciones a posteriori, cuando lo que estamos observando en el presente trabajo  es justamente que el Poder Ejecutivo no ha suministrado las liquidaciones a realizar en forma previa, pese a que las mismas existen y ya están cuantificadas.

Por ende, se reitera que el MECON debe informar ahora – antes de la discusión del proyecto y como elemento indispensable para el debate – el detalle que corresponde al pago acordado con todos y cada uno de los acreedores con los que se han suscripto arreglos de pago, contratos que ya están definidos en valor absoluto y cuya documentación de apoyo el Ejecutivo todavía no ha hecho llegar al Congreso, que es lo que corresponde.

Caso contrario, el proyecto está avalando una aprobación al gobierno sin base en informaciones concretas que respalden los acuerdos firmados con los holdouts ni desagregado de las cifras  a pagar. Es decir, que el Ejecutivo trata de  obtener un cheque en blanco del Congreso para pagarle a los acreedores con nueva deuda pública sin mostrar a priori los documentos y detalles de las respectivas liquidaciones a efectuar como requisito de tal autorización parlamentaria.

ANÁLISIS DE LA MODIFICACIÓN AL ARTÍCULO 4

El artículo 4 – conforme ya fue observado – es el que autoriza al MECON a efectuar enmiendas a los acuerdos de cancelación que quedan ratificados por el artículo 3. La modificación del dictamen toca al punto ii) de la Oferta Base – relativo a su instrumentación – que agrega un párrafo final que dice:

EL PODER EJECUTIVO NACIONAL no asumirá ningún gasto ni cargo excedente respecto del resto de los tenedores de Títulos Públicos Elegibles abarcados en la Oferta Base.

Este agregado sería así para excluir de la compensación de gastos administrativos de notificación – a cargo de la Argentina – a los holdouts que no presentaron reclamos en Nueva York y para el caso de canje de títulos.

 ANÁLISIS DE LA MODIFICACIÓN AL ARTÍCULO 6

Este artículo es el que dispone la emisión de bonos y/o empréstitos públicos para pagar los acuerdos firmados con los holdouts (arreglos cuyos montos desagregados y detalles se desconocen). El artículo – en su segundo párrafo – decía que:

La Autoridad de Aplicación (el MECON) destinará el producido de las emisiones referidas en el párrafo precedente a las cancelaciones de deuda previstas en la presente ley.

Y ahora se agrega a continuación:

En caso de que (el) monto de emisión supere el monto de pago requerido bajo la presente ley, el excedente será imputado a la autorización existente de deuda pública prevista en el Presupuesto General de la Administración Nacional para el ejercicio 2016, aprobado por el (Ley) 27.198.

Esta modificación puede ser ambivalente en el caso de sobrantes de endeudamiento sin aplicación directa a holdouts, que podrían ser derivados a nueva deuda general, si luego aparecen nuevos acuerdos de pago por parte del MECON, como los que por el PL queda facultado a hacer.

ANALISIS DE LA MODIFICACIÓN AL ARTÍCULO 9

 Este artículo es el que concede – como ya hemos visto – amplias e irrestrictas delegaciones al MECON en materia de colocación de títulos. Aquí se modifica sólo la del inciso d), que decía:

 d) la suscripción de acuerdos con entidades financieras colocadoras de los nuevos títulos públicos a emitirse, previéndose, para ello, el pago de comisiones en condiciones de mercado,

 Agregándosele ahora:

las que en ningún caso podrán superar el cero coma veinte por ciento ( 0.20%) del monto de emisión;

 Esta limitación – en el marco del PL del Ejecutivo – es prudente dado que se hablaba de eventuales comisiones superiores al 1 %; aunque se trata de una restricción puntual dentro de las extraordinarias facultades delegadas al MECON a través de todo este artículo 9.

Hasta aquí las observaciones y comentarios a las modificaciones del Dictamen de Comisiones de la Cámara de Diputados sobre la parte dispositiva del PL de acuerdo con los holdouts remitido por el Poder Ejecutivo al Congreso. (*)

14

Holdouts: Informe proyecto de ley (V)

Héctor Luis Giuliano 06.03.2016.
Es continuación del trabajo sobre observaciones y comentarios acerca del PL de arreglo con los holdouts y abarca los artículos 7 al 9 inclusive del proyecto. Continuación del trabajo sobre observaciones y comentarios acerca del PL de arreglo con los holdouts.

 

INFORME SOBRE EL PROYECTO DE ACUERDO CON LOS HOLDOUTS  (PARTE V)

Por Héctor GIULIANO (7.3.2016)

 ANALISIS DEL ARTÍCULO 7

Este artículo dice lo siguiente:

Artículo 7. Los tenedores de Títulos Públicos Elegibles que deseen participar de cualquier operación de cancelación que se realice en el marco de lo dispuesto en la presente ley, deberán renunciar a todos los derechos que les correspondan en virtud de los referidos títulos, inclusive a aquellos derechos que hubieran sido reconocidos por cualquier sentencia judicial o administrativa, laudo arbitral o decisión de cualquier otra autoridad, dictados en cualquier jurisdicción, y renunciar y liberar a la REPÚBLICA ARGENTINA de cualquier acción judicial, administrativa, arbitral o de cualquier otro tipo, iniciada o que pudiere iniciarse en el futuro con relación a los referidos títulos o a las obligaciones de la REPÚBLICA ARGENTINA que surjan de ellos, incluyendo cualquier acción destinada a percibir servicios de capital o intereses de dichos títulos o cualquier otro accesorio acrecido o gasto.

Sobre este artículo hay poco que comentar: las cláusulas de renuncia a futuras acciones por parte de los tenedores que ingresen en un acuerdo de este tipo son lógicas y de rigor. La reserva aquí es que este acuerdo no es total ya que muchos otros holdouts – por montos y condiciones que no se conocen – están quedando fuera del arreglo, con los consiguientes problemas y riesgos jurídico-financieros, de cantidad e importes, de jurisdicciones y situación de los tenedores, con nuevos y probables juicios y reclamos contra el país.


