Esperando el milagro: la economía de Macri

Esteban Mercatante 26.05.2016.
A seis meses de asumido Macri, el prometido shock de felicidad parece cada vez más lejano. El club de la buena onda sigue repitiendo que el segundo semestre la cosa va a cambiar, pero ese futuro “ya llegó”, y los está desmintiendo.

 

Esperando el milagro: la economía de Macri al filo del segundo semestre

Por Esteban Mercatante (26.05.2016) | Izquierda Diario 

A seis meses de asumido Macri, el prometido shock de felicidad parece cada vez más lejano. El club de la buena onda sigue repitiendo que el segundo semestre la cosa va a cambiar, pero ese futuro “ya llegó”, y los está desmintiendo. La consultora de Miguel Bein, que realiza pronósticos con fuertes dosis de benevolencia hacia el gobierno a pesar de haber sido asesor estrella de Daniel Scioli hasta el 22 de noviembre pasado, proyecta que 2016 cerrará con caída del PBI de 1,9 %, inflación del 37,4 % y déficit fiscal del 4,8 %.No sorprende entonces que Marcos Peña deba admitir que “Estamos en el peor momento”.

Lo cierto es que la política de shock económico que inició Macri en diciembre, dejando archivada cualquier hipótesis de gradualismo, está enfrentando hoy los efectos generados por las medidas implementadas (que en algunos casos serán quizás indeseados por el gobierno pero siempre enteramente predecibles) sobre los ingresos, sobre la actividad económica, y sobre los propios objetivos que persigue el gobierno, que son en algunos casos parcial o totalmente contradictorios. La devaluación del peso en 50 %, la eliminación de retenciones (reducción para la soja de 35 % a 30 %) y los tarifazos que promedian el 400 % en electricidad, gas, agua, y más de 100 % en transporte de CABA y GBA (al mismo tiempo dio vía libre para incrementos de 35 % en combustible), son incompatibles con una meta de inflación del 25 % (que desde el vamos nunca fue una propuesta creíble). El ajuste cambiario conspiró también con el objetivo de los recortes de los subsidios por el efecto que tiene sobre la importación de combustible. Y así sucesivamente.

Obstáculos epistemológicos

El flanco más débil para el gobierno ha sido la instalación de una “agenda social” con la discusión de la ley “antidespidos”, que Macri vetó el viernes mientras rechaza que haya un problema de empleo a pesar de la acumulación de estudios privados e incluso de indicadores oficiales como la Encuesta de Indicadores Laborales (Eil) que elabora Trabajo o los registros del el Sistema Integrado Previsional Argentino (Sipa) que señalan lo contrario.

La discusión parlamentaria de esta ley vetada catalizó un malhumor vinculado al fuerte impacto de la política oficial que afecta a la actividad y al empleo tanto como a los ingresos. Según un artículo de El cronista, sólo por los ajustes energéticos los ingresos de los hogares perderán un 4% de poder compra en 2016, y esto contando el efecto compensatorio de algunos anuncios en materia de impuestos y asignaciones familiares y de la tarifa social.

La consultora Ecolatina estima que desde noviembre hasta marzo los salarios acumularon una pérdida de poder adquisitivo de 8 %, mientras que en el mismo período el “Informe de coyuntura n° 19” de Cifra el deterioro alcanzó el 12,1 %. Las negociaciones salariales paritarias, que en términos de aumento nominal efectivo (promediando el efecto que tienen las cuotas) están en niveles que se mueven entre 25 y 29 %, ya perdieron entre un tercio y la mitad de lo negociado antes de llegar a la mitad del año.

A pesar de la buena onda que sigue tirando el gobierno sobre el formidable cambio que vendrá con el nuevo semestre, no hay nada que indique que se revertirá el fuerte deterioro de acá a fin de año. Las medidas tomadas por el gobierno para ofrecer algún supuesto alivio, como la devolución del IVA para los sectores de menores ingresos, iniciativa de dudoso efecto ya que “devuelve” impuesto a sectores que realizan buena parte de su consumo (hasta 90 % según algunas estimaciones) en canales informales donde por lo tanto no se aplica IVA, y por las dudas le impone un tope de devolución mensual de 300 pesos que significa que la devolución apenas puede llegar a consumos de hasta 2000 pesos, exponen –en el mejor de los casos– los obstáculos epistemológicos que afronta el elenco gubernamental incluso cuando se propone tomar medidas paliativas. En el peor de los casos muestran el cinismo de una estrategia de comunicar como medidas “simpáticas” iniciativas de bajo impacto real, pero que tienen el beneficio de un bajo costo fiscal (por la “devolución de IVA el gobierno sacrificará apenas el 5 % de lo recaudado por dicho impuesto).

