Javier Llorens 11.05.2013.
El gobierno presentó sobre la hora la propuesta requerida por la Cámara de Apelaciones de Nueva York, para cancelar la deuda con el fondo buitre NML, y otros acreedores privados. Luego brindó una conferencia de prensa a cargo del vicepresidente Boudou, el ministro Lorenzino, y el secretario Kicillof, reafirmando la postura asumida contra de los fondos buitres, aunque sin la esténtoreidad de antaño, como si algo sigiloso cocinara en sus entrañas.
La opaca y maliciosa propuesta a los buitres
Javier Llorens (11.05.2013)
Introducción
El gobierno presentó sobre la hora la propuesta requerida por la Cámara de Apelaciones de Nueva York, para cancelar la deuda con el fondo buitre NML, y otros acreedores privados. Luego brindó una conferencia de prensa a cargo del vicepresidente Boudou, el ministro Lorenzino, y el secretario Kicillof, reafirmando la postura asumida contra de los fondos buitres, aunque sin la esténtoreidad de antaño, como si algo sigiloso cocinara en sus entrañas.
Lorenzino dijo que la oferta es “clara y contundente” y que no se hizo una oferta “para quedar bien con el mercado”. Y por su parte Boudou dijo que sus condiciones son «idénticas a la que se brindaron cuando se llevó adelante el canje de 2010» por lo que «no implica ninguna negociación y ninguna bajada de conceptos”. Y agregó que «tenemos muchas expectativas» sobre el fallo de la Corte de Apelaciones de Nueva York respecto la propuesta en cuestión.
Por su parte los boys del “Partido de la Deuda” artífices de ella, Daniel Marx, Pablo Guidotti, Miguel Kiguel, Federico Sturzenegger, etc, salieron rápidamente a apoyar la propuesta como si de antemano la conocieran en detalle. Afirmando el primero de ellos, “soy moderadamente optimista. Es una buena oferta y su valor de mercado subirá automáticamente si es aceptada”. Y otro tanto en forma parecida dijeron los restantes, por lo que la inquietud de quien conoce algo el paño de la deuda, no hizo otra cosa que profundizarse.
Un viejo proverbio dice que “si el sabio no aprueba es malo, pero si el necio aplaude es peor”. Suplantando “necio” por los demiurgos de la deuda, bien se puede aplicar ese dicho para este caso. Sin que uno en absoluto se crea sabio, por saber algo de matemática financiera, que en los tiempos modernos de la legalización del interés compuesto, se ha convertido en el instrumento del engaño y la usura.
El contenido ambiguo, impreciso, y torpe de la propuesta del gobierno
Dichos expertos financieros también suelen decir también que el diablo se esconde en los detalles. Aunque en realidad lo que se esconde en los detalles no es el diablo, sino el engaño que se quiere perpetrar. Siendo por ende indispensable conocer la propuesta del gobierno en detalle para poder opinar cabalmente de ella. La que no obstante fue escatimada por el ministerio de Economía, puesto que ni siquiera publicó su versión en inglés. Pero buscando un poco en los entresijos de la web apareció finalmente, y no precisamente para anunciar buenas nuevas, sino todo lo contrario. Se puede ubicar en:
http://www.shearman.com/files/upload/NML-Capital-v-Argentina-2013-3-29-Letter-from-Argentina-to-the-Court.pdf
La misma consta de 22 páginas con doble interlineado, con un texto sin ningún vuelo jurídico ni intelectual. Y lo primero que llama la atención es la total ausencia de premisas numéricas en base a las cuales se calculan las paridades del canje propuesto, que permitan evaluar sus lineamientos. E incluso calcularlas en relación a otros acreedores, dado que la propuesta consiste en realidad en solo dos ofertas, destinadas a dos demandantes específicos, NML Capital, y Varela, donde no se consignan los criterios con que se confeccionaron.
A ello se agregan imprecisiones en cuanto los datos fundamentales de dichos acreedores, como si se quisiera evitar su interrelación, que hay que ir extrayéndolos a lo largo del texto. Jugando así con las implicitaciones y lo tácito, muy propio de la actividad abogadil, por lo que seguramente para el cálculo de la oferta referida a los restantes demandantes, se les aplicará la regla del pari passu o igualdad entre los acreedores mediante analogías.
A poco de profundizar los números, se advierte que hay graves anomalías y supuestos errores, que hacen que en definitiva exista una notable mejora en la propuesta hecha a los fondos buitres, en relación con los canjes anteriores. Contradiciendo frontalmente la versión oficial dada por el vicepresidente Boudou, que no hay “ninguna bajada de conceptos” al respecto.
Además el análisis se efectuó solamente con los criterios de un especulador, que liquida inmediatamente sus bonos en el mercado a los precios actuales, que fueron deprimidos aun mas por los fallos de la justicia de Nueva York, que pusieron en riesgo de default técnico a Argentina. Pero en ningún lado se consigna el grave esfuerzo que representará para Argentina el cumplir con esa forma de pago, y tampoco los beneficios netos en vez de pérdidas, que obtendrán los acreedores si conservan los bonos hasta su maduración.
Lo cual evidentemente ha sido birlado por parte del gobierno, pese a debilitar torpemente la propuesta ante la justicia, para no poner de manifiesto que la quita del capital de la deuda es una patraña. Que se pone de manifiesto con los resultados finales positivos que en todos los casos obtendrían los demandantes, si conservan sus acreencias hasta su maduración, que están lejos de mostrar una quita de deuda.
En consecuencia se puede decir que la propuesta es un escrito cazurro, o sea “malicioso, reservado, y de pocas palabras”. Redactado con astucia, para que unos crean una cosa, y otros lean otra. Fiel a la repetida consigna del difunto Néstor Kirchner, “no miren lo que digo, sino lo que hago”.
Y en este caso el quehacer es bastante sencillo, dado que con los números dos más dos son cuatro, no tres ni cinco. Como se ve a continuación, al analizarse por un lado la propuesta cono bonos Discount formalizada al fondo Buitre NML, demandante de una deuda original de u$s 449 millones. Y la propuesta en base al bono Par dirigida al modesto demandante Varela por una deuda original de 10.000 dólares, comprados antes del default, el que empero también puede optar por los bonos Discount