ANALISIS DEL ARTÍCULO 8

El artículo 8 del PL – un artículo extenso en su redacción pero básicamente simple y directo en su interpretación – dice lo siguiente:

Artículo 8. Autorízase a la Autoridad de Aplicación (el Ministerio de Economía o MECON) a incluir cláusulas que establezcan la prórroga de jurisdicción a favor de tribunales extranjeros, y que dispongan la renuncia a oponer la defensa de inmunidad soberana, exclusivamente, respecto de la jurisdicción que se prorrogue y con relación a. los acuerdos que se suscriban y a las emisiones de deuda pública que se realicen de conformidad con lo previsto en la presente ley. La renuncia a oponer la defensa de inmunidad de jurisdicción no implicará renuncia alguna respecto de su inmunidad con relación a la ejecución de sentencias que deriven de las cláusulas de prórroga de jurisdicción, inclusive respecto de los bienes que se detallan a continuación:

a) cualquier reserva del BANCO CENTRAL DE LA REPÚBLICA ARGENTINA; b) cualquier bien perteneciente al dominio público localizado en el territorio de la REPÚBLICA ARGENTINA, incluyendo los comprendidos por los Artículos 234 y 235 del Código Civil y Comercial de la Nación; c) cualquier bien localizado dentro o fuera del territorio argentino que preste un servicio público esencial; d) cualquier bien (sea en la forma de efectivo, depósitos bancarios, valores, obligaciones de terceros o cualquier otro medio de pago) de la REPÚBLICA ARGENTINA, sus agencias gubernamentales y otras entidades gubernamentales relacionadas con la ejecución del presupuesto, dentro del alcance de los Artículos 165 a 170 de la Ley Complementaria Permanente de Presupuesto N° 11.672 (t.o. 2014); e) cualquier bien alcanzado por los privilegios e inmunidades de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 y la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963, incluyendo, pero no limitándose a, bienes, establecimientos y cuentas de las misiones argentinas; f) cualquier bien utilizado por una misión diplomática, gubernamental o consular de la REPÚBLICA ARGENTINA; g) impuestos y/o regalías adeudadas a la REPÚBLICA ARGENTINA Y los derechos de la REPÚBLICA ARGENTINA para recaudar impuestos y/o regalías; h) cualquier bien de carácter militar o bajo el control de una autoridad militar o agencia de defensa de la REPÚBLICA ARGENTINA; i) cualquier bien que forme parte de la herencia cultural de la REPÚBLICA ARGENTINA; y j) los bienes protegidos por cualquier ley de inmunidad soberana que resulte aplicable.

Este artículo acepta la prórroga de jurisdicción ante tribunales extranjeros, aunque no la prórroga para la ejecución de sentencias, y conlleva la serie de reservas legales lógicas para preservar la inmunidad soberana del Estado Argentino. Dentro de la lógica del artículo, sin embargo, se omite hacer mención expresa a la necesidad y conveniencia de inclusión obligatoria en los nuevos títulos a emitir de las Cláusulas de Acción Colectiva (CAC) y, a la vez, se omite la exclusión de otras cláusulas que debieran ser consignadas claramente aquí para evitar la repetición de las graves concesiones realizadas en el Megacanje Kirchner-Lavagna 2005-2010 y en otras reestructuraciones anteriores (como el caso de los privilegios de exenciones impositivas, la condición de obligaciones renovables, la cláusula del Acreedor más Favorecido, la famosa cláusula RUFO o Derecho a Futuras Ofertas, el compromiso de no hacer o negative pledge y/o la cláusula cross default o de incumplimiento cruzado). Todo un conjunto de normas concesivas que le significaron graves problemas financieros y legales a la Argentina que se arrastran hasta hoy y que amenazarían volver a repetirse con cualquiera de los nuevos títulos que se emitan, a menos que se los prohíban por ley.

Esta observación – se repite – busca completar las disposiciones necesarias y faltantes dentro de la lógica del artículo, en la búsqueda de preservar a nuestro país de concesiones gravosas, pero no implica adhesión al proyecto

ANALISIS DEL ARTÍCULO 9

Este artículo – que es sumamente importante – dice lo siguiente:

Artículo 9. Autorizase a la Autoridad de Aplicación a realizar todos aquellos actos necesarios para dar cumplimiento a lo dispuesto en la presente ley, incluyendo, sin limitación, a: a) la determinación de las épocas y plazos de participación en las ofertas de cancelación de deuda; b) la determinación de las épocas, plazos, métodos y procedimientos de emisión de los nuevos títulos públicos; c) la designación de instituciones financieras que participarán en la colocación de los nuevos títulos públicos y la contratación de otros empréstitos de crédito público; d) la suscripción de acuerdos con entidades financieras colocadoras de los nuevos títulos públicos a emitirse, previéndose, para ello, el pago de comisiones en condiciones de mercado; e) la preparación y registración de un programa de títulos públicos ante los organismos de control de los principales mercados de capitales internacionales; f) la suscripción de acuerdos con agentes fiduciarios, agentes de pago, agentes de información, agentes de custodia, agentes de registración y agencias calificadoras de riesgo que sean necesarios tanto para las operaciones de cancelación de deuda como de emisión y colocación de los nuevos títulos públicos, previéndose el pago de los correspondientes honorarios y gastos en condiciones de mercado; y g) el pago de otros gastos necesarios de registración, impresión, distribución de prospecto, traducción y otros gastos asociados, los que deberán ser en condiciones de mercado, a fin de dar cumplimiento a lo previsto en la presente ley.

Este es probablemente uno de los artículos más peligrosos y escandalosos del PL ya que concede facultades amplísimas al Ejecutivo (sin limitación) –  dadas al Ministerio de Economía (MECON) – tratándose de autorizaciones que no sólo implican un altísimo riesgo en la eventual instrumentación de la norma (el diablo se esconde en los detalles, dice el refrán) sino que desnaturaliza el sentido mismo de la ley en cuanto a facultades delegadas de negociación y endeudamiento por parte de una ley que sólo debiera convalidar un pre-acuerdo pactado por  el Ejecutivo.