Hace unas semanas el jefe de Gabinete Marcos Peña celebraba que los anuncios sociales del gobierno llegaban a la suma de 120 mil millones de pesos, pero eso equivale a la transferencia de ingresos que el gobierno generó este año sólo para las patronales agrarias. La cuenta de todos los beneficios para el empresariado generados desde diciembre varios cientos miles de millones de pesos, al lado de lo cual estos 120 mil millones de pesos es un vuelto.

Los centros de gravedad de la economía de Macri

El tardokirchnerismo buscó asegurar un piso de crecimiento económico mediante algunas medidas de impulso al mercado interno combinadas con una protección al mismo gracias al freno de importaciones de que afectó casi por igual a productos terminados e insumos, y de esta forma compensó en algo el ajuste iniciado durante el segundo mandato de Cristina Fernández que significó un freno o caída de los ingresos de los trabajadores según el sector de que se tratare (ver el análisis realizado en el capítulo 8 de La economía argentina en su laberinto), y con esto pudo cerrar con el PBI creciendo 2 % en 2015. Las medidas aplicadas por Macri lo obligan a descartar que en este terreno pueda tener alguna buena noticia para mostrar en los próximos meses, ya que el golpe al bolsillo de los tarifazos y el zarpazo inflacionario alimentado por la devaluación tendrán un efecto duradero sobre el consumo, además del deterioro del empleo que el gobierno sigue rechazando. Los anuncios que viene haciendo el gobierno no cambian este panorama. Para las Pymes, sector más golpeado por el deprimido mercado interno, por el agravamiento de los costos generado por los tarifazos, y además por el impacto que tuvo la liberación de importaciones desplazando a las producciones locales, apenas si verán algún cambio con los incentivos fiscales y ampliación de créditos. En lo que hace a la posibilidad de pagar el IVA en 90 días, ya varias firmas del sector adelantaron que al mantenerse el esquema de devengado con el cual se genera la obligación de pagar, no les cambia mucho la situación (un reclamo es pasar al método del percibido, para tener que ingresar el IVA recién cuando se cobra la factura) y por eso es probable que no sean muchas las empresas que se acojan a este nuevo esquema.

El gobierno concentra sus aspiraciones en otros terrenos. La apuesta al agropower y a las commodities, a la llegada de inversiones extranjeras después de haber vuelto a ser un país “responsable” gracias al acuerdo con los buitres, (cuyas perlas desmenuzan Lucía Ortega y Martín Schapiro en Ideas de Izquierda de mayo), al blanqueo de capitales que se fugaron evadiendo al fisco, y a la inversión en obra pública, son los puntales con los que Macri imagina que podrá mostrar para finales de este año una economía nuevamente en crecimiento.

¿Qué puede esperarse de todo este combo? Empecemos por el agro. Sin duda, el gobierno lo benefició de manera privilegiada, cuenta además en los últimos meses con un cierto alivio por la política de la Reserva Federal norteamericana de no continuar hasta el momento con nuevas subas de interés, lo cual evitó una subida del dólar y permitió que los precios de las commodities volvieran a subir, cambiando una tendencia al deterioro que con oscilaciones se venía observando desde finales de 2013. Hay quienes se ilusionan con el inicio de un nuevo período donde, si no hay “viento de cola” como el de los primeros años kirchneristas, al menos haya una suave brisa favorable en el plano internacional.

Esta apuesta al agropower, ¿cómo se traduce en números de inversión? Como analizamos en Big Bang Theory: ajuste y “relato” en tiempos de ceocracia, tomando antecedentes de consultoras internacionales para el país y la región, será difícil que esto represente para este año y el próximo ingrese una suma muy superior a 4 mil millones de dólares. En términos de PBI, menos de un 0,3 % por año. Incluso estos números podrían complicarse ante la tendencia que se viene registrando, de un peso que se valoriza frente al dólar. Esta semana comenzó con un dólar en caída, que incluso perforó la cotización de 14 pesos, a pesar de la intervención del BCRA para sostener el valor de la divisa. Para el campo, que esperaba un dólar alrededor de 16 ya para este año, podría regresar a la acumulación de grano en silobolsas y frenar desembolsos de capital para el nuevo período si no hay señales de nuevo ajuste cambiario. Demanda que el gobierno podría defraudar, si nos guiamos por lo que dice un estudio de esta semana de Economía & Regiones, consultora asociada al Ministro del Interior Rogelio Frigerio, que salió a cuestionar que el peso se encuentre atrasado. Mover el tipo de cambio nuevamente podría construir el precario edificio de la política antiinflacionaria del gobierno, que hoy pasa básicamente por alimentar con las tasas de interés siderales que paga el Banco Central (BCRA) para absorber pesos (35,25 % después de la rebaja del último martes) un vuelco de capitales a la especulación, conteniendo así la demanda del dólar. Esta ancla cambiaria (que tiene como contracara un fuerte deterioro del déficit cuasifiscal de la autoridad monetaria por el costo de emitir Lebac a esa tasa elevada) es la única medida para acercarse a fines de este año a la inflación mensual por debajo de 1,5 que trazó el gobierno como objetivo, aún al precio de enfriar la economía. La consecuencia es que también podría enfriarse la entrada de inversiones al agropower, y desatarse nuevas presiones sobre el tipo de cambio a pesar de las altas tasas.

