Félix Herrero 04.03.2016.
En 16 meses han muerto, ambos por accidentes, los CEO de dos petroleras que tienen que ver con nuestro país. En un raro accidente de aviación cuando carreteaba en uno de los aeropuertos de Moscú y pocas horas después de firmar un acuerdo estratégico entre Total y Gazprom (…)

 

MUERTES Y PETRÓLEO

Por Félix Herrero (04.03.2016)

En 16 meses han muerto, ambos por accidentes, los CEO de dos petroleras que tienen que ver con nuestro país.

En un raro accidente de aviación cuando carreteaba en uno de los aeropuertos de Moscú y pocas horas después de firmar un acuerdo estratégico entre Total y Gazprom, el CEO francés Christophe de Margeríe murió cuando en el carreteo del avión que lo regresaba a París chocó con un trasporte olvidado y vacío en medio de la pista. Su muerte no produjo efectos en el área hidrocarburífera argentina a pesar de la fuerte presencia de la firma francobelga en nuestro país.

El 2 de marzo de este año muere otro CEO y presidente de una firma recientemente relacionada riesgosamente para nuestro país. El señor Aubrey Mc Clendon manejando su propio auto, a las nueve de la mañana, choca contra un muro de un puente en la ciudad de Oklahoma. En plena ciudad manejaba a más de los 80 kilómetros por hora permitidos. El accidente de Mc Clendon, el presidente de American Energy Partners (AEP) es la muerte de un corrupto, como lo indica Roberto Ochandio, integrante del movimiento Cooperación contra el Fracking de la Argentina.

El día anterior a su muerte, a este “hombre del día después”, había sido acusado por Estados Unidos de América por sus actividades monopolísticas: promovía negociaciones de firmas cuando era presidente de Chesapeake para bajar los precios de la contratación de equipos perforadores , de fracking incluídos, como así por la manipulación de los valores de alquiler de las tierras que se arriendan para que las petroleras extraigan los recursos del subsuelo. Esto lo hizo durante 54 meses corridos con la firma que había fundado, la famosa Chesapeake, hoy en plena crisis de subsistencia.

Cuando en el 2013 lo junta de gobierno de Chesapeake y un gran inversor en la misma lo echaron de la petrolera, fundó al día siguiente la corruptora American Energy Partners. Era el hombre del día siguiente. También lo fue cuando muere en un accidente que la policía de Oklahoma afirma se debe investigar:  ocurre el accidente al día siguiente que se hizo procesalmente válida la acusación del gobierno de Estados Unidos.

Este señor llevaba su firma a varios estados de EUA además de su natal Oklahoma. Así pretendía introducir AEP en Ohio, West Virginia y Texas, pero también a otros países: Australia, México y Argentina. Como afirma el The New York Times  en su nota aparecida el 3 de marzo de este año, con el título de “Aubrey McClendon, inquieto e imprudente, hasta el fínal hizo contratos con wildcatter”, afirma que “Recientemente, en enero, el señor McClendon se movió para tomar ventaja de una nueva ola política en Argentina que favorece a la inversión extranjera para entrar en una empresa conjunta con la compañía nacional de petróleo de allí para desarrollar un campo de esquisto en la Patagonia. No sólo se duplicaba en  un lugar difícil en una época de bajas precios de petróleo y del gas, pero hacerlo en un país donde por lo general sólo gigantes petroleras como ExxonMobil y Crevron previamente se habían atrevido a invertir”.

Al TNYT habría que informarle que la AEP no viene a extraer petróleo crudo ni gas natural: vienen a embolsar subsidios que hace que en Argentina existe el crudo y gas más caro del mundo y los combustibles entre los más caros del planeta. Y decirle que si American Energy Partners está en peligro, como su materna  Chesapeake, al borde la quiebra, también la mixta YPF da resultados económicos graves, que ni siquiera puede cobrar los subsidios al gas natural, al petróleo y a la exportación de petróleo del Estado argentino.

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