Si bien la lectura de los incisos habla por sí sola acerca de la naturaleza y alcance de estas concesiones al MECON, cabe reparar particularmente en las mismas para poder apreciar su importancia y gravedad:

  • El inciso a) delega la determinación de épocas y plazos de las ofertas de cancelación de deuda cuando, en principio, el convenio firmado por el Ejecutivo compromete una fecha tope del 14.4 y lo hace bajo un cronograma o secuencia de pasos que todavía no se conocen con claridad hasta llegar a ese momento.
  • Pero el inciso b) le delega además al MECON la determinación de los métodos y procedimientos de emisión de los nuevos bonos, que es igualmente relevante.
  • Y el inciso c) – el más importante y grave de todos – le delega al MECON la designación de los bancos colocadores. Una delegación más que delicada cuando la mayoría de los altos funcionarios intervinientes en estas negociaciones tienen o pueden tener conflicto de intereses en relación a entidades financieras a designar en forma directa, de las que formaron parte y/o con las cuales desarrollaron sus trabajos profesionales en la actividad privada.
  • El mismo inciso c) le delega complementariamente al MECON la facultad adicional de contratación de otros empréstitos de crédito público, es decir, de tomar empréstitos por su cuenta y sin precondiciones o restricciones fijadas por el Congreso.
  • Este punto es escandalosamente grave a la luz del espíritu y la letra de la Ley 24.156 de Administración Financiera del Estado, que en su Título III – sobre el Sistema de Crédito Público – fija restricciones en contrario; como el caso del Artículo 60, que establece que no se podrá formalizar ninguna operación de crédito público que no esté contemplada en la ley de presupuesto general del año respectivo o en una ley específica (ley específica al efecto, no inciso poco menos que escondido dentro de un inciso de una norma legal, por el que se autoriza nada menos que un empréstito); siendo incluso que la contratación de un empréstito identifica una categoría de deuda pública superior a la emisión de bonos.
  • Probablemente haya pocos antecedentes legales en nuestro país acerca de intentos de delegación legislativa tan permisiva al Ejecutivo bajo este tipo de autorizaciones como las incluidas aquí en un inciso de un artículo de un proyecto de ley.
  • El inciso d) redobla la apuesta en cuanto a delegaciones tan importantes e irrestrictas como sospechosas al MECON para contratar unilateralmente con bancos colocadores que discrecionalmente puedan ser elegidos y determinar el pago de sus comisiones por parte de la Autoridad de Aplicación .
  • El inciso e) ahonda esta delegación de facultades al MECON para que arregle también por su cuenta un programa de colocación de títulos con mercados internacionales de capital.
  • El inciso f) le permite al MECON – en forma amplísima e irrestricta – suscribir acuerdos con todos los intermediarios que desee, con toda una serie de entidades y facultándolo a contratar a los precios que determine.
  • El inciso g), por último, extiende estas amplias e incontrolables facultades de decisión al MECON al de toda una serie de pagos de otros gastos necesarios de registración, impresión, distribución de prospectos, traducción y otros gastos asociados.

Es notable que esta lista extraordinariamente permisiva de incisos del artículo 9 del PL no incluya paralelamente medidas específicas de contralor que estén en línea y a la altura de las grandes delegaciones autorizadas. La delegación de este tipo de amplísimas facultades y el hecho que las mismas se autoricen en el contexto de una muy discutible y desconocida negociación con los acreedores – debido a la falta de antecedentes y liquidaciones que permitan conocer las reales nuevas obligaciones a contraer por nuestro país y sus importes exactos – configura uno de los aspectos más desfavorables, inaceptables y sospechosos de corrupción dentro de este proyecto del nuevo gobierno Macri.

Hasta aquí las observaciones y comentarios a los artículos 7 a 9 inclusive del PL sobre acuerdo con los holdouts.

2

Holdouts: Informe proyecto de ley (IV)

Héctor Luis Giuliano 06.03.2016.
Es continuación del trabajo sobre observaciones y comentarios acerca del PL de arreglo con los holdouts y abarca los artículos 4 a 6 del proyecto.  Continuación del trabajo sobre observaciones y comentarios acerca del PL de arreglo con los holdouts.

 

INFORME SOBRE EL PROYECTO DE ACUERDO CON LOS HOLDOUTS  (PARTE IV)

Por Héctor GIULIANO (6.3.2016)

El artículo 4 del PL – que es bastante extenso y difícil de interpretar- dice lo siguiente:

ARTÍCULO 4. Autorízase a la Autoridad de Aplicación a efectuar enmiendas y/o adendas a los acuerdos de cancelación referidos en el artículo precedente en tanto no modifiquen su objeto ni sus condiciones económicas, como así también a realizar todos los actos necesarios para cancelar la deuda con los tenedores de Títulos Públicos Elegibles (y/o sus representantes) que no estuvieren comprendidos en los acuerdos de cancelación referidos en el artículo precedente incluyendo la suscripción de acuerdos y otros instrumentos.

A fin de instrumentar la suscripción de los acuerdos referidos en el párrafo precedente, la Autoridad de Aplicación podrá ofrecer:

a) A todos los tenedores de Títulos Públicos Elegibles, un pago equivalente al monto de capital adeudado de sus títulos con más un CINCUENTA POR CIENTO (50 %) de dicho monto de capital (Oferta Base). En ningún caso, el monto a pagar podrá ser superior al monto reconocido por cualquier sentencia dictada con relación a dichos títulos más la actualización legal correspondiente a la aplicación de intereses judiciales al 31 de enero de 2016

La Oferta Base se instrumentará e implementará mediante:

i) la firma de acuerdos de cancelación de deuda; y

ii) una oferta nacional e internacional de pago en efectivo contra entrega de los Títulos Públicos Elegibles («cash tender offer», según su denominación en idioma inglés).