Fuera del agro, ¿qué inversiones podrían venir considerando los números poco alentadores de la coyuntura? Desde los despachos oficiales apuestan a lo que podríamos llamar inversiones “estratégicas”, que fuera del deprimido panorama actual consideren la perspectiva de buenos negocios que el gobierno imagina y quiere vender para los próximos años. De eso, ¿cuánto hay? El ministro de Producción Francisco Cabrera se atreve a ponerle una cifra: 20 mil millones desde hoy hasta finales de 2017. Mucho de ello serían proyectos demorados en los últimos 5 años que estaban aguardando mejores condiciones. Pero de esa danza de números a los anuncios que se van efectivizando, sigue habiendo una distancia. Entre lo que ya se conoce como inversiones en marcha y lo que podría concretarse en los meses que faltan, para este año el ingreso podría dar entre otros 5 o 6 mil millones de dólares. Con toda la furia, los nuevos emprendimientos de capital privado esperables este año, contando el agro, podrían llegar entonces a una suma equivalente al 1,5 % del PBI. Sin ser desdeñable para un gobierno urgido por mostrar números alentadores, es poco y nada al lado del desplome que genera el ajuste en curso.

No sorprende entonces que, después de haber iniciado la gestión imaginando una lluvia de inversiones, el gabinete de Macri esté urgido por poner en marcha la obra pública como vía para motorizar la economía de cara a 2017. Circuló la ostentosa cifra de 220 mil millones de pesos para este año. En dólares de hoy 15.500 millones, equivalente a casi 3 puntos del PBI. Pero esta expectativa también nace con el globo pinchado. En marzo-abril se habrían concretado licitaciones por 23 mil millones de pesos, después de un primer bimestre para el olvido, con contratos paralizados por la revisión de cuentas de la administración anterior y muchas obras frenadas desde antes de diciembre. Cuando en cuatro meses se puso en marcha apenas un 10 % de lo proyectado, resulta difícil esperar que se concrete siquiera la mitad del fastuoso monto proyectado.

Blanqueamos

Así como el cierre del affaire buitres fue presentado como el punto de inflexión después de la cual empezaría verdaderamente el gobierno de Macri, ahora el blanqueo empieza a ser presentado, ya con menos pretensiones, como una variable importante en la ecuación para salir del mal trago en que se encuentra la gestión. Para darse una idea de las imaginativas especulaciones que rondan estos momentos los despachos oficiales basta ver cómo lo describe el columnista de La Nación Carlos Pagni.

Los números que circulan llegan nada menos que a especular con un ingreso de capitales de 50 o 60 mil millones de dólares, lo que podría significar para el fisco 5 mil millones de dólares de recaudación. Y esto, a pesar de los pobres resultados que registran las iniciativas previas en este plano. De los mismos que en los últimos cuarenta años se fugaron alrededor de 400 mil millones de dólares al exterior (lo que equivale a un tres cuartos de la producción anual del país) el gobierno espera ahora un gesto patriótico (aunque claro, uno que igual saldría barato con otro plan de regularización fiscal a la medida de los evasores). No deberíamos sorprendernos sí, en medio de las incertidumbres, que responden (avaramente) con el bolsillo.

El gobierno shockeó, pero no puede traducir eso en el crecimiento que se había autoconvencido de que ocurriría casi mágicamente por la llegada de los CEOs al poder. La batería de medidas de estos meses sí mostró, que aún en caso de lograr en algún incierto futuro semestre la prometida recuperación, con la economía pos “sinceramiento” la felicidad seguirá siendo para unos pocos.

