Columna Internacional AL DORSO | Mauricio David Idrimi 31.05.2019. El país africano saheliano sigue vive momentos muy tensos. Fuerzas de seguridad de Níger comunicaron que este lunes 3 de junio mediante operativos frustraron ataques con bombas que planeaba el grupo radical islámico Boko Haram contra objetivos en la ciudad de Diffa, situada en el sureste del país (…)
Níger y la guerra oculta del uranio
Columna Internacional AL DORSO | Mauricio David Idrimi (31.05.2019)
El país africano saheliano sigue vive momentos muy tensos. Fuerzas de seguridad de Níger comunicaron que este lunes 3 de junio mediante operativos frustraron ataques con bombas que planeaba el grupo radical islámico Boko Haram contra objetivos en la ciudad de Diffa, situada en el sureste del país. Tropas de Níger están asesoradas por fuerzas militares de Francia y de Estados Unidos, que dicen combatir el terrorismo yihadista en África Occidental. La región de Diffa, en estado de emergencia desde 2015, en los últimos meses experimentó oleadas de arremetidas con explosivos por elementos radicales, las cuales provocaron decenas de víctimas.
También el país sufre secuestro de mujeres y personal médico de las Naciones Unidas por los rebeldes islamitas de Boko Haram. Países como Chad, Camerún, Níger, Nigeria y Benin unieron fuerzas para luchar contra la secta Boko Haram, que como grupo armado pretende imponer un califato islámico. Pero la población de Níger rechaza la presencia de tropas extranjeras de Francia y Estados Unidos, como lo manifestó la gran marcha del domingo 26 de mayo pasado en Niamey, capital del país. Lo que hay que saber es que esas tropas ajenas custodian las grandes reservas de uranio que posee el país, ya que produce el 40 % de ese recurso en el mundo.
Níger ha sido presa del neocolonialismo, de la deuda externa y del constante saqueo de sus valiosos recursos naturales: uranio y carbón. Los franceses no se han ido de su antigua colonia al sur del Sahel y, junto a la preocupación norteamericana, dicen temer por la aparición de movimientos jihadistas adherentes de Al Qaeda entre los tuareg nómadas del norte del país. Pero en realidad temen que libios, chinos e iraníes ocupen un lugar estratégico en la explotación del uranio y el carbón.