Con respecto a los tenedores de Títulos Públicos Elegibles que hubieren iniciado reclamos ante la Corte de Distrito para el Distrito Sur de Nueva York, ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA, agrupados en una acción de clase, se autoriza a acordar una suma adicional para solventar los gastos administrativos necesarios para notificar a quienes se encuentran incluidos en la respectiva clase, según los términos del Acuerdo previsto en el apartado 3 del Anexo 1.

b) A aquellos tenedores de Títulos Públicos Elegibles cuyos reclamos estuvieran comprendidos en las órdenes judiciales dictadas por la Corte de Distrito para el Distrito Sur de Nueva York, ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA, en fecha 23 de febrero de 2012, y modificada en fecha 21 de noviembre de 2012 (la «Orden «Pari Passu» Original») y en fecha 30 de octubre de 2015 (la «Orden «Pari Passu» Me Too» y conjuntamente con la Orden «Pari Passu» Original, las «Órdenes Pari Passu»), lo dispuesto en la Oferta Base prevista en el inciso a) precedente o, a su elección, la siguiente propuesta (la «Oferta «Pari Passu»):

i) a aquellos tenedores de Títulos Públicos Elegibles que estuvieren alcanzados por las Órdenes «Pari Passu», que contaren con una sentencia monetaria, dictada con anterioridad al 1° de Febrero de 2016, que reconociere la deuda derivada de los Títulos Públicos Elegibles bajo su tenencia, un pago equivalente al SETENTA POR CIENTO (70 %) del reclamo legal (que incluye el monto reconocido en dicha sentencia y los intereses judiciales devengados desde la fecha de la sentencia hasta el 31 de enero de 2016) y

ii) a aquellos tenedores de Títulos Públicos Elegibles que estuvieren alcanzados por las Órdenes «Pari Passu» que no contaren con una sentencia monetaria, dictada con anterioridad al 1° de febrero de 2016, que reconociere la deuda derivada de los Títulos Públicos Elegibles bajo su tenencia, un pago equivalente al SETENTA POR CIENTO (70 %) del reclamo legal (que incluye el capital adeudado más los importes devengados conforme la tasa de interés contractual y la tasa de interés reglamentaria -«statutory interest rate»- sobre la tasa de interés contractual hasta el 31 de enero de 2016, conforme las leyes del Estado de Nueva York, ESTADOS UNIDOSDE AMÉRICA).

 El análisis de este artículo requiere observaciones más pormenorizadas, que obligan a desagregarlo párrafo por párrafo. Ratificar por ley una serie de acuerdos firmados por el Ejecutivo – según el artículo 3 – y luego autorizar por éste enmiendas y/o adendas a los mismos por parte de la Autoridad de Aplicación (el Ministerio de Economía o MECON, ahora denominado Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas) constituye, en principio, una contradicción. Pero ampliar esa facultad para que – según reza la última parte del primer párrafo – el MECON decida también por su cuenta otros arreglos con holdouts y hasta la suscripción de nuevos acuerdos e instrumentos no tendría sentido: sería el equivalente de un cheque en blanco para que el MECON arregle lo que quiera.

Ello significaría que el mismo gobierno que pide por un PL formal ratificación y autorizaciones del Congreso en materia de convenios con los acreedores se reserva simultáneamente una cláusula de autorización abierta para poder suscribir acuerdos similares sin autorización parlamentaria previa (!).

El texto que sigue se refiere a la doble oferta que el Ejecutivo puede hacer a los holdouts y a sus especificaciones:

  • La Oferta Base – para los holdouts en general – propone el pago del capital reclamado más una suma equivalente al 50 % del mismo (que sería una suma convencional a pagar por los intereses acumulados); con tope en el monto de las sentencias que hubieren sido dictadas.

En el caso de reclamos judiciales ante tribunales de Nueva York por acciones de clase se autoriza además el pago de una suma adicional por concepto de gastos administrativos.

  • La Oferta pari passu, hecha para los holdouts que tienen sentencias judiciales a su favor en contra el Estado Argentino, emitidas por la justicia de Nueva York, propone el pago del 70 % del reclamo legal – monto por capital e intereses fijados por la sentencia respectiva – más los intereses devengados desde la fecha del fallo hasta hoy (en realidad, hasta el 31.1.2016); sin aclarar si aquí se incluyen o no intereses moratorios o punitorios, por lo que no queda claro si hay quita también sobre estos intereses.

Para aquellos holdouts sin sentencia monetaria a su favor se les ofrece el pago del 70 % de sus reclamos, que comprenden capital más intereses acumulados e intereses reglamentarios del Estado de Nueva York (cuyo peso se desconoce). La interpretación de todas estas cláusulas, variantes y combinaciones no es posible hacerla con certeza a menos que el MECON suministre ejemplos concretos de su aplicación (los que – por otra parte – ya debieran estar consignados en el listado detallado de liquidaciones solicitado para el artículo 3 del PL, conforme lo explicado en la parte III de este trabajo), y con todas las aclaraciones correspondientes del caso.

 Dadas las cifras estimativas o promedio mencionadas por el ministro Prat Gay acerca de los descuentos o quitas a obtener por la Argentina a través de estos acuerdos con los holdouts deviene necesario tener los datos pertinentes que muestren cómo se llega a las cifras y/o porcentajes citados. Entre los puntos relevantes que deben ser aclarados por el MECON – sobre todo en el caso de las sentencias en firme – figuran varios de importancia especial, como saber si los intereses se capitalizan por anatocismo,  si las quitas se efectúan sólo sobre los intereses punitorios, si los mismos se calculan desde la fecha de la sentencia (2012) o desde su ratificación por la Corte  Suprema de los Estados Unidos, etcétera.

La entrega del listado de liquidaciones requerido – correspondiente al citado artículo 3 – constituye así una pieza fundamental en el armado  y comprensión del costo financiero total del pre-acuerdo firmado por el Ejecutivo con los holdouts y, a la vez, una prueba del grado de transparencia y buena fe de las autoridades para que los legisladores entiendan las condiciones, conceptos y montos que están en juego en función del arreglo propuesto.


ANALISIS DEL ARTÍCULO 5.

Este artículo dice lo siguiente:

ARTÍCULO 5. Los pagos derivados de lo dispuesto en los Artículos 3 y 4 se efectuarán previo dictado de una orden judicial de los tribunales federales competentes de los ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA que disponga e implique el levantamiento automático de las Órdenes «Pari Passu» en los términos de la denominada Orden Indicativa 62.1 (en idioma inglés, «62.1 Indicative Ruling») emitida por la Corte de Distrito para el Distrito Sur de Nueva York, ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA, con fecha 19 de Febrero de 2016 y de la orden de la Cámara de Apelaciones para el Segundo Circuito de dicho país con fecha 24 de febrero de 2016 y con la condición que alcance a todas las medidas cautelares («injunctions») dictadas contra la REPÚBLICA ARGENTINA por dichos tribunales.