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Big Bang theory: ajuste y “relato”

Esteban Mercatante 28.04.2016.
Después de los globos, se vino el ajuste con todo. ¿Cuál es el plan de Macri –o lo que esbozó del mismo hasta el momento– y a quiénes beneficia? ¿Cuál es la famosa “herencia” dejada por el kirchnerismo de la que tanto habla el gobierno para justificar el ajuste? En estas páginas, varias miradas para responder estas preguntas.

 

Big Bang theory: ajuste y “relato” en tiempos de ceocracia


Por Esteban Mercatante | Ideas de Izquierda

Comentando las decisiones económicas de Macri en sus primeros 4 meses, el economista norteamericano Barry Eichengreen lo definió entusiasta como un ajuste “Big Bang”, haciendo referencia a los debates de los años ‘80 sobre los impulsores de reformas a paso rápido o a un ritmo paulatino1.  Así, lo calificó como un shock en toda la línea, dejando en falsa escuadra al nutrido grupo de economistas locales que vienen condenando el supuesto “gradualismo” con el que se estaría manejando la nueva administración para recortar gastos, “corregir” regulaciones y “sincerar” precios y tarifas.

Según el relato macrista esta “normalización” (uno de los eufemismos a los que es afecto el gobierno) será el “Big Bang” que traerá un vendaval de inversiones. El acuerdo con los buitres, para el cual el oficialismo consiguió en el Congreso el aval de gran parte del peronismo, sería el último obstáculo a remover para lograrlo. ¿Será?

Terapia de shock

En este mes se suman los aumentos de tarifas en el transporte, el combustible, el agua y el gas. Según los datos de la canasta de una familia promedio de la Ciudad de Buenos Aires, que releva el centro de estadísticas de la ciudad, esta pasará de gastar en estos rubros $ 493 a desembolsar $ 1.312 al mes. Crecimiento escalofriante de $ 818, que se realiza sin embargo sobre cálculos que subestiman el alcance real del impacto. Y según el ministro Prat-Gay sería “solo” el 40 % del aumento “que correspondería”. A los 100 mil empleos ya perdidos según distintos relevamientos desde la llegada de Macri, los industriales agregan entre 100 mil y 200 mil más en juego.

El costo de vida subió desde diciembre entre 14 y 19 %, según las estimaciones de Miguel Bein. Bajar el costo salarial pasa por mantener los techos de las paritarias. Con algunas negociaciones cerradas por seis meses con aumentos del 20 %, el gobierno no renunció a imponer la “responsabilidad” en las negociaciones colectivas, con la vidriosa promesa de que la inflación bajará.

Bajar los salarios –que durante el kirchnerismo encontraron un techo en los niveles de poder adquisitivo promedio que tenían a finales de 2001 antes de que la devaluación los hiciera caer aún más2– es clave para el empresariado que banca el proyecto. En la Argentina atrasada y dependiente, ajustar el salario es una pieza fundamental para compensar la baja productividad de la economía argentina en la comparación internacional, y para asegurar una rentabilidad acorde a la rapacidad de los capitalistas. No está dicho aún en qué medida este impacto será absorbido por los trabajadores cuando concluya el cronograma de paritarias, más allá de la vocación sindical por mantener la tregua ante la carestía y los despidos.

Todos unidos…

Los puntos al tope de la agenda de Macri pasan por asegurar las condiciones de endeudamiento (caro) e impulsar el ingreso de capitales de empresas extranjeras, y eso guía el apuro del ajuste. Pero resulta forzado concluir que estamos ante la conformación de un “bloque de poder” claramente diferenciado de aquel en el que se sustentó el kirchnerismo como sostiene un documento reciente de Cifra3.

Este planteo parte de la pretensión de que en este terreno los 12 años kirchneristas marcaron una ruptura considerable que cuesta fundamentar. Ni en el plano estructural, donde podemos observar que la cúpula de las más grandes empresas y grupos económicos se mantuvo estable durante el período4; ni en el plano de los esfuerzos por parte del Estado de sostener condiciones económicas favorables para estas empresas. Como sostienen Schorr y Wainer, la economía política kirchnerista tuvo su momento más favorable cuando se daban condiciones donde “(casi) todos ganan”, dentro de la cual varios de los grupos hoy identificados dentro del nuevo “bloque” de poder estuvieron entre los mayores beneficiarios, y eso con anuencia del kirchnerismo.

Durante los años kirchneristas se perpetuaron numerosos legados neoliberales, continuidad exigida por el gran capital. Esto fue así sobre todo en las condiciones laborales5. Pero también podemos ver que hasta fecha tan avanzada como 2012 no se había encarado ningún replanteo del esquema energético6. O que la banca, que a pesar de que desde 2010 tuvo mayores regulaciones, no se vio amenazada por ningún intento de modificación de la Ley de Entidades Financieras heredada de la dictadura, ni por la implementación de impuestos a la renta financiera, medidas con las que varias veces se ilusionaron ingenuamente los sectores progresistas que acompañaron a los K7.

Más que una ruptura del gobierno “nacional y popular” con estos sectores de la gran burguesía, se gestó durante el último mandato de Cristina Fernández una disconformidad. Esta fue causada por el estrechamiento de las condiciones de rentabilidad extraordinaria que llevó al empresariado a reclamar un fuerte ajuste, ante lo cual la ex presidenta respondió prorrateando el mismo, ajustando, sí, pero dejando en la medida de lo posible las medidas draconianas para quien la sucediera, para impaciencia del capital.

Las políticas implementadas desde diciembre cuentan con el apoyo transversal de toda la cúpula económica. Incluso entre los mayores beneficiarios de los últimos 12 años hay aval para un “ordenamiento” de la economía (con excepción, obviamente, de los grupos cuyo crecimiento al calor del poder hoy está sometido a un fuerte desgaste, como es el caso de Cristóbal López). Caso aparte es por ahora Paolo Rocca, inquieto por la importación de tubos de China. Permanecen las amenazas de cierre de la planta siderúrgica de Campana por importaciones para obras en Córdoba.

Las mayores preocupaciones y reclamos vienen por ahora por el lado de los sectores industriales afectados por la apertura de importaciones y el incremento de costos que trae el tarifazo energético. Acá puede haber sectores decisivamente afectados por algunas medidas más aperturistas y de recorte de subsidios. Pero, como observa Alejandro Bercovich en la entrevista que puede leerse en esta revista, el entrecruzamiento de intereses entre empresarios de diversos rubros (lo que rige especialmente para el capital más concentrado), no permite afirmar que siquiera acá haya un bloque compacto antagónico a la política gubernamental.

No será magia

El gobierno aspira a que la economía que está hundiendo el ajuste reviva con la inversiones extranjeras, que espera llegarán después de pagarle a los buitres y gracias a la “normalización” en marcha. Que habrá dólares en el país, al menos que hagan entradas de corto plazo para aprovechar las bicicletas financieras que dan oportunidades excelentes, está fuera de duda. Algunos se entusiasman con que si se relanza un blanqueo solo por eso entrarían 20 mil millones hasta diciembre de 2017. Ayuda además la decisión de la Reserva Federal de no subir las tasas en marzo (como sí había hecho en diciembre). Pero, ¿traerá el Big Bang la inversión productiva que mueva la economía como promete Macri?

La visita a Davos y las giras de los presidentes Obama y Hollande por el país dejaron como saldo las promesas de alrededor de 5 mil millones de dólares a concretarse entre este año y el próximo, y en el caso de los EE. UU. la nebulosa cifra de 12 mil millones de dólares para los próximos años. Los anuncios incluyeron inversiones que ya estaban previstas en 2015, como la de Nissan por 600 millones y la de Coca-Cola por 1.000 millones para los próximos 4 años. Nada parecido al vendaval que el Jefe de Gabinete Marcos Peña había anticipado en diciembre.

Jorge Vasconcelos, de Ieral (Fundación Mediterránea), consideró que no cabe esperar “cuantiosas inversiones en lo inmediato” y que “la renovada atracción que está logrando la Argentina tiene un contenido más político que económico”8. Esto responde en primer lugar a que “el mundo está muy lejos de vivir un auge”9. En toda América Latina se registra una disminución de la inversión extranjera directa: la CEPAL registró una caída de 16 % en 2014, que se agravó durante el primer semestre de 2015 (-21 %). En Brasil se desplomó 36 % entre enero y junio de 2015.

Aunque el panorama no luzca despejado para el mundo “emergente”, no faltan quienes hablan de “demanda insatisfecha” de inversiones durante los últimos años10, por haber estado mucho tiempo sin acceso a los mercados. Pero es necesario interrogarse sobre a dónde podrían dirigirse estas inversiones.

La Argentina no puede competir en costos laborales11, por ende no se transformará de un día para el otro en una succionadora de inversiones para la exportación manufacturera, por más amigable para los mercados que se esfuerce por ser Macri. Las inversiones están orientadas a las commodities para la exportación (agro, agroindustria, minería), o para producir para el Mercosur. El primer terreno es donde la administración de Macri puso todas sus fichas desde el primer día, recortando los derechos de exportación a la soja en cinco puntos y eliminándolas para el resto de los cultivos, la carne, y la minería. Empresas agropecuarias como San Miguel, Cresud y Molinos, que ya el año pasado tuvieron retornos de hasta tres dígitos, están al tope entre las recomendaciones de diversas consultoras.