El Congreso no dispone todavía copia de la orden indicativa del juez Griesa y de la Cámara de Apelaciones de Nueva York – con sus correspondientes traducciones al castellano – ni de las resoluciones directa e indirectamente involucradas en el dictado de las mismas; por lo que sería necesario requerirlas al MECON.

 

ANALISIS DEL ARTÍCULO 6

Este artículo reza así:

ARTÍCULO 6°. Dispónese, a través de la Autoridad de Aplicación y con cargo a la presente ley, la emisión de bonos del Tesoro de la Nación y/o la contratación de otras operaciones de empréstito público por hasta un valor nominal original de dólares estadounidenses y/u otras monedas que sea necesario para cumplir con los pagos requeridos bajo la presente ley quedando ampliado, en consecuencia, el Presupuesto General de la Administración Nacional para el Ejercicio 2016, aprobado por ley N° 27.198.

La Autoridad de Aplicación destinará el producido de las emisiones referidas en el párrafo precedente a las cancelaciones de deuda previstas en la presente ley.

Este artículo tiene disposiciones insólitas que se contradicen abiertamente con el sentido y la lógica de las autorizaciones parlamentarias en materia de presupuesto, que se basan todas en la cuantificación de recursos y gastos por un lado y del Endeudamiento Público y las Amortizaciones de Deuda por otro (dentro del cuadro de Resultado Financiero):

  1. No se puede disponer la emisión de Deuda Pública sin especificar las cifras concretas de tal endeudamiento porque ello equivale a firmar un cheque en blanco al Ejecutivo.
  2. Consecuentemente, no se puede aceptar que se modifique la Ley 27.198 de Presupuesto 2016 ampliando las autorizaciones de endeudamiento sin indicar  los montos respectivos.
  3. Tampoco puede aceptarse que se destine el producido de colocaciones por montos ignotos a cancelaciones de deuda por cifras igualmente desconocidas.

Ergo, constituye una grave transgresión a la lógica de las normas presupuestarias el hecho que el Ejecutivo pretenda imponer – a través de este PL – modificaciones a la Ley 27.198 para autorizar deudas y pagos sin indicar importes. Esto viola la normativa vigente en materia presupuestaria y particularmente las disposiciones de la Ley 24.156 de Administración Financiera del Estado en este sentido, cosa que está contemplada particularmente en varios artículos específicos sobre el tema:

  • El artículo 12 de esa ley dice expresamente: Los presupuestos comprenderán todos los recursos y gastos previstos para el ejercicio, los cuales figurarán por separado y por sus montos íntegros, sin compensaciones entre sí. Mostrarán el resultado económico y financiero de las transacciones programadas para ese periodo, en sus cuentas corrientes y de capital, así como la producción de bienes y servicios que generarán las acciones previstas.
  • El artículo 13 dice: Los presupuestos de recursos contendrán la enumeración de los distintos rubros de ingresos y otras fuentes de financiamiento, incluyendo los montos estimados para cada uno de ellos en el ejercicio.
  • Y aclara además que: Las denominaciones de los diferentes rubros de recursos deberán ser lo suficientemente específicas como para identificar las respectivas fuentes.

 El artículo 6 del PL impediría, además, el análisis y control de las ejecuciones presupuestarias, ya que no se tendrían valores de referencia pre-asignados. La ley 24.156 también prohíbe este tipo de operaciones de crédito público sin contar con las especificaciones correspondientes: El artículo 60 dice textualmente:

Las entidades de la administración nacional no podrán formalizar ninguna operación de crédito público que no esté contemplada en la ley de presupuesto general del año respectivo o en una ley específica.

La ley de presupuesto general debe indicar como mínimo las siguientes características de las operaciones de crédito público autorizadas:

– Tipo de deuda, especificando si se trata de interna o externa;

– Monto máximo autorizado para la operación;

– Plazo mínimo de amortización;

– Destino del financiamiento.

Si las operaciones de crédito público de la administración nacional no estuvieran autorizadas en la ley de presupuesto general del año respectivo, requerirán de una ley que las autorice expresamente.

Se exceptúa del cumplimiento de las disposiciones establecidas precedentemente en este artículo, a las operaciones de crédito público que formalice el Poder Ejecutivo Nacional con los organismos financieros internacionales de los que la Nación forma parte.

Además – y como ya lo hemos anotado en las observaciones al artículo 2 del PL – el Ejecutivo debe pedir opinión previa al Banco Central (BCRA) en los casos de endeudamiento externo, requisito que no habría sido cumplido o bien se mantiene en secreto.

El artículo 61 lo dice claramente:

ARTICULO 61. En los casos que las operaciones de crédito público originen la constitución de deuda pública externa antes de formalizarse el acto respectivo y cualquiera sea el ente del sector público emisor o contratante, deberá emitir opinión el Banco Central de la República Argentina sobre el impacto de la operación en la balanza de pagos.

Por otra parte – y aunque este texto en particular está referido a entes públicos – es oportuno recordar que la Ley de Administración Financiera (estamos hablando siempre de la 24.156) agrega otro requisito no menor sino sustancial en todo esto: la necesidad de demostración de la capacidad de pago para atender los servicios – de capital e intereses – para la autorización de toda nueva deuda pública; un dato que siempre – como también en este caso – está escandalosamente omitido en los pedidos de endeudamiento.

El artículo 62 reza al respecto:

ARTICULO 62. Cumplidos los requisitos fijados en los artículos 59 y 61 de esta ley (el 59 se refiere sólo al trámite de los pedidos de endeudamiento), las empresas y sociedades del Estado podrán realizar operaciones de crédito público dentro de los límites que fije su responsabilidad patrimonial y de acuerdo con los indicadores que al respecto establezca la reglamentación. Cuando estas operaciones requieran de avales, fianzas o garantías de cualquier naturaleza de la administración central, la autorización para su otorgamiento debe estar prevista en la ley de presupuesto general o en una ley específica.