Pero el agrobusiness no alcanza para mover el amperímetro. Según estimaciones de la consultora First, entre 2010 y 2015 los agronegocios generaron en el país inversiones por 8 mil millones de dólares. Resulta difícil ilusionarse con que este año y el próximo ingrese una suma muy superior a 4 mil millones de dólares, más aún porque aunque el gobierno mejoró los números para los chacrers, la tendencia mundial sigue siendo incierta.

La ilusión del “oro negro” de Vaca Muerta, que tanto entusiasmo creó en los últimos años, no pasa hoy por un buen momento. Con el barril de petróleo ubicado hoy en 40 dólares y los costos de extracción de las reservas no convencionales cerca de 60 dólares, no cierran los números. Esto no significa necesariamente una clausura irreversible de la explotación del yacimiento (la perspectiva en lo que hace al shale gas parece ayudar), pero sí que no tendrá el ritmo frenético que le permita atraer decenas de miles de millones de dólares.

Las inversiones realizadas mirando al Mercosur, afrontan un panorama más complejo. Brasil va camino a caer 7 % entre 2015 y 2016, y poco indica hoy que 2017 vaya a ser distinto. El gobierno está recortando el gasto drásticamente y la firma calificadora Fitch opina que Brasil es el país con el perfil de deuda privada más riesgoso de los “emergentes”. El país vecino explica el desplome de 40 % de las exportaciones industriales de la Argentina. En el mercado interno, el otro gravitante en el Mercosur, la cosa no va mejor por el shock que golpea los ingresos y deprime el consumo.

Una encuesta realizada por Vistage a CEO y dueños de empresas registra que cuando se los consulta sobre qué falta para invertir luego de las señales que el Poder Ejecutivo enfatiza que ya envió, lo primero que surge es la necesidad de bajar la inflación, seguido por “recuperar el crédito” y en tercer lugar, “que mejore la economía internacional”12.

Todo indica que será la inversión en obra pública, y alguna inversión inmobiliaria que pueda realizarse aprovechando la liquidez generada por la entrada de capitales, lo que podría resultar más significativo. Pero la primera se encuentra todavía paralizada por la revisión de contratos de los últimos años, mientras que las tasas de interés por las nubes no hacen esperar que prospere en lo inmediato lo que no sea destinado a los sectores de mayor capacidad de compra, que no dependan de un imposible crédito hipotecario.

Dólares probablemente haya, al precio de alimentar bicicletas con alto costo y tracción limitada sobre la economía. Crecimiento motorizado por inversiones como quiere Macri, es más incierto. La “Big Bang theory” del gobierno de Macri podría verse duramente refutada.

 

  1. Alejandro Rebossio, “Barry Eichengreen: ‘Macri intenta una reforma Big Bang que traería recesión, pero una recuperación más rápida’”, La Nación, 29/3/2016.
  2. Esteban Mercatante, La economía argentina en su laberinto. Lo que dejan doce años de kirchnerismo, Bs. As., Ediciones IPS-CEIP, 2015, p. 119.
  3. AA.VV., “La naturaleza política y económica de la alianza Cambiemos”, Documento de Trabajo 15, febrero 2016.
  4. Los cambios dentro de la cúpula de grandes empresas fueron limitadas, reduciéndose al relevo de algunos grupos nacionales por otros dentro de la cúpula, y a una “argentinización” de empresas que se explica sobre todo por la estatización de grandes empresas en manos extranjeras, casi siempre al borde de la quiebra, salvo YPF S.A. Ver La economía argentina en su laberinto…, ob. cit., pp. 66 a 77.
  5. El kirchnerismo preservó condiciones estructuralmente favorables al capital en lo que hace a fragmentación y flexibilización de la fuerza de trabajo. Ver dossier “Mundo grúa”, IdZ 5, y el especial de IdZ 20.
  6. Ver dossier “Petróleo y política”, IdZ 2.
  7. Ver dossier “No va más… Gana la banca”, IdZ 15.
  8. Jorge Vasconcelos, “Inversión extranjera: hora de barajar y dar de nuevo”, Fortuna, 26/3/2016.
  9. Ídem.
  10. Ídem.
  11. La relación de salarios en dólares con México es de 2,5 a 1 (ídem).
  12. Jairo Straccia, “Para invertir, el 60 % de los empresarios pide que baje la inflación”, Fortuna, 3/4/2016.
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Venezuela enfrenta sus limites y derrotas

Modesto Emilio Guerrero 21.05.2016
El escritor  Modesto Emilio Guerrero analiza la crítica situación que atraviesa el proceso bolivariano.  Al borde de la derrota del “Socialismo del Siglo XXI”.