 Si cualquier Empresa del Estado está sujeta a esta norma elemental de demostración previa de capacidad de repago por las obligaciones a tomar – una regla inexorable o ineludible en toda contracción de deuda (pública y privada) – por qué el Tesoro tiene que estar excluido del cumplimiento de esta norma? El artículo 4 de la Ley 24.156 fija claramente los pre-requisitos básicos del Presupuesto de Gastos/Recursos y de la Deuda Pública cuando se refiere a las responsabilidades de gestión, particularmente en los incisos a), b) y c), que dicen:

ARTICULO 4º.- Son objetivos de esta ley, y por lo tanto deben tenerse presentes, principalmente para su interpretación y reglamentación, los siguientes:

a) Garantizar la aplicación de los principios de regularidad financiera, legalidad, economicidad, eficiencia y eficacia en la obtención y aplicación de los recursos públicos;

b) Sistematizar las operaciones de programación, gestión y evaluación de los recursos del sector público nacional;

c) Desarrollar sistemas que proporcionen información oportuna y confiable sobre el comportamiento financiero del sector público nacional útil para la dirección de las jurisdicciones y entidades y para evaluar la gestión de los responsables de cada una de las áreas administrativas;

¿Qué legalidad y economicidad demostrada tienen las normas y autorizaciones cuyo alcance se desconoce?, ¿qué eficiencia y eficacia existe en el manejo de los fondos públicos cuando se toma deuda sin capacidad de pago?, ¿de qué sirve dar autorizaciones parlamentarias sin números concretos y sin información de apoyo obtenida en tiempo y forma?

Cabe recordar que el artículo 66 declara nulas las operaciones de endeudamiento que contravengan las disposiciones de la Ley 24.156 en esta materia:

ARTICULO 66. Las operaciones de crédito público realizadas en contravención a las normas dispuestas en la presente ley son nulas y sin efecto, sin perjuicio de la responsabilidad personal de quienes las realicen.

Las obligaciones que se derivan de las mismas no serán oponibles ni a la administración central ni a cualquier otra entidad contratante del sector público nacional.

El Poder Ejecutivo le está pidiendo un muy discutible cheque en blanco al Congreso para pagar deudas por juicios contra el Estado y para volver a endeudarse sin cumplir debidamente la normativa legal en la materia – Ley 24.156 de Administración Financiera, Ley 11.672 Complementaria Permanente de Presupuesto (TO 2004) y disposiciones conexas – con el agravante que lo hace  sin demostrar qué, cuándo y cómo podrá el Estado Argentino cumplir con las obligaciones producto de dicha autorización parlamentaria.

Hasta aquí las observaciones y comentarios a los artículos 4, 5 y 6 del PL sobre acuerdo con los holdouts.

2

Holdouts: Informe proyecto de ley (III)

Héctor Luis Giuliano 06.03.2016.
Continuación del trabajo sobre observaciones y comentarios acerca del PL de arreglo con los holdouts. A continuación presentamos una serie de informe analizando en profundidad el proyecto legislativos del Gobierno Nacional.Continuación del trabajo sobre observaciones y comentarios acerca del PL de arreglo con los holdouts.

 

INFORME SOBRE EL PROYECTO DE ACUERDO CON LOS HOLDOUTS  (PARTE III)

Por Héctor GIULIANO (6.3.2016)

El artículo 3 del PL dice lo siguiente:

Artículo 3. Ratifícanse los acuerdos de cancelación celebrados entre la REPÚBLICA ARGENTINA y los tenedores de títulos públicos (y/o sus representantes) que fueran elegibles para el canje dispuesto en el Decreto N° 1.735 de fecha 9 de diciembre de 2004 y sus normas complementarias, que no hubiesen sido presentados a tal canje ni al dispuesto por el Decreto N° 563 de fecha 26 de abril de 2010 (Títulos Públicos Elegibles), los que como Anexo 1, en copia en idioma inglés y su traducción al idioma español, forman parte integrante de la presente ley.

Se autoriza al MINISTERIO DE HACIENDA Y FINANZAS PÚBLICAS como Autoridad de Aplicación de la presente ley, a prorrogar los respectivos plazos de vencimiento establecidos en los mencionados acuerdos de cancelación.

Va de suyo que no se puede aprobar un paquete de 15 convenios específicos sin un análisis detenido de cada uno, cosa que requiere los tiempos lógicos de trabajo para no correr contra reloj en asuntos que conllevan una muy grave responsabilidad financiera del Estado. Pero a esto se agrega la necesidad de cumplir un requerimiento tan obvio como  importante: el gobierno – a través del MECON – debe hacer llegar al Congreso un informe completo y detallado de todas las liquidaciones de pago correspondientes a los acuerdos firmados, de modo de poder saber cuánto son exactamente los importes en juego, por totales y por cada caso. Dicho con otras palabras: que las autoridades debe traducir  y mostrar los datos y números concretos que implican los pre-acuerdos con los holdouts para las Finanzas Públicas. Para ello, debiera requerirse que dicho informe del Ejecutivo contenga – como mínimo – los siguientes datos:

  1. listado completo, acreedor por acreedor, de los bonos incluidos en la negociación, con identificación detallada de los títulos involucrados en cada arreglo. Esto incluye conocer la condición de cada uno de estos holdouts (demandantes con sentencias en firme, con sentencias apeladas, con juicios en curso, demandantes sin reclamos judiciales, etc.), cosa que es particularmente válida en el caso de los Me Too (yo también).
  2. para cada título: importes de capital a valor nominal, intereses acumulados y montos por bono, desagregando intereses devengados acumulados compensatorios y moratorios o punitorios. En este punto es importante saber si las quitas que se dice fueron obtenidas fueron sobre los intereses comunes y/o sobre los punitorios, si se computaron para ello en igual forma los distintos años transcurridos y, en especial, si hubo capitalización de intereses por anatocismo en las cifras negociadas.
  3. para cada holdout: importes parciales por concepto y totales; y sumas comparadas contra el importe final ofrecido por el gobierno argentino; de modo de poder saber – caso por caso – cuál es la diferencia resultante.