 

VENEZUELA ENFRENTA SUS LÍMITES AL BORDE DE LA DERROTA 

El escritor  Modesto Emilio Guerrero analiza la crítica situación que atraviesa el proceso bolivariano.  Al borde de la derrota del “Socialismo del Siglo XXI” en términos  históricos, el pueblo venezolano enfrenta los límites de su gobierno.  La esperanza de torcer la derrota está en manos de las organizaciones populares. El peligro de un totalitarismo militar está presente. Maduro aún no se juega por la revolución.

Entrevista radial 21.05.2016
 

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De regreso a Marx siempre latente

Modesto Emilio Guerrero 21.04.2016
De regreso a Marx. Nuevas lecturas y vigencia en el mundo actual, es un recorrido intelectual atrevido, por el interior de la más importante corriente de pensamiento social de base mundial del último siglo y medio.

 

DE REGRESO A MARX SIEMPRE LATENTE 

Por Modesto Emilio Guerrero 

Una exploración que le da continuidad nutritiva a muchas obras, entre ellas una previa del propio autor-compilador, Marcelo Musto, pero también al ya clásico Consideraciones sobre el marxismo occidental, de Anderson (1975), o Historia del Marxismo de Hobsbawm, Haupt, Marek, Ragionieri, Strada y Vivanti (1980), del mismo Hobsbawm en Cómo cambiar al mundo (2011); de Valentino Gerratana en Investigaciones sobre historia del marxismo (1975), o la obra francesa Marx Intempestivo de Daniel Bensaid (2003).

Una lista incontable de autores y obras se han dedicado, desde la última década del siglo XIX, a revisar y autocuestionar postulados originales de Marx y de Engels, por lo menos desde las polémicas en la 2ª Internacional. El propio pensamiento político en el joven Marx se conforma en medio de una durísima batalla de ideas con los Jóvenes Hegelianos, el anaquismo y los consagrados gurús del socialismo utópico.

No hay forma de separar las crisis del marxismo, como pensamiento rebelde, de la crisis permanente de la sociedad burguesa: actúa como la memoria de su insoportabilidad. Es la única corriente, que a menos de una década de la muerte de su principal creador y a 34 años de la primera construcción de un sistema político en su nombre, ya estaba atrapada en concepciones e ideologías ajenas a sus búsquedas y afirmaciones originales. El marxismo del siglo XX fue formateado en esas matrices.

Esta conpilación de autores y sus comentarios se distingue de lo último publicado por lo menos en dos aspectos: Primero, la cantidad de países y pensadores revisados y estudiados, aunque sea en pocas páginas por capítulo. Son 22 ensayos escritos desde las realidades de 12 países, sobre la revisión de 266 obras marxistas referenciadas, citadas o tratadas, para evaluar su actualidad en temas tan vigentes como la teoría de las crisis capitalistas, el género y las etnias, el carácter universal del capital, las formas actuales de la alienación, la teoría sobre la libertad humana, el carácter anticapitalista del cambio social en occidente y en oriente y la relación mítica entre Karl Marx y el socialismo practicado en el siglo XX.

De los 22 autores, 16 estudian los desafíos del marxismo en las metrópolis y desde ellas: EE.UU., China, Alemania, Francia, Canadá, Italia, Rusia, japón, aportando información tan valiosa como desconocida sobre la vida y el destino del marxismo en las sociedad donde menos se construye en su nombre, sin que ello haya impedido la capacidad de pensarlo y actualizarlo.

Los otros seis autores trabajan la vida intelectual y política del marxismo en Brasil, Corea del Sur, Argentina, Colombia, Venezuela, Bolivia, Chile, Cuba, Puerto Rico, Ecuador, México y Perú.

La segunda distinción cualitativa es la tentación que despierta a quienes entendemos que Marx y el marxismo derivado, son mucho más que una portentosa contrucción intelectual del pensamiento social y filosófico, que es al mismo tiempo, una concepción del mundo y un movimiento internacional de clase, el más activo desde mediados del siglo XIX.

Sobre esa existencia compleja, se vuelven inevitables y metabólicamente necesarias sus crisis y revisiones recurrentes, pero ellas tendrán utilidad social sólo en la medida en que sirvan al objetivo emancipador de las clases explotadas.