Esto último es particularmente relevante para poder corroborar las quitas o descuentos que habrían sido efectivamente obtenidos por los holdouts según el pre-acuerdo del gobierno con los acreedores pero, sobre todo, para saber qué es lo que realmente el país estaría reconociendo pagar y cuál su relación con los reclamos recibidos. En el caso de los valores nominales, los datos debieran corresponder a lo que figura en el Informe de Deuda Pública del Ministerio de Economía (MECON)  como «valor nominal actualizado en circulación» (producto de valor residual por coeficiente de capitalización, si o hubiera).

El Ejecutivo debiera agregar a esto toda otra especificación necesaria o conveniente para poder apreciar así el carácter y alcance de las operaciones financieras comprometidas en el acuerdo firmado y su grado de beneficio. Estas informaciones y datos, lógicamente, deben abarcar el detalle de todos los tenedores de bonos holdouts – con o sin juicio y con o sin sentencia – y no solamente los que tienen acciones legales contra la argentina; de modo de estar seguros que se trata de los totales generales que comprende el paquete de acuerdos (aunque en algunos casos pueda tratarse de cifras estimadas). Además de los totales a pagar por concepto – capital, intereses y monto – deben informarse también los importes desagregados correspondientes a honorarios de letrados, de asesoramiento, gastos y demás ítems complementarios que forman parte de la negociación realizada; para tener idea de los importes que están en juego por estos rubros y la forma en que se los piensa pagar. En el caso de costas por honorarios y gastos inherentes a los juicios contra el Estado Argentino, detallar cuánto es lo que se terminará abonando a cada uno de los actores involucrados en el acuerdo: abogados propios y de las partes querellantes, costos de asesoría, pago al mediador Pollack, gastos judiciales y también recargos, multas y aranceles.

Un capítulo especial dentro de los requerimientos de información detallada al MECON corresponde a las informaciones de origen sobre las acreencias reclamadas al Estado Argentino. En el año 2004 el gobierno Kirchner contrató los servicios de asesoramiento de la banca Lazard Freres, de París – que se entiende es una colateral de la banca Rotschild – para que, entre las tareas preparatorias del posterior Megacanje se incluyera, entre otras informaciones, la realización de un censo de acreedores o listado identificatorio de todos los tenedores de bonos que en ese momento estaban en cesación de pagos.

Para ello – por vía de Cancillería – se abrieron registros en cinco consulados argentinos en el mundo – New York, Londres, Frankfurt, Roma y Tokio – a los efectos que dichos acreedores se identificasen y dejasen constancia de sus reclamos contra el país. Notablemente, los acreedores boicotearon dichos registros, es decir, se negaron a identificarse ante las autoridades (!), con el agravante que la administración Kirchner-Lavagna terminó claudicando frente a ese comportamiento aceptándolo. Sería un caso análogo al de un proceso concursal privado en que los acreedores se niegan a identificarse.

Tal exigencia de identificación debiera replantearse ahora: si no puede ejercerse legalmente contra los fondos buitre (FB) hay poco que hacer allí; pero el gran resto de los tenedores que se vayan a presentar a cobrar sí debieran ser identificarlos antes de llegarse a un acuerdo de pago. El gobierno debe suministrar el listado completo de todos los holdouts involucrados en el pre-acuerdo firmado – conforme las informaciones y datos consignados más arriba – para tener conocimiento de quienes van a ser los beneficiarios de este arreglo. No se sabe, por ejemplo, a quien representa el señor Nicola Stock – ex funcionario de la banca italiana que dice actuar en nombre de 50.000 bonistas – que fue justamente uno de los que pilotearon el boicot contra los registros identificatorios de deudores en el 2004.

En los casos en que los acreedores sean colectivos y/o actúen a través de representantes y/o fondos de inversión, debiera requerirse especialmente esta identificación como holdouts que sea parte del acuerdo ya que pueden existir casos de beneficiarios que tengan problemas con la justicia – en el exterior y/o en la Argentina – de modo que, antes de pensar en abonar nada, intervengan los organismos de contralor pertinentes en cada caso (por ejemplo, la AFIP acá). A cada uno de estos holdouts beneficiarios del pre-acuerdo debiera requerírsele información sobre unos pocos datos clave que nuestro país tiene derecho a pedir: 1. Identificación del  título, 2. Importe total en su poder, 3. Precio de Compra pagado, 4. Fecha y lugar de la Compra y 5. Identificación del Vendedor a quien le fue adquirido.

Se supone que la gran mayoría de los holdouts pueden no aceptar tampoco ahora estos requisitos de información pero, en ese caso, aún las eventuales autorizaciones parlamentarias quedarían sin efecto por negativa a identificarse debida y completamente como acreedor. Para poner un ejemplo, no sabemos si esos títulos fueron adquiridos o robados u obtenidos por transferencias en operaciones delictivas. El anonimato y/o el ocultamiento de los titulares de obligaciones dinerarias constituye una de las formas clásicas del enmascaramiento de la usura y de las operaciones de lavado de activos, en la Argentina y en todo el planeta.

Como se entiende que la mayoría de los fondos especulativos de inversión o FB que participan en este pre-acuerdo tienen domicilios en paraísos fiscales, corresponde además que el gobierno informe al Congreso sobre los acreedores que están en esta condición y que, además, se certifique que cumplan con las normas nacionales e internacionales de prevención sobre Lavado de Dinero (caso GAFI y entidades conexas), habida cuenta que – en éste como en todos los casos – el sistema de la Deuda Externa está sospechado de ser el más grande mecanismo de lavado de dinero negro del mundo.

Resumiendo todo lo dicho:

  1. El Poder Ejecutivo tiene que elevar al Congreso un listado completo – acreedor por acreedor – detallando las liquidaciones respectivas para poder identificarlas y analizarlas caso por caso.
  2. El Congreso no debe dar un cheque en blanco de este tipo al Ejecutivo sin tener constancias para eventuales autorizaciones sobre condiciones de arreglo y pago con los holdouts.
  3. Las autoridades nacionales tienen que demostrar – ante el parlamento y ante la opinión pública – que los pocos datos globales concretos dados hasta ahora a conocer no basta que sean enunciados en forma verbal o por breves comunicados de prensa sino que tienen que ser demostrados con los números en la mano, esto es, a través de los datos desagregados de sus informaciones oficiales y permitiendo el acceso a la documentación de respaldo respectiva.