No se conoce otra corriente de pensamiento que haya sobrevivido tanto reinventándose, a veces con crueldad, de las mutaciones y trastoques de la lucha social y la revisión crítica de sus propios objetos de estudio: la ley del valor, la alienación, la concepción materialista, la relación del hombre con la naturaleza, las estructuras sociales, las instituciones políticas, la globalización del sistema del capital, el carácter de la historia como construcción expansiva e ilimitada y los límite orgánicos a los espacios y recursos de sobrevivencia humana en el planeta.

En esas medidas, la diversidad de enfoques y recensos de lo recopilado en De regreso a Marx. Nuevas lecturas y vigencia en el mundo actual, despierta tentaciones y angustias.

Pudo ser útil al objetivo de la obra editada por Editorial Octubre, (Buenos Aires 2016), hurgar en la relación entre las transformaciones sociales, culturales e institucionales del mal llamado «ciclo progresista» latinoamericano, que ya anda por los 17 años de contradictoria existencia, y el abordaje marxista de sus autores latinoamericanos y los partidos que sostienen a Marx y el marxismo como un oráculo.

Por ejemplo, qué aportaron las obras concursantes en el Premio Internacional al Pensamiento Crítico «Simón Bolívar», dedicado desde 2005 a explorar los aportes de la teoría social crítica a los grandes problemas contemporáneos de la humanidad. No es un dato menor que casi todas las obras presentadas, están escritas desde algún lugar del marxismo, y que la mayoría de las obras premiadas sean escritas por autores latinoamericanos. ¿En qué medida esa producción potenció la teoría marxista, o no le agregó nada?

Este libro reafirma que existe un Marx renaissance, como sostiene Musto, sin que esto haya alterado una sola fibra de los partidos y agrupaciones que lo invocan desde siempre y para siempre.

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¿Revolución o derrotas?

Al Dorso 19.03.2016.
Modesto Emilio Guerrero presenta su nuevo libro Venezuela, revolución o derrota. ¿Por qué retroceden los gobiernos progresistas? 

 

¿REVOLUCIÓN O DERROTAS?

Modesto Emilio Guerrero presenta su nuevo libro Venezuela, revolución o derroa. ¿Por qué retroceden los gobiernos progresistas? donde analiza las causas de las derrotas de los gobiernos progresistas en América Latina. Venezuela y su futuro.

Entrevista radial 19.03.2016

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Programa 21/05/2016

Venezuela enfrenta sus límites al borde de la derrota

Sábado 21de Mayo de 2016

El escritor  Modesto Emilio Guerrero analiza la crítica situación que atraviesa el proceso bolivariano.  Al borde de la derrota del «Socialismo del Siglo XXI» en términos  históricos, el pueblo venezolano enfrenta los límites de su gobierno.  La esperanza de torcer la derrota está en manos de las organizaciones populares. El peligro de un totalitarismo militar está presente. Maduro aún no se juega por la revolución.   «La corporación alimenticia va a la escuela», entrevista a Soledad Barruti.  Además, deudas, ilicitudes y otras yerbas. 

Bloque I

Bloque II

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¿Golpe de Estado en Brasil?

Al Dorso 02.04.2016.
Entrevista al economista Nildo Ouriques, profesor de la Universidad federal de Santa Catarina (Brasil) sobre la delicada situación institucional de Dilma Roussef. ¿Existe un golpe de Estado en Brasil? ¿Qué sectores de la burguesía respalda al Gobierno y quiénes intentan derrocarlo?

¿Golpe de Estado en Brasil?

Entrevista al economista Nildo Ouriques, profesor de la Universidad federal de Santa Catarina (Brasil) sobre la delicada situación institucional de Dilma Roussef. ¿Existe un golpe de Estado en Brasil? ¿Qué sectores de la burguesía respalda al Gobierno y quiénes intentan derrocarlo?

Entrevista radial 02.04.2016

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¿Qué pasa en Brasil?

Al Dorso 22.08.2015.
Entrevista al economista Nildo Ouriques, profesor de la Universidad federal de Santa Catarina (Brasil) sobre la situación de Brasil, el Gobierno de Dilma y el descontento popular. La corrupción y el ajuste neoliberal reorganizan la supervivencia social del sistema capitalista brasileño. 

 

¿QUÉ PASA EN BRASIL?

Nildo Ouriques, profesor de economía de la Universidad federal de Santa Catarina (Brasil),  analiza la situación de Brasil, el Gobierno de Dilma y el descontento popular. La corrupción y el ajuste neoliberal reorganizan la supervivencia social del sistema capitalista brasileño.

Entrevista radial 22.08.2015

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