Caso contrario, el gobierno Macri – pese a su declarado discurso anti-corrupción – pudiera terminar siendo cómplice de operaciones – directas y/o indirectas – de lavado de dinero o de maniobras oscuras que afecten los intereses financieros del Estado.

Hasta aquí las observaciones y comentarios relativos al artículo 3 del PL sobre acuerdo con los holdouts.

1

Holdouts: Informe proyecto de ley (II)

Héctor Luis Giuliano 06.03.2016.
Con fecha de ayer viernes, el Poder Ejecutivo (PE) envió al Congreso el Proyecto de Ley (PL) 001/16 (PEN 436) – denominado  PL de Normalización de la Deuda Pública y recuperación del Crédito  – sobre el tema de referencia. A continuación presentamos una serie de informe analizando en profundidad el proyecto legislativos del Gobierno Nacional.Continuación del trabajo sobre observaciones y comentarios acerca del PL de arreglo con los holdouts.

 

INFORME SOBRE EL PROYECTO DE ACUERDO CON LOS HOLDOUTS  (PARTE II)

Por Héctor GIULIANO (6.3.2016)

ANALISIS DEL ARTÍCULO 2

El artículo 2 del PL dice lo siguiente: «ARTÍCULO 2. Modifícase el Artículo 42 de la ley N° 27.198, el que quedará  redactado de la siguiente manera:

«ARTÍCULO 42. Autorízase al PODER EJECUTIVO NACIONAL, a través del MINISTERIO DE HACIENDA Y FINANZAS PÚBLICAS, a proseguir con la normalización de los servicios de la deuda pública referida en el Artículo 41 de la presente ley, en los términos del Artículo 65 de la ley de Administración Financiera y de los Sistemas de Control del Sector Público Nacional, N° 24.156, Y sus modificaciones, quedando facultado el PODER EJECUTIVO NACIONAL para realizar todos aquellos actos necesarios para la conclusión del citado proceso, a fin de adecuar sus servicios a las posibilidades de pago del ESTADO NACIONAL en el mediano y largo plazo.  El MINISTERIO DE HACIENDA Y FINANZAS PÚBLICAS informará semestralmente al HONORABLE CONGRESO DE LA NACiÓN, el avance de las tratativas y los acuerdos a los que se arribe durante el proceso de negociación. Los pronunciamientos judiciales firmes, emitidos contra las disposiciones de Ia ley N° 25.561, el Decreto N» 471 de fecha 8 de marzo de 2002, y sus normas complementarias, recaídos sobre dichos títulos, están incluidos en el diferimiento indicado en el Artículo 41 de la presente ley».

Este artículo del PL transcribe prácticamente el citado 42 de la Ley 27.198 de Presupuesto 2016 quitándole las referencias a los diferimientos existentes hasta ahora por la cuestión de los holdouts. Y mantiene la normativa básica y engañosa del artículo 65 de la Ley de administración Financiera 24.156, que le concede facultades prácticamente irrestrictas al Ejecutivo en los casos de conversión de deuda pública. Ello es así porque este famoso artículo 65 – clave de todas las facultades delegadas en materia de endeudamiento del Estado – dice en su párrafo primero lo siguiente:

ARTICULO 65. El PODER EJECUTIVO NACIONAL podrá realizar operaciones de crédito público para reestructurar la deuda pública y los avales otorgados en los términos de los artículos 62 y 64 mediante su consolidación, conversión o renegociación, en la medida que ello implique un mejoramiento de los montos, plazos y/o intereses de las operaciones originales.

Este artículo – que nunca ha sido reglamentado – es el que tradicionalmente ha servido y sirve a la delegación irrestricta de facultades de endeudamiento que el Congreso le da al Poder Ejecutivo porque conlleva una trampa fundamental de razonamiento ya que – por lógica de matemática financiera – siempre es posible mejorar una variable a costa de empeorar otra o las otras dos para cumplir formalmente con este requisito de la norma. Ejemplo: yo gobierno cumplo teóricamente con el requisito de supuesta mejora si – en un caso hipotético – acuerdo un día menos de plazo a costa de aceptar una tasa de interés altísima.

Esta trampa tradicional de interpretación y comportamiento del Ejecutivo en las reestructuraciones de deuda fue clave – entre otros casos históricos recientes – en el Megacanje De la Rúa-Cavallo del 2001, en que se aceptaron tasas de interés en dólares superiores al 15 % con el argumento de la extensión de los plazos de la nueva deuda. Esta variante irrestricta – ya utilizada y recibida aprobada de la administración kirchnerista en su Ley de Presupuesto para el 2016 – es la misma que ahora vuelve a invocar la administración Macri. Ergo, en estas condiciones el Ejecutivo puede acordar cualquier cosa en materia de re-endeudamiento. A lo que se suma un requisito omitido y muy importante, que es el del artículo 61 de la Ley 24.156 (igualmente no reglamentado) que establece lo siguiente:

ARTICULO 61. En los casos que las operaciones de crédito público originen la constitución de deuda pública externa antes de formalizarse el acto respectivo y cualquiera sea el ente del sector público emisor o contratante, deberá emitir opinión el Banco Central de la República Argentina sobre el impacto de la operación en la balanza de pagos.  

Es muy importante que el Congreso cuente con esta opinión del BCRA en particular – para saber cuál es la previsión del Banco al respecto – como así también de la Asesoría Legal del MECON en cuanto al cumplimiento, en este caso, de la normativa de deuda en su conjunto.

Por último, no está claro el párrafo del artículo 2 del PL – que modifica el 42 de la Ley de Presupuesto – cuando dice:

El MINISTERIO DE HACIENDA Y FINANZAS PÚBLICAS informará semestralmente al HONORABLE CONGRESO DE LA NACiÓN, el avance de las tratativas y los acuerdos a los que se arribe durante el proceso de negociación.

Si el Congreso autoriza por Ley una negociación que se dice ya efectuada por el Ejecutivo, no corresponde que ello quede abierto a tratativas o acuerdos ulteriores que sean informados – a posteriori – al Congreso.

Hasta aquí las observaciones y comentarios sobre el artículo 2 del PL sobre acuerdo con los holdouts.

 

4